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DS. Congreso de los Diputados, Comisiones, núm. 76, de 14/05/2020
cve: DSCD-14-CO-76
 


CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
COMISIONES

Año 2020 XIV LEGISLATURA Núm. 76
TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y RETO DEMOGRÁFICO
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. JUAN ANTONIO LÓPEZ DE URALDE GARMENDIA
Sesión núm. 3
celebrada el jueves,
14 de mayo de 2020


ORDEN DEL DÍA:

Ratificación del acuerdo de la Mesa sobre las siguientes solicitudes de comparecencia de la señora vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Ribera Rodríguez), a efectos del artículo 44 del Reglamento:

- Para informar sobre la crisis del COVID-19 en el ámbito de sus competencias. A petición del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. (Número de expediente 213/000239) ... (Página2)

- Para informar sobre la crisis del COVID-19 en el ámbito de sus competencias. A petición del Grupo Parlamentario VOX. (Número de expediente 213/000271) ... (Página2)

- Para informar sobre las medidas que coordinará su departamento para dar una salida al estado de confinamiento provocado por COVID-19. A petición del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. (Número de expediente 213/000323) ... (Página2)

- Para informar sobre el proceso de desescalada en el ámbito de sus competencias. A petición del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. (Número de expediente 213/000342) ... (Página2)

- Para informar de las propuestas, políticas y medidas concretas de su departamento en relación con la crisis del COVID-19 en el contexto de la fase de desescalada y otros escenarios posteriores. A petición del Grupo Parlamentario Plural. (Número de expediente 213/000369) ... (Página2)


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Comparecencia de la señora vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Ribera Rodríguez):

- A petición propia para explicar las actuaciones llevadas a cabo por el departamento, en el ámbito de sus competencias, en relación a la crisis sanitaria derivada de la pandemia provocada por el COVID-19. (Número de expediente 214/000048) ... (Página2)

Celebración de las comparecencias votadas favorablemente por la Comisión ... (Página2)

Se abre la sesión a las diez y treinta minutos de la mañana.

RATIFICACIÓN DEL ACUERDO DE LA MESA SOBRE LAS SIGUIENTES SOLICITUDES DE COMPARECENCIA DE LA SEÑORA VICEPRESIDENTA CUARTA DEL GOBIERNO Y MINISTRA PARA LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÁFICO (RIBERA RODRÍGUEZ), A EFECTOS DEL ARTÍCULO 44 DEL REGLAMENTO:

- PARA INFORMAR SOBRE LA CRISIS DEL COVID-19 EN EL ÁMBITO DE SUS COMPETENCIAS. A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO. (Número de expediente 213/000239).

- PARA INFORMAR SOBRE LA CRISIS DEL COVID-19 EN EL ÁMBITO DE SUS COMPETENCIAS. A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX. (Número de expediente 213/000271).

- PARA INFORMAR SOBRE LAS MEDIDAS QUE COORDINARÁ SU DEPARTAMENTO PARA DAR UNA SALIDA AL ESTADO DE CONFINAMIENTO PROVOCADO POR COVID-19. A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO. (Número de expediente 213/000323).

- PARA INFORMAR SOBRE EL PROCESO DE DESESCALADA EN EL ÁMBITO DE SUS COMPETENCIAS. A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO. (Número de expediente 213/000342).

- PARA INFORMAR DE LAS PROPUESTAS, POLÍTICAS Y MEDIDAS CONCRETAS DE SU DEPARTAMENTO EN RELACIÓN CON LA CRISIS DEL COVID-19 EN EL CONTEXTO DE LA FASE DE DESESCALADA Y OTROS ESCENARIOS POSTERIORES. A PETICIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO PLURAL. (Número de expediente 213/000369).

El señor PRESIDENTE: Buenos días. Se abre la sesión.

El primer punto del orden del día es la ratificación del acuerdo de la Mesa sobre la tramitación acumulada de las solicitudes de comparecencia. Por un lado, de la solicitud, a petición propia, de la vicepresidenta cuarta del Gobierno y, por otro lado, de las solicitudes en el mismo sentido para informar sobre la crisis COVID-19 en el ámbito de sus competencias, del Grupo Parlamentario Popular -que hay tres-, del Grupo Parlamentario VOX y del Grupo Parlamentario Plural. ¿Hay alguien que se oponga a este punto del orden del día o lo aprobamos directamente por unanimidad? (Asentimiento). Queda aprobado.

COMPARECENCIA DE LA SEÑORA VICEPRESIDENTA CUARTA DEL GOBIERNO Y MINISTRA PARA LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÁFICO (RIBERA RODRÍGUEZ):

- A PETICIÓN PROPIA PARA EXPLICAR LAS ACTUACIONES LLEVADAS A CABO POR EL DEPARTAMENTO, EN EL ÁMBITO DE SUS COMPETENCIAS, EN RELACIÓN A LA CRISIS SANITARIA DERIVADA DE LA PANDEMIA PROVOCADA POR EL COVID-19. (Número de expediente 214/000048).

CELEBRACIÓN DE LAS COMPARECENCIAS VOTADAS FAVORABLEMENTE POR LA COMISIÓN.

El señor PRESIDENTE: Le damos la bienvenida a la ministra. Asimismo, quiero dar la bienvenida a Bárbara, nuestra letrada, que estaba de baja maternal y que ya se ha reincorporado al trabajo. (Aplausos). Bienvenida, Bárbara. Sin más, ministra, tiene la palabra.


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La señora VICEPRESIDENTA CUARTA DEL GOBIERNO Y MINISTRA PARA LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÁFICO (Ribera Rodríguez): Muchas gracias, presidente. Y enhorabuena, Bárbara.

Quiero dedicar mis primeras palabras en una comparecencia centrada en esta crisis, a la pandemia que nos ocupa, a todas las personas que se han ido -muchas de ellas muy próximas en el recuerdo de cada uno de nosotros-, nombres y rostros de personas que se han ido, de personas que lo han pasado mal; también a los héroes cotidianos a los que cada uno de nosotros identificamos en contextos distintos -en hospitales, en nuestros centros próximos de servicios o en nuestras casas-; a la gente que se ha quedado en sus casas buscando no solamente protegerse a sí mismos sino también proteger a los demás. Creo que pone de relieve el civismo y la responsabilidad de una gran mayoría de ciudadanos en una situación extraordinariamente complicada.

Quisiera empezar la intervención sustantiva destacando otra idea que me parece importante. En esta Comisión, que trabaja las cuestiones ambientales, de transición ecológica, de clima, de energía, hasta qué punto podemos encontrar algunos paralelismos importantes con una crisis sanitaria como esta; una epidemia, un virus de incidencia global, en cuya respuesta -como en el caso del cambio climático- necesitamos la guía de la ciencia, necesitamos entender cosas que son complejas, con relaciones causales difíciles, con incertidumbres frente a nuestros ojos y donde el seguimiento y el entendimiento del mejor conocimiento científico nos ayudan en gran medida a no errar en nuestras decisiones. Son crisis globales, que no entienden de fronteras, que no entienden de razas, ni de religión, ni de edad, ni de sexo y que exigen una concertación global, una respuesta global basada en la cooperación. Es muy difícil pensar que nadie pueda estar a salvo de las dificultades que genera un virus como este o el cambio climático si nuestros vecinos o en los rincones alejados del planeta no lo resuelven, porque vuelven. Por tanto, el mensaje de que juntos debemos afrontar esta crisis sobre la base de la cooperación, porque si no somos demasiado pequeñitos, sigue siendo un mensaje importante.

España vive en estado de alarma desde el 14 de marzo, una respuesta que nos ha servido en gran medida para paliar, para reducir la velocidad de contagio de un virus que no conocía límites, que no conocía de fronteras administrativas ni de fronteras geográficas. La aplicación del confinamiento ha salvado vidas -hasta 16 000, según las estimaciones del Oxford Institute- y gracias a este proceso, con ese permiso retribuido recuperable para trabajadores que frenó la economía entre el 30 de marzo y el 9 de abril, manteniendo un confinamiento todavía más estricto, hemos logrado doblegar la curva. Ha sido extraordinariamente difícil, extraordinariamente doloroso, pero hemos doblegado la curva, hemos pasado de una tasa de infección diaria del 35 % a una tasa en torno al 0,25, evitando esa imagen tan terrible de hospitales desbordados por el virus. La restricción de la movilidad, en la ponderación de los bienes en conflicto -libertades individuales y protección de la salud de todos los ciudadanos-, nos ha permitido controlar la propagación del virus. Las medidas de seguridad sanitaria, el refuerzo asistencial, han sido críticos. Y, junto a ello, el Gobierno decidió desde el primer día trabajar en propuestas de apoyo a la economía y a las familias. En una crisis sanitaria es fundamental insistir en las medidas sanitarias, pero también lo es entender que, desde esta perspectiva inicial de emergencia sanitaria, había una incidencia económica y una incidencia social de gran calado que nos obligó a tomar una decisión que creemos respalda el conjunto de la sociedad: apoyar a las familias y apoyar la economía.

Desde el 10 de marzo, el Consejo de Ministros ha ido aprobando medidas de todo tipo. En primera instancia, garantizar la salud pública reforzando la capacidad asistencial de las comunidades autónomas competentes en la materia desde el Ministerio de Sanidad. Se han adoptado medidas de calado muy amplio, incluido el refuerzo en los sistemas de contratación y adquisición de equipos de protección y todo el material que se requería para apoyar la gestión autonómica, hasta la reciente creación de un fondo especial no reembolsable de 16 000 millones para que las comunidades autónomas puedan hacer frente a los gastos extraordinarios de la respuesta a la crisis, con la intención de que ningún territorio esté en desventaja y todos los ciudadanos cuenten con igualdad de condiciones a la hora de hacer frente a esta crisis. Pero, junto a esto, digo, hemos priorizado el apoyo a trabajadores, a empresarios y a familias, con la intención de preservar el tejido productivo, con la intención de preservar las rentas familiares. Hasta el punto de que el volumen de recursos directos e indirectos que se han manejado ha permitido asistir al 30 % de las rentas en España, ha permitido reducir la caída del PIB entre el 3,5 y el 5 % con respecto a lo que hubiera ocurrido, y ha permitido que 3 millones de personas no entren en situación de desempleo, sino que se mantengan con ese nivel de protección que ofrecen los ERTE. Cosas que todavía están pendientes de mantenerse a lo largo de las próximas semanas, de los próximos meses, con las modulaciones correspondientes al proceso de desescalada en el que estamos.


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Todo esto es porque estamos convencidos de que si bien una crisis como esta no solamente es global sino que llega sin avisar, lo importante es estar preparados para encarar juntos lo que toca, para intentar proteger al máximo nuestra sociedad y nuestro sistema productivo. Nos queda pendiente un esfuerzo adicional en el que hemos venido trabajando desde el principio pero que requiere una atención especial: el conjunto de ciudadanos vulnerables, particularmente vulnerables, que experimentan dificultades a veces insalvables, personas en grave riesgo de exclusión social, personas que ya arrastraban las consecuencias de la crisis económica anterior y que venían recuperando parte de su capacidad de actuación pero que padecen el recorte continuado de servicios de protección social a lo largo de los años y que necesitan una respuesta inmediata desde el primer momento. En ese sentido, las organizaciones del tercer sector que trabajan en primera línea estiman que todavía tenemos 8 millones de personas en riesgo de exclusión social y que requieren una protección prioritaria en la que los servicios sociales de ayuntamientos y comunidades autónomas deben ser completados con el esfuerzo por parte del Estado. Una protección social que el Gobierno quiere desplegar, entre otros, a través del proyecto de ingreso mínimo vital que estamos tramitando. Pero no nos olvidemos de que tenemos otros desafíos por delante, uno, el de colectivos que se vean particularmente afectados en esta crisis y que pueden seguir estándolo en los próximos años. Estoy hablando de los jóvenes, de esos jóvenes -algunos ya no tan jóvenes- que vivieron la crisis de 2008 y que se pueden encontrar en una pinza complicada en el tiempo por venir. Por tanto, del mismo modo que la desescalada es una gestión complementaria indispensable de la gestión de la política sanitaria, también lo es para la preparación de un futuro que tiene que mirar hacia delante y que tiene que pensar en las oportunidades sostenibles en el tiempo y sostenibles económica y ambientalmente para las generaciones más jóvenes.

Permítanme iniciar a continuación un pequeño recuento, un pequeño recordatorio de lo que han sido las medidas específicas adoptadas por el ministerio del que soy responsable. Hemos querido trabajar desde el primer día con una máxima: ninguna de las cuestiones relacionadas con los ámbitos competenciales del ministerio debían de ser un problema para ningún ciudadano. El agua y la energía debían mantener un servicio de calidad y de disponibilidad suficiente para cualquier hogar, para cualquier empresa, teniendo en cuenta que la falta de problemas en este campo ayudaría a mitigar o reducir el impacto tan terrible de lo que los ciudadanos hemos estado viviendo en estas semanas que hemos permanecido en nuestras casas. Durante la duración del estado de alarma se ha prohibido desde el primer día la suspensión de los suministros de energía eléctrica, productos derivados del petróleo, gas natural y agua a las personas físicas en su vivienda habitual por motivos distintos a los que pudieran derivarse de la seguridad del suministro. Se ha garantizado el derecho a la percepción del bono social a los trabajadores autónomos que hayan cesado su actividad o hayan visto reducida su facturación en el mes anterior a la solicitud al menos un 75 % con respecto al semestre anterior. Se ha prorrogado automáticamente hasta el 15 de septiembre la percepción del bono social de electricidad para aquellos beneficiarios cuyo bono hubiera podido vencerles antes de esa fecha. Se han mantenido vigentes los precios máximos de venta antes de impuestos de los gases licuados de petróleo envasados establecidos en enero y, de la misma manera, se ha actuado con la tarifa de último recurso de gas, permitiéndose solo la revisión a la baja. Además, hemos intentado implementar medidas de apoyo a los autónomos y al tejido empresarial, facilitando la flexibilización de los contratos de electricidad y gas natural para autónomos y empresas mientras dure el estado de alarma, de manera que estos colectivos puedan reducir la potencia contratada o suspender el contrato de suministro sin penalización alguna. Alrededor de 102 000 entidades se han acogido a esta reducción de potencia contratada y 14 199 a la suspensión temporal del contrato de suministro. Se ha habilitado la posibilidad de que durante el periodo de alarma los autónomos y las pymes puedan solicitar la suspensión del pago de facturas de energía eléctrica, gas natural, gases manufacturados y gases licuados de petróleo por canalización, realizando dicho pago en los seis meses siguientes a la finalización del estado de alarma. Nos ha parecido importante también facilitar medidas para mitigar el impacto de toda esta situación en los operadores energéticos, eximiendo a las comercializadoras de electricidad y gas natural de afrontar el pago de los peajes de acceso a las redes de transporte y distribución asociados a los autónomos que suspendan sus pagos y, por lo tanto, no teniendo que afrontar un pago por un servicio que no cobran. De la misma forma, se han dejado exentos de la liquidación del IVA, del impuesto especial sobre la electricidad y del impuesto especial sobre hidrocarburos de las facturas cuyo pago haya sido suspendido, por la misma razón: del mismo modo que no cobran, no deben tener que pagar la liquidación de estos impuestos. Se ha permitido excepcionalmente hasta el 30 de junio la venta de gasolinas destinadas inicialmente al periodo invernal; es un tecnicismo pero es importante, dado que


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el stock de gasolinas de invierno claramente no iba a ser cubierto con la demanda de esta temporada del año y, por tanto, poder darle salida en el periodo de verano era también algo importante para el sector.

En otro orden de cosas, se ha garantizado el cumplimiento de servicios esenciales para el abastecimiento y distribución al por menor de carburantes y combustibles en estaciones de servicio y postes marítimos durante el estado de alarma declarado durante la emergencia sanitaria, garantizando así poder acceder a los puntos de recarga y que al menos una gasolinera en todos los municipios que cuenten con este tipo de establecimiento permanezca abierta. También hemos tenido que intervenir en materia de gestión de residuos durante la situación de emergencia sanitaria. Hemos dictado instrucciones específicas acordes con las recomendaciones sobre gestión de residuos domésticos procedentes de hogares con personas aisladas o en cuarentena por COVID-19 que han sido remitidas a las comunidades autónomas y a la Federación Española de Municipios y Provincias para que den traslado a las entidades locales. Son recomendaciones que afectan tanto al manejo domiciliario de residuos, siguiendo lo aconsejado por el Ministerio de Sanidad, como a la gestión de la bolsa con la fracción resto por parte de los servicios de recogida y plantas de tratamiento de estos residuos.

En relación con el agua, como decía antes, hemos garantizado su suministro a todos los beneficiarios y usuarios, calculando que el impacto de los beneficiarios significa entre 25 y 30 millones de euros mensuales sobre la total facturación de los proveedores de suministro de agua. Como bien saben, en general esta ha sido una medida que hemos tenido que trabajar con ayuntamientos y mancomunidades, dado que los servicios de abastecimiento y saneamiento urbano son competencia de los ayuntamientos. Las actividades de abastecimiento de agua y de tratamiento se han considerado esenciales en la normativa aprobada durante este periodo, lo que ha facilitado que empresas y operadores vinculados al abastecimiento, depuración, conducción, potabilización y saneamiento de agua hayan sido contempladas en este sentido. Organismos de cuenca y sociedades estatales de agua han dictado resoluciones y planes de contingencia para asegurar que no hubiera ningún problema en la provisión de servicios críticos esenciales. Para todo ello he procurado mantener contacto regular no solamente con las administraciones directamente implicadas, consejeros o alcaldes, sino también con las empresas titulares de estos servicios y los usuarios o las comunidades de usuarios más directamente afectadas.

Entramos en una parte distinta de mi intervención que tiene que ver con lo que ha sido una tarea adicional no directamente relacionada con las competencias de mi ministerio. El pasado 25 de marzo, el presidente del Gobierno me encargó dar apoyo, más allá de mis responsabilidades, al ministro de Sanidad, Salvador Illa, en la coordinación, en la preparación del diseño y aplicación del plan de desescalada, de las medidas adoptadas durante el estado de alarma. Fruto de este trabajo el presidente del Gobierno presentó al Consejo de Ministros -como saben ustedes, el pasado 28 de abril- un plan para la transición hacia una nueva normalidad. Permítanme que les cuente brevemente cuáles han sido algunas de las referencias, algunos de los hitos más significativos en la elaboración de este plan.

En primer lugar, me gustaría destacar que hemos procurado buscar toda la ayuda necesaria para asegurar que entendíamos bien de qué estábamos hablando, cuáles eran las propuestas de acción y cuáles eran las condiciones indispensables para poder iniciar esa tarea, ese proceso de desescalada. Así, la preparación del plan ha contado con contribución de expertos propios o trabajadores de la Administración y externos, sociedades científicas, investigadores y asesores de organismos públicos o interlocutores sociales y económicos. Empezamos con lo que considerábamos más inmediato e importante, la premisa fundamental para poder seguir avanzando: entender qué ocurre con el virus y cómo podemos iniciar una desescalada sin entrar en ningún tipo de riesgo de superación del sistema sanitario. A tal efecto, el conocimiento del Instituto de Salud Carlos III, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, junto con expertos virólogos y epidemiólogos, nos permitió entender bien qué preguntas sobre garantías para la desescalada y sobre la gestión de la crisis sanitaria debían estar contestadas en el plan y cuáles eran las necesidades de reforzar las capacidades sanitarias para poder iniciar el proceso. Nos dimos cuenta de que, junto a esa situación de emergencia sanitaria, era indispensable hacer una lectura compartida, una visión de conjunto con su incidencia económica y social, por lo que, junto con otros departamentos ministeriales y expertos, intentamos identificar prioridades y preocupaciones a tener en cuenta en el proceso de desescalada y recuperación, incluido, como decía antes, una particular atención a colectivos vulnerables de nuestra sociedad, el impacto que pueda tener en mayores, en niños, en personas con empleo precario, en personas que habitan zonas rurales, con menor incidencia o menor intensidad en servicios y cómo poder reducir los efectos negativos de esta situación en cada uno de estos colectivos. Por último, integramos la dimensión internacional de la gestión de esta crisis. En aquel


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momento era obvio que aquellos países que estaban más avanzados en el proceso de respuesta a la crisis sanitaria estaban viviendo rebrotes asociados a la importación de casos, es decir, a personas que venían de fuera pero contagiados por el virus y, por tanto, convirtiéndose en un potencial vector de transmisión. Por tanto, debíamos prestar atención a la posibilidad de importar o exportar a personas contagiadas, aspecto que debíamos evitar a toda costa; a las implicaciones que pudiera tener el cierre de fronteras en nuestra economía, en particular debido al impacto de este cierre en el turismo internacional; a la necesidad de fortalecer la cooperación internacional en la respuesta a las grandes crisis globales que, como aludía al principio de mi intervención, ocurre en otras grandes cuestiones que requieren respuesta multilateral concertada, o al efecto y potencial papel de la Unión Europea en la construcción de una regulación completa al respecto o en la reconstrucción de nuestros sistemas económicos y sociales afectados por la crisis. Hemos buscado opinión de expertos en epidemiología, salud pública, nuevas tecnologías, desigualdad, inteligencia artificial, economía o relaciones internacionales, y además el ministro de Sanidad ha contado con el apoyo del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, junto con su comité científico, que sigue trabajando codo con codo con los funcionarios del ministerio, de la Dirección General de Salud Pública y del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

¿En qué consiste este plan? Tenemos un plan inspirado por tres principios fundamentales. En primer lugar, la prudencia y seguridad sanitaria, que es la premisa más importante a la hora de abordar cualquier respuesta que se pueda dar; una prudencia y seguridad sanitaria que nos lleva a declarar desde el primer momento que el margen, las incertidumbres existentes en torno al comportamiento del virus nos obligan a tener mucho cuidado con respecto a la previsión de la evolución de las distintas fases por las que podamos pasar, la gradualidad para poder medir, evaluar cuál es el efecto de cada una de esas medidas que se vayan incorporando y evitar un rebrote generalizado o fuera de control, y la gobernanza y corresponsabilidad en la medida en que una muy buena parte de las competencias sustantivas que requieren ser aplicadas son de las comunidades autónomas. Por tanto, el diálogo y la cooperación con comunidades autónomas y entes locales es fundamental, es clave para la correcta identificación de medidas, para la rapidez en el ritmo de recuperación del país, pero también para la buena gestión -coordinada desde la perspectiva del ministro de Sanidad bajo el estado de alarma- de la operativa por parte de las autoridades que conocen la realidad local y que entienden la mejor manera de operar en el territorio. Por ello, al diálogo del presidente del Gobierno con los presidentes autonómicos y al seguimiento que ya se da cada domingo desde hace nueve domingos de la crisis sanitaria se suma el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, que viene reuniéndose con regularidad al menos dos veces a la semana y que integra desde hace tres semanas en su debate, tanto a nivel de consejeros como a nivel técnico, cómo gestionar este proceso de desescalada. Es un marco de cogobernanza y coordinación en el que hay una inmensa mayoría y una gran sintonía respecto a cómo abordar el proceso de desescalada, con independencia de que pueda haber, lógicamente, distintos puntos de vista sobre aspectos concretos, tanto en la definición del sistema en su conjunto como en las decisiones concretas que se puedan tomar. De esta manera, coordinándonos y acordando con las comunidades autónomas las métricas básicas y comunes del seguimiento básico del estado sanitario de cada territorio, es más fácil entender qué es lo que tenemos delante; es más fácil identificar cuáles son las capacidades sanitarias que hay que reforzar, cuáles son los sistemas que nos permiten identificar en el primer momento, en un momento temprano, los posibles positivos, cuáles son las mejores alternativas para garantizar el aislamiento y, por tanto, la reducción de las posibilidades de contagio de estos posibles positivos, el trazado, el seguimiento, el rastreo de aquellos contactos más próximos de las personas que den positivo y, con ello, facilitar el distanciamiento y que el sistema sanitario no quede desbordado.

En el proceso de elaboración del plan hemos tenido en cuenta los planes y estrategias de las distintas comunidades autónomas. Desde el 20 de abril, cuando se propuso a las comunidades autónomas este esquema de trabajo y se les invitó a que hicieran sus aportaciones, hemos ido recibiendo comentarios y propuestas muy distintas. Entre el 85 y el 90 % de sus aportaciones fueron incluidas e introducidas entre las medidas para cada fase de la desescalada, referidas en un plan, que no es un plan orientativo, sino que su exigibilidad viene dada por el conjunto de las órdenes que van adoptando los ministros considerados autoridad delegada desde la aprobación del Decreto del estado de alarma.

Por último, se ha trabajado bilateralmente con todas las comunidades autónomas sobre la base de las propuestas que hacen en materia de análisis y solicitud de cambio de fase, que deben ser respaldadas por esas métricas comunes acordadas: primero, a nivel técnico, con el intercambio de información y


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aclaración para poder garantizar que el diagnóstico es el correcto, por unos y otros, y que tiene sentido la propuesta que se está haciendo; posteriormente, con la participación del ministro Illa y los consejeros de Salud, para entender cuál es la incidencia de lo que se propone y discutir, caso a caso y territorio a territorio, las fortalezas, las debilidades y las opciones de mejora antes de proceder a la decisión final. También, a través de la Federación Española de Municipios y Provincias y en contacto directo con los alcaldes de las ciudades más afectadas por este episodio, hemos reforzado la coordinación con los ayuntamientos y las diputaciones provinciales en tanto corresponsables del éxito de este proceso, sabiendo que tienen una muy buena parte de la responsabilidad directa de este seguimiento en la aplicación de estas medidas mediante la prestación de todo tipo de servicios. Tienen una larga y muy detallada lista de cuestiones sobre las que pueden ofrecer, con gran criterio y con gran pertinencia, recomendaciones o preguntas. Por otra parte, se han organizado reuniones semanales con los agentes sociales en el contexto del diálogo social en el ámbito nacional, con el fin de abordar juntos el proceso de desescalada. Quizá uno de los primeros elementos de éxito, con una gran exigencia y yo diría con un nivel de responsabilidad muy elevado, fue la preparación de esa finalización de los quince días de permiso retribuido y la vuelta a los puestos de trabajo, garantizando que los centros de trabajo fueran centros seguros y que el desplazamiento a los puestos de trabajo fueran desplazamientos seguros, sobre la base, como digo, de una interlocución entre sindicatos y empresarios enormemente productiva.

Con todas estas aportaciones, el plan pretende reflejar una gestión, evidentemente una gestión de gobierno, una gestión administrativa, pero sobre la base congruente con el mejor conocimiento técnico del que disponíamos, habiendo escuchado a todos los interesados, apoyándose en los criterios definidos por la Organización Mundial de la Salud y la hoja de ruta de la Unión Europea, en estrecho contacto con nuestros socios internacionales, en estrecho contacto con los operadores más importantes a nivel nacional, insistiendo en los principios de precaución, prudencia, proporcionalidad y seguimiento de la evaluación. Sabemos que el resultado es una gestión asimétrica, a distintas velocidades, que cada territorio va adecuando a la evolución de su propia situación y al fortalecimiento de las capacidades de su territorio; una gestión coordinada para asegurar que no se producen rebrotes no gestionables de un territorio a otro.

Después de analizar cómo van funcionando las medidas en las sucesivas fases, podremos ir ajustando un proceso que, esperemos, vaya siempre en la misma dirección, pero que, desde el primer momento, advertimos que depende en gran medida de la solvencia, de la responsabilidad y de los niveles de autoprotección de cada uno de nosotros, de la solvencia, de la respuesta de cada una de las administraciones e instituciones; y, en el supuesto de que hubiera algún rebrote, evidentemente necesitaremos actuar de inmediato y, de manera concertada, dar marcha atrás en esa fase de desescalada. Confiemos -como decía antes- que esto no sea así, pero no nos olvidemos de que esto puede ocurrir; ha ocurrido ya en muchos otros países y tenemos que estar preparados para el supuesto de que ocurra.

Quisiera, además, hacer unos breves comentarios sobre esa otra reflexión que tenemos por delante. Hemos iniciado un proceso de desescalada con un mapa en el que nuestros territorios van evolucionando de forma distinta, en fases que, en principio, son identificadas de común acuerdo por los Gobiernos autonómicos y nacional en la mayor parte de los casos, no siempre. Esta semana el Ministerio de Sanidad ha recibido propuestas de evolución de algunas de las comunidades autónomas, y los técnicos de la Dirección General de Salud Pública y del CCAES están haciendo una evaluación, junto con los técnicos de las consejerías de las comunidades autónomas, sobre ese diagnóstico y esa propuesta que se hace. Confiemos en que todo evolucione correctamente las semanas por venir, pero también sabemos que, en el momento de la reconstrucción -como decía antes-, cuanto más y mejor preparados estemos para poder dar solvencia a nuestra economía y a nuestro tejido social, más rápida, más justa y más inclusiva será la respuesta de conjunto.

En esta dirección de construir una economía y un modelo social robusto, sólido y perdurable en el tiempo es en lo que venimos trabajando desde hace tiempo, y en esta dirección es en la que la reciente constitución de la Comisión para la reconstrucción -que se reunirá dentro de un rato, por cierto, en este mismo edificio- tiene un papel importantísimo que desempeñar, buscando el consenso en el diagnóstico, en las líneas maestras de salida del conjunto de los grupos parlamentarios representados en esta Cámara. La envergadura de la crisis socioeconómica derivada de la pandemia nos obliga a un esfuerzo de reconstrucción y de unidad que yo calificaría de histórico. El frenazo de la economía y la hibernación temporal de la actividad productiva nos obliga a anticipar un impacto duro, pero si el Plan Marshall ayudó


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a Europa en un momento crítico de la reconstrucción tras la II Guerra Mundial y el new dial sacó a Estados Unidos de la Gran Depresión, hoy sabemos que podemos construir un plan europeo y un plan español de reconstrucción valiente y ambicioso, a la altura del reto que enfrentamos.

El Gobierno de España ha propuesto en Europa la creación de un Fondo de Recuperación de entre 1 y 1,5 billones de euros, financiado con deuda perpetua de la Unión Europea, para activar la economía europea. Saben que este es un ejercicio en curso complejo, con distintas visiones por parte de los Estados miembros. Todavía no está definido definitivamente, pero apostamos firmemente por que ese fondo financie prioritariamente inversiones que contribuyan al fortalecimiento de nuestra sociedad y de nuestro sistema productivo, paliando el impacto sufrido por grandes sectores de nuestra economía, pero también facilitando una transición ecológica y digital que nos genere fortalezas en el medio plazo; un plan de recuperación que se asiente en la digitalización, la lucha contra el cambio climático y el fortalecimiento de las estructuras para hacer frente a crisis como las que enfrentamos en este momento. El vicepresidente Timmermans -con el que he tenido la oportunidad de entrevistarme en las últimas semanas varias veces- está trabajando por priorizar los esfuerzos en aquellos sectores que puedan generar más empleo y crecimiento sostenible en el corto plazo -en el futuro inmediato-, pero también en el medio y largo plazo, y es verdad que no partimos de cero. Tenemos un Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que orienta nuestras decisiones en materia de energía, movilidad, agenda urbana, resiliencia. El fomento de la electrificación y de las energías renovables, la resiliencia frente al cambio climático, la digitalización, la reindustrialización inteligente, un turismo sostenible, un turismo respetuoso con nuestra biodiversidad y nuestro entorno, la protección de nuestros mares, el impulso de la movilidad eficiente y sostenible son campos de trabajo sumamente interesantes. La rehabilitación energética, la reordenación urbana o la apuesta por la economía circular también lo son, con un gran potencial de innovación, mejora, eficiencia y competitividad para una reconstrucción sostenida en el tiempo. Son algunas de las claves de ese Green Deal que creemos imprescindibles.

Sabemos que tendremos desafíos por delante y me gustaría poder contar con todos ustedes en la respuesta a estos desafíos, primero, porque esto nos plantea -y esta crisis lo ha puesto de manifiesto- unas cuantas preguntas sobre cuál es la sostenibilidad de nuestro sistema energético. Hemos visto una implosión del precio del barril de petróleo West Texas, con una caída brusca del conjunto del petróleo a nivel mundial, un cambio importante en la sostenibilidad de nuestro sistema eléctrico con un impulso a las energías renovables que nos han permitido ver precios del mercado mayorista de electricidad próximos al euro el megavatio hora, algo impensable hace muy poco tiempo. Hemos visto cómo esto nos fuerza a acelerar las respuestas técnicas a la conexión a redes de sistemas de generación intermitentes. Hemos visto también como hay otros aspectos estratégicos potenciales en los que ya habíamos apuntado la necesidad de invertir, como la eólica offshore, el biogás, el calor y el frío renovables, el hidrógeno, las comunidades locales de energía u otros modelos de negocio para contratar electricidad que tendrán que tener cabida mucho más rápido de lo que pensábamos en nuestro sistema. Hemos visto cómo la movilidad urbana y metropolitana se convierte en uno de los elementos centrales de debate de unos conciudadanos que descubren sus calles y el espacio público en un momento en el que el temor al contagio plantea grandes desafíos para la correcta gestión de esa movilidad.

Sabemos que tenemos también una gran oportunidad en torno a la gestión del agua, la puesta en valor de la biodiversidad y los servicios ambientales o la construcción de algo que, por lo demás, ya habíamos comentado en sesiones anteriores, como son las cuestiones relativas a la resiliencia de nuestras costas, de nuestros entornos naturales, a los efectos del cambio climático; resiliencia frente a los efectos del cambio climático que también afecta a sectores de actividad económica o infraestructuras ya construidas.

La reconstrucción va a ser complicada, lo sabemos, pero hemos tomado una decisión de gran calado político, de gran calado social. Debe ser una reconstrucción que no deje a nadie atrás, no olvidarnos de nadie, construir espacios que nos permitan mantener en el medio y en el largo plazo nuestro objetivo de inclusión social y de cohesión territorial. Así que, ahora más que nunca es importante identificar prioridades, conocer adecuadamente las amenazas del horizonte y no mirar para otro lado, y sumarnos todos juntos en la identificación de cuál es el diagnóstico y las propuestas de futuro que queremos para nuestro país. El mundo se nos había hecho pequeño y creíamos tenerlo todo al alcance, pero no, para bien o para mal somos interdependientes, y el mundo es complejo. Hagamos que, trabajando juntos, sea para bien.

Muchas gracias.


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El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, vicepresidenta.

Vamos a empezar el turno de los grupos. La Mesa ha decidido que tengamos doce minutos por grupo, empezando de menor a mayor, y luego una réplica que será más breve, será solo de tres minutos. No veo a nadie del Grupo Mixto. Entonces empezamos por Euskal Herria Bildu. Tiene la palabra Oskar Matute.

El señor MATUTE GARCÍA DE JALÓN: Sí, muchas gracias, señor presidente.

Ministra, en primer lugar, quiero pedirle disculpas porque con esta concatenación de comisiones me va a ser imposible escuchar su respuesta ahora, pero la escucharé con posterioridad. Me voy a limitar casi más a hacer aportaciones, por eso mismo, que a formular preguntas que no podría escuchar de forma directa. Voy a hacer una intervención en dos planos. Me voy a centrar primero en las cuestiones concretas que usted ha referido, y luego sí que me gustaría recuperar el carácter de esta Comisión en sí misma, que tiene que ver con la transición ecológica, que tiene que ver también con una emergencia que parece que ahora no existiera, pero que es tanto o más perentoria que la que vivimos, que es la emergencia climática.

Respecto de las cuestiones que usted ha planteado, y junto con las de carácter general, usted nos ha señalado que existen 8 millones de personas en riesgo de exclusión social, y nada parece indicar que la cifra vaya a disminuir en los próximos meses, sino más bien al contrario, y ahí es donde me gustaría conocer cuáles son las intenciones de su Gobierno o del Gobierno del que usted forma parte para hacer frente a esa cruda realidad de un aumento del riesgo de la exclusión social, con más gente al límite de la precariedad y con un aumento considerable de la pobreza energética y, por tanto, qué medidas con carácter, no sé si indefinido, pero por lo menos de medio alcance se van a tomar. Usted hablaba de los ayuntamientos, del papel de los ayuntamientos y nosotros y nosotras compartimos esa reflexión, es decir, esa malla de protección básica social que son los ayuntamientos en lo que tiene que ver con el pago de necesidades básicas como el agua, la luz, la electricidad, como ya se viene haciendo en muchos ayuntamientos supongo que del conjunto del Estado español. Yo conozco lo que se hace en Euskal Herria, y es así, es decir, las ayudas de emergencia social y otro tipo de cuestiones, pero me surge una duda, ¿cómo van a poder seguir haciéndolo si parte de los recursos que el Gobierno central prevé destinar dentro de ese Plan de Contingencia lo hace detrayendo las cantidades que le iba a dar a los ayuntamientos y que ellos mismos iban a emplear ara esa realidad? Es decir, no hay más recursos, sino que en cualquier caso lo que hay es un gestor diferente de los recursos, pero los recursos son los mismos y eso es algo que nos preocupa. Es decir, nos gustaría que se garantizara la partida que se iba a destinar o que iban a percibir los ayuntamientos y que iban a destinar a estas cuestiones, y que además en todo caso hubiera una partida excepcional o adicional por parte del Gobierno para hacer frente a esa realidad que usted ha descrito, yo creo que de manera bastante atinada, como una realidad acuciante para cada vez más personas.

Otra de las cuestiones que ha comentado tiene que ver con medidas concretas, y yo no voy a perder demasiado tiempo, sino señalarlas, como son los suministros de agua, energía, etcétera. Ustedes plantean la moratoria y al final la moratoria no es la exención, es en todo caso la posposición de un pago que tendremos que ver cómo lo afrontan si la recuperación económica no es tan acelerada como se prevé y, por tanto, su condición de precariedad amenaza cada vez a más gente. A nosotros desde luego nos parece mucho mejor hablar de suspensión que de moratoria, si quiere incluso de condonación, y lo decimos porque no hay sino que comparar los enormes beneficios que parte de esas empresas suministradoras se van a llevar también durante este periodo. Es decir, la realidad es que la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas van a ver amenazada su calidad de vida, pero también parece otra certeza que muchas de las empresas de las que podemos hablar a continuación van a ver, incluso en esta situación de crisis sociosanitaria, aumentados sus beneficios.

Ha hablado del bono social a los autónomos, nos parece bien, pero seguimos sin entender -y creo que esto no es una cuestión de lógica partidaria, porque creo que se lo he oído a diferentes portavoces de diferentes grupos de esta Cámara- por qué se mantiene la rigidez o cuál es la justificación que explique la rigidez del 75 % de pérdida en lo que tiene que ver con los autónomos, es decir, nadie nos ha explicado por qué el 75 garantiza que uno ya está, digamos, en una situación insostenible y no el 50, porque además la casuística de autónomos también es variada y probablemente la pérdida del 50 % en algunos autónomos podrá ser sostenible, pero en otros incluso la pérdida del 30 % lo hace ya insostenible porque antes no vivía en la opulencia. Por tanto, seguimos sin entender lo del 75 %, salvo que sea una cuestión de un criterio fijo y, desde mi punto de vista poco científico o riguroso para la complejidad de ese mundo.


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Y quisiera hablarle de una cuestión antes de entrar en la segunda parte, que es la más general y que es la que tiene que ver más con la transición ecológica, que es la relativa a algunas empresas. Iberdrola ha anunciado para el 2020 -y son sus datos los que le expongo- unos beneficios de 3400 millones de euros, un beneficio récord para dicha empresa. ¿Qué opinión le merece al Gobierno o qué cree el Gobierno que podría exigírsele a dicha empresa para contribuir a esa recuperación de la economía en el Estado español, y para contribuir a ese deseo y a ese propósito con el que usted ha concluido, que era el transitar hacia una reconstrucción que no deje a nadie atrás?¿Qué cree que pueden hacer Repsol o Iberdrola para que eso no suceda, dados los beneficios que van a tener, y cuál debería de ser su grado de corresponsabilidad o de responsabilidad social? Esta sí sería responsabilidad social corporativa de verdad, y no la que a veces se utiliza para embellecer la imagen de dichas empresas. ¿Qué le parece que algunas empresas quieran repartir dividendos en plena situación de pandemia o de crisis sociosanitaria? Esto se lo pregunto por Repsol, que ha anunciado que quiere repartir dividendos con sus 447 millones de beneficios obtenidos en 2020. Yo creo que son cuestiones que pueden importar a la ciudadanía, porque la decisión del Gobierno puede por lo menos aliviar en parte la situación de los ciudadanos y ciudadanas si saben que por lo menos va a haber un nivel de exigencia elevado con empresas con beneficios para que contribuyan, porque tienen más y porque han ganado más, a recuperar un mínimo de dignidad vital para todos y todas.

Le lanzo, más que una pregunta, una reflexión, por lo que le he dicho al principio de que no podré asistir a la réplica. ¿Hasta qué punto el Gobierno no ha llegado a plantearse, porque sé que algunos Gobiernos europeos lo están haciendo y no son Gobiernos sospechosos de abrazar el chavismo ni revoluciones caribeñas, la publificación de sectores estratégicos, la intervención de la política pública en la economía? Ya no digo siquiera la nacionalización, para que tampoco nadie se asuste en esta Comisión, pero por lo menos la participación pública en niveles de mayor control y mayor orientación de la que se tiene en la actualidad en sectores estratégicos. Parece bastante evidente que sectores estratégicos pueden ser el de la electricidad y el del agua, porque sin electricidad y sin agua se hace bastante complicado pensar en una vida digna.

Para finalizar quería hablarle de lo que tiene que ver con la transición. Usted ha hablado de emergencia sanitaria. Creo que también hay una emergencia climática que no debe olvidársenos. Yo sé que el confinamiento es duro, lo es para todos y para todas, con independencia de nuestra línea de pensamiento, pero parece que hubiéramos aceptado que la única realidad de amenaza es la realidad del coronavirus y que olvidáramos que tenemos una amenaza para eso existe precisamente esta Comisión, que es la de Transición Ecológica, y para eso se hablaba de la necesidad de una transición ecológica que es la del cambio climático. Me gustaría que ahí no se tiraran por la borda los buenos propósitos que alumbraban la propia denominación de su ministerio y los planes que señalaba, porque esa sí que es una amenaza real y probablemente de mayor virulencia incluso que la que estamos viviendo, aunque parezca difícil.

Me gustaría que explicara cómo piensa, si es ese el compromiso adquirido, desarrollar una línea de transición energética y ecológica que nos lleve hacia un nuevo paradigma, y hacerlo compatible con la apuesta por la productividad. Ayer nos decía el presidente del Gobierno que había que pensar en la productividad. Usted ha hablado hoy del tejido productivo. Ningún problema. El problema es que, aunque se nos señale que la vieja izquierda o la izquierda a veces olvida este tipo de cosas, lo que me parece más errático en la izquierda es no atender a la multidimensionalidad de las cosas. Eso sí que es viejo en la izquierda, plantearse que, por ejemplo, la producción industrial tenía que pasar por encima del medio ambiente. Ese es un debate del siglo XIX que yo creía que habíamos superado por fortuna, es decir, que la necesidad de producir y de dotar de condiciones materiales a los y las trabajadoras no era incompatible con el derecho a gozar de un medio ambiente sostenible y saludable. Me gustaría que explicara en qué dirección se va a materializar esa reactivación del tejido productivo, porque si vamos a ir hacia un productivismo y un extractivismo todavía mayor de los recursos materiales, si vamos a seguir alimentando circuitos comerciales y de producción que nada tienen que ver con el circuito corto, con las distancias cada vez más cercanas al kilómetro cero, probablemente ni consigamos los efectos de movilidad reducida y eficiente ni consigamos todos aquellos factores o indicadores que considerábamos vitales o básicos para poder no ya construir algo mejor, sino dejar algo construido para generaciones venideras. Por tanto, me gustaría que nos explicara cómo se piensa hacer eso.

Termino ya con una última cuestión, porque si no me excedería en el tiempo y tampoco lo veo necesario. Yo creo que se están haciendo esfuerzos en este contexto en el que vivimos, donde probablemente haya que optar en ese cruce de caminos por dos alternativas: una, la de reconstruir el


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modelo anterior, ese modelo que alumbraba la normalidad en que vivíamos, o transitar hacia un nuevo modelo que construya una nueva normalidad, como dice el presidente, que desde luego sería bastante más justa que la que vivíamos con anterioridad. Nosotros nos encontramos más ahí que en la de la reconstrucción de un modelo como el neoliberal, que nos volverá a llevar a la generación de la segunda Comisión o el segundo Ministerio de Transición Ecológica para hacer la segunda transición que no se hizo, porque había que atender las urgencias de esta reconstrucción. Como no queremos eso, creemos que hay que transitar hacia ahí. Y como tampoco se trata de lanzar palabras y que queden en el aire, les diré que hay reflexiones muy interesantes sobre la economía ecológica que se están haciendo desde diferentes ámbitos. Nosotros hemos visto con mucho interés -y le animamos a que lo contemple y a que, en la medida de lo posible, lo analice para ver cuál es la posibilidad de implantación- un manifiesto que se ha elaborado por la comunidad académica del País Vasco. Lo han firmado en un inicio más de 350 profesores académicos de la Universidad del País Vasco -ahora ya están alrededor de las 800 firmas-, y plantea una economía ecológica en la Euskal Herria postCOVID-2019. Consideramos que, aunque la realidad y la tipicidad industrial pueda ser sensiblemente diferente en algunos aspectos, sí presenta elementos que puedan ser concomitantes con lo que pueda plantearse en el Estado español. En la medida en que lo que se hace en el Estado español todavía hoy nos afecta, por la realidad administrativa en la que estamos inmersos, nos gustaría que lo atendieran. Ahí hablan de resiliencia; de cambiar de rumbo; de una fiscalidad medioambiental realmente efectiva que vaya más allá de la investigación y se plantee tasas de fiscalidad que ayuden a la reconstrucción, y que esa reconstrucción no se haga en términos de observancia total y unívoca del producto interior bruto como indicador, sino que haya una desagregación del propio modelo.

Con esto termino, porque me imagino que, en estos momentos y ante esta urgencia, hablar ahora de soberanía alimentaria o de agroecología puede parecer frívolo para algunas personas, aunque en realidad esté en el meollo de este problema.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Matute.

A continuación, por el Grupo Vasco, hablará la señora Sagastizabal.

La señora SAGASTIZABAL UNZETABARRENETXEA: Buenos días.

Gracias, vicepresidenta, por sus explicaciones de hoy, además como responsable de coordinación en el proceso de desescalada. La verdad es que le ha tocado una tarea difícil y, desde luego, valoramos el esfuerzo que está realizando.

Nosotros veníamos reclamando una desescalada asimétrica, compartida y recíproca porque así entendíamos que se trasladaba un mensaje de seguridad y certidumbre; una desescalada, como al final va a ser, en cogobernanza y en codecisión con las comunidades autónomas, adaptando las medidas a la propia realidad de las mismas, y teniendo -eso sí- como guía la responsabilidad y la prudencia. Coordinación, por tanto, con el Gobierno en ese marco bilateral e incluso multilateral, aceptando también los indicadores sanitarios comunes, con el fin de ordenar el proceso en todo el Estado, tal y como se ha acordado. Por tanto, nosotros lo valoramos positivamente porque también, como usted bien ha dicho, se trata de garantizar la salud pública. En una realidad de Estado compuesto, descentralizado, en el que la toma de decisiones puede ser más compleja, su aplicación descentralizada respetando la arquitectura institucional del Estado para nosotros es más eficiente y eficaz, porque las comunidades autónomas son las que conocen de primera mano todos los problemas. La crisis, como también se ha comentado aquí, es asimétrica y por tanto su salida también, porque es obvio que la estructura del tejido productivo es muy diferente, tanto por sectores como por comunidades autónomas, y esto nos lleva a que las decisiones no tengan que ser tan homogéneas.

Es muy fácil hablar de la gestión de la pandemia, sobre todo cuando no se tienen responsabilidades de gobierno, y es que a toro pasado todo se sabe. Hay muchas personas visionarias con soluciones a los problemas, como si tuvieran una varita mágica. Por eso no entendemos los discursos catastrofistas, repletos de reproches, que estamos escuchando hoy y también ayer escuchamos en el Pleno, porque no aportan, nos son constructivos y, desde luego, no ayudan a la situación actual. Ese no es el camino, porque lo único que hacen es encrespar a la sociedad, que ya tiene bastante con gestionar su miedo ante lo desconocido, ante la incertidumbre y ante las consecuencias que esta pandemia le pueda acarrear. Por lo tanto, es inútil vaticinar decisiones porque ya llegará el momento de juzgar si las medidas que se han adaptado son correctas o han sido acertadas o no.


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Yendo a lo concreto, vicepresidenta, estamos viendo que hay una planificación en el corto plazo que es necesaria para que las empresas, los trabajadores, los colectivos más vulnerables y las personas en general puedan capear este temporal, pero lo que desconocemos es si hay una estrategia a medio plazo. El otro día se lo comentaba a la vicepresidenta económica; es importante actuar en el corto plazo, pero no debería ser incompatible con una mirada a medio plazo o largo plazo, con planificar las acciones, porque los retos que existían antes de la pandemia no han desaparecido, siguen estando ahí, además, en un entorno en el que las finanzas públicas van a tener un impacto negativo y muy profundo. Son retos de invertir para lograr un país más competitivo, con más productividad, para afrontar los desafíos que llevan la digitalización, la transición energética, el cambio climático. Por eso nos gustaría ver esa planificación, la acción inmediata también con esa acción estratégica y con una mirada a medio o largo plazo. No sé si nos puede decir algo en este sentido.

En enero se aprobó por la Eurocámara el Pacto Verde Europeo. La base del Green Deal es el crecimiento socioeconómico basado en el modelo energético europeo, y del que surgió la Ley Europea del Clima y la nueva Estrategia Industrial Europea, para ayudar sobre todo a la industria a mantener esa competitividad en el nuevo contexto geopolítico, a la vez que se realizaba la transición hacia la neutralidad climática. Sin embargo, la crisis actual está generando incertidumbres políticas y económicas, porque las decisiones que se vayan a tomar pueden promover cambios importantes que o bien facilitan esa transición hacia otro modelo de desarrollo económico -como aquí se está hablando-, basado en la economía circular, en la economía azul y sostenibilidad o, por el contrario, dificultan ese desarrollo sostenible y por ende el Pacto Verde, por lo que, ¿cree que se pueden retrasar estos plazos y, por lo tanto, la adopción de medidas en este sentido?

La crisis sanitaria ha dado paso a una crisis económica con previsiones económicas muy duras, pero con una certeza clara, una menor recaudación en todas las administraciones que van requerir replantear todos los presupuestos para poder financiar todas las inversiones que lleva aparejadas ese Pacto Verde, en consonancia además con las prioridades de su departamento, que ya nos esbozó aquí en febrero. Va a ser necesaria, por tanto, una movilización importante de fondos públicos, por lo que me gustaría conocer cómo va a abordar la transición ecológica en este contexto de caída económica y por tanto de recaudación; si cree que hay un riesgo que pueda limitar la movilización de apoyos financieros para abordar esa transición, y si cree que las medidas acordadas por Europa de estímulo para hacer frente al COVID pueden afectar, tanto a la capacidad de Europa como a la de los Estados miembros para destinar recursos a esa transición ecológica, una vez finalice la crisis del COVID; si cree que pueden cambiar esas prioridades. En definitiva, la actual crisis sanitaria podría poner en peligro la financiación del Pacto Verde por la recesión económica a la que tendrá que hacer frente Europa, y por eso nos gustaría saber cómo puede afectar.

El sector energético ya estaba realizando importantes renovaciones para hacer frente a los retos del cambio climático: cambio en el mix de la generación eléctrica, el gas desplazaba al carbón y había un alto crecimiento de las renovables, ¿cómo cree que va a afectar en este sentido el COVID o la pandemia? Hay un estudio sobre la transición energética europea después de la COVID-19 de la Fundación de Investigación Estratégica -¿Del Green Deal al Gas Deal?- que analiza las consecuencias que puede tener en el nuevo pacto energético la pandemia del coronavirus. Este estudio lo que dice al final es que se debería apostar por los recursos fósiles tradicionales de baja emisión, porque permitirían continuar con el nivel de producción de electricidad sin repercutir directamente en la economía. Hablan de que el gas podría ser una alternativa para reducir las emisiones de carbono sin que ello afectase a los bolsillos de los hogares. ¿Sabe si se contempla este cambio en las políticas europeas hacia el gas a medio plazo hasta que la economía se recupere? Lo pregunto, además, porque ya la comisaria de Energía afirmó que el gas iba a desempeñar un papel clave en la transición hacia la neutralidad climática, acompañando -eso sí- a las energías renovables y añadiendo, además, que ese gas en el futuro tendría que ser biogás, hidrógeno o nitrógeno.

La crisis también ha destacado el carácter esencial de la energía, y este hecho desde luego ha tenido reflejo en las medidas que ha adoptado su ministerio, porque han ido dirigidas a garantizar el suministro a los consumidores, como ampliar la cobertura del bono social de manera temporal para aquellos que han visto reducidos sus ingresos. En este sentido, una reducción de la carga fiscal de la electricidad permitiría a los consumidores acceder a la misma sin comprometer sus rentas, incluso tras la finalización del estado de alarma por el COVID, facilitando a lo mejor la recuperación económica de empresas y autónomos, y permitiendo a los consumidores acceder a un suministro esencial en las condiciones más razonables, por


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lo que me gustaría saber si están estudiando o prevén una reducción del IVA de la luz, teniendo en cuenta que ha de ser sometida a consulta al comité del IVA en Europa.

La pandemia del COVID ha frenado la agenda climática nacional. Su ministerio se comprometió a adoptar una serie de medidas en los cien primeros días de mandato. Ha llegado esto y entendemos que no puede ser, pero me gustaría saber si tiene un nuevo calendario para las mismas. Estamos hablando de la Ley de Cambio Climático, del sistema fiscal compatible con la descarbonización, del parque de turismos, como usted bien anunció. Por otro lado, el COVID ya nos ha demostrado que hay una relación, desde luego, inequívoca entre la movilidad y las emisiones. La falta de movilidad y el teletrabajo han hecho que desciendan estas emisiones de gases de efecto invernadero. La necesidad de disminuir los desplazamientos, el miedo a los contagios y primar el transporte individual ha puesto en cuestión la movilidad sostenible, la priorización de un sistema de transporte público, así como la tendencia de compartir vehículo, por lo que ahora será necesario combinar lo común y lo social con ese distanciamiento. Me gustaría saber cómo van a abordar esta cuestión. Por otro lado, también puede darse un retroceso en la electrificación de las flotas y del parque automovilístico por falta de liquidez debida a la caída de ingresos por la crisis económica. El desplome de los precios del petróleo también podría perjudicar, a lo mejor, a la demanda de vehículos eléctricos y retrasar los avances en la mejora de la eficiencia energética. Entendemos que esta situación será coyuntural y que formará parte de la fase para frenar la expansión, pero, entre tanto, ¿han pensado alguna alternativa o cómo van a paliar estos efectos negativos? ¿Qué papel entienden que va a jugar la movilidad ante los desafíos que la pandemia ha establecido?

También para ser constructivos a lo mejor habría que ir valorando algunas medidas que podrían ser buenas, pero que no tienen impacto presupuestario. En estos días de confinamiento las infraestructuras energéticas como las de telecomunicaciones han sido claves, en nuestra opinión, para el teletrabajo, el entretenimiento y la formación ante esas restricciones de movilidad. Esta conjunción de las telecomunicaciones y las redes de distribución de energía puede permitir el avance hacia la descarbonización, por lo que a lo mejor una aceleración e incremento de la inversión en estas redes de transporte y distribución de electricidad pueden permitir al sector eléctrico gestionar, con un alto grado de integración de fuentes renovables embebidas en todos los niveles de tensión, la digitalización y conversión en redes inteligentes del actual parque, al tiempo que ayuden a soportar las solicitudes de nuevos consumos y servicios como recarga inteligente de vehículos. Nos gustaría saber si tiene algo de esto en mente. También se podría acelerar o incrementar la inversión en energías renovables y acelerar los planes de desarrollo de la red nacional de recarga pública; todo esto porque lo realizan los distribuidores eléctricos y no tendría impacto. Respecto a la eficiencia en la edificación, quisiera saber qué medidas prevén en este sentido, porque, a lo mejor, podríamos hablar de las bombas de calor, que tienen un coste menor.

Por último, me gustaría preguntar una cosa muy concreta. Hay dos órdenes, la 401/2020 para restablecer los controles en las fronteras aéreas y marítimas por COVID, en la que el artículo 4 parece contradictorio con el artículo 5 de la 403/2020 sobre las condiciones de cuarentena de las personas procedentes de otros países. Me gustaría saber cuál de las dos puede prevalecer, en el sentido de que parece que alguien puede venir a trabajar si tiene una justificación para el trabajo pero, a lo mejor, tiene que estar catorce días de confinamiento si no pertenece a ese ámbito de trabajadores transfronterizos o tripulación o sector sanitario. Por tanto, esto podría entorpecer las labores de algunas empresas, sobre todo algunas de valorización de residuos.

Para finalizar tengo que decir que la reconversión que van a exigir las consecuencias del COVID con la transición ecológica como palanca tractora va a requerir, desde luego, compaginar ambiciones regionales y nacionales, lo que nos debería llevar una vez más a intensificar la coordinación en todos los ámbitos y administraciones, orientando el apoyo financiero ahí donde más se necesite. Creemos que no debemos salir de esta crisis provocada por el COVID con las mismas recetas de siempre, reconversión pero, eso sí, con justicia social y climática, donde el Pacto Verde, a nuestro entender, puede ser una palanca para esa recuperación económica.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Sagastizabal.

Por el Grupo Ciudadanos tiene la palabra la diputada María Muñoz.

La señora MUÑOZ VIDAL: Muchas gracias, presidente.

Buenos días, vicepresidenta y ministra. Ha expuesto en términos generales cuál es la situación y los pasos a seguir en el marco de la desescalada, pero es mi obligación preguntarle también por otra serie de


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asuntos que motivan nuestra preocupación en estas terribles circunstancias, y que particularmente he echado en falta. Son medidas en el ámbito económico y su impacto en el equilibrio del sistema.

Como bien nos ha explicado hace unos minutos, en el pasado Real Decreto-Ley 11/2020 por el que se adoptaban medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID, se valoraron una serie de medidas focalizadas en la potencia contratada del suministro eléctrico, así como cambios contractuales y cambios en el escalón de peajes aplicables por el distribuidor de gas natural, con el objetivo de aliviar la situación de consumidores domésticos y empresas. Recordemos que este planteamiento ya estaba presente en el sector por la acción proactiva de determinadas empresas distribuidoras que ya habían anunciado su disposición a hacerlo; igualmente, desde mi grupo parlamentario también habíamos instado a ello y celebramos estas medidas. Sin embargo, hay que reconocer que algunas de ellas tienen un impacto directo sobre la recaudación por ingresos en el sistema eléctrico y gasista.

Teniendo en cuenta esta circunstancia, el propio real decreto-ley contempla que en las leyes de presupuestos generales del Estado que se aprueben tras la entrada en vigor y con el fin de compensar en los sistemas eléctricos y gasistas la reducción de ingresos consecuencia de las medidas previstas, se dotará un crédito en la sección presupuestaria del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico por el importe equivalente a la reducción de ingresos para ambos sistemas atribuible a dichas medidas en el ejercicio anterior. Dicho importe sería transferido a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia e incorporado cono ingreso al sistema de liquidaciones de ambos sistemas. A este respecto, me gustaría preguntarle si nos puede confirmar que la pérdida de ingresos que se produzca en ambos sistemas será cubierta por los Presupuestos Generales del Estado, cómo se estimará cuánto volumen de pérdida de ingresos es imputable a estas medidas y cuánto es producto de una menor recaudación por caídas en el consumo general y qué pasara si, como viene sucediendo en los dos últimos años, no se consigue aprobar unos Presupuestos Generales del Estado.

Por otro lado, me gustaría hablar también de la situación general del déficit del sistema eléctrico, porque hay que reconocer que la actual situación de crisis sanitaria ha dado lugar a una depresión de la actividad económica, fruto de las obligadas medidas de confinamiento que afectan a todos los agentes económicos. Este hecho ha impactado también de lleno en el sector eléctrico, donde los precios del mercado de generación en el operador del mercado ibérico de energía se han reducido a más de la mitad, dada la importante reducción de la demanda. Por dar un dato, el precio del mercado diario ha sido de 27,79 euros el megavatio, una reducción de 8 euros/megavatio respecto al mes de febrero, y más de 21 euros de diferencia respecto al mes de marzo del año pasado, de 2019. Aunque la reducción del precio para los consumidores es siempre una noticia positiva y más en una situación de posible vulnerabilidad social, hay que admitir que también puede tener consecuencias negativas, siendo una de ellas la situación económico-financiera del sistema eléctrico. En efecto, ya la previsión de cierre de las liquidaciones del sistema eléctrico para 2019 contemplaba según qué fuentes un déficit de entre 350 y 1000 millones de euros. Este desequilibrio se compensaría con el superávit acumulado en años anteriores. Sin embargo, el impacto de la crisis sanitaria sobre los ingresos del sistema, tanto por el menor consumo como por la menor recaudación por peajes a causa de la menor potencia contratada, como por menor recaudación del impuesto sobre el valor de producción de la energía eléctrica, amenaza con un nuevo e importante déficit anual en 2020, que no está claro de qué modo podría gestionarse, ya que, conforme a la legislación vigente y a falta de una nueva orden de cargos que el Gobierno mantiene sin aprobar, contraviniendo así la propia legislación del Real Decreto-ley 1/2019, con un retraso ya superior a tres meses, debería compensarse con nuevos ingresos, lo cual parece contraproducente en un escenario de depresión económica.

En síntesis, vicepresidenta, el sistema parece abocado a un nuevo déficit o a una subida de cargos y peajes, salvo que el Gobierno plantee medidas adicionales, entre las que estaría la publicación pendiente de esa mencionada orden, y por ello le pregunto qué previsiones de déficit del sistema eléctrico maneja el Gobierno para este año 2020, qué medidas plantea para evitar este déficit y cuándo prevé el Gobierno publicar la orden de cargos del sistema eléctrico conforme a la legislación introducida por el Real Decreto-ley 1/2019.

Por último, querría referirme a posibles medidas adicionales en el ámbito fiscal. Es decir, más allá de las medidas señaladas y de la situación del equilibrio financiero de los sistemas, le pregunto si valora el Gobierno adoptar otras alternativas para aliviar la situación de familias y empresas; alternativas como, por ejemplo, eliminar la doble imposición que existe en relación con el impuesto de la electricidad, que forma


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parte de la base imponible del IVA aplicable en las facturas, una situación análoga al caso del impuesto sobre hidrocarburos y el IVA aplicable en la factura del gas; o, por ejemplo, medidas como trasladar los costes fijos -costes como la retribución al régimen especial o a los costes extrapeninsulares que actualmente están incluidos en la factura eléctrica aunque no están directamente relacionados con el suministro- a los Presupuestos Generales del Estado, con una revisión de la fiscalidad medioambiental de forma complementaria, como, por otra parte, proponía la comisión de expertos de 2018, con el fin de abaratar el suministro eléctrico y proporcionar señales favorables a la descarbonización. Finalmente, también habría que considerar la posibilidad de establecer un tipo reducido de IVA para estos suministros básicos con el ánimo de limitar la pérdida de tejido productivo, pero también la reincidencia de situaciones de vulnerabilidad social como las que ha conocido nuestro país en el pasado a causa de impagos o cortes de suministro que ya experimentamos. No sé si a este respecto la vicepresidenta me podría contestar si valora el Gobierno acabar con la doble imposición sobre el IVA de las facturas de gas y electricidad que se produce en relación con el impuesto de electricidad y el de hidrocarburos; asimismo, si valora el Gobierno la posibilidad de suprimir el impuesto especial de la electricidad, toda vez que su función original, que es la de subvencionar el carbón nacional, ya queda en desuso; si ha considerado el Gobierno alguna reforma fiscal en el sentido propuesto por la comisión de expertos de 2018, y si valora el Gobierno establecer un tipo de IVA superreducido a la electricidad, dado su papel como bien esencial y máxime en un contexto de confinamiento.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Muñoz.

Por el Grupo Plural, entiendo que se va a dividir la intervención en dos. Comienza Inés Sabanés.

La señora SABANÉS NADAL: Gracias, presidente.

Como tenemos doce minutos y quiero dejar tres minutos, si es posible avísenme para atenernos en conjunto el Grupo Plural a los nueve minutos exactos. Gracias.

En primer lugar, me sumo a todas las manifestaciones de reconocimiento y homenaje tanto a las víctimas como a sus familiares y a los afectados por la pandemia. En segundo lugar, voy a hacer la intervención y pido disculpas de antemano porque no podré estar en la contestación, aunque la leeré atentamente, porque tengo que ir a la Comisión de Reconstrucción.

Querría centrarme en tres o cuatro temas importantes, por resumir. En primer lugar, nuestra preocupación con respecto a los residuos. Nosotros tenemos una preocupación con el incremento exponencial que ha habido de residuos, especialmente de residuos sanitarios. Tenemos una preocupación general y una específica en Madrid. Sabemos de quién son las competencias y sabemos qué dice exactamente la orden ministerial, pero también sabemos que es absolutamente imprescindible conocer los censos, conocer el control, tener la evaluación, porque el incremento es de una enorme magnitud y, además, hay una solicitud excepcional con unas condiciones muy básicas y muy ágiles, lógicamente, por la situación que estamos viviendo. Eso necesita un contrapeso de evaluación y control. Tengo más el diagnóstico de la Comunidad de Madrid, pero esta es una situación que se produce en todas las comunidades autónomas con el tratamiento de estos residuos.

En segundo lugar, creemos que se está aprovechando la crisis para facilitar algunas autorizaciones que nosotros no compartimos, por ejemplo, las exploraciones de hidrocarburos fósiles desde el Ayuntamiento de Vitoria o el proyecto de Garmendia. Nosotros, desde luego, creemos que no tiene sentido y que habría que, como mínimo, establecer una moratoria a esas exploraciones que en este contexto de crisis creo que tienen muy poca virtualidad.

En tercer lugar, nos preocupa profundamente -lo han dicho otros intervinientes- el tema de la movilidad. No se pueden dar mensajes contradictorios. No puede salir el Ministerio de Sanidad y anunciar públicamente que lo seguro es utilizar el coche. Las ciudades de nuestro entorno están haciendo una planificación previa para abordar la movilidad y salvaguardar la sostenibilidad y sería una catástrofe que, habiendo rebajado los niveles de contaminación a cotas que nadie podía pensar, aunque sea por algo tan duro como lo que nos ha tocado vivir, se produjese una involución. Si no se dan pasos, se va a involucionar y la responsabilidad no es solo de los ayuntamientos. Sabemos que el sistema de transporte público está -o puede estar- colapsado, por lo que se necesitan fondos adicionales para infraestructuras de transporte público para que sea viable, incluyendo las infraestructuras temporales de bicicleta y de transporte sostenible, las ayudas a la adquisición, los servicios de movilidad, la movilidad eléctrica, etcétera. Esto es urgente y planteamos que haya un fondo extraordinario para garantizar la viabilidad del


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transporte público, incluyendo infraestructuras temporales de bicicleta y otros elementos de movilidad sostenible. Tiene que haber un fondo extraordinario en tanto en cuanto llegamos a la ley de financiación del transporte público, que desde luego es un elemento fundamental. Esto es de enorme importancia, ahora y en la transición a la normalidad. El tema de la movilidad es estratégico para garantizar que no se produzca una involución, por lo que hay que tomar medidas con carácter inmediato.

En cuarto lugar, me gustaría saber -creo que ya se lo han preguntado- si existen modificaciones en la hoja de ruta con respecto a los acuerdos y a las veinticinco medidas que se hicieron públicas con motivo de la declaración de emergencia climática, si hay ajustes y reajustes. Para nosotros esto es muy importante.

A medio plazo, quiero decir que algunas manifestaciones que se hacen no encajan con la necesidad estratégica de estar alineados con el Pacto Verde Europeo, que, precisamente, señala sectores estratégicos muy claves: la descarbonización, el consumo energético, las renovables, la rehabilitación de viviendas con criterios de eficiencia energética, la movilidad y el transporte público, la industria, la economía circular, la alimentación de proximidad o la protección de la diversidad. Señala todo esto y esa duda metódica que planteaba el señor Matute sobre si lo que vamos a hacer es un parón para ir a un modelo no alineado con los compromisos adquiridos con la transición ecológica no es posible, porque incluso la propuesta que España ha hecho en el seno de la Comisión Europea tiene vínculos con la transición ecológica, con la sostenibilidad y con la lucha contra el cambio climático. Lo que no hay que hacer son declaraciones contradictorias. Sería una catástrofe, señora ministra, que finalmente aumentáramos las subvenciones para la compra de vehículos a vehículos contaminantes. Tendremos que resolver el tema de la producción incrementando la apuesta por los vehículos eléctricos, por los servicios de movilidad, por la movilidad sostenible, por una apertura en las infraestructuras que nos permitan combinar la necesaria reconstrucción económica con los criterios de sostenibilidad. En ese sentido, no podríamos llevar a cabo una transformación, por muchos llamamientos que se hagan para ir a una reconstrucción económica con criterios de incrementar y no cuidar los compromisos ambientales, pues en cualquiera de los casos tenemos vínculo. Yo confío en que esto esté muy claro desde este ministerio, desde el Ministerio de Transición Ecológica, a pesar de que pueda escuchar ocho mensajes combinados y contradictorios, pero tenemos un compromiso real, tenemos la posibilidad y la oportunidad de combinar la recomposición y la reconstrucción económica con criterios de transición ecológica. Tenemos un mandato y una orientación europea, y nos quedamos como estamos.

Termino diciéndoles que el no dar pasos valientes y decididos en un momento de esas características es involucionar. Eso es lo que pasa. O se dan los pasos necesarios o volveríamos a una situación que no es deseable, porque ya habíamos avanzado mucho en los criterios tanto de la declaración de emergencia climática como en los planes de transición ecológica y energética, y no nos podemos permitir un parón en este momento. Todo lo contrario, tenemos que avanzar y ser valientes en las medidas.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Señor Miquel, tienes tres minutos, lo que te han dejado.

El señor MIQUEL I VALENTÍ: Gracias, presidente.

Gracias, vicepresidenta, por su comparecencia. Debo decirle, en primer lugar, que por supuesto compartimos su voluntad de que esta situación pase lo más rápido posible y de trabajar para que la recuperación económica sea también lo más rápida posible. Me hubiese gustado tenerla aquí a usted un poco antes, sea por su responsabilidad como vicepresidenta a la cabeza del Ministerio para la Transición Ecológica o sea por su responsabilidad a la hora de gestionar la desescalada en esa vuelta a la normalidad, pero en cualquier caso le agradecemos su presencia hoy aquí.

Empiezo por una pregunta que ya le lancé en su primera intervención en esta legislatura y que no me respondió, y voy a probar a ver si tengo más suerte esta vez. Queremos conocer si tiene el Gobierno previsión de aprobar el reglamento de redes de distribución de energía eléctrica cerrada, que debería estar redactado desde junio de 2019 y que sigue pendiente por parte de su Gobierno. Queríamos conocer cuál es su situación, si tiene calendario o previsiones sobre este tema.

Sigo con lo que tiene que ver con su responsabilidad sobre la transición ecológica. En este caso es un tema que afecta a costas. Queríamos saber, dado que la situación actual va a afectar clarísimamente a los responsables de las explotaciones de los servicios de temporada en las playas, cuál es la estrategia del Gobierno para paliar esta situación. Unos les piden bonificaciones de la tasa, otros les piden que se establezca una prórroga y que este año no cuente, puesto que a efectos de ingresos va a ser algo muy


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parecido en aquellos casos en los que se pueda retomar la actividad, por lo cual queremos saber cuál es la propuesta o la iniciativa del Gobierno frente a esta situación. Siguiendo también con costas, respecto a la Taula del Consens del Delta ya le ha pedido distintas veces conocer los plazos para la ejecución de los compromisos que su ministerio había adquirido anteriormente. Querían conocer si hay un plazo previsto de ejecución de esos compromisos recogidos en el Pla Delta. Asimismo, querían conocer también la opinión del Gobierno sobre la situación de las playas del Trabucador, de Illa de Buda o de Delta Nord, que necesitan de dragados para poder recuperar su entorno natural, pero también su actividad vinculada sobre todo en el sector primario. Quería saber cuál es la opinión del Gobierno y los compromisos que el Gobierno puede adquirir en ese sentido y en este ámbito muy concreto.

Paso ahora a cuestiones que hacen referencia más a su nueva responsabilidad....

El señor PRESIDENTE: No pase mucho, porque ha terminado su tiempo.

El señor MIQUEL I VALENTÍ: Veinte segundos, presidente.

Ya intentamos que el ministro de Consumo nos diese información sobre los festivales y no lo hemos conseguido; a ver si con usted tenemos más suerte, vinculado a sus nuevas responsabilidades. Queríamos saber qué va a pasar con los festivales de música y los grandes eventos previstos para este verano. Lo digo porque podemos intuir que no se van a poder celebrar con plena normalidad, pero el Gobierno no ha dado ninguna indicación o ninguna señal de eso que permita a los promotores de los festivales actuar en ese sentido y, en consecuencia, protegerse también frente a cuestiones de vacíos legales que se puedan generar a partir de esta sensación. El Real Decreto-ley 11/2020 que ustedes aprobaron, en su artículo 36 ya prevé para las agencias de viaje y para los viajes combinados una cosa que les puede servir de inspiración también para los festivales de música, que creo que protege al consumidor y protege también a los festivales. Porque de no hacerlo, ministra, el panorama de festivales de música de este país va a quedar arrasado y es algo que no nos podemos permitir desde muchos puntos de vista, ni económico ni social ni, sobre todo, cultural. Con lo cual, quería conocer si usted tiene algún criterio o alguna referencia sobre cómo vamos a poder afrontar esta situación. Eso es todo.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Por el Grupo Republicano, tiene la palabra el señor Capdevila.

El señor CAPDEVILA I ESTEVE: Muchas gracias, señor presidente.

Queremos sumarnos, en primer lugar, a las expresiones de pésame a las familias de las personas fallecidas en la pandemia que sufrimos. (El señor vicepresidente, Vicente Viondi, ocupa la Presidencia). Es consuetud empezar por una cuestión general y terminar con planteamientos. Quiero llamar su atención sobre la gravedad de la cuestión de emergencia ambiental -que ya le ha señalado mi compañero, el ilustre diputado por Girona- de las Salines de la Trinitat. Usted conocerá, supongo, la situación. Estas salinas están situadas en la Punta de la Banya, en la bahía de los Alfaques, en el extremo occidental del Delta del Ebro y están unidas a la tierra firme por la playa del Trabucador, como le comentaban. Son 970 hectáreas de explotación que generan un hábitat ecológico absolutamente irrepetible de acuíferos, de humedales con diferentes grados de salinización, microhábitats muy ricos en nutrientes donde el 85 % de la población de la gaviota corsa -en vías de extinción- se aloja y nidifica o donde habita una colonia de flamencos -que crían en Cataluña-, al igual que una densa población de anátidas, limícolas, de las más numerosas de España, forma parte de la Xarxa Natura 2000 y es Reserva de la Biosfera. Sin las salinas es imposible mantener su riqueza ecológica. Entre el 20 y el 23 de enero el temporal Gloria azotó la zona de Terres de l'Ebre y causó la práctica desaparición de la playa del Trabucador. La empresa que gestiona las salinas empezó los trabajos de regeneración, la Dirección General de Costas se comprometió a finales de enero a realizar un proyecto de consolidación de la barra. Debía empezar el 17 de marzo, pero el Gobierno comunicó que lo aplazaba hasta nueva orden debido al estado de alarma por el COVID. El pasado 4 de mayo empezaron las obras de regeneración y, por desgracia, otro temporal de Levante -el viernes ocho- se llevó todo el trabajo que se había hecho e incluso hubo que rescatar a 32 trabajadores de las salinas por Salvamento Marítimo. La Taula del Consens de l'Ebre, los principales ayuntamientos de la zona, San Carles, Amposta, Deltebre, el delegat del Govern de la Generalitat de Catalunya de las Tierras del Ebro, todos han denunciado que estas actuaciones de urgencia son totalmente insuficientes y reclaman una solución cercana a la definitiva. Queda claro que ya


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no es suficiente con camiones de arena y la draga del Trabucador es la mejor solución. El desastre irreversible, señora ministra, es inminente y le pedimos, por tanto, que con urgencia reciba usted a los afectados y ordene con diligencia la adopción de medidas que, por lo menos, estabilicen esta situación.

Dicho esto, buenos días, vicepresidenta. Gracias por sus explicaciones. Creemos que en esta "nueva normalidad", como la han llamado con ese constructo léxico comunicativo que merecería un capítulo aparte -llámese como quiera-, su ministerio puede y debe jugar un papel importante. Las crisis para bien o para mal tienen esa capacidad de actuar como enzimas catalizadores para acelerar cambios. Si bien es cierto que estos cambios pueden tomar caminos antagónicos, como ya se ha señalado, esperamos que esta vez no se opte por la misma salida a la crisis que en 2008. Sus nuevas, amplias y exigidas atribuciones se acumulan a las muchas que ya ostentaba, que son para las que estamos en esta Comisión y en las que me gustaría que se centrara en la medida de lo posible, por favor. A nosotros nos tenía y nos encontrará remando en la misma dirección, porque somos firmes defensores de que en tiempo de tribulación no hay que hacer mudanza. Este no es un aforismo conservador; conmina a no dejar el rumbo a pesar del temporal. No le cogerá a usted de nuevas que apostamos por una transición energética que vaya más allá de pasar de utilizar combustibles fósiles a energías de origen renovable. Es causa, pero, además, debe ser efecto de un cambio de modelo socioeconómico, una auténtica palanca de cambio social, y entendemos que este cambio pasa tanto por la democratización de la energía como por crear un escenario de no concentración. Democratización y descentralización deben ir de la mano o no habrá auténtico cambio.

Señora ministra, debemos encontrar entre todos la forma de dar valor al kilovatio hora de kilómetro cero. No podemos considerar este año 2020 como un año perdido ni hemos de volver a la "normalidad" -entre comillas- financiando un business as usual cuando ese as usual es contradictorio con los objetivos de desarrollo sostenible. Ahora disponemos de la oportunidad de coordinar esfuerzos sociales, humanos y económicos con la inversión pública para recuperarnos de la situación generada por la pandemia, junto con los mismos esfuerzos para afrontar el choque climático. De esta manera, la misma inversión rendirá el doble. Es urgente afrontar de manera ambiciosa la reforma del sistema eléctrico y la fiscalidad energética. No le oculto cierta decepción porque esperaba que hubiese comunicado hoy la entrada en la Cámara del anunciado proyecto de ley de cambio climático. Si no lo va a hacer, explíqueme por qué, por favor. La transición energética no solo va de los que pueden pagarse los equipamientos eléctricos, sino que habrá que incidir en los elementos vulnerables y cuasivulnerables. Una correcta fiscalidad energética reduce la pobreza energética. Es necesaria una fiscalidad energética alineada con los objetivos del PNIEC y basada en la tasa de CO2. Por eso, insistimos en una fiscalidad verde y, como ya hemos denunciado en diversas ocasiones, el Estado aún tiene mucho camino por recorrer en ella. Puede representar una de las maneras más efectivas para afrontar el reto económico al que nos enfrentamos. El segundo gran reto es afrontar la reforma del mercado eléctrico para emitir señales a largo plazo necesarias para el desarrollo de las energías renovables y el mantenimiento de los niveles de calidad y seguridad del suministro. En concreto, hay que desarrollar un modelo de subastas para energías renovables que tengan en cuenta el almacenamiento y el equilibrio territorial. Hago una especial mención a los proyectos de 10 megavatios de solar fotovoltaica. Hablemos de esto cuanto tengamos fecha. El estado de alarma ha supuesto un impacto directo sobre los sectores eléctricos y gasísticos, como usted ha mencionado, en un marco de disminución drástica de la demanda debido al parón económico. Esto se refleja de forma directa en el precio de la demanda peninsular del mes de marzo, que experimentó una disminución de casi un 20 % en relación con el mes de febrero y un 38 % menos que el mismo mes del año anterior. Durante este periodo y en los distintos paquetes de medidas aprobados, ustedes han posibilitado reducir la potencia contratada, la posibilidad de suspensión temporal, todas las medidas que usted ha mencionado y que saludamos y aplaudimos en la medida en que también se puedan prolongar más allá de lo que es estrictamente alarma y durante la crisis en los distintos sectores. Todas estas medidas excepcionales en un momento excepcional no pueden desplazar a todas aquellas medidas también muy necesarias que hemos reclamado, tareas pendientes que tenemos y que en esta Comisión le hemos recordado y que, con todo el respeto, tiene usted en su lista de to do.

Y luego las redes energéticas cerradas que le comentaba mi compañero de Junts per Catalunya. Le recomiendo que esté atenta a su buzón de entrada porque la AEQT le ha escrito ya recordándole que va a transcurrir un año desde el 8 de junio de 2019, fecha en que concluía el plazo máximo de seis meses previsto en el artículo 3 del Real Decreto-ley 20/2018, de feliz memoria para usted -espero- y seguro para este diputado, que es quien, no sin esfuerzo, consiguió que usted lo incluyese. Nos encontramos en


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aquel momento del conde de Romanones: Hagan ustedes las leyes mientras yo hago los reglamentos. Entiendo que ha habido entre medias muchas tormentas, pero va a cumplirse un año y, sobre todo, teniendo en cuenta que hay proyectos de inversión cercanos a los mil millones pendientes del desarrollo de ese reglamento de redes cerradas. Le encarecería que diese usted instrucciones. Lo mismo ocurre para el estatuto electrointensivo, pero eso no es de su negociado y, por tanto, solo se lo menciono. También sería el momento de resolver algunas injusticias flagrantes, como la de los 25/30 kilovoltios. Es imprescindible que revisen las tarifas de distribución que discriminan por territorio sin ningún tipo de justificación económica, comportan un sobrecoste para tres mil empresas catalanas conectadas a la red...

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Disculpe, señor Capdevila, le rogaría que fuera finalizando porque ya ha superado su tiempo.

El señor CAPDEVILA I ESTEVE: Si me permite, solo un párrafo, señor vicepresidente. Me van a quedar unas cuantas cosas para los tres minutos de réplica.

Se estima en 300 millones de euros anuales y ya llevamos cinco años, así que con la tontería son 1500 millones de euros de desventaja competitiva. Es el momento de acabar con el modelo oligopolístico dominante, impulsar la generación, distribución centralizada de energía eléctrica. Se favorece con ello la disminución de los costes de producción y por ende una reducción de la factura de los consumidores. Y luego le hablaré de otras empresas injustamente castigadas por el BOE.

Gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Gracias, señor Capdevila.

En representación del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, tiene la palabra, en primer lugar, el señor López de Uralde.

El señor LÓPEZ DE URALDE GARMENDIA: Buenos días. Bienvenida de nuevo, señora vicepresidenta.

Nuestro grupo parlamentario entiende que esta situación crítica en la que está inmerso nuestro país necesita manos, necesita remangarse y necesita ideas para salir adelante. En ese sentido, en mi intervención, que será breve para luego pasar la palabra a mi compañera, me gustaría dar diez ideas que consideramos que deben guiar este proceso de desescalada. En primer lugar, fomentar los sectores verdes de la economía, porque entendemos que es ahí donde están los mayores yacimientos de empleo y donde se debe invertir la mayor parte de ese esfuerzo económico para generar empleo, así como impulsar esta transición ecológica. En segundo lugar, impulsar esta reindustrialización verde para reorientar nuestro sistema productivo y evitar que nuestro país se vuelva a quedar fuera de ciertas producciones y no encontrarnos dentro de un tiempo con un nuevo cierre industrial; nos referimos, en concreto, a la industria del automóvil, donde tenemos que promover el cambio hacia la producción de modelos limpios, especialmente del modelo eléctrico. En este sentido, compartimos la preocupación que ya expresó la señora Sabanés de volver a dar determinadas subvenciones o promover otra vez los coches con motor de combustión. En tercer lugar, creemos que es imprescindible poner en valor nuestro sector primario, que ha demostrado su importancia y es objetivo de seguridad y soberanía alimentaria. Recuperar el valor de lo público, especialmente la sanidad pública, que se ha alzado como un escudo, defendiendo a nuestra sociedad de manera ejemplar contra la pandemia. Fortalecer la economía de cuidados, donde también hay enormes yacimientos de empleo, pero garantizando unas condiciones dignas para las personas que están trabajando en ese sector. También consideramos que la lucha contra el cambio climático debe ser una prioridad y no una víctima de esta crisis. Es posible reducir las emisiones de gases, lo hemos visto; los datos hablan de una reducción del 8 % a nivel global durante este periodo. Ahora el reto es conservar esa reducción manteniendo el empleo y la actividad económica. No es un reto fácil, pero hemos visto que esa reducción es posible. En ese sentido, también hemos aprendido que podemos reducir la movilidad, que el trabajo a distancia es posible con las reuniones telemáticas, etcétera, lo hemos visto de manera muy intensa en estas últimas semanas. Eso debe tener un impacto en la reducción de la movilidad y los desplazamientos innecesarios. Otro aspecto que para nosotros es fundamental es la conservación de la biodiversidad, que se ha mostrado, y así lo dice la comunidad científica, como el primer escudo contra las pandemias. La protección de los ecosistemas o la persecución del tráfico de animales ya se han convertido en políticas de salud pública y no solamente en demandas ecologistas. En este sentido, nos preocupan los movimientos de algunas comunidades autónomas, los cambios legislativos


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que se han producido, por ejemplo, en Andalucía, en Murcia y en alguna otra comunidad autónoma, en Madrid también, que plantean nuevamente el impulso del ladrillo. Especialmente en las comunidades del litoral, con un litoral muy golpeado, se vuelve a poner la esperanza en el ladrillo, que es precisamente la política contraria a la que nos debe ayudar a salir de esta crisis. Advertimos sobre ello. Por último, Europa. Nosotros creemos que hay que repensar Europa, dejando atrás los días de políticas neoliberales. La Unión Europea solo tendrá futuro si afronta una transformación hacia políticas solidarias entre sus miembros y mucho más sociales y ecologistas.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): A continuación, y en representación del mismo grupo parlamentario, tiene la palabra la señora Franco Carmona.

La señora FRANCO CARMONA: Muchas gracias, presidente. Muchas gracias, vicepresidenta.

La verdad es que el Gobierno tiene un reto enorme por delante. La población española está saliendo gracias a las propuestas y a la iniciativa del Gobierno, que está haciendo un gran trabajo para proteger a la población española de esta pandemia. Y no solamente la ha protegido en materia sanitaria, sino también contra el desempleo y contra la pobreza, para que salgamos de esta crisis no como lo hicimos de la crisis de 2008, sino con una población más fuerte, más unida y con mayores derechos y capacidad económica. Esto no solamente va a ser bueno para la protección de la población y para poder salir adelante en el día a día de las familias con mayores dificultades, sino también para nuestra economía, algo que es fundamental, que no se deje caer a la economía. Y para eso es importante el consumo, y favorecer el consumo es favorecer también la renta de las familias. Creo que este Gobierno está haciendo un gran trabajo; lo ha venido haciendo hasta ahora y lo está haciendo también con las fases de la desescalada y con la incorporación poco a poco a la nueva normalidad.

Dicho esto, yo quería centrarme en las medidas y lo que conlleva la despoblación, tanto en esta crisis como en los retos que tengamos en un futuro próximo. Si bien es verdad que el virus no hace diferencias entre poblaciones, es decir, afecta a todo el mundo por igual, viva en el lugar que viva, sí hemos visto cómo ha afectado de forma diferente a aquellas poblaciones donde hay una mayor concentración, una mayor densidad de población que a otras que tienen menor densidad. Comparto con esta Vicepresidencia y con este Gobierno que es un reto. El reto demográfico es algo que tenemos que abordar de una manera importante. Ya se venía haciendo por este Gobierno antes de la llegada de esta pandemia, del COVID-19, y estamos seguros de que lo va a seguir haciendo en esta desescalada, en este proceso hacia la nueva normalidad. El 90 % de las personas que viven en España lo hacen concentradas en un 30 % del territorio nacional y, sin embargo, solo el 10 % de las personas que viven en España, 4,7 millones de personas, viven en el 70 % del territorio; es decir 4 700 000 personas sostienen el 70 % del territorio.

La despoblación es algo que estamos viendo en el día a día. En Andalucía, por ejemplo, nueve de cada diez municipios han perdido peso demográfico en los diez años que van desde 2008 a 2018. También estamos viendo cómo el desempleo afecta especialmente a las zonas rurales y a las zonas más despobladas. Por ejemplo, en 2017 teníamos unas estadísticas que decían que en España había un paro del 16,5 %; sin embargo, en las zonas rurales era muy superior, del 19 % según la EAPN. La renta media por municipio en los municipios de menos de mil habitantes era de 13 417 euros. Esto significa que las zonas con mayor riesgo de despoblación, como son los municipios de menos de mil habitantes, tenían un 64,5 % menos ingresos que otros municipios españoles, lo cual es una desigualdad e impera la actuación de este Gobierno y también de todos los grupos que formamos parte de las instituciones, como esta institución del Congreso de los Diputados. También sabemos que los datos de pobreza son mayores en la zona del entorno rural que en otras zonas. Es decir, afecta un 10 % más a las zonas con mayor riesgo de despoblación. Esto es importante no solo para el trabajo del día a día del Gobierno y de esta institución, sino que también es importante ahora que estamos en estos procesos de desescalada. Es importante el trabajo que ha hecho el Ministerio de Agricultura en apoyo a la agricultura para acabar con las desigualdades y los abusos en la cadena alimentaria, pero también van a ser importantes otras iniciativas que se tienen que poner en marcha. Sabemos que el Gobierno está trabajando en ellas, como, por ejemplo, en la implantación del ingreso mínimo vital, precisamente para atajar esa desigualdad y esa mayor pobreza en las zonas rurales. Pero no solamente esto, sino que hay que apostar por la industrialización en las zonas rurales, una industrialización que sea alta en valor añadido y en I+D+i, como, por ejemplo, con la implantación de renovables, pero también con todas aquellas industrias de transformación respecto a la agricultura, apoyar la economía circular, de la que usted hablaba, la compra


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pública de productos elaborados en el territorio, la compra de proximidad y ecológica. También seguir avanzando para acabar con la ampliación de la red de banda ancha, poder culminar la banda ancha, algo que es y va a ser fundamental para las zonas rurales, para la creación de empresas y también para el apoyo a las empresas que actualmente ya están implantadas en la zona rurales, y con eso evitar la despoblación. Y hay otros desafíos que entiendo que tienen que ser fruto de un trabajo mucho más coordinado con las comunidades autónomas, con los municipios, las comarcas y con las propias empresas, como un estatuto de farmacias rurales que asegure su mantenimiento, el taxi rural y la mejora de las líneas interurbanas. Todo esto sabemos que lo está trabajando el Gobierno, lo cual creemos que es algo fundamental no solamente para acabar con esta crisis que está asolando a la población por culpa de la pandemia, sino también para asegurar un futuro mejor para los jóvenes, para las mujeres que viven en los entornos rurales, para la población en sí del entorno rural.

Por último, quiero hacer referencia -como ha hecho mi compañero Juancho- al peligro que estamos teniendo con aquellos Gobiernos que son más irresponsables, como el que está en mi comunidad autónoma, en Andalucía, que hace cosas como saltarse los planes especiales para la creación de empresas en suelo de especial protección y no urbanizable, ya que, si bien se había parado el Real Decreto 2/2020 en la Comunidad Autónoma de Andalucía, hoy mismo han salido con el 12/2020 para saltarse esa paralización y seguir adelante con su proyecto de hacer de nuestra comunidad autónoma y de nuestros suelos especialmente protegidos territorios de especulación económica.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Gracias, señora Carmona.

A continuación, y en representación del Grupo Parlamentario VOX, tiene en primer lugar la palabra el señor Gestoso de Miguel.

El señor GESTOSO DE MIGUEL: Buenos días, señoras y señores diputados; buenos días, ministra.

Vayan mis primeras palabras en recuerdo de las decenas de miles de muertos y de contagiados que han sido víctimas del virus de Wuhan y de la imprevisión de este Gobierno. Es de agradecer que venga a dar la cara después de otra fiasco más en su gestión, esta vez a cuenta de la llamada desescalada y de la que ha sido cesada por sus líos y por su arrogancia por el propio señor Sánchez y que ha seguido con los mismos niveles de desastre, incompetencia e improvisación que el resto de la gestión que ustedes y sus socios comunistas están realizando de la pandemia; desescalada a través de la que su Gobierno y todos los integrantes de su coalición antisistema pretenden llevarnos a esa nueva normalidad -que ya le garantizo que desde VOX haremos que no sea otra cosa que la vuelta a la normalidad democrática de siempre- de la que sus socios totalitarios quieren llevarnos al hombre nuevo, de Mao o del Che. Queremos desescalarnos, sí, pero del secuestro de nuestras libertades.

Venir con más autobombo y con más agenda ideológica es absolutamente surrealista y una broma con la que está cayendo, en lugar de pedir perdón y marcharse, que es lo que tenían que hacer, y dar paso a un gobierno de concentración nacional. No hay ninguna emergencia climática en España, y, si la hay, ahora mismo le aseguro que les importa un rábano a los españoles, que solo ven la verdadera emergencia social y económica a la que su desastrosa incompetencia los ha llevado. Ustedes ocultaron la gravedad de la pandemia que nos asola para cumplir con su agenda ideológica. Sacaron engañados a decenas de miles de españoles el 8-M a la calle, lo que nos ha llevado a batir el récord de muerte y desolación de todo el mundo. Esa mentira llevó también a que ese mismo día se llenaran cines, estadios de fútbol, polideportivos, iglesias, restaurantes y centros comerciales contagiando a miles de familias enteras desconocedoras de sus mentiras para no tener que suspender su 'manifa' progre, conociendo -como conocían- los informes de sanidad, el último de esas fechas del día 6 de marzo, donde se alertaba del peligro del virus, de su letalidad y de la facilidad de contagio. Y solo un dato a su autobombo: los diez primeros países del mundo, con 3900 millones de habitantes, suman los mismos muertos que España, con 47 millones de habitantes. (El señor presidente ocupa la Presidencia). Podemos seguir con todas las trolas, ya que no les gusta la palabra bulo que tanto han practicado, y las fake news que han fabricado sin que verificadores, censores o policías les monitoricen a ustedes como han hecho con la oposición en esta escalada que han emprendido contra nuestras libertades. Y qué decir de los mensajes que han trasladado a la población sobre mascarillas sí, mascarillas no, compras y pelotazos de personas y empresas afines a su partido, como denuncian los medios de comunicación, intermediarios con sedes inexistentes y, lo que es peor, mascarillas inservibles que contagiaron a miles de sanitarios, respiradores que no llegaban, ancianos dejados a su suerte en residencias hasta ser hallados muertos sin asistencia


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médica, en lo que ya veremos si los jueces no interpretan como un gerontocidio que dé con más de uno en la cárcel, o aprovechar la alarma para colar leyes o nombramientos de centenares de cargos a dedo o mandar al comunista antisistema de Iglesias a destruir la reputación de nuestros servicios de inteligencia y no sabemos a qué más. Y usted sigue enfrentando a territorios con guerras sobre lo que es un bien nacional de todos los españoles, el agua, y criminalizando a otros héroes de esta crisis, el campo y la agricultura, porque no les van a votar jamás.

Respecto a los trasvases que utiliza para castigar al Levante, un dato del que ya hablaremos, porque según el Convenio de Albufeira, por el que tienen que pasar 2700 hectómetros cúbicos a Portugal, están pasando 6000 para uso de las eléctricas. Ustedes deberían rescatar las concesiones hidroeléctricas dejando solo las centrales reversibles sin consumo de agua y regar Castilla-La Mancha y el Levante, aumentando la solidaridad, el empleo y la balanza de pagos, hacer lo mismo en el Duero y, por supuesto, es el momento del trasvase del Ebro, todo a lo grande, para una gran nación como es España.

Solo una perla para terminar mi intervención. ¿Sabe cuándo alcanzamos el máximo histórico anual del CO2 en la atmósfera? El 1 de mayo, en plena pandemia, con los coches en el garaje, las fábricas cerradas y la economía mundial parada, también la más contaminante, la china. Algo empieza a fallar en toda su totalitaria mercancía globalista y es simplemente la realidad de los números, que ya no acompañan a Greta.

Usted viene aquí a presentarnos unos proyectos ideológicos que ponen a las claras unas cosa: que al Gobierno no le importan nada las personas, no les importan los españoles, leyes infumables edificadas sobre mentiras o verdades a medias para justificar un atentado contra la libertad económica, crear más burocracia, organismos y observatorios inútiles donde colocar a sus amigos y regar con abundante dinero de nuestro bolsillo la creación de chiringuitos de extrema izquierda; eso sí, con la excusa nada modesta y propia de ustedes de salvar el planeta, aunque no sabemos bien de qué. Mientras los españoles estén enfermos, en la ruina o viendo a distancia como entierran a sus muertos por no poder ir a despedirlos, quiten sus manos del presupuesto, no puede ir nada a nada que no sea a ellos, a curarlos y a pagarles las nóminas de los tres últimos meses, a todos, como propone VOX y ellos tanto merecen. Saquen sus leyes ideológicas y su despilfarro y aparquen sus proyectos megalómanos hasta que podamos discutirlos con todos los españoles sanos y en pie.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Tiene la palabra el señor Requejo.

El señor REQUEJO NOVOA: Buenos días, señora vicepresidente del Gobierno y señor presidente de la Comisión.

Permítanme, en primer lugar, expresar mi dolor por todas las víctimas de esta plaga del coronavirus y mandar desde aquí mi más sentido pésame a los familiares de los fallecidos.

Desde su última comparecencia, el panorama de España ha cambiado absolutamente, la Unión Europea nos ha señalado como el país que más se va a ver afectado por esta crisis; estamos viviendo una emergencia nacional sanitaria y entramos en una económica. Yo le pido, como un acto de responsabilidad, que mantenga su ley en una moratoria de al menos un año y que dedique, por favor, sus esfuerzos y energías a erradicar al virus y a restablecer la economía. Si consigue esto, plantee entonces su plan y estaremos encantados de discutirlo, pero créame que ahora no es el momento. España necesita una energía barata, fiable y que nos garantice soberanía energética. Al Grupo Parlamentario VOX, la inversión en renovables nos parece en principio positiva, pero como solo hace sol y sopla el viento cuando Dios quiere, habrá que complementarlo con otras fuentes de energía más previsibles. Empiezo con la que ya tenemos y funciona bien, es fiable y no contamina, la energía nuclear. Sí, la energía nuclear. Nos alegramos de que el Consejo de Seguridad Nuclear acabe de informar favorablemente la renovación de Almaraz y esperamos que la señora ministra tenga el criterio suficiente para asumirlo. Por nuestra parte, ya le instamos a ello recientemente en una proposición no de ley de nuestra diputada por Cáceres. Así, la energía nuclear podrá, un año más, ser la primera fuente suministradora de energía nacional y con más de una quinta parte del total.

El Consejo de Seguridad Nuclear es un ente de derecho público, independiente de la Administración General del Estado, con personalidad jurídica y patrimonio propio. Se creó en 1980 como único organismo competente en materia de seguridad nuclear y protección radiológica. Supervisa las centrales nucleares, los dispositivos de medicina nuclear, también los donados por Amancio Ortega, y hasta los rayos X de


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nuestro dentista; el accidente nuclear más grave en España fue en el Hospital Clínico de Zaragoza en 1990 por un mal reglaje. Tiene un presupuesto anual de 48 millones de euros obtenidos por las tasas de sus actuaciones. Anualmente tiene superávit; en estos cuarenta años ha constituido una hucha de 53 millones de euros, previstos para afrontar cualquier emergencia nuclear. Quédese con esta cifra, por favor. En el marco del estado de alarma, el Consejo de Seguridad Nuclear recibió una carta del Ministerio de Hacienda conminándole a ingresar en el plazo de cinco días en una cuenta de Hacienda su acumulado en caja y transferir también todo lo que no fuera imprescindible en su presupuesto ordinario ¿Tiene conocimiento la señora vicepresidente de esta grave petición? ¿La comparte? ¿La condena? A nuestro Grupo Parlamentario VOX nos parece un acto de irresponsabilidad por parte de la ministra Montero esta tentación de ir incautando y desmontando todo lo que funciona bien en España. Por supuesto, el consejo no puede ceder a las pretensiones de Hacienda sin la autorización del Parlamento.

El principal problema de la energía nuclear en España es la falta de compromiso de su clase política con el largo plazo. Necesitamos urgentemente una decisión clara sobre el futuro de los residuos nucleares y nos gustaría que fuera el almacén temporal centralizado o ATC. Los tratos y tretas del presidente de Castilla-La Mancha, rozando el sainete, y la debilidad del Gobierno de la nación mandaron al cajón del sine die el cementerio nuclear de Villar de Cañas. ¿De nada valdrán todos los acuerdos desde el año 2004? ¿Tampoco todo el proceso de definición y designación del ATC, un proyecto seguro, imprescindible, al que se han dedicado en torno a un millón de horas de trabajo de ingeniería? El Gobierno en funciones de 2018 paralizó, un mes después de la moción de censura a Rajoy -¡qué prisas!-, un informe de evaluación del ATC del consejo realizado en un 95 % y con 47 000 horas de trabajo invertidas. Por favor, dejen acabar el informe. Para tomar decisiones hace falta información. Cualquier otra opción resultará más insegura y cara, y esto lo saben y es lo que les iba a decir el informe que no quieren ni recibir. ¿Cuánto nos ha costado ya la demora en la construcción del ATC? Casi 343 millones de euros gastados en contenedores individuales que se convierten a su vez en más basura radiactiva, 9500 toneladas, a 2 millones de euros cada uno, y son necesarios dos por central y año. Y eso si el ATC funciona antes de seis años. No acaba aquí el dispendio. Estamos pagando a Francia multas de almacenamiento por no tener un sitio donde traer de vuelta nuestra propia basura nuclear, a razón de 75 000 euros diarios, es decir, 54 millones en los últimos dos años. La solución de Villar de Cañas es la opción mejor y menos conflictiva para este problema que llevamos arrastrando décadas, pero me temo que, como dice el viejo refrán zamorano, cómprale a quien heredó, que no sabe lo que costó.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Por parte del Grupo Popular van a intervenir cuatro portavoces. Empieza Juan Diego Requena.

El señor REQUENA RUIZ: Muchas gracias, señor presidente.

Señora ministra, hoy hemos asistido a otra disertación suya en la que no nos aporta nada de utilidad. España y los españoles estamos ya cansados de que todo lo que tengan que aportar usted y sus socios de Gobierno sea convertir este pedazo de país en el que vivimos en el país que lidere las muertes y los contagios por COVID-19 y hacerlo destruyendo la economía y arrasando a España para generaciones futuras. Además de disertar, hoy tenía que haber concretado en materia energética algunas cuestiones fundamentales en esta crisis del COVID-19 y no lo ha hecho. Pero ¿que podíamos esperar, si tardó un mes en darse cuenta de que la caída de demanda de energía eléctrica era un shock nunca visto en setenta años; si lleva dos meses hablando de green deal, pero lleva dos años casi de ministra y todavía no ha hecho absolutamente nada por el desarrollo de energías renovables? Cero megavatios. Presumen de la bajada de emisiones de CO2, y eso está causado por el cierre de cientos de empresas; presumen de un bono social que garantizó y creó el Partido Popular. ¿Qué podemos esperar de una ministra que declara enemigo al combustible agrícola, al combustible del campo y de los pueblos? ¿Qué podemos esperar de un Gobierno que prefiere a los españoles encerrados y callados, para que las viudas, los viudos, los huérfanos y los familiares no enfaticen el dolor de su pérdida? Y no nos vendan unidad, esa unidad que venden desde la soberbia. Unidad no es silenciar a la oposición; eso lo hacen los ineptos y los culpables que no quieren escuchar la verdad. No pida a los españoles paciencia ni les pida que se queden mirando mientras ustedes no hacen nada y llevan nuestra economía a la ruina.

Hoy tenía la ocasión de contarnos algunas verdades, pero usted huye de los problemas que usted misma genera. Sea sincera y cuéntenos qué van a hacer con los peajes eléctricos. Cuénteles a los españoles que, mientras pymes y autónomos no pueden acogerse a la rebaja de potencia eléctrica, que


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mientras están creando un agujero enorme en nuestro sistema eléctrico, que mientras miles de empresas españolas están pasando por una situación de ruina y desaparición por la mala gestión de su Gobierno, Red Eléctrica Española -la empresa que usted quiere manejar- ha anunciado el reparto de unos jugosos dividendos. Cuénteles -y no presuma- a los doce millones de familias que utilizan gas butano que podían haberse ahorrado un 5 % en la bombona, pero que ni siquiera se han parado a hacer los cálculos, o a los usuarios de la tarifa de último recurso de gas natural, que podían haberse ahorrado un 2 %, pero que tampoco han hecho las cuentas. Diga aquí, para que el presidente de la Comisión y sus socios de Gobierno se enteren -y de paso ya nos enteramos todos-, qué van a hacer con la central nuclear de Almaraz. ¿Van a confiscar también los fondos del Consejo de Seguridad Nuclear?

Señora ministra, póngase a trabajar. Las víctimas, los enfermos, las pequeñas y medianas empresas, los autónomos, los desempleados merecemos un Gobierno sensible y capaz. Usted resume perfectamente lo que es su Gobierno. A usted, el día 14 de abril la hacen coordinadora del plan de desescalada y el 28 de abril la apartan de la coordinación y la relegan a la insignificancia, porque todo lo que tuvo que aportarnos fue decir que Portugal está al oeste de España -menudo descubrimiento- y que los bares que no estén a gusto que no abran. Usted ha soltado perlas que, con la que nos está cayendo, no son ni de la sensibilidad ni de la responsabilidad que merecen los españoles. Señora ministra, el crédito se está acabando. Los españoles no solo necesitamos que ustedes no nos sigan engañando, sino que necesitamos que no arruinen nuestras vidas.

Por contestar a la diputada Franco Carmona, el Decreto-ley 2/2020 jamás habla de construcciones ni de modificar la protección del suelo (la señora Franco Carmona hace gestos negativos); es una modificación del artículo 42 que no afecta en absoluto en Andalucía al suelo de especial protección. No mienta.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Por el mismo grupo, la señora Gázquez.

La señora GÁZQUEZ COLLADO: Buenos días.

En primer lugar, quiero transmitir mi pésame a los familiares y amigos de los fallecidos por el COVID-19 y todo mi ánimo y fuerza a los que todavía están luchando por superar esta enfermedad.

Señora ministra, hoy se ha superado: 35 minutos para no decir nada. Como acaba de decir mi compañero Juan Diego, su crédito ya se le ha acabado. Ministra, ¿sabe lo que se esto? (Muestra un gráfico). Ministra, ¿lo puede mirar, por favor? ¿Sabe lo que es esto? Usted no ha sido capaz de ejecutar el 45 % de las inversiones presupuestadas para su ministerio en el año 2019. Son datos de la Intervención General de la Administración del Estado. La crisis del COVID-19 se superará gestionando bien. ¿Esto es una gama alta de éxito? ¿O esto pasa porque estamos al este de Portugal o por cualquier otra explicación peregrina de las suyas? ¿Sabe lo que significa esto? Ustedes no están preparados para gobernar. Usted no está preparada para dirigir un ministerio; no sabe gestionar, no sabe ejecutar. ¿Sabe la cantidad de personas que fueron al paro por su inoperancia? ¿Sabe lo que supuso para la economía o el empleo su nula capacidad de gestión? ¿Pensó en ese momento en todos los jóvenes o vulnerables que nos acaba de citar en su intervención y a los que no ha dado trabajo porque no ha ejecutado todas estas obras?

Señora ministra, le voy a enseñar más cosas. Si me mira, quizás sea capaz de verlas. Bueno, si no, las enseño igualmente: una, dos y tres. (Muestra tres fotografías). ¿Sabe lo que es esto? Usted les dijo a los hosteleros: El que no esté cómodo que no abra. Muchos hosteleros de la costa no van a poder abrir por culpa de este Gobierno, por culpa de la pésima gestión de la crisis en el sector de la hostelería, por culpa de la pésima gestión de la crisis en el sector del turismo, pero por su culpa también, porque su ministerio no ha ejecutado las obras en costas. ¿Piensa usted que algún hostelero va a estar cómodo en estas zonas costeras asoladas, sin reconstruir porque usted no ejecutó el presupuesto el año pasado y no las reconstruyó? Son obras de su competencia: obras de regeneración de playas, de defensa del litoral, obras marítimas. Pero se me olvida siempre que es el Gobierno de la incompetencia. Ahora Europa plantea los fondos de reconstrucción, centrados en construcción y renovables, apostando, lógicamente, por el medio ambiente, el pacto verde, objetivos de desarrollo sostenible y Agenda 2030, es decir, centrados en su ámbito, pero en su intervención, solo para variar, no ha concretado nada: palabras huecas y lugares comunes habituales. ¿Va a hacer los deberes esta vez? ¿O va a pasar como en el proceso de desescalada, que no hizo nada, ni presentó calendario ni programación ni itinerarios ni criterios ni nada? Hasta su presidente la tuvo que relegar. ¿Tiene preparados o al menos está preparando ya los proyectos para presentar a Europa? Proyectos concretos, de su responsabilidad, como, por ejemplo,


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rehabilitación de viviendas para mejorar la eficiencia energética, saneamiento y depuración -donde España ya está sancionada- o gestión y valorización de residuos. Y haga una clara apuesta por la economía circular. Dos años lleva ahí, dos años, y no ha presentado nada. ¿Tiene realmente un plan de economía circular para España? ¿Apuesta por ella? De verdad que, si quiere, nosotros le prestamos nuestra proposición no de ley para que coja todas las ideas que desee, no nos importa que nos copien.

En definitiva, señora ministra, a usted le gusta más escucharse que escuchar, pero la política consiste en escuchar a los ciudadanos, en ejecutar, en concretar, en actuar; justo todo lo que usted no sabe hacer.

El señor PRESIDENTE: Diego Gago, del mismo grupo.

El señor GAGO BUGARÍN: Buenos días. Gracias, presidente. Buenos días, señora vicepresidenta.

Efectivamente, usted no comparece hoy aquí únicamente como vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica, sino que lo hace también como el rostro, como la efigie, como la representación de un Gobierno que ha tenido que adoptar decisiones vitales para el devenir de nuestros conciudadanos; el resultado, por desgracia, ya lo conoce bastante bien. Usted tenía una función imprescindible en la mitigación de las consecuencias del virus en nuestro país. Ahora parece que la han relegado del liderazgo en el proceso de desescalada, no sabemos si es únicamente por un intento de protegerla o por un manifiesto descontento con sus decisiones, pero no es para menos.

Señora vicepresidenta, yo creo que hoy usted aquí tiene que responder a algunas preguntas. En primer lugar, usted ha afirmado recientemente que España está en la gama alta del éxito en la gestión de la crisis, y yo le quiero preguntar aquí, en nombre de este grupo parlamentario, qué significa para usted el éxito. ¿Que España sea el segundo país con más muertes porcentuales por coronavirus: 27 000? ¿Que seamos el país con la tasa de sanitarios contagiados más alta del mundo: más de 50 000? ¿Que nuestro país tenga ya 9 millones de españoles inactivos? ¿O que en el mes de marzo se hayan destruido más de 120 000 empresas en España? Díganos hoy, señora ministra, señora vicepresidenta, cuál es para usted el éxito. Le voy a poner un ejemplo reciente, coloquial, para que todo el mundo nos entienda, que afecta a la seguridad, que afecta al transporte y que afecta también al turismo de nuestro país. Yo he venido en el día de ayer en transporte ferroviario a la capital; he hecho 600 kilómetros. ¿Usted se puede imaginar que no me han hecho ningún tipo de control al subir al tren? Ni al subir ni al bajar ni al llegar al centro de Madrid. ¿A usted le parece serio que haya un país, como la República Popular China, por ejemplo, que hace ya dos o tres meses que está haciendo controles termográficos, tomando la temperatura y haciendo controles serológicos al cien por cien de la población, especialmente en las infraestructuras públicas y viarias del país, y que aquí, en España, después de dos meses de decretar el estado de alarma, de dos meses con el mando único en las actuaciones, hayan sido incapaces de poder adoptar ni una sola medida en temas de seguridad? Ustedes proponen a quienes deciden venir a España, a quienes tienen la voluntad de visitar nuestro país en el año 2020, que se aíslen durante veinte días, porque son incapaces de hacerles una prueba serológica y una toma de temperatura para distinguir quién está contagiado y quién no, señora vicepresidenta. ¿A usted le parece que eso es un Gobierno serio?

Por otra parte, en relación con el cambio climático, al cual usted ha dedicado treinta segundos, podría decirle que no han hecho absolutamente nada; llevan dos años en el Gobierno y no han hecho absolutamente nada en materia de cambio climático. No tenemos ley de cambio climático y estamos en el año 2020. Nosotros presentamos una como grupo parlamentario, que ustedes han capado y, sin embargo, dos años después seguimos sin ley de cambio climático. El Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático no puede estar teledirigido bajo la tutela de una ley de cambio climático porque no existe y, por lo tanto, tampoco hay marco presupuestario. También ha citado el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima. Ustedes lo han presentado tarde. Si es que no llegan ni siquiera a los compromisos con la Unión Europea a tiempo y en forma. Y no lo dice solo este grupo parlamentario; lo dice, por ejemplo, Greenpeace, que afirma que ustedes lo han presentado tarde, mal y a rastras y sin otorgar las pertinentes garantías de participación pública. En definitiva, si hablamos de energías renovables, ya se lo ha dicho mi compañero, portavoz de energía: cero megavatios de solar, cero megavatios de eólica y, en definitiva, cero megavatios de energías renovables. Carolo, como diríamos en Galicia; un cero, círculo redondo.

En definitiva, señora vicepresidenta, señora ministra para la Transición Ecológica, el balance en términos generales es bastante bastante deficiente. Por eso le digo que no nos pida unidad solo cuando se trata de la asunción de responsabilidades porque las cosas se hacen trágicamente mal. No nos pida responsabilidades cuando ustedes están constantemente malmetiendo, desde su partido y también desde el Gobierno, contra los datos de inversión, los datos de efectivos y camas existentes en la sanidad pública


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madrileña, mintiendo. Desde luego, el cambio climático es el mayor reto del siglo XXI y nosotros creemos en la implementación de una economía sostenible en nuestro país y la apoyaremos, y un ejemplo de ello es lo que hemos avanzamos en materia de compromisos en este campo cuando estábamos el Gobierno, con el señor Arias Cañete y con Isabel García Tejerina. Ustedes, de momento, un cero en anticipación, un cero en eficacia, un cero en gestión y un cero en diálogo e interlocución; solo mucha soberbia, mucha ocultación y mucha ineptitud.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Señora Navarro, sus compañeros se han comido absolutamente todo el tiempo. Por favor, sea muy concisa.

La señora NAVARRO LACOBA: Yo sé que usted, señor presidente, va a ser generoso conmigo esta mañana, ya que llevamos mucho tiempo confinados en casa sin venir a la sede parlamentaria.

Señora vicepresidenta cuarta del Gobierno, voy a empezar con su primera frase en esta comparecencia: homenaje sentido a los que se han ido. ¿A los que se han ido, señora vicepresidenta cuarta? Hay 27 000 fallecidos, 27 000 compatriotas que han muerto en esta crisis sanitaria en España. ¿Se han ido? No se han ido a ningún sitio; se han muerto, han perdido sus vidas. Yo creo que esto es la gama alta a la que ustedes se refieren, sus éxitos; lamentablemente, señora vicepresidenta, son la gama alta de la irresponsabilidad y de la ineficacia.

Agraciada fue usted en el reparto de Sánchez con una vicepresidencia gracias al reto demográfico. El resumen de su gestión en estos cuatro meses de Gobierno ha sido una foto en La Rioja y, recientemente, en esta crisis sanitaria, dos subdirecciones generales para el reto demográfico. ¿De verdad que esto era lo más importante para la España vacía? ¿De verdad? ¿No será que usted está muy ocupada, señora vicepresidenta, muy ocupada en todo y en nada? Porque hoy dice que es la coordinadora del plan de la desescalada, anunciándonos aquí que lo es desde el día 15 de marzo; la prensa se hacía eco de ello el 15 de abril. ¿Pero qué contradicciones tiene su Gobierno, señora vicepresidenta? ¿Qué funciones ha tenido en todo este plan de desescalada? ¿Quién ha sido su equipo asesor? ¿Qué informes ha manejado? Aclárenlo. España necesita certidumbres. No pueden vivir instalados en el oscurantismo, eludiendo responsabilidades. Son el Gobierno de la mentira.

Que el plan de la desescalada lleva su sello lo sabemos: se ha dejado fuera de la fase 1 -y no sabemos para qué fase- la caza y la pesca, que son dos de los motores principales de nuestra España rural. Pero su animadversión le ciega una vez más. Yo le pregunto, señora Ribera, ¿no se siente cómoda? Váyase. Es el leitmotiv de su vida, se lo aplica a todo el mundo. ¿Sabe por qué? Porque ustedes son el Gobierno de la radicalidad ideológica. Esto no es nada alentador para el futuro del reto demográfico, teniendo en cuenta que la despoblación ha sabido capear la crisis sanitaria, pero no la crisis económica.

El señor PRESIDENTE: Señora Navarro, tiene que ir acabando, por favor.

La señora NAVARRO LACOBA: Recupere el Plan 300×100. ¿A qué está esperando para decirle a doña Nadia Calviño que recupere ese Plan 300×100, que lleva dos años de retraso de ejecución solo porque tiene la marca del Partido Popular y porque fue el gran proyecto del presidente Rajoy? Eso ha hecho que miles de personas en su pueblo no tengan Internet durante esta crisis sanitaria y no hayan podido ver las caras de sus nietos por teléfono ni los niños hayan podido seguir la escuela y su educación. Para el plan de la desescalada, en el que seguramente usted también tendrá un protagonismo importante -porque le gusta ser la novia en la boda y el niño en el bautizo-, aplique, por supuesto, mayor sensibilidad, no se la deje en casa esta vez, y, por supuesto, mayor eficacia para el mundo rural. Solo con eficacia saldremos adelante. Ustedes insisten en salir juntos y juntos, pero, por favor, más eficacia; sin eficacia no saldremos.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Pasamos al Grupo Socialista. Tiene la palabra Germán Renau.

El señor RENAU MARTÍNEZ: Muchas gracias, presidente.

Señora vicepresidenta, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, quiero empezar con un emocionado recuerdo a las víctimas de la pandemia y a sus familiares, así como con un gran agradecimiento a todas las personas que han dedicado su tiempo a luchar contra el COVID-19 para que los demás pudiéramos cumplir con el confinamiento en nuestras casas.


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Coincidimos con usted, señora vicepresidenta, en el primer análisis que ha hecho de la situación: el confinamiento se ha revelado como el medio más efectivo, tanto en España como en muchos otros países, para derrotar esta pandemia, y ha sido precisamente el estado de alarma la herramienta que ha permitido llevarlo a cabo. Ayer mismo conocíamos el resultado de la primera oleada del estudio de seroprevalencia, y las conclusiones iniciales de momento parecen ser dos: en primer lugar, que estamos muy lejos de la inmunidad de grupo y, en segundo lugar, que el confinamiento ha funcionado para frenar la expansión del virus, según las propias palabras de la directora del Instituto Carlos III.

Hoy hemos podido escuchar en las intervenciones de la derecha y de la ultraderecha -hoy y cualquier otro día- mucha descalificación, mucha crítica estéril; lo que no hemos oído hoy ni nunca son propuestas, y a mí me apena, porque son críticas vacías de argumentos, que repiten machaconamente las mismas acusaciones mientras alaban la gestión de alguna presidenta autonómica que tal vez debería estar un poco más escondida. Pero bueno, ya sabemos cómo afronta una crisis social y económica la derecha, porque lo hemos vivido en nuestras propias carnes: cuando gobierna, recorta en Estado del bienestar, recorta en derechos y deja de lado a los más vulnerables; cuando no gobierna, hace todo lo posible por torpedear los esfuerzos del Gobierno. De VOX no podemos esperar mucho más, pero del PP cabría esperar algo de coherencia y compromiso, en lugar de intentar poner palos en la rueda y bloquear el estado de alarma, que -como he dicho antes- se ha demostrado la herramienta más eficaz para luchar contra esta pandemia.

En cambio, hay que resaltar las medidas que se han puesto en marcha en estas semanas por parte del Gobierno, muy diferentes, como decía, a las que se adoptaron en anteriores crisis, que cargaban todo el peso sobre las personas más vulnerables; medidas que han servido para garantizar el bienestar de las familias que han tenido que quedarse confinadas, como decía, y también para garantizar la supervivencia de muchos negocios. Sabemos que no es suficiente, lo sabemos porque nunca nada será suficiente, pero es necesario, y sabemos que el Gobierno tiene claro cuáles son las prioridades, y son las de proteger a la gente.

En concreto, desde su ministerio, junto al resto de medidas sociales, laborales y económicas, hemos visto que ha puesto en marcha -y las ha mencionado ya en su intervención- muchas iniciativas; por ejemplo, la prohibición de cortes de suministro, la prórroga automática del bono social, la percepción del mismo por parte de los autónomos, la suspensión de las revisiones al alza de los precios del gas. Son medidas que han beneficiado a millones de particulares, de empresas y de autónomos y que se suman al resto de medidas adoptadas por el Gobierno, todas ellas encaminadas a procurar que nadie se quede atrás y a crear un escudo social para las personas más vulnerables.

Hoy nos ha explicado también el difícil reto que supone el plan para la transición hacia la normalidad, en cuya coordinación ha participado muy activamente. Nos ha recordado la necesidad de una desescalada basada en tres grandes principios: prudencia, gradualidad y cogobernanza, además de, lógicamente, asimetría. Evidentemente, el objetivo principal de esta desescalada es evitar un rebrote que frene nuestra vuelta a la normalidad. En ese sentido, quiero destacar las palabras del doctor Fernando Simón de la semana pasada y que también usted misma, en términos parecidos, dijo ayer en el Congreso. Explicaba que esto no es una carrera para ver quién corre más, que ninguna comunidad ha suspendido y que todos los servicios sanitarios han hecho un grandísimo trabajo. Nosotros queremos resaltar también este hecho con nuestro reconocimiento a los servicios de salud de las diferentes autonomías, de todas ellas. De ahí la importancia de poder desescalar este confinamiento en varias fases que nos permitan gestionar los riesgos inherentes de esta pandemia mientras se protege a los colectivos más vulnerables, que han visto afectadas su vida y sus rutinas de una manera más importante por esta situación.

Coincidimos con usted también, señora vicepresidenta, en que hay lecciones que debemos aprender de esta crisis y que no podemos volver a cometer ciertos errores del pasado. Lo ha dicho usted al principio de su intervención: tenemos que aprender a escuchar más atentamente a la ciencia. No olvidemos que estamos frente a un caso de zoonosis y que hay numerosos estudios que ligan estos fenómenos a la caída de biodiversidad. El ministerio que dirige debe cuidar esa biodiversidad, debe velar por ella, y ahora, con esto, se añade un motivo adicional para hacerlo.

Desde el Grupo Socialista apostamos claramente por una salida de esta situación desde una visión plenamente europeísta, desde los fondos de reconstrucción, que también ha mencionado, hasta la orientación de un nuevo paradigma social. Me gusta oírle decir que hace falta una respuesta global, porque las grandes crisis globales como esta requieren respuestas globales y hay que apostar fuertemente por el Pacto Verde Europeo como un vehículo para la reconstrucción. La urgencia de la pandemia ha


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puesto en pausa muchos temas de importancia capital, como la transición energética y la economía circular. Creo que sí estamos alineados con los compromisos en este sentido. No podemos dar pasos atrás en los logros y avances que hemos conseguido hasta ahora en materia de transición ecológica. Debemos seguir a la vanguardia, como muchos organismos internacionales han puesto de relieve, en la lucha contra el cambio climático o en la protección del medio ambiente e invertir en mejorar nuestra resiliencia frente al cambio climático y, por supuesto, en una transición justa que resulta imprescindible para muchos de los territorios de nuestro país. Además, no nos equivoquemos, van a ser puntales fundamentales en la reconstrucción, sobre todo por la creación de empleo verde, poniendo el foco en la reindustrialización de sectores clave como el sanitario y la digitalización, también como medio fundamental para la eficiencia de nuestra economía. Pero para llegar a ese punto, para llegar a ese momento, antes tendremos que transitar ordenadamente por todas las fases de la desescalada, y desde aquí le animo a continuar con el trabajo que se está realizando en ese sentido, porque consideramos que se está haciendo de la manera correcta.

Muchísimas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Por el mismo grupo, tiene la palabra Antidio Fagúndez.

El señor FAGÚNDEZ CAMPO: Gracias, señor presidente.

Señora vicepresidenta, gracias por su comparecencia hoy aquí ante todos nosotros.

Quiero empezar, como ha dicho mi compañero, por dar el pésame a todas víctimas de esta pandemia y por expresar el apoyo, reconocimiento y ánimo a todos los sanitarios que están luchando durante estas semanas contra el virus que tanto está asolando este país.

Es cierto que durante todas estas semanas de pandemia todos los ciudadanos han asumido de igual modo la fuerza del virus, pero no en todos los territorios ha sido del mismo modo. Algunos territorios ya partían de una brecha con el mundo urbano; son los territorios despoblados, los denominados España vacía, que han visto -especialmente en algunas provincias- cómo la fuerza de este virus se ha cebado con aquella población más vulnerable. Estos territorios tienen una población envejecida y han sufrido este virus, debido a la falta de servicios públicos de calidad, más que otros territorios. Provincias como Soria o Segovia son ejemplo de la debacle del virus, especialmente en las residencias de ancianos, y esto es debido, como decía, a la política de recortes en la sanidad que ha habido en los últimos años, especialmente en el mundo de la dependencia, y que nos ha traído las consecuencias que estamos viendo durante los últimos días. Por tanto, en ese proceso de reconstrucción del país, tanto económica como social, que se está abordando en la sala contigua y en este proceso de desescalada, la apuesta debe ir de la mano de la recuperación de esos servicios públicos, para reducir la brecha que existe entre nuestros territorios.

Por otra parte, la falta de digitalización plena en este país ha hecho que los ciudadanos del mundo rural, de la España despoblada, hayan sufrido la crisis de un modo muy diferente a la del mundo urbano. Nuestros alumnos no han podido seguir con la actividad lectiva -ni en colegios, ni en institutos, ni en la universidad-, y esa falta de digitalización ha hecho que muchas empresas no se hayan podido instalar en el mundo rural y no tengan una capacidad comercial como pueden tener en el mundo urbano; muchos agricultores y ganaderos no han podido distribuir ni comercializar sus productos, especialmente los productos derivados de la agricultura o de la ganadería, productos alimentarios que hubieran sido de gran ayuda en estos momentos. Por tanto, la digitalización, señora vicepresidenta, debe ser uno de los principales cometidos que llevemos a cabo en los próximos meses, y sé que desde la Secretaría General para el Reto Demográfico se está trabajando ya en ello y que será una de las prioridades en los próximos meses. Otro modelo de convivencia, también basado en la digitalización, tiene que ser posible en nuestro país. El teletrabajo ha venido para quedarse y debe ser también una oportunidad para estos territorios despoblados, para que la gente pueda iniciar allí su vida y no tenga que recurrir a la emigración, a vivir masivamente en los grandes núcleos de población, como pueden ser Madrid o Barcelona, despreciando estos territorios despoblados porque no se puede vivir en ellos. El teletrabajo tiene que posibilitar que nuestros jóvenes y nuestras mujeres puedan emprender una vida en el territorio que les ha visto nacer y donde quieren permanecer junto a sus familiares cercanos. Por tanto, la digitalización tiene que ir mucho más allá y dar una oportunidad a estos territorios tan deprimidos.

Por último -voy terminando-, quiero contestar a algunas de las apreciaciones que han hecho los señores del Grupo Popular. En estos momentos, tanto en la Comisión que se está celebrando al lado


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como en la que nos ocupa aquí ahora, lo que los ciudadanos esperan de nosotros es unidad de trabajo y que hagamos propuestas conjuntas para salir de un momento tan delicado. Sin embargo, nos encontramos con un grupo político, el suyo, que lo único que hace es poner palos en las ruedas. Han venido aquí prácticamente a insultar a la vicepresidenta y, como ha dicho mi compañero, no les hemos oído ninguna propuesta para salir de esta crisis, más cuando ustedes han sido responsables durante los últimos años de los mayores recortes en sanidad y sobre todo en la Ley de dependencia. En la época de Mariano Rajoy se decía que no había que apostar por la dependencia, y ustedes lo han venido haciendo así en las comunidades en las que siguen gobernando. (Rumores). De ahí los recortes en sanidad, sobre todo en la atención primaria, cerrando consultorios médicos que ahora tanto se van a necesitar para la desescalada. Les voy a poner un ejemplo. Lo decía antes la vicepresidenta. Este Gobierno ha puesto en marcha la semana pasada 16 000 millones de euros para las comunidades autónomas, que van a ir directamente para combatir ese gasto sanitario en esas comunidades en las que ustedes han recortado tanto. Les voy a poner el ejemplo de mi comunidad autónoma, Castilla y León. Ustedes han recortado en los últimos años 700 millones de euros en sanidad, quitando especialmente a las residencias de ancianos la cobertura sanitaria, y ahora vemos las consecuencias de lo que está ocurriendo tanto en Madrid como en Castilla y León. Además, todas las residencias son privadas. Frente a esos 700 millones que ustedes han recortado durante los últimos años, aunque todavía está por definir la cuantía que le corresponde de los 16 000 millones, a Castilla y León le van a tocar unos mil millones. Solo en un año este Gobierno va a poner más dinero en la mesa para la sanidad pública en estos territorios que lo que ustedes han recortado durante los últimos años.

Termino ya, señor presidente. Simplemente, quiero recordar que en este proceso de desescalada la apuesta debe ser por los servicios públicos de calidad, para que, como decía antes, podamos reducir la brecha en esos territorios. Los fondos europeos y el Pacto verde también deben servir para dar una oportunidad al mundo rural, a esa España vacía, y, sin duda, para no dejar a nadie atrás en este empeño de salir de la crisis.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Tiene la palabra la señora vicepresidenta.

La señora VICEPRESIDENTA CUARTA DEL GOBIERNO Y MINISTRA PARA LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÁFICO (Ribera Rodríguez): Muchas gracias.

Voy a intentar responder a las numerosas y muy variadas cuestiones que han salido a relucir, agradeciéndoles de antemano todos los comentarios y observaciones o sugerencias de mejora que han hecho con carácter constructivo en un momento complicado.

Es verdad que utilizamos la referencia para la protección de los autónomos que se emplea en el resto de medidas que tienen esta finalidad en todas las normas que hemos ido adoptando al hilo de la respuesta a la declaración del estado de emergencia, y también es cierto que se ha hecho un esfuerzo muy importante por parte de todas las empresas, intentando estar a la altura de las circunstancias en la calidad del suministro, no siempre sencillo. Algunos lo han subrayado. Es una buena reflexión para el conjunto del país donde, a diferencia de lo que ha ocurrido en otros países de nuestro entorno con casos bien ubicados en renta per cápita y modernidad, como Alemania, no se ha producido ningún tipo de fallo en las infraestructuras básicas ni digitales ni energéticas. Esto es una buena cosa.

Estoy convencida de la trascendencia que tiene la emergencia climática. La emergencia climática es fundamental, y frente a ella es muy difícil -por utilizar la misma similitud que hemos aplicado antes al evaluarla, al compararla con la cuestión de los virus- encontrar una vacuna. La única vacuna es anticiparse e ir cambiando nuestros comportamientos de modo que se reduzcan las causas que están en el origen del problema. Esta crisis ha puesto de manifiesto algo que hace muchos años reivindica el Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, que es necesario medir la prosperidad de una manera complementaria a como lo hace el producto interior bruto. Hay otras muchas variables a las que hay que prestar atención y el ir transformando nuestros sistemas productivos y nuestros sistemas sociales y económicos hacia modelos mucho más compatibles con los límites del planeta -aquello que algunos llaman economía ecológica- forma parte de las recetas que teníamos identificadas como europeos y como muy buena parte de la humanidad desde hace años, sobre una base de sólido arraigo científico; lo que explica por qué aquello que era una propuesta para el conjunto de la Unión Europea en el inicio del mandato de la nueva Comisión, -una Europa verde, un green deal- pasa a ser también el eje de la recuperación en


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este momento en el que tanto y tan triste e intensamente hemos aprendido. Creo que esto sigue siendo una premisa fundamental y evidentemente a partir de ahí puede haber distintas recetas o distintas aproximaciones, pero forma parte del núcleo que sigue estando en el frontispicio de todas nuestras decisiones, junto con el reforzamiento de algunas herramientas claves para construir resiliencia también en el ámbito industrial y de producción. Creo que ha sido muy interesante ver hasta qué punto necesitamos economías, sistemas productivos equilibrados en los que la industria gane peso.

Es cierto que toda la transformación de las pautas de consumo en estos meses ha ofrecido datos muy significativos, contradictorios y complejos, que han acelerado algunas de las cuestiones que veíamos en el horizonte y que plantean desafíos grandes, como decía antes. El otro día el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía señalaba que, junto con la implosión del precio del petróleo y las consecuencias que eso pueda tener desde el punto de vista del sistema financiero mundial y el sistema económico, hay que reflexionar sobre la probable recuperación de una buena parte del consumo, que ha caído fundamentalmente por la reducción drástica de la movilidad, y que ha generado una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en Europa que nos ubica en el nivel de emisiones para el conjunto de lo que es hoy la Unión Europea equivalentes a las que se produjeron en el año 1958, es decir, una situación absolutamente extraordinaria. Es obvio que es muy probable que no se pueda mantener mucho tiempo, pero nos hace reflexionar sobre la magnitud de la parada que se ha producido en el conjunto de Europa y sobre el cambio tan significativo -sobre todo en los modos de transporte- que hemos vivido en estas semanas. Es verdad también que se ha producido un cambio muy notable en el consumo de nuestros bienes energéticos -no solamente petróleo, también gas y electricidad-, lo que ha supuesto alteraciones importantes tanto en las estructuras de precio como en la cobertura de costes del sistema eléctrico. Apuntando a algunas de las cuestiones sobre las que ya veníamos reflexionando y tendremos que seguir reflexionando está el hecho, por ejemplo, de que se hayan alcanzado cotas muy bajas con respecto al precio mayorista del pool, prácticamente inimaginables hace muy poco tiempo, fruto de la gran presencia de renovables y la enorme caída de la demanda con respecto a la demanda tradicional o habitual. Todo esto -que puede ser una medida de alivio importante para las economías domésticas, que cuentan con una tarifa regulada- también pone de manifiesto algunas limitaciones del sistema, lo cual nos obliga a seguir trabajando en la sostenibilidad del sistema eléctrico. Es una situación extraordinaria pero lo cierto es que el conjunto de los costes fijos del sistema tiene mucho que ver con la facturación total, tanto por la caída de los precios relativos como por la caída de la demanda. Tendremos que abordar cómo se responde de manera segura y solvente sin generar una presión desproporcionada a los consumidores por la vía fiscal -creo que esta no sería la receta-, pero garantizando la viabilidad del sistema, puesto que es fundamental desde el punto de vista de la credibilidad, de la confianza y de la viabilidad de los costes fijos, como decía, pero también de la credibilidad y de la confianza de los inversores. No es un cambio estructural, es algo que tenemos que abordar con seriedad y al mismo tiempo apunta a que la propia evolución de nuestras tecnologías de generación muy probablemente nos obligue a trabajar en la reformas del mercado eléctrico, como ya por otra parte veníamos anunciando y trabajando.

Hay otras cuestiones también importantes. Se ha indicado la conveniencia de reflexionar sobre la movilidad y el teletrabajo. Las grandes compañías digitales ponen de manifiesto que probablemente se ha adelantado en cinco años su escenario más optimista, con respecto a la posibilidad de estar presentes en ese cambio cultural tan significativo y tan importante que representa nuestro modo de trabajo, y por tanto, las demandas de movilidad. Es cierto también que se pueden plantear las consideraciones que han hecho algunos de ustedes con respecto a cuál es el modelo de movilidad que queremos en el medio plazo, y por qué no aprovechar una situación en la que todos los ciudadanos hemos visto que es posible una convivencia en nuestras ciudades de un modo diferente y poder buscar otro tipo de alternativas con mucha cautela. Creo que habíamos avanzado enormemente en las opciones de transporte público y colectivo. Me parece que esta es una muy buena opción, ya que obviamente tiene que ser un transporte público colectivo seguro. Es verdad que hay una incidencia inmediatamente asociada a todo esto porque se relaciona con toda la transformación de un sector que ha sido un sector clave en nuestra economía, tanto desde el punto de vista del empleo como del producto interior bruto, como es el de la cadena de valor de los automóviles. Todo esto, probablemente, nos lleve a acompañar a este sector en un proceso de transformación estratégica en el que ya estaban inmersos, donde la previsión de evolución de las oportunidades de negocio van cambiando, van evolucionando hacia una movilidad eléctrica en la que la electrónica, la utilización de la información y la referencia a los servicios -y no solamente a la


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disponibilidad del bien como un bien de consumo duradero- forman parte de las nuevas líneas en las que ya habían identificado algunos campos interesantes desde el punto de vista de las oportunidades de negocio.

No tenemos intención de retrasarlo más -de hecho ha sido una pena interrumpir en estos meses nuestra dedicación a las grandes transformaciones ecológicas de nuestra economía que teníamos en la agenda-, y por tanto, en pocos días, en pocas semanas probablemente, recibirán ustedes el proyecto de ley de cambio climático y transición energética. Confío en que sea una buena base, una propuesta interesante para el desarrollo de su trabajo y para la búsqueda de consensos en torno a esa recuperación que todos necesitamos. Creo que las cuestiones que tienen que ver con las oportunidades de recuperación en el cortísimo plazo, efectivamente, están asociadas a la rehabilitación a gran escala de nuestros edificios impulsando la eficiencia energética y electrificación al máximo y la recuperación de los espacios urbanos a una movilidad distinta, como decía antes. Se tiene que contar con un nivel de maduración y detalle suficientemente preciso como para que estén plenamente activas y operativas desde el primer día. De hecho, nos consta que hay un inmenso interés tanto de los agentes económicos como por supuesto de los vecinos -comunidades de vecinos fundamentalmente en barrios donde la factura energética desplaza de forma importante la posibilidad de destinar recursos a otros bienes o servicios básicos para la familia- por los planes de rehabilitación a gran escala en los que trabajamos desde hace ya tiempo con el Ministerio de Transportes y Agenda Urbana.

Me parece que han salido a relucir cuestiones variadas, algunas de gran calado estructural y sistémico y otras más de detalle, más precisas. Repaso algunas de ellas. Por ejemplo, la cuestión de cómo trabajar en los temas de residuos. Es una de las cuestiones que en estos momentos nos preocupa más. Teníamos muy avanzada la estrategia de economía circular, las modificaciones de la Ley de residuos y de impulso a la economía circular y empleo de nuevos mercados secundarios de bienes y materias primas. Estamos viviendo un renacer del consumo de plásticos asociado a una cautela sanitaria que, de algún modo, tendremos que absorber y responder muy rápidamente, porque no es algo que pueda sostenerse mucho en el tiempo. Tendremos que buscar materiales alternativos, tendremos que garantizar un correcto equilibrio entre la necesidad de contar con plena seguridad sanitaria y de higiene y, al mismo tiempo, el reducir la producción de residuos plásticos que plantean grandes desafíos, aparte de ser enormemente ineficientes desde el punto de vista de consumos de recursos incluidos los energéticos para su producción.

Me parece que es importante también plantearnos algunas de las cuestiones relativas a reales decretos y propuestas normativas que han indicado ustedes. Es cierto que nos vimos en junio de 2018 y ya habíamos empezado a trabajar en toda la transformación del sistema energético, que venía lastrado por un posicionamiento antiguo. Ha habido avances muy importantes y sustantivos en el ámbito de las energías renovables y del autoconsumo, lo que ha hecho que en gran medida se pudiera paliar esa urgencia en la regulación de las redes cerradas. Evidentemente no renunciamos a ello, pero ha habido otras cuestiones que han saltado a la palestra de forma más imperiosa y, en la medida en que toda la promoción y la facilitación del autoconsumo reducían esa necesidad y esa presión, ha quedado un poco retrasado con respecto a nuestro plan inicial.

Sí me preocupa la cuestión relativa a las costas. Hemos recibido muchas peticiones de distintos ayuntamientos, particulares y comunidades autónomas con respecto a la posibilidad de que este año hubiera un tratamiento distinto para las instalaciones de temporada. A la vista de la probable reducción de demanda y de presencia de turistas durante el verano, una de las opciones puede ser que puedan contar con algún tipo de medida compensatoria. La Dirección General de Costas está trabajando en ello y tendremos una reunión con la Federación Española de Municipios y Provincias en la que abordaremos esta cuestión. Por cierto, si hay un esfuerzo fiscal colectivo asociado a una reducción o a una exención excepcional del pago del canon por uso de dominio público, nos gustaría ver un esfuerzo equivalente por parte de los ayuntamientos. Tendría poco sentido que hubiera una facilitación por parte del Estado y no por parte de los ayuntamientos, que a veces introducen cargos adicionales a ese canon.

Estamos trabajando en el plan del delta. El delta -que el señor Capdevila y el señor Miquel conocen bien- es un espacio sensible y particularmente querido en el ministerio y donde habido un esfuerzo colectivo muy importante por parte de todos los agentes locales presentando propuestas específicas. Nuestra intención es culminar toda la tarea para que a la vuelta del verano pueda haber finalmente un plan del delta, con independencia de todo el trabajo puntual que haya que seguir manteniendo tras aquellas imágenes tremendas de los efectos de la borrasca Gloria y de otros temporales este invierno. Ahora pueden parecer muy lejanas, pero fueron hace relativamente poco. El señor Capdevila ha sacado muchos


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temas concretos y puntuales que quizá podemos plantear en un aparte con una explicación bilateral, si usted quiere.

Efectivamente, creo que una crisis como esta genera ventanas de oportunidad, de reflexión y de replanteamiento en términos de prioridades y muchas veces cataliza cambios. El señor López de Uralde ha hecho algunas reflexiones con respecto a qué sectores, qué ideas o qué reflexiones pueden ayudarnos en ese debate en torno a la recuperación: cómo gana peso la economía de los cuidados y la necesidad de fortalecer las capacidades colectivas para tener una posibilidad de respuesta rápida frente a emergencias en las que es imposible que las respuestas individuales puedan estar a la altura de lo necesario; el valor de lo público; el valor de una Europa que sea más Europa y no menos Europa, y que el conjunto de la nación responda de manera solidaria entre todos los territorios con esas capacidades colectivas listas para estar plenamente activadas; o el valor de ese patrimonio natural inmaterial que representa la biodiversidad de los ecosistemas y que nos protege frente a episodios como el que hemos vivido, asociado en parte a la transformación y a la pérdida de entendimiento de los riesgos en los que incurrimos cuando se distorsionan los equilibrios de nuestros ecosistemas.

Creo que es importante también buscar otro tipo de contextos en los que resolver algunas de las preguntas que han hecho. Lamento decirle que no sé qué es lo que va a pasar con los festivales. Me ha recordado usted a mis hijas, que también me preguntan qué pasa con los festivales. No lo sé. Sobre todo se impone ese criterio de prudencia al que hacía alusión al principio de mi intervención en la gestión para reducir al máximo los niveles de incertidumbre, y eso requiere ir poco a poco evaluando a lo largo de semanas y meses. Es verdad que hoy por hoy, por nuestro entendimiento del virus -y cuando hablo de "nuestro" no me refiero al de un Gobierno socialcomunista y ni siquiera al de un país, sino con carácter general en el mundo-, se piensa que es importante mantener las distancias entre las personas y esforzarnos por fortalecer las capacidades de autoprotección y de higiene para impedir en la máxima medida posible ser sin quererlo vectores de transmisión.

Por último, quisiera hacer algunas reflexiones -aunque ya hayan hecho algunas interesantes- con respecto al reto demográfico, la incidencia de esta crisis o la capacidad, la preparación, la resiliencia de nuestro ámbito rural. De hecho, queremos impulsar medidas que tienen mucho sentido en pueblos pequeños, en municipios. Hasta ahora lo habíamos hecho con alguna flexibilidad muy limitada para municipios menores de cinco mil habitantes. Hay un compromiso del presidente del Gobierno con los presidentes de las comunidades autónomas de buscar un espacio donde se vaya más deprisa con todas las cautelas del mundo, porque tiene poco sentido mantener las mismas limitaciones de las grandes urbes en municipios de menos de diez mil habitantes. Estamos, por tanto, trabajando también en ello.

Quisiera decir que agradezco al señor Requejo su mensaje, que comparto. Creo que en estos momentos la prioridad es erradicar el virus y recuperar la economía. Es verdad que a continuación yo añadiría que, a nuestro juicio, parte de ese ejercicio de recuperar la economía tiene que ver con el impulso de las medidas que hacen frente al cambio climático y que generan una pérdida importante de valor para el conjunto de nuestra economía y limitan o modulan de forma importante nuestros modelos de producción industrial y de transformación de nuestro sistema energético.

Se me olvidaba comentar a la señora Sagastizabal la cuestión de las fronteras y la cuarentena. Hemos adoptado un principio de máxima cautela, máxima protección. Sabemos que hasta la fecha no ha habido una gran demanda para venir a nuestro país, entre otras cosas, porque había un nivel de confinamiento máximo, pero se puede producir un incremento de esa demanda. Nuestro nivel de inmunidad -lo sabemos- es limitado y pueden producirse contagios, y por tanto, somos extraordinariamente cautos en este momento. Hemos incorporado algunas de las medidas que han hecho también otros socios comunitarios. No es lo ideal, ojalá tuviéramos unos niveles comparables que nos permitieran tener una progresiva pero rápida recuperación de la normalidad en la movilidad entre territorios más allá de las fronteras, pero, por ahora, se mantiene esa doble cautela de limitaciones de viaje entre fronteras, como por otra parte se hace entre provincias, entre las unidades territoriales elegidas por cada comunidad autónoma, y la cuarentena como medida precautoria para asegurar -si bien un test serológico puede dar un resultado puntual en el momento en que se produce el mismo, eso no significa que no se esté incubando- que no aparezca un resultado positivo a los tres o cuatro días. Por tanto, del mismo modo que no se hacen pruebas masivas para otros virus, aquí hay que ir buscando cómo se pueden detectar tempranamente, pero también mantener esa cautela en personas que proceden de otros territorios.

Con respecto a la intervención del señor Gestoso, sí diré que estaba pensando que tenía poco sentido contestarla porque, como a él mismo le gusta decir, era autobombo ideológico y mentira, pero he visto que


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las cuatro intervenciones de los cuatro diputados populares se le parecían mucho y me ha producido una gran decepción en este momento porque pertenecen a un partido que aspira a ser liberal, centrado y de construcción de alternativas, y que tiene grandes responsabilidades de Gobierno en comunidades autónomas que son las responsables de la gestión sanitaria, de la gestión de las residencias, de la gestión de nuestra educación, de nuestra seguridad en las calles, todas ellas fundamentales. Me ha llamado un poco la atención la falta de responsabilidad y de propuestas. Como decía antes, yo creo que cabe aplicar las tres cosas. En primer lugar, está el autobombo. Recordando a la señora Tejerina y a Miguel Arias Cañete se les ha olvidado el señor Nadal y también los gestores de la Comunidad Autónoma de Madrid durante los últimos veinte años, como también ha dicho uno de los diputados del Grupo Socialista. Además, se les han olvidado otras cosas, por ejemplo, que cuando llegué al ministerio me encontré con que solo había obligaciones presupuestarias reconocidas de 90 millones sobre los 700 que tenían programados, y que nunca jamás en todos los años en los que Miguel Arias Cañete e Isabel Tejerina fueron ministros alcanzaron el 50 % de ejecución presupuestaria. Todo esto nos obligó a reprogramar obras, a reprogramar contratación, especialmente en agua e inversiones, lo que es enormemente laborioso, sobre todo si se tiene en cuenta que hemos pasado por varios periodos electorales y tampoco hemos tenido un nuevo margen presupuestario.

En segundo lugar, es ideológico porque se les olvida que son también un partido que aspira a gobernar y que gobiernan en comunidades autónomas; se les olvida lo importante que es hacer frente a esta responsabilidad. Supongo que pretenden esconder el pasado, todo lo que ha ocurrido y prefieren optar, con esa vocación ideológica, por el insulto, lo cual me llama poderosamente la atención por la ausencia de propuestas y por el 'cuanto peor, mejor', que es algo que también han ejercido en el pasado. Yo espero que esto se les pase pronto.

Por último, cuentan mentiras, que es la tercera característica que el señor Gestoso ha resumido en su intervención. Cuentan mentiras con respecto a la nueva potencia renovable instalada. De hecho, hay más de 500 megavatios con financiación propia, desde que nosotros llegamos; en islas hay un boom del autoconsumo disparado; hubo una limitación al precio del gas y de la bombona de butano, porque estaban incrementándose estos precios y nos pareció que no era razonable el permitir que esto se incrementara, particularmente durante el periodo del estado de alarma, pero con la salvedad de que si hubiera una potencial bajada la recuperaríamos. Pero no solamente eso, no sé por qué están empeñados en atribuirme un relevo, que hasta ahora no ha sido así. Creo que tiene todo el sentido del mundo que el presidente del Gobierno quiera hacer un seguimiento de la desescalada directamente. Este es un ejercicio enormemente complicado, y probablemente, no haya nadie que aspire potencialmente a presentarse a candidato a un ejercicio de estas características en un momento tan duro para nuestro país. Pero les diré que no, que por ahora, para bien o para mal, no he sido relevada. Es también llamativo que se les olvide, les pueden preguntar a algunos colectivos, como el de los mineros, o a los pequeños productores de renovables, de qué hablamos cuando hablamos de mentiras.

Así que yo les pediría que en lugar de quedarse en chascarrillos y en difamaciones o en cosas grandilocuentes -como muy bien han dicho algunos de sus compañeros, en un momento particularmente sensible para todo el mundo en el que la gente lo está pasando mal- busquen concentrarse en pensar en la reconstrucción, según he podido leer en la prensa fue su actitud de ayer, en lo que nos une y en el modo más responsable en el que nos puedan ver juntos a todos, respondiendo a las grandes dificultades por las que atraviesa una muy buena parte de la sociedad. Desde el principio, como decía, y esto sí me parece una referencia fundamental de nuestra respuesta, el Gobierno ha querido, a diferencia de lo que ha ocurrido nunca antes en nuestra historia, poner el énfasis en la protección social, en la protección de la economía y de las empresas en una crisis que sabíamos de antemano iba a tener grandes dificultades en las economías familiares.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Gracias, vicepresidenta.

Hacemos el turno de réplica. Como dije al comienzo, será de tres minutos. Les ruego que se ajusten al tiempo. Empezamos con el Grupo Vasco, Idoia Sagastizabal.

La señora SAGASTIZABAL UNZETABARRENETXEA: Gracias, presidente.

Hemos hablado de que la industria debe ganar peso y de la reforma del mercado eléctrico, en lo que estamos de acuerdo, ministra. Así debe ser, siempre que se lleve a cabo con certeza, con certidumbre y con seguridad jurídica.


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Voy a hacer un par de reflexiones. El COVID nos ha enseñado muchas cosas: el teletrabajo; el modo diferente de educar; el modo de mejorar la salud; la dependencia que tenemos el exterior; la deslocalización de empresas; el esfuerzo inversor en redes; la conectividad, pero también la brecha digital; el concepto de desarrollo que ha de cambiar; que también dependemos del sector agrario y de lo rural, y el desarrollo de las nuevas capacidades que han demostrado las empresas. Todo ello nos lleva a pensar en cómo abordar la reconversión o la reconstrucción, garantizando un entorno propicio, estable, con certeza y seguridad jurídica, sobre todo para la inversión y la actividad empresarial, porque el COVID va a poner a prueba la respuesta de las políticas.

El año 2019 fue marcado también por una concienciación ecológica con los movimientos de determinadas personas y organizaciones -también hubo una concatenación de catástrofes meteorológicas y una proliferación de plásticos- en los que los jóvenes se han involucrado y se han manifestado. Usted ha dicho que en esa desescalada hay que tener en cuenta a las generaciones futuras, pero nosotros diríamos que, más allá de la desescalada, también hay que tenerlas en cuenta en ese proceso de reconversión o reconstrucción, porque esta crisis va a suponer un mayor endeudamiento, que implica ya, per se, a esas generaciones futuras. Nosotros entendemos que esa deuda tiene que ser razonable y razonada para poder devolverla y, de esa manera, perjudicar lo menos posible a esas generaciones. Por lo que aquí, las medidas y las políticas que se implanten, aprovechando, desde luego, las fortalezas de cada sector, nos ayudará a esa reconversión o a esa reindustrialización, porque -esta es la clave- de lo contrario ¿qué mensaje podemos transmitir a estos jóvenes?

Para acabar, yo creo que la transición hacia un nuevo modelo basado en la sostenibilidad va a requerir muchas modificaciones -ya lo dijimos al principio de la legislatura- en política energética, en transporte, en el modelo agropecuario, en la configuración urbana de las ciudades, en la manera de producir, en la gestión de residuos, en el consumo de agua y energía e incluso en decisiones también en torno a nuestras compras.

En este sentido, si va por ahí ese ministerio, desde luego, nosotros en ese camino estamos dispuestos a colaborar, vicepresidenta.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, Idoia.

Por el Grupo Ciudadanos, tiene la palabra la señora María Muñoz.

La señora MUÑOZ VIDAL: Señora ministra, compañeros de Comisión, les confieso que el debate que hemos presenciado en esta Comisión un día como hoy, en el momento actual, me genera un fuerte contrapunto con la realidad que viven nuestros conciudadanos. Y a mí, personalmente, me apena y no me sorprende que los españoles sientan una profunda desafección con la clase política de su país. Señorías, llevamos casi treinta mil personas fallecidas y, aun así, ¿no pueden dejar ustedes de tirarse los trastos a la cabeza? ¿Qué más tiene que pasar en España para que los políticos nos unamos, nos escuchemos, dialoguemos y acordemos medidas juntos y desde el consenso por el bien de los españoles?

Yo tenía preparada otra réplica, pero si no lo digo reviento. Yo no soy política profesional y no soporto el 'y tú más' que hemos tenido que presenciar hoy todos abochornados en esta Comisión parlamentaria. ¿Ustedes se creen que lo que les apetece a los españoles, que llevan confinados dos meses en sus casas, es encender la televisión y ver a políticos como nosotros con el 'y tú más', siempre igual, con los viejos vicios y la vieja política? Señorías, en la sala de aquí al lado están hablando de reconstrucción, están hablando de reconstruir un país maravilloso como el nuestro. Yo he sentido vergüenza y les pido perdón a los españoles por lo que hemos visto hoy en esta Comisión. Desde luego, a Ciudadanos no nos van a encontrar aquí en el ataque, en el insulto y en la crítica destructiva. Nosotros queremos mirar al frente y poner soluciones a problemas. Si alguien quiere unirse a nosotros en esta buena causa, lo mejor que hay es salvar vidas y salvar empleos.

Muchas gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Muñoz.

Por el Grupo Plural, tiene la palabra Sergi Miquel.

El señor MIQUEL I VALENTÍ: Gracias, presidente.

Quiero agradecer a la vicepresidenta las respuestas que nos ha dado. Pero permítanme que insista, a riesgo de parecerme a sus hijas un poquito más, en el tema de los festivales, a falta de encontrar


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respuesta en otro ministerio. No es que yo le quiera dar a usted más trabajo del que le toca, pero usted es responsable de la desescalada. El Ministerio de Consumo no sabemos dónde está, el ministro de Cultura dijo que antes la vida que el cine, y desapareció, y solo nos queda usted. A mí no me preocupa no ir a un festival, que me imagino que es lo que les preocupa a sus hijas; a mí lo que me preocupa es que los festivales sobrevivan a esta crisis que vamos a tener porque ustedes saben que, si se aplican lo que ustedes han previsto para los festivales, estos tendrán que cerrar. Y no es que no habrá festivales en 2020, es que no los va a haber ni en 2021 ni en 2022 ni en la siguiente década. Por lo tanto, yo lo que quiero saber es si ustedes pueden aplicar y redactar un real decreto que facilite a los festivales lo mismo que han previsto ustedes para las agencias de viajes, que simplemente es que aquellos consumidores, aquellas personas que compraron la entrada, tengan un poco más de margen para reclamar su dinero, y esto les facilite la vida a los promotores y a los organizadores. A mí lo que me preocupa es eso, y se lo pido a usted no porque le impute más responsabilidad de la que le toca, sino porque no encontramos respuesta en ningún otro lado.

Como ahora gano unos minutos, le hago llegar una petición que creo que vale la pena valorar, y que tiene que ver con las conexiones ferroviarias. El transporte público ha sufrido alteraciones por la situación que estamos viviendo, pero en algunos territorios está teniendo un efecto más grave que en otros. En concreto hay un caso muy evidente, la línea ferroviaria entre Ripoll y Puigcerdá, que se ha sustituido por unos trayectos de autobús con frecuencia bajísima y no pueden compararse al servicio que tenían anteriormente los usuarios de aquella línea. Por las circunstancias geográficas y las condiciones específicas de la zona, se hace muy difícil para los ciudadanos desplazarse en ese trayecto. (El señor vicepresidente, Vicente Viondi ocupa la Presidencia).

Por último, también a modo de reflexión, diré que algunos hemos tenido que hacer casi seis horas de tren más dos horas de coche para venir hoy aquí, en un momento en el que estamos pidiendo a los ciudadanos que se queden en casa teletrabajando en la medida de lo posible. Sin lugar a dudas, esta intervención que he hecho hoy la podría haber realizado desde mi pueblo. Me habría ahorrado exponerme, exponer a trabajadores y exponerles a ustedes. Por eso, quería pedir que aprovechemos entre todos esta oportunidad que nos brinda la pandemia para aprender a utilizar las tecnologías y ponerlas al servicio de la lucha contra el cambio climático, porque seguramente son un buen aliado.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Gracias.

A continuación, en representación del Grupo de Esquerra Republicana de Catalunya, tiene la palabra el señor Capdevila.

El señor CAPDEVILA I ESTEVE: Muchas gracias, señor vicepresidente.

Comienzo invocando su complacencia y pidiéndole que imite al señor presidente en su tolerancia y que sea usted tolerante con la izquierda igual que su presidente lo ha sido con la derecha.

No me lo ponga en rojo al empezar. (Risas).

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Con usted soy tolerante y además le tengo aprecio, pero es que estoy aprendiendo a utilizar el reloj; no tengo nada contra usted.

El señor CAPDEVILA I ESTEVE: Mientras usted aprende, yo aprovecho.

Agradezco, señora vicepresidenta, sus respuestas y ofrecimiento a seguir el detalle de las consultas.

Me había quedado hablando de comercializadores independientes que han visto mermadas sus ventas, que tenían comprado producto en mercado de futuro y están en pérdidas y sometidos a la arbitrariedad del pago del IAE, muchas veces superior a la facturación en aquellos municipios donde tienen poquísimos clientes. ¿Se plantea el Gobierno alguna posibilidad de poner fin a esta situación y crear un epígrafe específico para la comercialización de energía, y no este impuesto no regulado y entendemos que anticompetencial?

No me resisto a agradecerle que dé usted una de las grandes noticias de esta legislatura hoy aquí, gran noticia para quien no haya venido a esta Comisión con ánimo de tertuliano de la COPE, dispuesto a hablar de kilovatios/hora, CO2 y estas cosas tan aburridas, que es cierto que luego no salen ni en los breves de cierta prensa. Rock and roll, señora ministra (risas), entra en la Cámara la ley de cambio climático, y será mucho trabajo para muchos de nosotros, pero creo que lo debemos recibir con gozo y alborozo. Me ha roto usted el discurso, y solo voy a decir cuatro cosas. Espero que nos encontremos en


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la discusión de esta ley, que vaticino que será histórica. Espero que no sea en balde que podamos decir: yo estaba allí cuando se anunció, yo estaba allí cuando se trabajó. Es una buena noticia y, en el momento quizás de pesimismo en que nos encontramos, debiéramos agarrarnos a los trabajos de esta ley, porque creemos que van ayudar. Seguramente van a ayudar si no perdemos de vista que una mayor penetración de energías renovables en el sistema eléctrico, por enorme que esta sea, no garantiza que se puedan alcanzar objetivos de descarbonización si al mismo tiempo no se electrifican los consumos finales de energía de una forma mucho más intensa. No iremos bien si la I+D+i no trabaja muy intensamente en el largo camino que la queda. Particularmente, pienso en las cenicientas de la generación, en la eólica offshore y la geotermia. Me ha parecido que estamos de acuerdo en que podremos salir mejor de esta crisis si somos más sostenibles, más digitales, y, no se olvide, más industriales; así sea.

Muchas gracias, también, señor vicepresidente, por su tolerancia.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Gracias a usted, señor Capdevila.

A continuación, en representación del Grupo Confederal de Unidas Podemos-En Común Podem-Galicia en Común, tiene la palabra el señor López de Uralde.

El señor LOPEZ DE URALDE GARMENDIA: Muchas gracias.

Una de las cuestiones clave en esta crisis es la importancia del consenso científico. Y en ese sentido hay algunas similitudes, o muchas, sobre el cambio climático, y lo digo porque aquí hemos escuchado que en España no hay ningún cambio climático. Creo que hay que empezar por asumir el consenso científico, porque cuando llegue verdaderamente la cada vez más grave crisis por el cambio climático no podrán ustedes decir que la comunidad científica no había avisado. Y me sorprende especialmente de usted, señor Gestoso, que viene de la comunidad murciana. Pregunte a los vecinos de Los Alcázares a ver si hay cambio climático o no. Creo que determinadas afirmaciones deberían contenerse, porque, además, son ustedes cogobernantes en comunidades autónomas tan importantes como Andalucía, Madrid, etcétera. Por tanto, tienen ustedes responsabilidades de Gobierno y no pueden saltarse el consenso científico de esa manera, porque es una absoluta irresponsabilidad. Además, me sorprende que utilicen el cambio climático para justificar su defensa de las nucleares, cuando al mismo tiempo niegan ese cambio climático. ¿Para qué necesitamos esas nucleares, que van contra el cambio climático, según ustedes, si este no existe?

En cuanto al Partido Popular, señorías, la salida de la crisis del 2008 tuvo unas repercusiones ambientales brutales, que gestionaron ustedes. Ustedes hicieron una auténtica contrarreforma medioambiental, una contrarreforma en todas y cada una de las leyes de medio ambiente que había en aquel momento, la Ley de Costas, la Ley de Montes, la Ley de impacto ambiental, la Ley de parques nacionales y en la última legislatura la Ley de biodiversidad, y todo ello en el mismo sentido. ¿Para qué? Para reducir la protección ambiental e incorporar intereses económicos de sectores concretos y específicos, es decir, durante sus legislaturas ustedes redujeron la protección ambiental para defender intereses económicos específicos. Esto fue así y precisamente es lo que queremos que no ocurra en la salida de esta crisis. Por el contrario, al igual que no queremos que sea una crisis que paguen los sectores sociales más desfavorecidos, tampoco queremos que lo pague el medio ambiente. Pero esto que hicieron ustedes en 2008 lo están haciendo nuevamente en las comunidades autónomas en que gobiernan. Están reduciendo la protección medioambiental, incluso, como he leído en algún caso, en Murcia, precisamente utilizando como argumento el Antiguo Testamento, reduciendo la protección medioambiental para favorecer nuevamente la construcción. La salida de esta crisis no puede ser el ladrillo, no puede ser la construcción, no puede ser nuevamente volver a poner ladrillos en el litoral, entre otras cosas precisamente porque el cambio climático existe, como se comprueba por las propias fotos que ustedes han mostrado, que se manifiesta con especial fuerza azotando el litoral con muchísima frecuencia. Hay que cambiar las políticas de defensa del litoral, como muy bien ha dicho la señora vicepresidenta. Por lo tanto, no nos den lecciones. Vamos a debatir, vamos a construir, vamos a echar este país hacia adelante, pero, por favor, con base en el consenso científico y políticas que no hagan del medio ambiente el que de nuevo pague esta crisis.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Gracias, señor López de Uralde.

En representación del Grupo Parlamentario VOX tiene la palabra el señor Gestoso.


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El señor GESTOSO DE MIGUEL: Gracias.

Yo no niego ni afirmo la existencia del cambio climático. Lo que sí niego es su agenda globalista y el despilfarro en sus chiringuitos de extrema izquierda que quieren crear de nuestros bolsillos. Eso es lo único a lo que me opongo.

Respecto a la señora ministra, he de destacar su falta de modestia, porque cuatro diputados estamos en contra y dice que ella es la que tiene la razón. Si coincidimos cuatro diputados de distintos grupos políticos en el análisis de su desastrosa gestión, tendría usted que hacérselo mirar y a lo mejor la que está equivocada es usted. No es la modestia una de las virtudes que la adornan.

Respecto a la propuesta climática de VOX, aparte de lo que hemos dicho anteriormente, nuestra base y nuestra espina dorsal es la creación de un plan hidrológico nacional de 10 000 hectómetros cúbicos de aguas trasvasables que cree dos millones de puestos de trabajo directos y tres millones de indirectos, fijando la población en la España rural. Eso sí que es una política climática. Además, señora ministra, supondría millones de hectáreas de regadío, e imagínese la cantidad de CO2 absorbido y O2 emitido, tanto que les preocupa el cambio climático. Sería un pequeño Amazonas que usted podría apuntarse, gracias a VOX, si deja de lado su aversión a la agricultura. Ustedes han antepuesto la ideología a la salud, a la vida, como ya le he dicho.

Le hemos oído hacer declaraciones desde la prepotencia, sin pedir perdón; perlas que resumen su gestión en esta crisis y que han hecho que hasta el más incompetente de los Gobiernos la aparte de su coordinación. Usted misma ha dicho que el presidente ha tomado la iniciativa. Está bien, no la ha apartado; directamente la ha cesado. Sus perlas han sido fuente inagotable de chascarrillos y bromas, algo intolerable para un ministro de España. Y ha ofendido a los españoles y no ha pedido perdón, jamás lo hace por nada. Repito, ante sus dudas, usted se dirigió a los hosteleros con este plan de desescalada: el que no se sienta cómodo que no abra. ¿Usted cree que esto es tolerable? ¿Cree que los autónomos y los trabajadores se pueden permitir, con lo que están sufriendo, este insulto? La que no debe abrir es usted. La que se debe quedar en casa es usted. Dimita, señora ministra.

El País preguntaba por los datos de contagios y muertes por el COVID en Portugal, infinitamente mejores que los de España porque los ministros son allí mejores y están infinitamente mejor preparados. Pero la vicepresidenta respondió: Portugal paró antes; el coronavirus venía del este y ellos están un poco más al oeste y entonces pudieron parar un poco antes. Esto se comenta solo, porque ya sabrá que a Portugal se va en coche y en avión, y, si no, se lo digo yo.

Reconforta -otra de sus declaraciones- ver la Castellana llena de bicis, sus bulevares llenos de ciudadanos caminando, corriendo o paseando al perro. Obedece a la mentira, como hacen sus televisiones adictas, de poner nada más que los aplausos. Debe ser la única que no sabe que la Castellana sigue llena de ataúdes y enfermos por su incompetencia. Es reconfortante: 40 000 fallecidos, miles de enfermos, parados, la economía por los suelos, tres millones de españoles encerrados en casa veintitrés horas al día desde hace dos meses. ¡Maravilloso! Familias que llevan sin tener ingresos dos meses y lo están pasando muy mal, gente al borde de una depresión. Por favor, no frivolice, empatice un poco más y pida perdón.

Termino. Paguen a todos los españoles las nóminas de los tres últimos meses y dejen de despilfarrar en superficialidades. Hay dinero, como demostró VOX en su propuesta, y dijimos cómo sacarlo, entre otras cosas parando sus proyectos ideológicos hasta cubrir la emergencia social en que viven los hogares españoles. Los españoles han contribuido generosamente a mantener el Estado y es hora de que el Estado haga algo por ellos.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Señor Gestoso, debe acabar.

El señor GESTOSO DE MIGUEL: Haga un último favor: reserve un autobús completo, o mejor un tren, porque no caben todos los que ha nombrado, coja a Sánchez y márchense. Dimitan, den paso antes a un Gobierno de concentración nacional y, eso sí, paguen las nóminas de todos los españoles antes de irse.

Gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): A continuación, en representación del Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor Requena.

El señor REQUENA RUIZ: Muchas gracias.

Señora ministra, usted, que perteneció al Gobierno de Zapatero, que trajo tanta desgracia a tantas familias españolas y que dejó la sanidad quebrada, encuentra en su grupo parlamentario a unos buenos


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cuentacuentos y a unos buenos creadores de historias. El Gobierno del Partido Popular llevó en 2018 el gasto público sanitario al récord histórico de España. Nunca ningún Gobierno invirtió tanto en la salud de cada español. Por el contrario, desde 2009 hasta 2011 la deuda sanitaria creció un 173 %, hasta 16 000 millones de euros, y Zapatero recortó 1500 millones de euros en sanidad. Se ha hecho referencia también a la sanidad de Soria y Segovia. ¿Y Cuenca, Albacete, Ciudad Real, que tienen, en Castilla-La Mancha, la tasa más alta de mortalidad por cada 100 000 habitantes? La gestión de García-Page es un desastre entonces, ¿verdad?

Hoy hemos asistido a las divagaciones de la vicepresidenta cuarta. Cuando habla en los medios de comunicación y suelta algunas de sus perlas, las justifica diciendo que lo que cuenta son chascarrillos. Hoy estamos en sede parlamentaria, y en sede parlamentaria lo que ha hecho usted ha sido tomarnos el pelo. Usted es el Gobierno, el Ejecutivo y tiene que ejecutar. Y, señor López de Uralde, no hay quien le conozca. Está tan entregado a la causa que ha perdido la noción de la realidad, pero, sobre todo, de la objetividad. Le veo defender con absoluta vehemencia el nihilismo. Dice la señora ministra que en pocos días recibiremos la ley de cambio climático y transición energética. Es la tercera vez que escucho lo mismo en este mismo sitio. No la podemos creer, señora ministra. Efectivamente, nosotros somos un partido con vocación de gobierno y responsable, nos importa España, y por eso el Partido Popular el martes registró un plan para la reconstrucción, con un componente jurídico, sanitario y económico; un plan serio y completo.

Señora ministra, su réplica escrita solo le ha permitido contestar a las preguntas sencillas, como si vamos a tener conciertos este verano. Supongo que es una respuesta más cómoda que hablar de Almaraz. ¿Van a hacer caso al informe del Consejo de Seguridad Nuclear? ¿Van a prorrogar su vida útil, sí o no? En cuanto a la bajada del precio del gas butano y del gas natural, hagan las cuentas: un escenario de bajada del precio de los combustibles a nivel internacional -el precio de referencia con el que se calculan el butano y el gas natural- permitiría al español rebajar su precio un 5 %. No contesta tampoco a por qué no se fomenta la iniciativa pública mediante la subasta de renovables. Siguen viviendo de las rentas, hablan de una economía verde en la que no están haciendo nada. Pero, como no hagan algo, el PNIEC va a ser un documento que solo vamos a poder cumplir sobre el papel. Señora ministra, como en todo, escribir es una cosa, pero ejecutar otra muy diferente. En definitiva, nos cuentan que garantizan el suministro de gas -y es otra de las cuestiones que también le quería reseñar-, pero ¿qué pasa con los consumidores vulnerables? Usted puso en su ministerio el apellido de reto demográfico. En la vida de los pueblos, en la España rural no han encontrado manera de garantizar el suministro a esos doce millones de consumidores que utilizan gas butano, la bombona naranja, y pueden ser consumidores vulnerables, porque en el mundo rural las rentas son más bajas. Y cuando a un consumidor vulnerable se le acaba la bombona de butano se le ha acabado el suministro del gas. Esas realidades también hay que contarlas y también deberíamos hacer algo. Afortunadamente, tenemos la responsabilidad de las comunidades y los ayuntamientos donde gobierna el Partido Popular, y ante esas circunstancias, adonde el Gobierno no llega porque no conoce ahí estamos nosotros, con responsabilidad para ayudar a los españoles a salir de esa situación.

Muchas gracias.

El señor VICEPRESIDENTE (Vicente Viondi): Gracias, señor Requena.

A continuación, en representación del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Renau.

El señor RENAU MARTÍNEZ: Muchas gracias. Intentaré ser breve.

En primer lugar, coincido con el señor Capdevila. Es una gran noticia la que ha dado hoy respecto a la ley de cambio climático. Es muy importante y puede marcar un antes y después en este país. Y estoy también de acuerdo con la intervención del señor López de Uralde. Tendremos mucho tiempo para debatir en esta Comisión acerca, por ejemplo, del tema de las nucleares, ya que hay varias iniciativas empeñadas en nadar a contracorriente. (El señor presidente ocupa la Presidencia).

Como ha dicho mi compañero en su intervención anterior -y creo que también la señora Muñoz, portavoz de Ciudadanos-, aquí al lado está reunida la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica y la ciudadanía espera mucho de nosotros. Esta pandemia ha creado muchos vínculos nuevos en nuestra sociedad. Se ha demostrado la capacidad de la gente para comportarse como un grupo cohesionado, unido. La gente, en una abrumadora mayoría, ha cumplido con lo que se le pedía, que era aguantar estoicamente un confinamiento y un distanciamiento social, muy duros para muchas personas. Y lo ha hecho sin torcer el gesto porque ha comprendido la importancia de actuar en unidad, al igual que


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ha mostrado la solidaridad que ya sabíamos que estaba ahí pero que ahora se ha visto enormemente potenciada. Y eso es lo que la gente espera de nosotros, nada más y nada menos. Nosotros tenemos muy claro nuestro objetivo, que no es otro que poner en marcha las medidas necesarias para que la recuperación, una vez superada la pandemia -cosa que, recordemos, aún no hemos logrado-, se pueda llevar a cabo.

Señoras y señores del Partido Popular, tienen ustedes la piel muy fina. Pero, como les dijo el otro día nuestra portavoz en el Pleno, quien tenga la lengua larga debe tener también la espalda ancha. Ustedes han utilizado su intervención y su réplica posterior para insultar, descalificar -algo a lo que ya estamos acostumbrados-, cuando deberían estar trabajando conjuntamente con nosotros para salir de esta crisis. Gran parte de la situación actual, por ejemplo en la sanidad, viene directamente de su política de recortes permanentes, tanto de la etapa de Rajoy como de las comunidades donde gobiernan, y de las privatizaciones que llevan a cabo. (Rumores.-La señora Gázquez Collado vuelve a mostrar el gráfico). Sí, sí, cuando quieran hablamos de eso. Recuerden cómo afrontaron la crisis de 2012, acabando con el subsidio de desempleo para mayores de 52 años, paralizando la Ley de dependencia, recortando en ciencia e investigación, abaratando el despido con su reforma laboral, y compárenlas con las actuaciones actuales del Gobierno. Se encuentran en este momento en una encrucijada: pueden abandonar la táctica del insulto cuando quieran y sumarse al lado de las soluciones. Con otras fuerzas políticas podemos estar de acuerdo o en desacuerdo, pero no podemos más que agradecer que cuando intervienen aportan sus puntos de vista de forma constructiva. Abandonen esa carrera que han iniciado con la ultraderecha por ser el martillo de herejes y vuelvan a ser un partido serio y coherente, no se vuelvan ustedes irrelevantes por ponerse de cara a la pared, aún están a tiempo de aportar algo en esta situación.

Y una última apreciación. Si para este Gobierno antes de esta crisis el reto demográfico era ya una prioridad, ahora debe serlo todavía más, porque esta situación no ha hecho más que ampliar la brecha existente entre territorios de nuestro país. Por favor, mantengamos la mirada puesta también en esta realidad, porque es fundamental.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.

Para terminar, tiene la palabra la vicepresidenta del Gobierno.

La señora VICEPRESIDENTA CUARTA DEL GOBIERNO Y MINISTRA PARA LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y EL RETO DEMOGRÁFICO (Ribera Rodríguez): Muchas gracias.

Muchas gracias a todos por los comentarios, particularmente a la representante de Ciudadanos, que llamaba a que todos sumáramos para hacer las cosas respondiendo a las necesidades de los ciudadanos, porque me parece que es un mensaje que resume bien lo que entiendo que debemos estar intentando hacer todos.

Señor Miquel, transmitiré sus comentarios, tanto en lo relativo a la necesidad de anticipar con tiempo para organizar bien las actividades relacionadas con festivales como a la cuestión de las conexiones ferroviarias, a los ministros competentes.

Señor Capdevila, efectivamente, creo que es importante trabajar en las cuestiones que tienen que ver con la revisión, renovación y búsqueda de esa combinación de más renovables y más electrificación. La representante del PNV también ha insistido en estos puntos, como en la reforma del mercado eléctrico, acortar la brecha digital y combinar todas estas variables. Asociado a ello, la idea de hacerlo sobre la base de la seguridad jurídica y previsibilidad en los procesos de cambio resulta fundamental y una buena oportunidad para facilitar una transición, una modernización de nuestra economía, incluidos ámbitos tan significativos y tan importantes como los indicados por muchos de ustedes que tienen que ver con el ámbito agropecuario o los servicios en el ámbito rural.

Me parece importante precisar, para que no quede la menor duda, las cuestiones relativas a las tarifas de gas. El 1 de abril la TUR 1 hubiera subido 1,4 %, cuatro céntimos por litro, y la TUR 2, 1,8 %, algo más. La previsión es que en la siguiente revisión, que corresponde al 1 de julio, pueda bajar, y, por tanto, aplicaremos la bajada. Pero por ahora hemos ahorrado al consumidor de gas natural y butano no mucho pero sí esas pequeñas subidas en su factura.

Es importante entender que la complejidad de este proceso gradual que estamos aplicando nos obliga a ser cautos y prudentes. Me parece que todo el sistema ha sido explicado desde el principio, aunque no me importa repetirlo. Queda el audio ahí, pero siempre está bien aclararlo, porque puede ser que uno no


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se explique bien aunque lo haga en varias ocasiones. Este plan incluye fases y medidas orientativas, que son las que aportaron los distintos departamentos ministeriales tras conversar con los distintos sectores y las que aportaron las comunidades autónomas a partir de esa invitación cursada el 20 de abril -no era el 15 de marzo, sino el 25 de marzo-. Sobre esa premisa, sobre ese plan orientador, una vez hecho público, cada uno de los departamentos ministeriales ha hablado con los sectores y subsectores reflejados en esos apuntes que recogía el anexo, porque en ocasiones ha sido necesario introducir ajustes y modificaciones en lo que finalmente acaba siendo una orden ministerial. Y es importante destacar también que desde el primer momento, no solamente en el proceso de escalada, sino también en el proceso de desescalada, se ha querido acompañar a los distintos sectores. Esto explica por qué el acuerdo con los agentes sociales en torno a los expedientes de regulación temporal de empleo introduce no solamente la certidumbre de poder contar con este instrumento de protección, que ha evitado que tres millones de personas vayan al paro hasta el 30 de junio, sino que introduce también una capacidad gradual que nos ayude a incentivar la recuperación de la actividad y, por tanto, el retorno de esos trabajadores que estaban en un esquema de regulación temporal a su actividad económica. El Gobierno, en la medida en que va introduciendo esa gradualidad de la incorporación, va acompañando con medidas que permitan proteger a los empresarios y a los trabajadores. En último término, es cierto también que, frente a una situación restrictiva, en la que se imponían obligaciones de cierre, lo que vamos haciendo es liderar, con la posibilidad de ir generando actividad gradual, y no como en muchas ocasiones ocurre, a pesar de que nos hubiera gustado un retorno completo a la situación previa. No se trata de una obligación, cada uno va viendo el modo y el momento en el que considera que puede hacerlo más convenientemente. Como digo, en nuestro ánimo y en nuestra vocación está poder asegurar que se haga en las mejores condiciones posibles, sabiendo que, desgraciadamente, esta crisis no ha tenido impacto neutro para nadie.

Creo que lo que tenemos por delante es todavía complicado. Me parece que quedan meses en los que la recuperación de nuestra sociedad y nuestra economía, la identificación de nuestro futuro, la generación de oportunidades para nuestros jóvenes y la recuperación frente a todo ese desgaste en cosas que estaban razonablemente ordenadas y que se han desordenado exige lo mejor de nosotros mismos, y para hacerlo lo mejor es contar con la base más amplia, más solvente y más sólida de consenso posible, tanto en el diagnóstico con respecto a las dificultades que todavía tenemos por delante como con respecto al modelo, al horizonte que queremos encontrar y construir de cara al futuro. Por tanto, cuentan todos ustedes, cada uno de los grupos parlamentarios con mi compromiso renovado de seguir trabajando en aquello que consideren pertinente y seguir viniendo siempre que lo consideren oportuno, esperemos que con la recuperación de la normalidad, con la desescalada, en los usos parlamentarios que van dándose a conocer para los próximos meses.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, vicepresidenta. Muchas gracias a todos.

Se levanta la sesión.

Eran las dos de la tarde.

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