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DS. Congreso de los Diputados, Pleno y Dip. Perm., núm. 25, de 03/06/2020
cve: DSCD-14-PL-25-C1
 


CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE

Año 2020 XIV LEGISLATURA Núm. 25
PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA. D.ª MERITXELL BATET LAMAÑA
Sesión plenaria núm. 24
celebrada el miércoles,
3 de junio de 2020


ORDEN DEL DÍA:

Minuto de silencio ... (Página6)

Exclusión del orden del día:

- Interpelaciones urgentes:

- Del Grupo Parlamentario Mixto (señor Martínez Oblanca), sobre la política ferroviaria del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana tras finalizar la emergencia sanitaria del COVID-19. (Número de expediente 172/000034) ... (Página6)

Actos en relación con los estados de alarma, excepción y sitio:

- En su caso, solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma declarado mediante el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, prorrogado por los Reales Decretos 476/2020, de 27 de marzo, 487/2020, de 10 de abril, 492/2020, de 24 de abril, 514/2020, de 8 de mayo, y 537/2020, de 22 de mayo. ("BOE" núm. 67, de 14 de marzo de 2020). ("BOE" núm. 73, de 18 de marzo de 2020). ("BOE" núm. 86, de 28 de marzo de 2020). ("BOE" núm. 101, de 11 de abril de 2020). ("BOE" núm. 115, de 25 de abril de 2020). ("BOE" núm. 129, de 9 de mayo de 2020). ("BOE" núm. 145, de 23 de mayo de 2020). "BOCG. Congreso de los Diputados", serie D, número 54, de 17 de marzo de 2020. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie D, número 56, de 20 de marzo de 2020. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie D, número 58, de 26 de marzo de 2020. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie D, número 65, de 14 de abril de 2020. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie D, número 73, de 24 de abril de 2020. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie D, número 81, de 8 de mayo de 2020. "BOCG. Congreso de los Diputados", serie D, número 89, de 25 de mayo de 2020. (Número de expediente 091/000001) ... (Página6)


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Modificación del orden del día ... (Página69)

- Preguntas ... (Página69)

Interpelaciones urgentes:

- Del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, a la ministra de Industria, Comercio y Turismo en relación con las medidas extraordinarias que piensa adoptar el Gobierno para mantener la actividad y el empleo en el sector industrial español. (Número de expediente 172/000036) ... (Página90)

- Del Grupo Parlamentario Ciudadanos, al ministro del Interior, sobre la grave crisis abierta en el seno de la Guardia Civil por las últimas destituciones ocurridas en el citado Cuerpo, por la política general de destituciones y nombramientos llevadas a cabo por el ministro y, en general, por las órdenes emanadas del Gobierno hacia los altos mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante esta crisis sanitaria. (Número de expediente 172/000035) ... (Página97)

Actos en relación con los estados de alarma, excepción y sitio. (Votación) ... (Página105)

SUMARIO

Se abre la sesión a las diez de la mañana.

Minuto de silencio ... (Página6)

Las señoras y los señores diputados presentes en el hemiciclo guardan un minuto de silencio, puestos en pie, en recuerdo de los fallecidos como consecuencia de la COVID-19.

Exclusión del orden del día ... (Página6)

De conformidad con lo dispuesto por el artículo 68.1 del Reglamento y con arreglo a lo acordado por la Junta de Portavoces, la Presidencia somete al Pleno la exclusión del orden del día del punto correspondiente a la interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto (señor Martínez Oblanca), sobre la política ferroviaria del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana tras finalizar la emergencia sanitaria del COVID-19, lo que se aprueba por asentimiento.

Actos en relación con los estados de alarma, excepción y sitio ... (Página6)

Solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma declarado mediante el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, prorrogado por los Reales Decretos 476/2020, de 27 de marzo, 487/2020, de 10 de abril, 492/2020, de 24 de abril, 514/2020, de 8 de mayo, y 537/2020, de 22 de mayo ... (Página6)

El señor presidente del Gobierno (Sánchez Pérez-Castejón) expone a la Cámara las razones que han llevado al Gobierno a la solicitud de la prórroga del real decreto de referencia.


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En turno de fijación de posiciones intervienen los señores Casado Blanco, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso; Abascal Conde, del Grupo Parlamentario VOX; Asens Llodrà, del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común; Rufíán Romero, del Grupo Parlamentario Republicano; la señora Borràs Castanyer y los señores Errejón Galván, Baldoví Roda y Rego Candamil, del Grupo Parlamentario Plural; los señores Bal Francés, del Grupo Parlamentario Ciudadanos, y Esteban Bravo, del Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV); la señora Aizpurua Arzallus, del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu; las señoras Vehí Cantenys y Oramas González-Moro y los señores Quevedo Iturbe, García Adanero, Mazón Ramos, Martínez Oblanca y Guitarte Gimeno, del Grupo Parlamentario Mixto, que además acumulan el turno de réplica; y la señora Lastra Fernández, del Grupo Parlamentario Socialista.

Contesta el señor presidente del Gobierno (Sánchez Pérez-Castejón).

Replican los señores Casado Blanco, Abascal Conde, Asens Llodrà y Rufián Romero, la señora Borràs Castanyer, el señor Bal Francés y la señora Lastra Fernández.

Cierra el debate el señor presidente del Gobierno (Sánchez Pérez-Castejón).

Sometidas a votación las diferentes propuestas presentadas, son rechazadas todas.

Modificación del orden del día ... (Página69)

La Presidencia informa a la Cámara de la modificación del orden del día en el sentido de permutar el orden de debate de las interpelaciones, lo que se aprueba por asentimiento.

Preguntas ... (Página69)

Del diputado don Pablo Casado Blanco, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al señor presidente del Gobierno: ¿Cómo valora la destrucción de empleo? (Número de expediente 180/000181) ... (Página69)

Del diputado don Néstor Rego Candamil, del Grupo Parlamentario Plural, que formula al señor presidente del Gobierno: ¿Qué medidas piensa adoptar el Gobierno para enfrentar la crisis económica e industrial que estamos sufriendo? (Número de expediente 180/000178) ... (Página71)

Del diputado don Aitor Esteban Bravo, del Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), que formula al señor presidente del Gobierno: ¿Qué acciones concretas van a centrar la política de su Gobierno en el corto y medio plazo en la necesaria reconstrucción tras la pandemia del COVID-19? (Número de expediente 180/000175) ... (Página72)

De la diputada doña Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-Ramos, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula a la señora vicepresidenta primera y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática: ¿Pretende el Gobierno proseguir con la degradación de las Instituciones? (Número de expediente 180/000182) ... (Página74)


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Del diputado don Teodoro García Egea, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al señor vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030: ¿Cómo piensa evitar el vicepresidente segundo que la crisis económica se convierta en una crisis social? (Número de expediente 180/000183) ... (Página75)

De la diputada doña Ana María Beltrán Villalba, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al señor ministro del Interior: ¿Considera que el Gobierno ha velado por las garantías democráticas durante el estado de alarma? (Número de expediente 180/000186) ... (Página76)

Del diputado don Francisco Javier Ortega Smith-Molina, del Grupo Parlamentario VOX, que formula al señor ministro de Justicia: ¿Cuándo va a adoptar medidas para defender al Poder Judicial de los intentos de injerencia protagonizados por el Ministro del Interior estos días? (Número de expediente 180/000188) ... (Página78)

Del diputado don Iván Espinosa de los Monteros de Simón, del Grupo Parlamentario VOX, que formula a la señora ministra de Hacienda: ¿Qué impuestos está valorando subir el Gobierno? (Número de expediente 180/000189) ... (Página79)

De la diputada doña Ana Belén Vázquez Blanco, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al señor ministro del Interior: ¿Qué medidas ha adoptado el ministro del Interior para investigar la filtración del informe elaborado por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, por orden de la Juez de Instrucción que investiga las decisiones administrativas adoptadas durante los primeros días de la crisis sanitaria? (Número de expediente 180/000184) ... (Página81)

Del diputado don Ignacio Gil Lázaro, del Grupo Parlamentario VOX, que formula al señor ministro del Interior: ¿Qué orden concreta incumplió el coronel Pérez de los Cobos según lo manifestado por el vicepresidente segundo el pasado Pleno en esta Cámara? (Número de expediente 180/000187) ... (Página82)

Del diputado don Edmundo Bal Francés, del Grupo Parlamentario Ciudadanos, que formula al señor ministro del Interior: ¿Va usted a dimitir, señor Grande-Marlaska? (Número de expediente 180/000180) ... (Página83)

Del diputado don Agustín Almodóbar Barceló, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula a la señora ministra de Industria, Comercio y Turismo: ¿Cuál es el contenido del plan para la reactivación del sector turístico español que el Gobierno lleva anunciando desde hace semanas? (Número de expediente 180/000185) ... (Página84)


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Del diputado don Jon Iñarritu García, del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, que formula a la señora ministra de Industria, Comercio y Turismo: ¿Intervendrá el Gobierno para mantener la actividad industrial y los empleos en riesgo? (Número de expediente 180/000191) ... (Página86)

Del diputado don Pedro Quevedo Iturbe, del Grupo Parlamentario Mixto, que formula a la señora ministra de Industria, Comercio y Turismo: ¿Tiene previsto algún plan para estimular la conectividad turística española e internacional con Canarias? (Número de expediente 180/000174) ... (Página87)

De la diputada doña Carolina Telechea i Lozano, del Grupo Parlamentario Republicano, que formula al Gobierno: ¿Cree el Gobierno español que ha respondido eficazmente a los trabajadores que no han podido ir a trabajar en cumplimiento de lo decretado por el Gobierno mediante el estado de alarma? (Número de expediente 180/000190) ... (Página89)

Interpelaciones urgentes ... (Página90)

Del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, a la ministra de Industria, Comercio y Turismo en relación con las medidas extraordinarias que piensa adoptar el Gobierno para mantener la actividad y el empleo en el sector industrial español ... (Página90)

Formula la interpelación urgente el señor De Olano Vela, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

En nombre del Gobierno contesta la señora ministra de Industria, Comercio y Turismo (Maroto Illera).

Replica el señor De Olano Vela y duplica la señora ministra de Industria, Comercio y Turismo.

Del Grupo Parlamentario Ciudadanos, al ministro del Interior, sobre la grave crisis abierta en el seno de la Guardia Civil por las últimas destituciones ocurridas en el citado Cuerpo, por la política general de destituciones y nombramientos llevadas a cabo por el ministro y, en general, por las órdenes emanadas del Gobierno hacia los altos mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante esta crisis sanitaria ... (Página97)

Formula la interpelación urgente el señor Bal Francés, del Grupo Parlamentario Ciudadanos.

En nombre del Gobierno contesta el señor ministro del Interior (Grande-Marlaska Gómez).

Replica el señor Bal Francés y duplica el señor ministro del Interior.

Actos en relación con los estados de alarma, excepción y sitio. (Votación) ... (Página105)

Sometida a votación la solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma declarado mediante el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, prorrogado por los Reales Decretos 476/2020, de 27 de marzo, 487/2020, de 10 de abril, 492/2020, de 24 de abril, 514/2020, de 8


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de mayo, y 537/2020, de 22 de mayo, se aprueba por 46 votos a favor más 131 votos telemáticos, 177; 42 en contra más 113 votos telemáticos, 155; y 4 abstenciones más 14 votos telemáticos, 18.

Se suspende la sesión a las siete y diez minutos de la tarde.

Se abre la sesión a las diez de la mañana.

MINUTO DE SILENCIO.

La señora PRESIDENTA: Se abre la sesión. Muy buenos días, señorías.

Señorías, este es el segundo Pleno que celebramos durante los días de luto oficial por todas y cada una de las personas fallecidas en nuestro país a consecuencia de la pandemia del COVID-19 y para acompañar a sus familiares y personas queridas. A ellos les debemos nuestro esfuerzo para afrontar esta situación y nuestro comportamiento ejemplar como servidores públicos. A todos nos une la voluntad de superar la crisis y de reforzar el prestigio de las instituciones. La emergencia sanitaria no ha terminado. Hoy toda España ha superado las restricciones más intensas, pero la situación sigue siendo de alerta extraordinaria y de necesario compromiso con quienes siguen trabajando por la seguridad y la salud de todos, a quienes de nuevo quiero trasladar el agradecimiento de todos los ciudadanos, un agradecimiento que extendemos a quienes responsablemente siguen atentos al cumplimiento de las instrucciones de las autoridades sanitarias, salvaguardando así no solo su vida y su salud, sino también la de sus conciudadanos en mayor peligro.

Comenzamos por ello este Pleno uniéndonos en un minuto de silencio en memoria de los fallecidos y de acompañamiento a sus familias. (Las señoras y los señores diputados presentes en el hemiciclo, puestos en pie, guardan un minuto de silencio).

Muchas gracias. (Aplausos).

EXCLUSIÓN DEL ORDEN DEL DÍA:

- INTERPELACIÓN URGENTES:

- DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO (SEÑOR MARTÍNEZ OBLANCA), SOBRE LA POLÍTICA FERROVIARIA DEL MINISTERIO DE TRANSPORTES, MOVILIDAD Y AGENDA URBANA TRAS FINALIZAR LA EMERGENCIA SANITARIA DEL COVID-19. (Número de expediente 172/000034).

La señora PRESIDENTA: De conformidad con lo dispuesto por el artículo 68.1 del Reglamento y con lo acordado por la Junta de Portavoces, esta Presidencia somete al Pleno de la Cámara la exclusión del orden del día de la presente sesión del punto 17, correspondiente a la interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, señor Martínez Oblanca, sobre la política ferroviaria del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, tras finalizar la emergencia sanitaria del COVID-19. ¿Lo acuerda así la Cámara? (Asentimiento).

En consecuencia, queda excluido el punto de referencia.

ACTOS EN RELACIÓN CON LOS ESTADOS DE ALARMA, EXCEPCIÓN Y SITIO:

- SOLICITUD DE AUTORIZACIÓN DE LA PRÓRROGA DEL ESTADO DE ALARMA DECLARADO MEDIANTE EL REAL DECRETO 463/2020, DE 14 DE MARZO, POR EL QUE SE DECLARA EL ESTADO DE ALARMA PARA LA GESTIÓN DE LA SITUACIÓN DE CRISIS SANITARIA OCASIONADA POR EL COVID-19, PRORROGADO POR LOS REALES DECRETOS 476/2020, DE 27 DE MARZO, 487/2020, DE 10 DE ABRIL, 492/2020, DE 24 DE ABRIL, 514/2020, DE 8 DE MAYO, Y 537/2020, DE 22 DE MAYO. (Número de expediente 091/000001).

La señora PRESIDENTA: Debate de la solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma declarado mediante el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, prorrogado por los reales decretos 476/2020, de 27 de marzo, 487/2020, de 10 de abril, 492/2020, de 24 de abril, 514/2020, de 8 de mayo, y 537/2020, de 22 de mayo.


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Les informo de que las propuestas relativas a la solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma se votarán al finalizar el debate del primer punto del orden del día. Para exponer las razones que han motivado la solicitud de prórroga, tiene la palabra el nombre del Gobierno el señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Gracias, señora presidenta.

Señorías, buenos días. Quisiera comenzar mi intervención trasladando en nombre del Gobierno de España nuestras condolencias a los familiares de las víctimas del accidente ocurrido ayer en la localidad de La Hiniesta. Como saben, el accidente tuvo lugar cuando un tren Alvia, que hacía su trayecto desde Ferrol a Madrid, impactó con el vehículo de un particular que se había precipitado desde un paso elevado a la vía de la línea Zamora-Ourense. La mayoría de los pasajeros están ya en sus casas, pero debieron sufrir momentos insoportables de pánico y esperamos que se recuperen física y emocionalmente cuanto antes. Lamentablemente, el siniestro ha arrebatado la vida a dos personas, que merecen hoy nuestra consideración y nuestro homenaje, y a sus familias todo nuestro cariño y todo nuestro apoyo.

Señorías, señora presidenta, hemos pasado los peores meses de la historia de nuestra democracia. Han tenido una intensidad incalculable, como la ha tenido también el debate que hemos mantenido a lo largo de las diferentes prórrogas al estado de alarma, que han transformado nuestra percepción -también este debate y estos días tan intensos- del tiempo. Han sido solo tres meses, que han parecido un tiempo infinito. Hoy podemos decir, con cautela, con la máxima cautela posible, que hemos superado los peores momentos de una pandemia que asola -en presente continuo- al mundo. España ha sido fuertemente golpeada por ella, pero hoy podemos decir, señorías, que lo peor ha pasado. En numerosas ocasiones les he manifestado el orgullo que siento al presidir el Gobierno de España. Hemos conseguido superar como comunidad, como sociedad, como país la pandemia, con el esfuerzo, con la resistencia, con la disciplina social y también con la moral de victoria del conjunto de la ciudadanía española. Los españoles han demostrado, señorías, ser una sociedad responsable, solidaria, a pesar de la crudeza del momento. Han sabido ir ganándole al virus día a día, semana a semana.

Desde el día 11 de marzo -cuando la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia mundial por el COVID-19- el Gobierno no ha tenido, como saben, ningún otro empeño, ningún otro cometido, ningún otro deseo, ni objetivo que el de salvar vidas para salvar la vida de nuestro país. La experiencia pasada y también lo que estamos viendo en otras partes del mundo -incluso en potencias tan importantes, tan relevantes como Estados Unidos- demuestran que no ha habido y no hay ningún Gobierno en el mundo preparado para esta sacudida. La situación ha sido radicalmente nueva. Las reglas no solo eran nuevas sino que todo sobre el virus estaba por descubrir. Desde el principio decidimos mirar al frente, encarar el virus y no dejar a nadie atrás. Trabajamos todos, todas las instituciones, todo el país sin descanso para proteger y aliviar la vida de nuestros conciudadanos. La emergencia sanitaria era una urgencia incuestionable. No hay país ni hay economía si no hay salud y si no hay un servicio sanitario para todos.

A día de hoy, señorías, en España se han contagiado 239 932 personas, de las cuales 150 376 están hoy curadas, afortunadamente. Nuestro sistema sanitario estuvo al borde del colapso y había que reforzarlo de inmediato. Desde que empezó esta crisis, destinamos -solo de inicio- 1000 millones de euros para la sanidad pública, en manos de las comunidades autónomas, reforzando también la liquidez de las comunidades autónomas así como la contratación de personal y material. El Gobierno está hoy negociando con los distintos grupos parlamentarios precisamente ese fondo no reembolsable en donde buena parte de esos 16 000 millones de euros irán también destinados a la sanidad pública, en manos de las comunidades autónomas.

Pero ese frente, señorías, no era suficiente, había que evitar los contagios, había que detener esa curva ascendente en la que nos vimos durante semanas terribles, muy intensas y que parecía, por cierto, imparable, y para ello todos tuvimos que limitar algunas de nuestras libertades. Todos tuvimos que modificar de forma drástica nuestro comportamiento, nuestra conducta social, restringir los desplazamientos, limitar los encuentros, confinar a los ciudadanos y cerrar e interrumpir las actividades económicas calificadas en el decreto de alarma como no esenciales. No había otra manera de ganarle al virus. Asumimos uno de los confinamientos más estrictos de Europa y de Occidente, el más estricto. Era necesario detener casi todo para detener la propagación del virus. Ha sido tremendamente duro, señorías, pero podemos concluir que ha sido también tremendamente eficaz; la herramienta más eficaz porque hoy estamos francamente mejor, saliendo ya definitivamente del túnel. El Gobierno lo que está planteando es


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una nueva y última prórroga del estado de alarma, gracias a ese instrumento constitucional, el estado de alarma, reglado en el artículo 116 de nuestra Constitución.

Hoy podemos también hacer un balance positivo de la desescalada. El levantamiento de las restricciones y las medidas aplicadas en las distintas fases no han tenido por ahora -y también con la máxima prudencia- un impacto negativo en la evolución de la pandemia. Hemos sido capaces de aproximarnos poco a poco a esa nueva normalidad y de ganar a la vez el terreno frente al virus. Estamos realizando una desescalada que hemos calificado por parte del Gobierno desde el principio de gradual e inteligente, moderando los riesgos y afianzando la seguridad. La ciudadanía ha asumido además -con un sentido cívico extraordinario que me gustaría poner en valor- las reglas y se ha adaptado a esta transición en un tiempo récord. Evidentemente, el Gobierno va a seguir atento porque el virus todavía circula entre nosotros. Seguiremos pidiendo prudencia, prudencia y prudencia. Seguiremos alerta hasta que el riesgo desaparezca y después también seguiremos trabajando en aprender para nuevas pandemias que tenemos el deber de prevenir.

Sabemos, señorías, lo que significa detener un país en medio de una emergencia sanitaria. Sabíamos cuáles podrían ser sus efectos, tuvimos que asumirlos como sociedad, luchando contra ellos desde el inicio de la misma forma que hemos luchado contra el virus. Creo que ha quedado claro que el escudo social, esa red social que hemos lanzado, tenía el firme propósito desde el principio de amortiguar la caída como consecuencia del confinamiento tan estricto que nos hemos autoimpuesto: no dejar a nadie sin techo, sin alimentos, sin recursos. En definitiva, proteger para reforzar nuestra arquitectura social, permitir que un tejido económico sano, competitivo no se desmorone por completo; permitirle el futuro, preservar el progreso, en consecuencia el bien común.

Ahora, señorías, que nos acercamos al final de esta emergencia sanitaria -con toda la cautela, vuelvo a decir, con que podemos afirmar esto- es el momento de hacer algunos balances que durante el auge de la pandemia eran estériles, inútiles y hasta contraproducentes. Uno de los balances es el de los fallecidos durante esta crisis. Las cifras oficiales, establecidas siguiendo rigurosamente los parámetros de la Organización Mundial de la Salud, nos dicen que la cifra de fallecidos en nuestro país por COVID-19 es de 27 127 compatriotas. Esta cifra -quiero insistir en ello- procede de los datos proporcionados por las comunidades autónomas y bajo el protocolo estricto de la Organización Mundial de la Salud asumido por el Gobierno de España. El Ministerio de Sanidad no realiza cálculos propios, se limita a recopilar los datos que remiten las administraciones sanitarias autonómicas, que son las competentes en materia autonómica, y a contrastarlos de acuerdo con el protocolo asumido por el Gobierno de España de la Organización Mundial de la Salud. En esta cifra están computados todos aquellos fallecidos a los que se realizó un test de COVID-19 y dieron positivo en él. Lógicamente, su recuerdo, señorías, como en tantas ocasiones ha dicho el Gobierno de España, perdurará en nuestra memoria y ya cuando todo el país esté en nueva normalidad el Estado procederá a realizar una ceremonia de Estado.

A lo largo de la emergencia sanitaria se han producido, es cierto, en distintas ocasiones variaciones en las estadísticas de infectados, de hospitalizados, de enfermos atendidos en la UCI y también de letalidad. Los cambios respondían exclusivamente al propósito de homogeneizar unos datos que eran recogidos en cada lugar con criterios heterogéneos. En algunas comunidades autónomas, señorías, se atribuía la cifra de infectados a la fecha de recepción del dato y en otras a la fecha de realización de la prueba, por poner solamente un ejemplo de esa heterogeneidad. Una de las tareas y una de las lecciones que tenemos que extraer como consecuencia de esta emergencia sanitaria y la gestión de la misma es que tenemos por delante la necesidad de perfeccionar y de compenetrar nuestros sistemas estadísticos sanitarios de una manera mucho más eficiente. La plena competencia que ejercen las comunidades autónomas en materia sanitaria en nuestro modelo territorial -que por cierto, yo defiendo, defiendo el Estado compuesto, defiendo el que el sistema sanitario en manos de las comunidades autónoma ha funcionado, pese al ataque tan importante de esta pandemia- debe ser compatible con una estadística nacional armonizada. Creo que esta es una de las lecciones que tenemos que extraer de esta crisis. Eso nos ayudará a todos en cualquier circunstancia y también en la mejora de la gestión de los recursos. Por tanto, los datos de contagios, de sanados, de fallecidos, de ingresados en UCI, de hospitalizados, se han realizado en España sobre la base de la información facilitada -quiero además subrayarlo- con la mejor de las voluntades por parte de las comunidades autónomas y sobre la base de los protocolos internacionales de la Organización Mundial de la Salud.

Señorías, hace poco se ha cumplido el primer centenario de la gran pandemia de 1918, que provocó en todo el mundo más de 50 millones de muertes, de las que más de 250 000 se produjeron en una


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España que tenía menos de la mitad de los habitantes que hoy. Aquella terrorífica epidemia fue conocida impropiamente como la gripe española. Y lo fue impropiamente porque su origen no estuvo en nuestro país pero se llamó así porque España fue el primer país que alertó de la pandemia, pues muchas otras naciones evitaron reconocerlo al encontrarse inmersas en la Primera Guerra Mundial. La pandemia del COVID-19 sabemos que arrancó en Oriente, en una provincia china, pero en su denominación no figura pasaporte ni nacionalidad, precisamente para evitar la estigmatización de cualquier país, de cualquier sociedad. Ha sido una pandemia -ya sabemos su viaje letal- que arrancó en Asia, que muy pronto se trasladó a nuestro continente, a Europa, y ya en nuestro continente lógicamente golpeó sucesivamente a todas las naciones, con especial dureza a los países que concentran el mayor tráfico de viajeros por ser hubs internacionales, y lo hizo en sus mayores concentraciones urbanas: Italia, España, Francia, Gran Bretaña. Posteriormente, el epicentro se ha trasladado a América, a América del Norte y a América del Sur. Como es sabido, la mayor superpotencia mundial ha registrado oficialmente hasta el momento más de 100 000 muertes por coronavirus; solo en Nueva York el número de víctimas es mayor que en nuestro país. Esta pandemia no tiene pasaporte -lo he dicho en muchas ocasiones, cada vez que he tenido ocasión de subir a esta tribuna- ni nacionalidad, es una calamidad mundial. Italia no es culpable de haber sido golpeada por el virus, como tampoco lo es España, Francia, Bélgica, Alemania o Suiza. No tiene la culpa ni Milán, ni Madrid, ni Londres, ni ninguna otra capital del mundo. El enemigo es el virus, señorías, y la política debe servir para combatirlo juntos. Esta es una apelación que he hecho en reiteradas ocasiones y, aunque incluso haya podido clamar en el desierto, creo que es una de las lecciones que también tenemos que extraer en relación con la emergencia sanitaria y su gestión. El enemigo, insisto, es el virus y la política debe servir para combatirlo unidos. El virus no puede ser el pretexto para dividir, para combatir al adversario -lo estamos viendo en otros países; lo estamos sufriendo también en el nuestro-, menos aún utilizando a las víctimas como arma arrojadiza o apropiándose de una bandera que es la bandera de todos y que ondea a media asta en el luto oficial más prolongado de la historia de nuestra democracia. No lo olvidemos nunca. (Rumores).

Señorías, estamos llevando a cabo una desescalada -como decía antes- gradual, cautelosa, inteligente, de la que debemos sentirnos satisfechos. Las fichas sobre el tablero no eran fáciles de mover -recordemos que éramos el primer país del continente europeo en abordar esa desescalada-, pero entre todos lo hemos hecho razonablemente bien. La pandemia no ha atacado igual en todas partes, los tiempos no han corrido de la misma manera en todos los territorios -ahí están las cifras, ahí están los datos-, tanto el estado de alarma como la cogobernanza eran necesarios. Mientras algunas islas estaban en la fase 2, Madrid, por ejemplo, seguía en la fase 0 como consecuencia de ser el epicentro de la pandemia, y el dinamismo de la emergencia ha marcado nuestros actos. Si la situación no era la misma, la respuesta lógicamente no podía ser uniforme. Atender, en consecuencia, las necesidades de cada comunidad autónoma, respetando las necesidades del resto, solo ha podido hacerse con compromiso, con corresponsabilidad y con coordinación. Esto no era una carrera de comunidades, lo he dicho en muchas ocasiones; la desescalada no era una carrera de comunidades a ver quién llegaba antes. Cada paso adelante era una victoria para todas y cada una de las comunidades autónomas; cada acto de prudencia, una garantía para el conjunto de la ciudadanía viviese donde viviese. Creo que nunca antes habíamos tenido la oportunidad de comprobar de manera tan certera -me gustaría volver a subrayarlo- cómo nos necesitamos y cómo nos influimos. Somos muchos territorios dentro de una misma nación, somos interdependientes; nuestra era es la era de la interdependencia no solo dentro de nuestro país sino también con el resto del mundo. Compartimos responsabilidades, estamos, por tanto, unidos, nosotros y nosotras; esa unión es realmente nuestra identidad, es nuestra fortaleza. La libertad y la potestad de cada comunidad autónoma nunca han estado en peligro -esto también me gustaría volver a recordarlo-, el único peligro que no podíamos correr en esta desescalada era no garantizar algo muy preciado para el conjunto de la ciudadanía, que es el bien común referido a la salud pública.

Esta semana, señorías, el 70 % de nuestro territorio se encuentra en la fase 2 del plan para la transición hacia esa nueva normalidad, algunos lugares ya se encuentran en fase 3, y estamos en consecuencia cada vez más cerca de conseguirlo. Ese nuevo día a día que nos espera, esa normalidad prudente que pronto alcanzará el conjunto del territorio español, será el resultado del esfuerzo, de la paciencia y del compromiso de todos. Hemos sido precavidos, hemos avanzado con cautela. Las restricciones de movimiento, sociales, el progresivo relanzamiento de nuestra economía se ha modulado siempre sobre la base a los consejos del comité científico, que nos asesora desde el primer instante, y sobre la base del estado sanitario de cada uno de los territorios de nuestro país. El estado de alarma ha pasado de ser


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restrictivo a ser cada vez más flexible. Lo dije desde el principio de la crisis: cada vez que avanzábamos en la emergencia sanitaria, lógicamente el estado de alarma se iba a ir modulando. Esta flexibilidad responde a la contención de la emergencia sanitaria, depende exclusivamente de ella; si no hubiera contención del virus, no podríamos insuflar este alivio al conjunto de la sociedad en sus necesidades tanto vitales como también económicas. El repunte del consumo en las provincias, por ejemplo, que ya estaban en la fase 1, evidentemente ha sido muy significativo. La caída del consumo se situaba en torno, señorías, a un 60 % en comparación con el año anterior y en algunas provincias que han estado estas semanas en la fase 1, este desplome se ha reducido a la mitad, al 30 %. También a este respecto, esta desescalada inteligente ha merecido, a mi juicio, la pena. Si seguimos, en consecuencia, caminando en esta dirección con prudencia, insisto, con compromiso, las cifras de contagiados serán cada vez menores, y ya lo están siendo, muy menores, y la actividad económica se irá retomando y saneando a buen ritmo. ¿Qué quiero decir? Que comprendo, lógicamente, que el Gobierno comprende la impaciencia de los actores económicos, pero no hay elección entre salud y negocio; sin salud pública, no hay negocio que dure abierto al público.

Señorías, comparezco, en consecuencia, hoy, como es preceptivo, como ha señalado la presidenta del Congreso, para solicitar de la Cámara la sexta prórroga del estado de alarma. Será la última prórroga y tendrá características muy especiales como consecuencia del intercambio y el diálogo que he mantenido con los distintos grupos parlamentarios y, sin duda alguna, también con los Gobiernos autonómicos. El estado de alarma, como acabo de repasar hace un momento, ha sido en estos meses la herramienta fundamental para detener la pandemia. Los datos, antes y después de la aprobación del primer estado de alarma, están ahí; el número de contagios que teníamos antes del estado de alarma y los que tenemos hoy, están ahí, son conocidos por todos y, en consecuencia, lo único que puedo hacer es felicitar esa colaboración, esa cooperación y esa coordinación que hemos mantenido entre el Gobierno de España y las comunidades autónomas. Hoy, tenemos cero fallecidos, señorías, en nuestro país como consecuencia del COVID. Creo que es un éxito de todos y a todos los grupos parlamentarios que han permitido que pudiéramos prorrogar este estado de alarma durante cinco ocasiones, y en esta ocasión la sexta y última, quiero agradecérselo de corazón porque ustedes también han servido a esa causa de defender la salud pública y salvar vidas. (Aplausos).

En una situación inédita a nivel internacional, o al menos no conocida en estos últimos cien años, y sin vacunas, sin remedios disponibles, los Gobiernos de todo el mundo nos vimos obligados a recurrir a uno de los tratamientos médicos más antiguos, que es la cuarentena, el confinamiento. Dijimos siempre que el estado de alarma era esencial en la desescalada, también esa es la razón de esta última y definitiva prorroga, que, si no se produce un retroceso, alcanzará hasta el momento en el que la gran mayoría de los españoles estará cerca de la nueva normalidad. El estado de alarma nunca ha sido, señorías -lo he dicho en muchas ocasiones cada vez que he tenido ocasión de referirme a esto desde esta tribuna-, un capricho del Gobierno ni ha tenido otro objetivo que el de controlar el virus, defender la salud pública y salvar vidas. A buen seguro que en el debate parlamentario se va a producir un cuestionamiento sobre el uso que se ha hecho por parte del Gobierno del estado de alarma, lo conocemos; algunos dirán que ha servido para que este supuesto malvado Gobierno recorte en libertades y otros incluso dirán que para sustraer el poder autonómico, pero nada más lejos de la realidad, señorías. Quiero recordar que la práctica totalidad de las fuerzas parlamentarias vieron la necesidad de utilizar el estado de alarma en las primeras ocasiones que acudí a esta tribuna a solicitar la aprobación del estado de alarma y la prórroga del mismo, y es un misterio señorías, es un misterio, que algunas fuerzas parlamentarias en las primeras ocasiones que acudí aquí dijeran que era necesario aprobar el estado de alarma y ahora simplemente digan que no es posible seguir prorrogando el estado de alarma.

Vuelvo a decirlo, señorías, el estado de alarma es una herramienta de nuestra Constitución, utilizada por muchos otros países a nivel europeo, incluso durante muchísimo más tiempo del que yo estoy solicitando recurrentemente cada quince días ante sus señorías. Es la sociedad española quien pone en manos del Estado poderes especiales para enfrentar situaciones y calamidades excepcionales como la del COVID-19. Eso ha sido siempre un instrumento del Estado, el estado de alarma es un instrumento del Estado, no del Gobierno, y ha sido el Estado, con toda su fuerza, con todas sus instituciones, quien ha luchado contra el COVID-19, el Gobierno central, las comunidades autónomas y las corporaciones locales, además de las provincias, cada uno desde su responsabilidad, coordinadamente. Todas las libertades, todas, han persistido durante el estado de alarma. Esta Cámara, con las restricciones sanitarias obvias, ha ejercido el control cada quince días. Los medios de comunicación han desempeñado su papel. Ninguna libertad se ha visto limitada, salvo la libertad de contagiar. Por eso se ha limitado la movilidad y el contacto


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social durante estas largas semanas. Quien desee oponerse al estado de alarma tendrá que recurrir a cualquier otro pretexto, pero no desde luego al pretexto ni a la excusa de la libertad. La libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, las libertades democráticas se han ejercido sin más límite que las garantías sanitarias.

Señorías, sobre estas bases les anuncio que esta última prórroga del estado de alarma, que se va a prolongar hasta las cero horas del 21 de junio, presenta las siguientes características. En los territorios que se encuentren en las fases 1 y 2 el Ministerio de Sanidad continuará adoptando las medidas previstas en el marco del estado de alarma y el plan de desescalada siguiendo el ya conocido proceso de cogobernanza con las comunidades autónomas. En los territorios que se encuentren o pasen a la fase 3 será el presidente o presidenta de la comunidad autónoma quien, en su nueva condición de autoridad competente delegada por ese territorio, tendrá la facultad de decidir si mantiene o modifica y cómo las medidas contenidas en la orden de fase 3 publicada el pasado sábado. Además, será la comunidad autónoma quien decida la superación de la fase 3 y por tanto el paso a la nueva normalidad, es decir, el levantamiento del estado de alarma. En este sentido es importante resaltar -esto es lo que me gustaría también subrayarles, señorías- que la superación de la fase 3 supone un reconocimiento de que la crisis sanitaria ha finalizado en ese territorio y que por tanto dejará de estar en estado de alarma. La cooperación, la cogobernanza, está siendo uno de los elementos clave en la gestión de esta crisis, a diferencia de otras crisis anteriores, y nos permite establecer un modelo de actuación para el futuro, que es otro modo de hacer las cosas unidos por la necesidad y por el interés común. Por esta razón, en esta última etapa las competencias de las comunidades autónomas en la progresión de las medidas de desescalada van a ser mucho más amplias. Quiero recordar una vez más que las comunidades autónomas en ningún momento perdieron sus competencias, nunca las perdieron, e incluso en los momentos más duros de la pandemia, con un estado de alarma muchísimo más restrictivo del que tenemos ahora, las comunidades autónomas nunca perdieron sus competencias. A pesar del mando único de los Ministerios del Interior, de Sanidad, de Defensa y de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, la gestión de todas las competencias reconocidas en los estatutos de autonomía estuvo siempre en manos de los respectivos Gobiernos autonómicos: la sanidad, la educación, la dependencia y la justicia, entre otras. Cada comunidad autónoma puede realizar las gestiones en su ámbito sin freno estatal. Es más, tuvieron el apoyo estatal. Un buen ejemplo -quiero compartirlo con sus señorías- son algunos hospitales provisionales que se instalaron y equiparon con la iniciativa de ciertas comunidades autónomas y el apoyo de las Fuerzas Armadas. ¿Cómo hubieran podido tomar medidas así si no hubieran tenido competencias? Las tenían, y además contaban con el apoyo y los recursos del Gobierno de España, como es el caso de las Fuerzas Armadas.

Como ya les he dicho, a partir de la fase 3 de la desescalada tendrán, además de la capacidad de gestión, la capacidad de decisión absoluta, con la única excepción lógicamente de las restricciones en materia de libertad de circulación, que es lo que justifica precisamente la prórroga del estado de alarma, cuya competencia continúa manteniendo la autoridad sanitaria, en este caso el ministro de Sanidad, el señor Illa. A medida que han ido evolucionando los acontecimientos, hemos pasado del mando único a la cogobernanza y de la cogobernanza a la gobernanza plena por parte de las comunidades autónomas en fase 3. De este modo culminaremos la desescalada con la responsabilidad compartida y con el regreso a la normalidad institucional. Espero, en consecuencia, señorías, contar con el apoyo de todos ustedes para esta última y definitiva prórroga del estado de alarma; un estado de alarma único, nuevo y con una sola funcionalidad: acompañar a los territorios en este último trecho, en estos últimos metros -el más deseado, por cierto, pero no por ello menos arriesgado que los anteriores-, acompañar a los territorios ante esa nueva normalidad. Por ello, también les anuncio lo siguiente, señorías, y es que en el próximo Consejo de Ministros del martes, 9 de junio, se aprobará un real decreto-ley para esa nueva normalidad, que recopilará todas las medidas de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, tras la expiración de la vigencia del estado de alarma en los sucesivos territorios y, definitivamente, a partir del 21 de junio. Estas medidas se abordarán en un próximo Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, del que forman parte el Gobierno de España -en este caso el ministro de Sanidad- y las consejerías de Sanidad de las distintas comunidades autónomas. Se trata, en definitiva, de aunar en una sola norma las medidas sanitarias que tendremos que continuar observando hasta que tengamos una vacuna o un tratamiento terapéutico eficaz que nos permita recuperar nuestros hábitos anteriores con total seguridad y, por tanto, evitar el riesgo de un rebrote de la pandemia.

Señorías, creo que nadie podrá negar con un mínimo de honestidad el papel de liderazgo ejercido también por nuestro país en el marco de las instituciones europeas, y es bueno que así sea, porque se


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trata de la defensa de los intereses de nuestros compatriotas en un terreno absolutamente fundamental como es el de la reconstrucción económica y social de nuestro país, de nuestro continente. De cómo consigamos encauzar y condicionar esa actuación europea dependerá en buena medida la rapidez y la fortaleza con la que superaremos las adversidades originadas por el COVID-19 a escala mundial. El beneficio no será de unos o de otros, señorías, será de toda la sociedad, sin diferencias ni matices, en todos los territorios y en todos los sectores productivos. Y ya que se trata del bien común, al menos en esto deberíamos esforzarnos todos en conseguir una imagen de unidad real que nos refuerce de cara a la negociación con nuestros socios europeos.

Cinco son los hitos que marcan el camino recorrido hasta ahora en Europa. El primero de ellos es la flexibilización de los criterios de déficit público establecidos por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento; un acuerdo sin precedentes, aparentemente impensable hasta hace muy poco y que ejemplifica bien hasta qué punto debemos abordar esta situación con criterios completamente distintos a los de la crisis precedente. En segundo lugar, el programa de compra de deuda pública del Banco Central Europeo, valorado en 750 000 millones de euros; un programa de compra de deuda pública también sin precedentes a lo largo de estos últimos años. En tercer lugar, esa triple red de 540 000 millones de euros aprobada por el Consejo Europeo del pasado 23 de abril, en la cual, humildemente, creo que el Gobierno de España ha tenido también un papel de referencia, impulso y liderazgo. En cuarto lugar, el incremento del marco financiero plurianual de la Unión Europea hasta 1,1 billones de euros. Y en quinto lugar, la creación de un fondo de recuperación para la economía europea de 750 000 millones de euros, respecto al cual creo pertinente hacer algunas precisiones ante sus señorías.

Como saben, el plan que se ha presentado por parte de la Comisión Europea para la constitución precisamente de este fondo ha recibido el nombre de Next Generation EU. El hecho de que su tramitación y ejecución vayan a estar ligadas al marco financiero plurianual significa que, en efecto, estaremos fijando el horizonte económico de la Unión Europea durante, al menos, la próxima década. No se trata, por tanto, de combatir una emergencia puntual, sino de abordar el momento que vivimos desde argumentos verdaderamente transformadores. Me parece que es importante repetir esto porque esta es la cuestión: no es solamente salir de la crisis, reaccionar a la crisis, sino salir con unos pilares y unos fundamentos completamente distintos a aquellos con los que entramos. Se trata de responder, en consecuencia, al órdago que nos ha planteado la pandemia con audacia, con inteligencia y con visión de futuro, con una respuesta basada en dos criterios: una respuesta sostenible y una respuesta inclusiva.

Saben también que la cuantía final de la propuesta de ese Fondo de recuperación se ha elevado a un total de 750 000 millones de euros, de los cuales 500 000 millones de euros -la propuesta, insisto, de la Comisión Europea- son transferencias y 250 000 millones de euros son préstamos, cantidades articuladas en torno a tres pilares fundamentales que me gustaría detallarles, aunque sea muy brevemente. El primero acapararía en torno al 80 % del volumen total del fondo y está compuesto por dos instrumentos. El primero es el acrónimo en inglés RRF, que podríamos traducir como una suerte de servicio de recuperación y resiliencia, dotado con 560 000 millones de euros de presupuesto, que supone el 90 % de la cuantía de este pilar. Se trata del instrumento directamente ligado a las transformaciones que deberemos emprender para abordar esta crisis. Su única condicionalidad -y me gustaría volver a subrayarlo: su única condicionalidad- es la elaboración de planes nacionales por parte de los Estados miembros basados en las prioridades identificadas en el marco del semestre europeo, así como que el gasto sea coherente con esos planes nacionales de clima y de energía que ya recientemente ha aprobado el Gobierno y ha enviado a Bruselas. En segundo lugar, un fondo llamando REACT-EU, que es un 10 % de este pilar, presupuestado en 55 000 millones de euros, semejante a los fondos de cohesión, que se va a distribuir conforme al impacto de la crisis y cuya misión será apoyar a trabajadores, a trabajadoras, a pequeñas y medianas empresas, a sistemas sanitarios, a la transición digital y a sectores particularmente afectados, como, por ejemplo, el turismo o la cultura.

El primer pilar se completará con cuantías más pequeñas para reforzar algunas cosas que son importantes para nuestro país, o al menos para este Gobierno y para la mayoría de sus señorías, como es el Fondo de la transición justa y también el de desarrollo rural para combatir la despoblación en nuestro país.

El segundo pilar se refiere a la inversión privada y se desarrolla bajo un nuevo instrumento de apoyo a la solvencia, que servirá de aval para que el Banco Europeo de Inversiones pueda proceder a su distribución. Se reforzará también el Programa InvestEU, al que se sumará el servicio de inversión estratégica, dotado con 15 000 millones, y potencial, según se estime, para apalancar nada más y nada


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menos que 150 000 millones de euros. Este pilar permitiría fortalecer sectores clave para futuras crisis sanitarias, como productos farmacéuticos, y la recapitalización de empresas en los Estados miembros que atraviesen dificultades presupuestarias y no puedan hacerlo con sus presupuestos nacionales.

El tercer pilar está orientado a extraer lecciones de la crisis. En su dimensión interna supondrá el desarrollo de un nuevo sistema europeo de sanidad -vamos a llamarlo así- dotado con 9400 millones de euros, y esto significará destinar recursos para prevenir y preparar futuras crisis sanitarias y mejorar los objetivos ligados a la salud en el largo plazo. En su dimensión externa, incluye también la mejora de los instrumentos de cooperación, también en el ámbito de la vecindad como el instrumento de cooperación internacional y de ayuda humanitaria. Lógicamente, en esta crisis la Unión Europea no puede olvidar esa dimensión exterior y la solidaridad con los países que ahora mismo están atravesando esta pandemia. Estoy pensando, lógicamente, en América latina y, potencialmente, en África.

Al margen de los tres pilares, la Comisión Europea propone fortalecer otros programas del marco financiero plurianual respecto a la propuesta que estaba sobre la mesa y que fue rechazada por parte del conjunto de Estados miembros el pasado mes de febrero, incluyendo, lógicamente, la política agrícola común que se ha revelado como un instrumento no solamente eficiente sino además fundamental para momentos tan críticos como los que hemos atravesado durante estas últimas semanas, la política de pesca, programas ligados al mercado común, al Erasmus+, a la Europa de la Defensa, al Connecting Europe y al Digital Europe, porque, lógicamente, la transición digital se ha revelado como un instrumento fundamental para este tipo de situaciones tan críticas. Son cuestiones todas ellas de indudable trascendencia para nuestro país y en cuyas negociaciones estamos participando activamente

En resumen, señorías, según las estimaciones que transmite a día de hoy la Comisión Europea, España se podría beneficiar de unos 77 000 millones de euros en transferencias directas y de unos 63 000 millones de euros en créditos. Es decir, en total 140 000 millones de euros del Next Generation EU. Una propuesta sin duda favorable para nuestros intereses, se mire por donde se mire, tanto en la cuantía como en las condiciones en las que se formula. En cuanto a los sectores más beneficiados, el plan especifica el turismo, con 161 000 millones de euros; el comercio, con 115 000 millones de euros -me estoy refiriendo a nivel global de esos 750 000 millones de euros-; las energías renovables, con 100 000 millones de euros; el negocio digital, con 66 000 millones de euros; la energía e industrias intensivas, con 88 000 millones de euros; el transporte y el automóvil, con 64 000 millones de euros y la construcción, con 54 000 millones de euros; áreas todas ellas, sin duda, de un enorme peso específico en el tejido empresarial y económico de nuestro país.

El texto actual, como saben ustedes, se va a debatir en el Consejo Europeo que vamos a celebrar el próximo 19 de junio, y yo creo que se retomará, previsiblemente, para su aprobación definitiva junto al marco financiero plurianual 2021-2027 en un Consejo Europeo extraordinario monográfico -esperamos que en esta ocasión sea presencial- en la fecha de julio aún por determinar. De conseguirlo, existiría margen para preparar un fondo de transición de casi los 12 000 millones de euros y preparar la primera emisión de deuda durante el último trimestre del año. Creo que esto es muy importante también subrayarlo, señorías, porque, al fin y al cabo, cuando estamos hablando de mutualizar la deuda lo que está haciendo ahora mismo Europa es mutualizar deuda. Lo está haciendo a través del MEDE, lo está haciendo a través del Fondo del reaseguro del desempleo y lo va a hacer la Comisión Europea para articular este fondo de recuperación, sin duda alguna, histórico y también, sin duda alguna, inédito y que supone un punto de inflexión en la historia de la Unión Europea. Obviamente, nos aguarda una larga y ardua negociación antes de llegar a un acuerdo definitivo. Todos conocemos la postura reticente al mismo de un número reducido de países, pero también tenemos que recordar que se necesita la unanimidad en el Consejo Europeo para poder aprobar el marco financiero plurianual y, lógicamente, también el fondo de recuperación económica planteado por la Comisión Europea. En cualquier caso, señorías, es indudable que llegamos a este punto crucial de las negociaciones desde una posición de ventaja -y esto me gustaría también reconocerlo- y con el respaldo mayoritario al acuerdo por parte de la mayoría de los Estados miembros, significativamente de aquellos países no solamente que más han sufrido las consecuencias de la pandemia, sino que también más en riesgo está puesta su viabilidad económica, como consecuencia del mal o peor funcionamiento del mercado único y, lógicamente, países tan importantes como Francia, Alemania Italia y España, es decir, países en términos poblacionales también muy relevantes para nuestro proyecto común.

Desde el primer momento, señorías, hemos sostenido del Gobierno que, setenta y dos años después, Europa necesitaba una suerte de Plan Marshall. No se trataba, por supuesto, de comparar las circunstancias


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de entonces con las del presente, pero solo una acción de semejante envergadura puede establecer un paralelismo pertinente con nuestras necesidades ahora mismo por parte del conjunto de países europeos, por la gravedad de la crisis que afrontamos, por la ambición y por el alcance de las medidas a tomar necesarias, por la trascendencia histórica del momento que también hoy nos ha tocado vivir como país y como proyecto común. No obstante, señorías, hay una diferencia sobre la que no quisiera dejar de llamar su atención; una diferencia significativa. Entonces, cuando se puso en marcha el Plan Marshall, nuestro país, como otras dictaduras del sur de Europa, quedaba al margen de aquel Plan Marshall por el rechazo del régimen franquista a la reconciliación y a la apertura democrática que le exigía la comunidad internacional, una vez culminada la derrota del fascismo; una actitud que condenó a los españoles a lustros de privaciones, de sacrificios y a décadas de atraso de desarrollo económico industrial. Hoy, precisamente, España es quien está reivindicando en nuestro continente la creación de un nuevo Plan Marshall en beneficio de todos los Estados miembros de la Unión, no con los recursos de una potencia amiga pero lejana, sino con nuestras propias fortalezas como unión de Estados que somos, la Unión que debemos ser, la Unión que podrá y deberá ser en los tiempos que vienen.

Es un plan que necesariamente habrá de descansar sobre los tres vectores que ustedes me han escuchado en algunas otras comparecencias y que no solo determinan nuestro presente, sino que van a determinar el futuro más inmediato. En primer lugar, la transformación medioambiental, con la cual este Gobierno está plenamente comprometido. Ayer mismo, en el Consejo de Ministros, aprobamos esa estrategia de economía circular. En segundo lugar, la digitalización de la economía, claramente uno de los procesos que más se ha acelerado como consecuencia de la pandemia y el impulso al teletrabajo, y finalmente, la creación de empleo, pero empleo de calidad, adaptado a nuestras estructuras productivas y a esas nuevas estructuras productivas a las cuales antes hacía referencia. Con esa referencia, señorías, tendremos que alcanzar nuestros propios acuerdos de reconstrucción, con esos mismos principios y también con esa misma ambición. Un plan de recuperación e inversión de una magnitud sin precedentes, a cuya preparación consagraremos a partir de ahora todos nuestros esfuerzos desde el Gobierno de España.

Ese es el horizonte que nos aguarda, señorías, y creo que es un escenario de la suficiente trascendencia como para hacer, una vez más, en esta Cámara una llamada -como ha hecho la presidenta del Congreso en algunas otras ocasiones- a aparcar la mezquindad y la irrelevancia de la pequeña política y a dedicarnos todos juntos a una labor que exigirá durante los próximos meses lo mejor de nuestras disposiciones y lo mejor de nuestras capacidades como líderes y como representantes legítimos de nuestro país. En 1948, EE.UU. salvó a una Europa devastada por la Segunda Guerra Mundial, y nadie salvó a España, destruida por una contienda civil. Hoy, en 2020, Europa, señorías, debe salvar a Europa, y España, dentro del marco de europeo, debe salvar a España.

Desde el primer momento, nuestro plan para combatir la emergencia sanitaria, económica y social se ha sustentado en cuatro pilares desde los que hemos ido implementando todas las medidas: en primer lugar -lo saben ustedes, lo hemos repetido en los debates sucesivos que hemos tenido a propósito de la prórroga-, para proteger y garantizar el bienestar de las familias españolas y, sobre todo y en particular, de las familias trabajadoras. En segundo lugar, para garantizar el suministro necesario que pedían las comunidades autónomas, sobre todo los profesionales sanitarios gestionados por las comunidades autónomas, y la producción de medicamentos y el acceso al material sanitario. En tercer lugar, para proteger el empleo en sectores que sufriesen caídas en la demanda como consecuencia del confinamiento. Y, en cuarto lugar, para poner todo nuestro empeño y todos los recursos necesarios en apoyar la liquidez de las pequeñas y medianas empresas del sector productivo de nuestro país.

El 17 de marzo, cuatro días después de decretar el estado de alarma y de paralizar, por lo tanto, buena parte de la economía en nuestro país, anuncié la movilización de hasta 200 000 millones de euros, la mayor red de protección social que respondía a la magnitud del desafío económico y social al que nos estábamos enfrentando y nos estamos enfrentando. Señorías, la Seguridad Social ya ha reconocido a más de 1 385 000 trabajadores y trabajadoras autónomos la prestación extraordinaria por cese de actividad. Esta cifra representa el 97 % de los más de 1,42 millones de trabajadores por cuenta propia que la han solicitado, el 97 %. Se han formalizado 491 000 operaciones de financiación de la línea ICO para la cobertura por cuenta del Estado de la financiación otorgada por entidades financieras a empresas y autónomos, con un importe avalado de 46 600 millones de euros. Repito: 491 000 operaciones, 46 600 millones de euros. Y se estima que más de 3 millones de trabajadores se beneficiarán de las medidas de protección por desempleo debidas a las suspensiones, a las reducciones de jornada por razones de


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fuerza mayor y también a los expedientes de regulación de empleo temporal. Más de 134 000 trabajadores agrarios se van a beneficiar de una reducción de más del 19 % de su cotización en situación de inactividad cuando hubiesen realizado un máximo de 55 jornadas en 2019. Unas 2500 empresas se podrán beneficiar del sistema de ayudas extraordinarias que ha aprobado el Gobierno para las artes escénicas y la música como consecuencia del impacto de la crisis sanitaria en el sector de la cultura. Y más de 3550 librerías independientes se podrán beneficiar del sistema de ayudas extraordinarias al sector del libro. Además, 127 entidades se benefician de las subvenciones concedidas por el Instituto de Salud Carlos III para proyectos y programas de investigación del COVID-19, por un importe superior a los 22,4 millones de euros. Quiero, en este caso, felicitar a los investigadores, a los científicos, por la aportación y el trabajo que están haciendo para lograr contrarreloj una vacuna y una respuesta española a esta crisis. Y 1731 investigadores e investigadoras continuarán con su labor gracias a la prórroga de los contratos temporales, financiados con ayudas de la Agencia Estatal de Investigación y del Instituto de Salud Carlos III. Por su parte, se han concedido más de 137 800 solicitudes de moratoria con garantía hipotecaria y más de 229 300 solicitudes para la suspensión de los contratos de crédito.

Este es un Gobierno, como saben ustedes, señorías, como sabe la mayor parte de nuestra sociedad, comprometido con la igualdad de género y la lucha contra la violencia de género: casi 61 000 mujeres se benefician de las medidas urgentes adoptadas en materia de protección y asistencia a las víctimas de la violencia de género, de explotación sexual, de trata o de agresiones sexuales. Seguro que aún hay muchas personas que piensan que esto no es suficiente, y no es suficiente cuando todo es necesario para poner en pie de nuevo al país en torno a ese Plan de reconstrucción, de recuperación social y económica, pero seguiremos escuchando y haciendo lo que haga falta, cuando haga falta y donde haga falta y sin dejar a nadie atrás. Porque seguiremos protegiendo e impulsando el motor de nuestro país para conseguir dos cuestiones fundamentales: primero, certidumbre; segundo, seguridad. Nadie está solo. Estamos, señorías, todos unidos.

Nuestro país será más fuerte cuanta más seguridad transmitamos y, si siente seguridad, la sociedad irá reanudando su vida con más tranquilidad, con más sosiego, lo que conllevará un mayor consumo y, por tanto, una reactivación económica mucho más segura y con menos riesgo de recaída, que es en definitiva el objetivo que pretende el Gobierno de España. Es cierto, como he dicho en alguna otra ocasión, que previamente a esta crisis había una España más expuesta, una España con cicatrices abiertas desde la pasada crisis económica, una España que se sintió abandonada en esa última crisis porque no recibió prestación, atención, comprensión... Existe, en consecuencia, una España débil, vulnerable, limitada, y esa España es la España más urgente; la de miles de niños y niñas en riesgo de pobreza; la de hombres y mujeres con más de cuarenta años que aún no han encontrado un empleo estable o que sufren un desempleo de larga duración desde después de la última crisis económica; la de miles de personas dependientes, nuestros mayores, abandonados a su suerte, sin amparo, y, sobre todo, la de una generación de gente joven buscando esperanza en otros países cuando en el nuestro se les agotó el tiempo de espera, con la diferencia de que ahora no hay dónde huir.

Señorías, son muchos los motivos, muchos, que nos llevan a actuar como hemos actuado y como vamos a seguir actuando, pero el principal es el de la justicia social. Era imprescindible para nuestro país aprobar un ingreso mínimo vital, como hemos hecho el viernes de la pasada semana en un Consejo de Ministros extraordinario. Sin duda, creo que esta es una medida histórica, trascendental, en un momento clave además para nuestro país; una medida que forma parte del programa de Gobierno de coalición; una medida que devuelve la dignidad y la decencia a nuestro país; una medida que crea nuevos derechos sociales y por la cual creo que nos podemos felicitar todos. Y nos tenemos que felicitar todos, señorías, porque la tasa de pobreza en nuestro país es la mayor de todos los países en nuestro entorno, duplicando la media de la Unión Europea, triplicando, por ejemplo, la tasa de pobreza de países como Alemania. Solo en España, señorías, el porcentaje de hogares por debajo del 30 % de la renta media roza el 7 %, una situación que afecta a más de 2 millones de niños y niñas que sufren pobreza infantil; es decir, nuestros hijos y nuestras hijas, y la que es, en definitiva, la próxima generación de nuestro país. Creo que debemos protegerles, que debemos ayudarles a avanzar. Las generaciones venideras han de crecer con dignidad.

El pasado viernes, como he dicho antes, aprobamos en un Consejo de Ministros extraordinario el ingreso mínimo vital, que va a empezar a aplicarse este mismo mes de junio y que va a poder amparar a nada más y nada menos que cuatro de cada cinco personas en situación de pobreza severa. Esto supone alrededor de 850 000 hogares. El coste anual de esta medida es de 3000 millones de euros, una cantidad que va a ir directamente a reactivar nuestra economía, en la medida en que los hogares destinatarios de


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este ingreso mínimo vital lógicamente lo que van a hacer es animar un poco más el consumo de necesidades básicas como la alimentación o la ropa; un consumo que va a repercutir en el comercio local y, por tanto, en el empleo de pequeñas y medianas empresas y también de trabajadores autónomos. Son recursos públicos que, en definitiva, cumplen con distintas materias, objetivos o deseos compartidos por el conjunto de la sociedad española, no solamente el de la justicia social, sin duda alguna el de la decencia, pero también el de reanimar la actividad económica con recursos públicos. Por primera vez en España se han tenido en cuenta -y esto también me parece importante subrayarlo ante sus señorías- en el diseño del ingreso mínimo vital los objetivos de eficacia de reducción de la pobreza extrema. La cuantía del ingreso mínimo dependerá del número de miembros de cada hogar, porque lo que queremos es afectar a la pobreza infantil, y empezará este mismo mes de junio, como he dicho antes. El ingreso mínimo garantizará entre 5500 euros y 12 000 euros al año por hogar. Hay que entender que la prestación, lógicamente, no es una cuantía fija, porque, insisto, está muy dirigida a luchar contra la pobreza infantil y es un complemento hasta llegar al mínimo que corresponda en función de los ingresos que tiene cada hogar. Este es, a mi juicio, a juicio del Gobierno, un cambio fundamental, trascendental. Además de reducir la pobreza, lógicamente, potenciaremos la inclusión social, como he dicho antes, y ayudaremos también a la economía.

Este Gobierno -me lo han escuchado decir en muchas ocasiones, pero también en el discurso de investidura- es un Gobierno con un compromiso prioritario: erradicar la pobreza infantil y dar cumplimiento, en consecuencia, a las recomendaciones que de manera sistemática desde el año 2014 eleva a España el Consejo de Europa y, lógicamente, a los compromisos que nos hemos autoimpuesto como Gobierno de cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el marco de la Agenda 2030. Comprendan que vincule directamente el ingreso mínimo vital con la pobreza infantil. Las crisis provocan un aumento de las situaciones de exclusión y aumentan, en consecuencia, la desigualdad social, como hemos visto durante estos últimos años, y no podemos permitirlo, sobre todo para nuestros niños. Los datos en España antes de la crisis de la emergencia sanitaria ya nos sonrojaban como representantes públicos y no podemos permitir que haya ni infancias rotas ni generaciones sin futuro ni familias sin esperanza. Nuestros hijos e hijas, nazcan donde nazcan, vivan donde vivan, deben tener las mismas oportunidades y los mismos derechos sin riesgo de exclusión. Se trata, simplemente, de hacer lo que es justo. Desde el pasado 29 de mayo España ha ganado en justicia social, pero sobre todo, como he dicho antes, en decencia. No se trata de que una parte de nuestro país sobreviva. Se trata de que España viva con dignidad. No es caridad, es protección. No es compasión, es justicia y es decencia. (Aplausos).

Esta medida supone, señorías, el pilar fundamental para la reconstrucción social, sin olvidar en paralelo esa reconstrucción económica necesaria en nuestro país. Tenemos que hablar de crecimiento; tenemos que hablar no solamente de redistribución, sino de crecimiento y de creación de empleo, y desde el Gobierno incidimos en algunos sectores estratégicos. En primer lugar, creo que está claro que tenemos que hablar del turismo. Este sector de prestigio internacional y con gran capacidad para crear empleo se ha visto particularmente afectado por la COVID-19 y sin duda va a seguir siendo apoyado por el Gobierno de España. Quiero anunciarles que vamos a presentar próximamente un plan de relanzamiento del turismo, basado en medidas de apoyo económico y laboral complementarias a las ya aprobadas y en el reposicionamiento de España como destino seguro y sostenible. En este plan aseguraremos que la recuperación del sector se alinee con los principios de sostenibilidad socioeconómica, a la cual antes he hecho referencia, y de sostenibilidad medioambiental, con la cual este Gobierno está plenamente comprometido, y que el sector continúe trabajando en dos elementos fundamentales: la innovación de sectores turísticos y la digitalización, también importante a la hora de impulsar este sector.

En segundo lugar, otro sector especialmente afectado por la pandemia es el de la movilidad y la automoción. Este sector, señorías, es estratégico para nuestro país. Me han escuchado decirlo en alguna otra ocasión. Sobre todo y ante todo, fabricamos y exportamos muchísimos automóviles, supone el 10 % de nuestro producto interior bruto y del empleo en España y tiene importantes efectos de arrastre sobre otros sectores. Por poner un ejemplo, para que vean ustedes cuál es el impacto real que tiene este sector tan estratégico de la automoción sobre la economía de nuestro país: cada euro facturado por los fabricantes de vehículos supone 1,65 euros en el resto de la economía española. El Gobierno está trabajando en un gran plan de reactivación de la movilidad y del sector de la automoción, en diálogo con los actores implicados, con las principales empresas y con los principales sindicatos, que incluirá acciones de apoyo al sector del automóvil a largo plazo y también a lo largo de toda la cadena de valor, para posibilitar una rápida recuperación y paliar en la medida de lo posible los efectos adversos de la COVID-19 sobre su


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competitividad -por eso decía lo de a largo plazo-, al tiempo que le ayudaremos a realizar más rápidamente la transición hacia unos vehículos que tienen que ser más limpios y más sostenibles. El plan impulsará medidas de apoyo a la movilidad sostenible -también es importante incorporarlo a este concepto, mucho más amplio y más transversal, de movilidad sostenible- con nuevas formas de transporte, como las bicicletas, los autobuses y las furgonetas eléctricas. Y, por último, aprobaremos -lo traeremos en breve plazo- una ley de movilidad sostenible -esperemos que cuente con el apoyo mayoritario de la Cámara- que generará un marco regulatorio para la fabricación y la comercialización de vehículos.

Nuestro objetivo central, señorías, es hacer algo que decía antes como respuesta a la crisis por parte de Europa y que tenemos también que hacer en nuestro país: facilitar la transformación de nuestra economía hacia un modelo sostenible, mucho más competitivo que el que tenemos, que permita la creación de empleo de calidad. Esta prioridad también implica cambios en la normativa laboral y, para ello, lógicamente, el Gobierno de España lo que ha hecho ha sido impulsar el diálogo social desde el principio. Hemos aprobado la subida del salario mínimo interprofesional en el marco del diálogo social y hemos aprobado también la extensión de los ERTE en el marco del diálogo social. El planteamiento que ha hecho el Gobierno de España en ese marco de diálogo social es el de crear un nuevo Estatuto de los Trabajadores para el siglo XXI, adaptando la legislación de los ERTE -que es una nueva e innovadora respuesta que hemos dado a esta crisis con respecto a otras crisis- y teniendo como prioridad plantear una regulación laboral acorde con la transición ecológica y digital y también con todos aquellos aspectos vinculados al sector sanitario y a la investigación científica.

Señorías, como he dicho antes, España debe salvar a España en el marco de una Europa unida y mucho más fuerte. En consecuencia, la petición que les hago desde el Gobierno es que sigamos trabajando en un plan de reconstrucción social y económica ajustado a la realidad de España, pero con propuestas, con debate y, a ser posible, con acuerdo. Señorías, que nuestras diferencias sirvan para elaborar mejor nuestras propuestas, no para alejarnos más. Nuestro país necesita soluciones urgentes. Trabajemos con urgencia y con responsabilidad y también con una enorme dosis de generosidad para con nuestro país, un país que sufre los efectos de esta pandemia. Trabajemos por el bien común y olvidemos la costumbre de la crispación. Trabajemos desde la misma bandera.

Por eso, permítanme, señorías, que hable durante un instante de banderas. Todos sabemos que la bandera es el símbolo de la nación. La bandera es un rectángulo de tela cosido con cuarenta y siete millones de hilos, uno por cada español y española. La bandera es la bandera de todos y de todas. Representa nuestra historia, nuestras lenguas, nuestros descubrimientos, nuestra literatura, nuestro paisaje y nuestro patrimonio. Pero representa sobre todo, señorías, nuestra voluntad de vivir juntos y de conformar un proyecto de país común. Por eso, nadie está fuera de la bandera y nadie tiene el derecho de usar la bandera contra otro compatriota. En esta Cámara tenemos modelos diferentes -incluso antagónicos- y muchas formas de concebir nuestro país y de planear su futuro, pero todas ellas son España. Esto es algo que me gustaría que quedara en la mente de todas y cada una de sus señorías. Estamos aquí porque nos han votado los ciudadanos y las ciudadanas; ciudadanos y ciudadanas, unos y otras, que forman parte de nuestro país y que tienen el mismo derecho a participar en la construcción de su futuro. No hay buenos españoles y malos españoles. No hay buenos ciudadanos y malos ciudadanos. No usemos, por lo tanto, la bandera como si fuera un arma o como si fuera una frontera que separa. No usemos el nombre de España en vano. No empleemos para dividir ninguno de los símbolos que fueron creados precisamente para representar todo lo que nos une, que es mucho, mucho más de lo que nos separa. (Aplausos).

Tenemos un país extraordinario -extraordinario-, el mejor país del mundo, que debemos revitalizar, reforzar, preservar y modernizar. Esta Cámara es la representación de la diversidad extraordinaria de nuestro país. Es una evidencia que para que este país avance necesita diálogo y entendimiento por parte de la mayoría. El virus no preguntó por la ideología de los infectados y las infectadas, señorías. La pandemia no distinguió territorios ni clases sociales ni ideologías. Como bien saben, virus es un término que viene del latín y que significa originalmente veneno. Lo estamos viendo en algunos lugares, señorías, señaladamente en EEUU, y no queremos verlo cuajar en España. El veneno es el odio. (Aplausos). El veneno del odio es el veneno más dañino, porque corroe las sociedades y aniquila las comunidades. Señorías, digamos no al veneno del odio, no a la violencia física, no a la violencia verbal, no al insulto y no a la provocación. No queremos eso para nosotros ni tampoco para nuestros hijos. Nuestros padres no se sacrificaron para esto. La pandemia ha dejado al descubierto algunos errores de nuestro sistema;


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resolvámoslos. Demostremos a la ciudadanía la utilidad de la política, lo imprescindible del servicio público; demostremos que servimos para algo más que para llenar titulares de crispación, de provocación y de insultos. Nuestra labor no es fácil, siempre se podrá hacer mejor, señorías. Pues hagámoslo mejor, ha llegado el momento de transformar definitivamente nuestro país. ¿Qué país queremos ser, señorías? ¿Qué país quieren los españoles para sí?

He repetido en muchas ocasiones que llegué hasta aquí para trabajar por la convivencia y para impulsar algo que antes he señalado, un crecimiento sostenible e inclusivo que no dejara a nadie atrás, y estos objetivos se han hecho más ineludibles con esta emergencia sanitaria. Este Gobierno está luchando por lo que siempre ha querido luchar, vinimos precisamente para esto. El país que queremos es el país que necesitamos, y es el que necesitamos reconstruir con urgencia. Hay millones de personas ahí fuera que esperan concordia, que esperan de nosotros serles útiles de verdad, que esperan que les resolvamos los graves problemas que se han acumulado debido a esta crisis sanitaria pero que ya venían padeciendo desde hace años atrás. El país que necesitamos es un país sostenible, es un país más igualitario, es un país en convivencia, es un país con justicia social. El país que necesitamos es aquel que fomente la productividad de sus empresas con más innovación, con más ciencia, con más formación, con más educación, con más motivación, con más estabilidad y calidad en los empleos; es el que debe restaurar los derechos sociales que durante estas últimas décadas hemos ido desmantelando, como es el de la sanidad, como es el de la educación, el de la formación profesional y el de la dependencia. El país que queremos es el de las pensiones dignas, el país que queremos es el país del ingreso mínimo vital. (Aplausos).

Señorías, el país que queremos y que necesitamos es aquel que impulse de nuevo nuestro crecimiento económico, la digitalización de nuestra economía, que se ha acelerado como consecuencia de la emergencia de esta pandemia, la transición ecológica. Hablamos de emergencia sanitaria, pero la real emergencia que tenemos por delante es la emergencia climática, a la que tenemos que dar respuesta. El país que necesitamos es el de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres, y yo lo digo alto y claro: ¡viva el 8 de marzo! (Aplausos).

El país que necesitamos, señorías, es el del diálogo, el entendimiento y la concordia entre sus distintos territorios y sus formas de concebir y entender a nuestro gran país, y ese país, señorías, solo vamos a poder construirlo juntos, juntas, no uniformes, pero sí juntos, no desde el acuerdo total, al que no aspiramos porque no es posible -nos gustaría, pero no es posible-, pero, al menos, con un pacto entre diferentes. Por eso quiero rogarles ahora, antes de terminar, que muestren sus discrepancias con el Gobierno, pero que lo hagan con altura parlamentaria, sin descalificaciones, sin insultos, sin presunciones de culpabilidad, sin acusaciones gruesas de mala fe y también conspiraciones inverosímiles, señorías. Seamos todos constructivos, demostremos a la ciudadanía que hicieron lo correcto al elegirnos.

Yo les anuncio que no usaré mis turnos de réplica para responder a provocaciones, si las hay, que no subrayaré nuestras diferencias sino nuestros puntos de acuerdo, que no deslegitimaré a mis adversarios, sino que les concederé el mismo respeto que pido para un Gobierno legítimo, como es el Gobierno que dirige España, porque necesitamos eso, concordia, señorías, concordia para transformar definitivamente España. Reorientemos nuestro pensamiento y nuestro compromiso hacia una nueva actitud política. Si algo queda después de esta emergencia sanitaria, señorías, que quede esa nueva forma de hacer política, la del entendimiento. No olvidemos nunca lo que somos: un país democrático, libre, que camina incansable hacia un futuro mejor.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor presidente del Gobierno. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, Conchi.

A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Casado Blanco.

El señor CASADO BLANCO: Muchas gracias, señora presidenta. Señor Sánchez, anteayer se cumplieron dos años desde la moción de censura que le aupó al Gobierno de España a lomos de todos aquellos que quieren destruirla. Al final, consiguió montar esa alianza Frankenstein de la que alertó Rubalcaba y por la que le cesaron como secretario general del PSOE sus propios compañeros. No tenemos nada que negociar con quienes quebrantan la ley y la Constitución, decía usted entonces, pero


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ahora ya sabemos lo que vale su palabra. Yo, en cambio, valoro la confianza, la credibilidad y la coherencia, y por eso hoy quiero defender la labor de una persona íntegra como Mariano Rajoy y de un Gobierno eficaz como el del Partido Popular. (Aplausos). En poco más de seis años conseguimos crear tres millones de empleos, subir las pensiones que ustedes dejaron congeladas, el gasto en sanidad, educación, dependencia y los sueldos de los funcionarios, que dejaron recortados, recuperar nuestro prestigio internacional y poner ante la justicia a los secesionistas en Cataluña. Ya entonces le avisamos de que liderando una amalgama de radicales usted podría ser investido, pero no podría gobernar, y el tiempo nos ha dado la razón. En dos años no ha sido capaz de aprobar ni unos presupuestos; ha tenido que celebrar dos elecciones generales y se ha mantenido en el poder después de haber fundido 20 000 millones de euros en decretos electoralistas para ir dopado a las urnas, y, aun así, le debe la Presidencia a la ultraizquierda, a los independentistas y a los batasunos. (Aplausos).

Es usted el presidente con menos respaldo electoral de nuestra historia, pero ya sabemos que su debilidad es inversamente proporcional a la arrogancia con la que nos obsequia -ya más propia de diván que de escaño- y a su palabra, porque ya nadie le puede creer después de decir que ni usted ni el 95 % de los españoles podría dormir por las noches si tuviera que gobernar con Podemos en coalición. Como escribió Lope: "no hay tan diestra mentira que no se venga a saber". En todo este tiempo ha hecho de la polarización y de la división su hoja de ruta. Llegó con los bolsillos repletos de confrontación política y de sectarismo ideológico, con las maletas cargadas de ingeniería social, populismo y agitprop. Desde el primer día en el poder diseñó una campaña electoral permanentemente basada en el discurso maniqueo, en hacer oposición a la oposición y en la resurrección de los antagonismos atávicos, felizmente superados. El que reparte cicuta habla hoy de veneno, como el pirómano que alecciona sobre incendios. (Aplausos).

Prisionero de sus apoyos, ha convertido cada votación parlamentaria, como la de hoy, en un bazar donde la igualdad de los españoles se regatea a precio de saldo. Cuando lo único que se pretende es resistir a cualquier precio, se termina pagando el precio más alto con tal de resistir; tan alto como tener que justificar la condena de los ERE, el mayor caso de corrupción de la historia, y mantener como ministros a tres consejeros de Chaves y Griñán, en contra de su propia vara de medir en su moción de censura; tanto como descoser la concordia de la Transición, incluso contra los pactos de su partido, durante décadas; tanto como poner en almoneda la unidad nacional con una mesa de autodeterminación con condenados por dar un golpe a la legalidad constitucional y malversar las instituciones del Estado en beneficio propio, como el CIS, la televisión pública o la abogacía general; y politizar la Fiscalía General imponiendo una comisaria política reprobada por no denunciar una trama de extorsión policial (aplausos); y blanquear la dictadura de Maduro recibiendo a su vicepresidenta, en clara violación de las resoluciones europeas y mintiendo en sede parlamentaria para taparlo, y ceder a las exigencias de los proetarras acercando presos terroristas y admitiendo la desigualdad social en favor del País Vasco y Navarra. "Con Bildu no vamos a pactar. Si quiere, lo digo cinco o veinte veces. Me ofende la pregunta", decía usted hace apenas unos meses. No se cansa de mentir ni de anunciar la prosperidad económica que ultraja, poniendo en riesgo nuestro Estado del bienestar otra vez. Desde que usted gobierna, y antes de la llegada del COVID-19, se ha desplomado un 23 % la creación de empresas; las hipotecas, un 16 %; la inversión exterior, un 66 %; el sector industrial, un 20 %; el comercial, un 32 %; el de servicios, un 18 %. Sin embargo, ha duplicado el déficit comprometido; ha disparado la deuda hasta 67 000 millones de euros; el paro, un 18 % y el paro juvenil, un 27 %, para variar.

Señor Sánchez, usted se intentó vender aquí como un mirlo blanco de la regeneración política, pero en menos de dos años ya es un pato cojo con el peor balance de gestión de nuestra democracia, incluso, antes de aparecer el cisne negro del coronavirus. (Aplausos). Ha logrado ser el ejemplo del mayor fracaso del mundo en lucha contra la pandemia, con las peores cifras de fallecidos por habitante, que todavía se niega a clarificar, después de tener el mando único sanitario durante tres meses. ¿Cómo es posible que, según el instituto público Carlos III, haya 43 000 víctimas o, según las funerarias, 44 000, y usted solo reconozca 28 000? Usted, que llamaba indecentes a sus adversarios, ¿le parece decente ocultar a los muertos para esconder su incompetencia? Hasta The New York Times decía el sábado que no había visto una cosa así en todo el mundo.

Anteayer descubrimos la enésima prueba de su engaño masivo. La señora Montero reconocía en un vídeo que el 8 de marzo ya había un grave riesgo de contagio y que, por entonces, otros países ya estaban tomando medidas superdrásticas (sic). Ella se protegió no dando la mano, pero decenas de miles de mujeres no tenían esa información, a pesar de que 'les iba la vida en ello'. ¡Qué macabra premonición la de la señora Calvo! (Aplausos). Pero estoy seguro de que estarán encantadas de acudir al juzgado


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para aportar lo que sepan, porque este Gobierno es supertransparente. Hasta entonces, le exigimos que cumplan la ley y que hagan públicos los nombres de los supuestos expertos que deciden sobre nuestras libertades, y las actas de las reuniones en las que ocultaron estas alarmas, anteponiendo su agenda política a la salud pública.

Mientras yo le preguntaba por el coronavirus aquí, en febrero, su portavoz decía textualmente: "En España no hay riesgo de infectarse y la ansiedad social que se está generando está fuera de lo razonable". ¿Trescientos mil contagios no son razonables? Y hace apenas diez días dijo, sobre las mascarillas, que no podían recomendar lo que no podían aplicar. Es decir, que no obligaron a usarlas porque no podían garantizar su suministro, aunque eso pusiera en riesgo miles de vidas y causara cincuenta mil contagios de sanitarios, la cifra más alta del mundo. Y a esto se suma la chapucera planificación del confinamiento y la desescalada, sin test masivos, comprando pruebas falsas, mintiendo a la OCDE y a la CNN sobre informes fake de la Oxford y la Hopkins. Todo el mundo le ha calado como al mago de verbena al que se le ven todos los trucos.

Señor Sánchez, no salimos más fuertes. Por mucho anuncio que pague a costa del contribuyente, una mentira repetida mil veces no acaba siendo verdad. Los españoles no le deben nada a este Gobierno, ni ha sido capaz de salvar vidas, ni ha protegido la economía y el bienestar y además han dejado atrás a millones de personas. Su imagen en esta crisis quedará asociada a las mascarillas defectuosas, los test falsos, las urgencias de toda España colapsadas, las morgues desbordadas y las colas del hambre. Usted, que presume de escudo social, mire a ver si en otro país de nuestro entorno miles de familias afectadas por la crisis acuden a parroquias y a ONG, por cierto, a las que les han recortado también su aportación. No saldremos más fuertes con cien mil empresas quebradas, un millón de parados, otro millón de autónomos sin actividad y casi cuatro millones de trabajadores en ERTE, de los cuales, un millón lleva sin cobrar la prestación desde marzo. Lea mis labios, señor Sánchez: no hay futuro sin empleo. Hay que recuperar el mercado de trabajo sin mantras radicales que destruyen nuestro tejido productivo. Y eso no se logra pactando con los batasunos la derogación de la reforma laboral, que creó tres millones de empleos en la última recesión socialista; ni anunciando una política fiscal que sería un espantapájaros para la inversión internacional; ni amenazando con nacionalizaciones autárquicas que fracasan, como la Santana de Linares, también del Partido Socialista.

No pretenda vender la renta mínima como si fuera la piedra filosofal, sino como el último recurso al que acudir. Me alegra que descubra ocho años después las ayudas de emergencia como el Plan Prepara -que rechazaron-, que pusimos en marcha frente al paro masivo que nos dejaron ustedes, y que también reconozca el buen funcionamiento de los ingresos mínimos vitales de las comunidades autónomas desde hace veinte años. Por eso, le pedimos que sean todas ellas, no solo las nacionalistas que les votan sus programas, las que gestionen esas ayudas. (Aplausos).

Pero, lo importante es que los parados puedan encontrar un empleo cuanto antes y los jóvenes puedan tener un futuro autónomo para cumplir sus sueños sin depender de la ayuda del Estado. Para ello, llevamos tres meses ofreciendo un plan alternativo de activación económica, que ni siquiera se han dignado a valorar. Mientras, sus ataques a la industria electrointensiva la pagan los trabajadores de Alcoa, en Lugo y su demonización sectaria del motor la pagan los veinticinco mil empleos asociados a la Nissan de Barcelona. ¿Nos puede decir por qué hace cuatro meses prometió en Davos que no cerraría? ¿Tanta cumbre con Torra y ni un minuto para hablar de industria? Sus bandazos con el turismo han agredido al 13 % de la riqueza nacional, que ustedes dicen que tiene poco valor, todo un alarde de estulticia. Y su abandono al campo amenaza las previsiones de la PAC, no venda a nuestros agricultores, ganaderos y pescadores para los próximos siete años a cambio de un pan para hoy y hambre para mañana.

Señor Sánchez, usted llegó al poder con una moción de censura al Gobierno y ahora pretende hacer una moción de censura al Estado, todo ello bajo palio de alarma, que hoy pretende prorrogar por sexta vez hasta los noventa días de excepcionalidad constitucional, incluso después de reconocer que sí que hay plan B para mantener el mando sanitario y la limitación de movilidad. ¡Vaya papelón hizo aquí el otro día leyendo el informe que le hizo la misma Abogacía del Estado que luego denuncia sus presiones!

De toda la Unión Europea solo España sigue fuera de legislación ordinaria que pedía el informe del Consejo y la Comisión, que usted firmó hace dos meses. Su estrategia contra los controles y equilibrios institucionales convierten a su Gobierno en el menos democrático de nuestra democracia. (Aplausos).

Durante esos tres meses ha cruzado demasiadas líneas rojas. Está usted dispuesto a no dejar ni las raspas del Estado por seguir un día más en el poder, empezando por los pactos infames que disfraza de gestión de la pandemia como con esta prórroga, porque después de ponerse muy digno diciendo que solo


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hablaría del estado de alarma, le han sacado la derogación de la reforma laboral, la mesa de autodeterminación y la ruptura de la igualdad en la gestión de ayudas sociales. Dignidad de quita y pon. Es una siniestra paradoja que diga que negocia la aplicación de la Constitución con un preso que está en prisión por atacarla y que diga que pacta para salvar vidas con quienes justifican ochocientos asesinatos a inocentes. "Haréis cosas que me helarán la sangre", ya advirtió la madre del concejal socialista Pagazaurtundúa. Además de esto, han obligado a las fuerzas y cuerpos de seguridad a perseguir las críticas en redes sociales y han amenazado en entrevistas públicas a medios críticos con el Gobierno. Han modificado al CNI para incluir a sus socios, después de haber cambiado al director sin avisar al líder de la oposición por primera vez en cuarenta años. Han organizado caceroladas contra el jefe del Estado, han acusado a la oposición de golpista y han amenazado a políticos con hacerles escraches. Han tenido cerrado el Parlamento, siguen sin contestar 4000 iniciativas sobre el coronavirus y mantienen cerrado el portal de transparencia. Han arremetido contra la Junta Electoral Central y contra los jueces, forzando al Consejo General del Poder Judicial a pedir respeto a su independencia. Han abusado de la contratación opaca, las subvenciones arbitrarias, el nombramiento a dedo de otros treinta altos cargos para su mastodóntico Gobierno y han forzado a una empresa del IBEX, participada por el Estado, para colocar a dos de sus padrinos y un liberado de Podemos. ¿Dónde queda su repulsa a las puertas giratorias?

Han renovado por primera vez sin consenso la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, poniendo de presidenta a una de sus asesoras y colocando a otro de Esquerra y de Podemos como hicieron en el Consejo de Seguridad Nuclear. Asimismo, han desatado una caza de brujas en la Guardia Civil, sumiendo al cuerpo en su mayor crisis desde el escándalo del también socialista Luis Roldán. (Aplausos).

Señor Sánchez, ¿nos puede explicar por qué ha purgado usted a un coronel intachable por negarse a cometer una ilegalidad, filtrando un informe en el que se investiga la posible responsabilidad penal de su Gobierno el 8 de marzo? ¿Sabe que eso puede constituir un delito de inducción a la revelación de secretos, otro de obstrucción a la justicia y otro de prevaricación? ¿Qué oculta usted para mantener a su ministro del Interior como si fuera su Fouché después de haber mentido en la Moncloa, en el Congreso y en el Senado? "Ni este ministro, ni nadie del ministerio, ni nadie de la Dirección General de la Guardia Civil -nadie- ha solicitado al señor Pérez de los Cobos el informe ni el acceso al contenido de este informe", eso dijo allí, señor Marlaska. Por cierto, ¡qué manía tienen de hablar en tercera persona este Gobierno tan de la gente!

Señor presidente del Gobierno, ustedes han vulnerado el artículo 117 de la Constitución que consagra la división de poderes y el artículo 550 de la Ley General del Poder Judicial, que obliga a la Policía judicial a actuar bajo la dirección de los juzgados sin atender las órdenes de sus superiores orgánicos, así como el artículo 34 de la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que establece que los funcionarios de las unidades de Policía judicial no podrán ser apartados de la investigación hasta que finalice la misma si no es por decisión del juez.

Usted es el responsable de estas purgas y, si tuviera el más mínimo respeto al Estado de derecho, debería restituir al coronel en sus funciones y cesar a los que ejecutaron una orden que usted, sin duda, conocía. (Aplausos). Esto se une al cese del coronel Sánchez Corbí y a la dimisión del DAO, del número tres de la Guardia Civil, a las órdenes al general Santiago para controlar las redes y al cese del responsable de la Policía por pedir que les compraran mascarillas. No hay subida salarial que tape este deshonor. Este ya es el caso Sánchez, como lo fue el de Delcy Rodríguez o las comisiones por material sanitario. Usted protege a Grande-Marlaska, a Ábalos y a Illa porque le sirven de escudos humanos, hasta que les mande a una embajada o a la tele, como a Huertas y a Montón. (Aplausos).

Recuerde a Shakespeare: "Con el cebo de una mentira, se pesca una carpa de verdad". Y a usted le acabarán pescando. Ya le aviso de que, en cuanto salgamos del estado de alarma y alcancemos eso que usted llama con lenguaje distópico y cursi la nueva normalidad, solicitaremos una comisión de investigación parlamentaria para esclarecer las responsabilidades del Gobierno en su nefasta gestión de la pandemia. Y les recuerdo que allí no podrán seguir mintiendo sin consecuencias legales. (Aplausos).

Acabo ya, señora presidenta. "Se decía que yo iba a vender mi alma para ser presidente del Gobierno e iba a aceptar el chantaje de Iglesias, cargándome la independencia de los jueces y fiscales y que iba a hacer descansar la gobernabilidad en las fuerzas independentistas. (...) Podría haber sido presidente del Gobierno a un precio que yo no quería ni tampoco creo que se merecieran los españoles". Eso lo dijo usted, señor Sánchez, pero ha hecho justo lo contrario, como siempre. Lo que no nos merecemos los españoles es que un presidente que nos mienta sin parar, sin rubor. Hay que reconocerle


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su capacidad de hacerlo a tanta gente al mismo tiempo; lo confieso, a nosotros también. Le apoyamos en la aprobación del estado de alarma y le votamos a favor de tres prórrogas y en otra nos abstuvimos, sabiendo que eso le permitía aprobarla. Nunca le pedimos nada a cambio ni negociamos contrapartida alguna. Lo hicimos porque esos días, con casi mil fallecidos, justificaban una medida temporal excepcional. Sin embargo, en esa segunda votación nos sorprendió una salva de insultos por parte de su bancada cuando le estábamos apoyando y los ataques a nuestros presidentes autonómicos, así como el intento de responsabilizarnos por los recortes que ustedes hicieron hace diez años en sanidad. También nos dimos cuenta en la Comisión de Reconstrucción Parlamentaria -que le propuse yo- de que no tenía ninguna intención de pactar nada. Mientras en Francia ponía en el frente a un premio nobel y en Italia ponían a un prestigioso economista, aquí ponían a un abogado de la guerrilla colombiana. Si no le gustaba nuestra candidata -con dos ministerios y cuatro subsecretarías a sus espaldas-, podía haber buscado a alguien con el perfil del gobernador del Banco de España o del presidente de Inditex, por ejemplo. Aún esperamos su respuesta sobre nuestra mano tendida para un Pacto de Estado Cajal por la sanidad, la investigación y el cuidado de los mayores. Pero usted, señor Sánchez, sigue siendo el del no es no, el del Peugeot que decía que no se podía pactar nada con el PP, el de las primarias que reivindicaba el pacto del Tinell y el cordón sanitario que hace dos semanas intentó revalidar en Barcelona. En estos dos años se ha cambiado la chaqueta y se ha puesto unas gafas de sol en un jet, pero no puede ocultar quién es: el presidente más radical de la historia de España. Por eso, me citaba en Moncloa para hablar de pactos pero luego se levantaban de las subcomisiones. Por eso, nos presionaba en sus dos investiduras pero cuando vio peligrar su órdago se abrazó a su socio natural, al que vengaba con Évole, al hijo pródigo que reclamaba Zapatero. Nosotros solo interesábamos como coartada, para que se noten menos sus pactos inconfesables, para que se enfaden menos sus votantes patriotas, las víctimas del terrorismo o los afectados por el supremacismo separatista y, sobre todo, para que en Europa no le pregunten mucho por su estrafalario Gobierno y programa. Y en cuanto hemos denunciado la trampa, usted ha roto la baraja como excusa para polarizar electoralmente, para crispar socialmente, para reabrir cicatrices históricas y exacerbar frentismos políticos.

Señor Sánchez, no pida más lealtad que la que esté dispuesto a dar y no reclame más unidad que la que consiga de la jaula de grillos en la que ha convertido el Consejo de Ministros. Ya sabe lo que escribió Gracián sobre la penitencia de los mentirosos...

La señora PRESIDENTA: Señor Casado, tendría que terminar, por favor.

El señor CASADO BLANCO: Acabo ya, señora presidenta.

Ya sabe lo que escribió Gracián sobre la penitencia de los mentirosos, que como nada creen, luego nadie les cree.

En apenas unos meses ha conseguido dilapidar nuestra confianza, pero tenga cuidado porque también ha perdido la de la mayoría de los españoles.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Casado. (Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias.

Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde.

El señor ABASCAL CONDE: Muchas gracias, señora presidenta.

Señor Sánchez, esto no lo puede maquillar usted: decenas de miles de españoles muertos por el sectarismo y por la negligencia criminal de este Gobierno y millones de españoles arruinados por el sectarismo y por un estado de excepción encubierto. Ha venido usted aquí a vanagloriarse de que España ha protagonizado el confinamiento más estricto, es decir, con la mayor restricción de libertades y con la suspensión de derechos fundamentales; el mayor confinamiento del mundo occidental y, a la vez, a la cabeza en el número de muertos por habitante. ¿Y todo por qué? Ambas cosas porque ustedes ocultaron información. Y se ha atrevido a venir a esta tribuna a gritar: ¡Viva el 8 de marzo!, que en este contexto es tanto como gritar: ¡Viva la enfermedad y viva la muerte! (Rumores.-Un señor diputado: ¡Qué barbaridad!). ¿Dónde está el Tribunal Constitucional, señorías? ¿Por qué el Tribunal Constitucional no resuelve a tiempo los recursos de inconstitucionalidad que legítimamente planteamos los diputados de esta Cámara contra el estado de alarma? Porque acudimos hoy a votar la sexta prórroga y


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última -si creemos al Gobierno- de este estado de excepción encubierto y el Tribunal Constitucional aún no se ha pronunciado. No está, aunque se le espera. Es verdad que quizás seamos algo incautos y no debamos a esperar nada de un Tribunal Constitucional que han nombrado todos ustedes, los que han aprobado este estado de excepción encubierto y aquellos que no lo han recurrido.

No sabemos dónde está el Tribunal Constitucional, pero sí sabemos dónde está su Gobierno, señor Sánchez y señor Iglesias: pactando otra vez con todos los enemigos de España, pactando de nuevo con todos aquellos enemigos de España que no están en el Consejo de Ministros, por cierto: con ETA, con el Partido Nacionalista Vasco y con Esquerra Republicana de Cataluña, con todos aquellos a los que lo único que les ha importado, les importa y les importará es que España se hunda y que han aprovechado esta epidemia para todos sus propósitos de destrucción y de división de España. Y viene usted aquí a reprocharnos que usemos la bandera de España. Creo que bastaría con que exija a sus cómplices de investidura que no la quemen y que no la arríen de los edificios oficiales. (Aplausos). Y, de paso, con que anime a sus huestes y a sus militantes a que también la enarbolen en los mítines del Partido Socialista. Y que lo hagan también los señores de Podemos, como en Francia, donde vemos a todos los partidos políticos usando su enseña nacional sin ningún tipo de problema y sin que unos a otros se digan que la usan o que se la arrebatan. Porque aquí lo único que se arrebata es lo que ustedes han tirado al suelo. (Aplausos).

Señor Sánchez, en este contexto los españoles han visto peligrar su salud y su vida a manos de un Gobierno negligente y su libertad y su economía a manos de un Gobierno sectario, extremista y guerracivilista. Por eso hoy quiero, de una manera solemne, dirigirme a todos los españoles para pedirles que no caigan en sus provocaciones guerracivilistas, (rumores), señor Iglesias -nos escuche desde donde nos escuche-, para que elijan el camino de la concordia nacional -la de verdad, no la impostada, señor Sánchez-; para que sigan ejerciendo sus derechos con civismo, señor Iglesias, no como usted, que se saltó el confinamiento para acudir a los Consejos de Ministros, y para que se protejan del odio que promueve el Gobierno del señor Sánchez y del señor Iglesias. Porque este Gobierno ha hecho llamamientos al odio, a la violencia, a los escraches, a la eliminación de los adversarios políticos desde esta tribuna, y lo ha hecho únicamente para protegerse de sus responsabilidades penales, las de un presidente que con su negligencia y ocultación ha provocado la muerte de miles de españoles, y las de un vicepresidente que ha dejado morir a los ancianos en la residencias sin que tuvieran la asistencia del Estado que merecían y la compañía de sus familiares en los últimos momentos de su vida. (Aplausos).

Ha subido usted a esta tribuna, señor Sánchez, ha venido aquí una vez más a decir de una manera muy calmada y muy pomposa que el enemigo es el virus, ha venido a decir que evitemos la crispación. Ha dicho literalmente: No al insulto, no a la violencia verbal. Vale. Inmundicia, parásitos, apelación implícita a los crímenes del Frente Popular para decir que los diputados de VOX desapareceremos de esta Cámara, acusaciones de golpismo, acusaciones de pretender la insubordinación de las fuerzas de seguridad y de las Fuerzas Armadas, es decir, insultos, insultos, mentiras y mentiras, al estilo, por cierto, de las dictaduras bolivarianas, donde se califica de golpismo cualquier ejercicio de la oposición. Demonizan ustedes a VOX a la vez que glorifican el terrorismo, lo hace el señor vicepresidente, el de la perspicaz banda terrorista ETA, y pactan ustedes con sus herederos, y también el del FRAP. Por cierto, señor Iglesias, lo hace usted con la ayuda de El País, que este domingo se dedicaba al blanqueo de los crímenes del FRAP y, con esa justificación, al blanqueo de los crímenes de todas las bandas terroristas de ultraizquierda y separatistas en España durante las últimas décadas en una clarísima justificación del terrorismo. (Aplausos). Es curioso, señor Iglesias -me escuche desde donde me escuche- que le asista a usted el Grupo PRISA, cuyo presidente, el señor Monzón, es a la vez presidente de Openbank, una filial del Banco Santander. Lo digo porque vienen ustedes aquí disfrazados de descamisados, pero siempre acaban de la mano de los poderosos. (Aplausos).

Señor Iglesias, usted ha llamado terrorista a todo el mundo, a Juan Roig -terrorista, según usted-, Rodrigo Rato -terrorista, según usted-, Felipe González -terrorista, según usted-, Amancio Ortega -terrorista, según usted-. A todos ha llamado terroristas el señor vicepresidente, señorías, y luego viene aquí el señor Pablo Iglesias a rasgarse las vestiduras porque una diputada de esta Cámara le recuerda el pasado terrorista de su padre, y la señora Batet le ampara eliminando la referencia del Diario de Sesiones. (Aplausos). Lo que nadie va a poder eliminar del Diario de Sesiones es el tuit literal del señor Pablo Iglesias sobre su padre, porque yo voy a aprovechar esta intervención para leerlo, porque estamos hartos de mentiras y de su hipocresía. Pablo Iglesias, 2 de agosto de 2013 -qué lejos debía ver la vicepresidencia-, dos puntos: "Os dejo una canción que me cantaba mi padre frapero de peque. Besos y piolets." Qué


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cariñoso es usted, señor Iglesias. Por cierto, la canción era sobre el FRAP y sobre el degollamiento de su majestad el rey. Lo dicho, qué cariñoso es usted, señor Iglesias. Usted, y solo usted, señor Iglesias, acusó a su padre de formar parte de una organización asesina y terrorista. Y yo no sé si su padre era terrorista o era funcionario del franquismo -o era ambas cosas, como dicen algunos-, no sé si su abuelo era criminal de guerra o era funcionario del franquismo -o era ambas cosas, como dicen algunos-, pero no me importa. Lo que no aceptamos es que venga aquí a hacerse la víctima, cuando fue él quien acusó a su padre de terrorismo, así que lo que tiene que hacer el señor vicepresidente es pedir perdón a su señor padre -como le llama- y, de paso, a las alumnas, a las que quizás quería impresionar, porque tenemos un vicepresidente que es un fanfarrón de poca monta. (Aplausos). El guerracivilismo, las provocaciones a las que se refieren ustedes y perpetran en esta Cámara, las acusaciones de golpismo a la oposición, señor Iglesias, son solo para desviar la atención de sus responsabilidades criminales. El otro día dijo una cosa gravísima sobre VOX en una Comisión. Yo creo que el señor Iglesias desea una guerra civil, pero yo no voy a decir que no se atreve, porque creo que, en su vanidad y en su fanatismo, es capaz de provocar cualquier drama en España, y nosotros somos los que no vamos a caer en sus provocaciones.

Pero dan igual las cortinas de humo y los fuegos de artificio que hagan ustedes, porque no van a poder eludir la acción de la justicia tan fácilmente, aunque utilicen todos los mecanismos a su alcance para someter a las instituciones del Estado al señor Marlaska -cuya dimisión no voy a pedir, porque pedimos la de todo el Gobierno-, a la señora Delgado y a los satélites de comunicación pagados por banqueros. (Rumores). Todos ustedes tendrán que responder, señorías, por ocultar información a los españoles: ¡Viva el 8 de marzo!, viva la enfermedad y viva la muerte. (Aplausos). Todos ustedes tendrán que responder por cesar a un coronel que no quiso cometer delitos de revelación de secretos, de obstrucción a la justicia o de prevaricación. Y todos ustedes tendrán que responder por haber suspendido ilegalmente los derechos de los españoles. Y también por el viaje y por las maletas de la señora Delcy Rodríguez. Que sepa el señor Ábalos que no nos hemos olvidado y que no le ha venido tan bien el coronavirus como él sospechaba. Y no lo duden, no va a haber entonces censores suficientes, esos que ustedes llaman verificadores, con capacidad suficiente para silenciar todas sus fechorías. Por mucho que acosen a la oposición desde el Gobierno al estilo bolivariano, por mucho que promuevan el guerracivilismo y hagan ustedes las provocaciones para luego acusar a los demás, ustedes van a tener que rendir cuentas tarde o temprano ante los tribunales y ante los españoles.

Y tampoco van a poder ustedes ocultar por mucho tiempo el número real de muertos que ha provocado su gestión criminal y totalmente opaca. 27 000, siguen empeñados en eso, cuando hasta la Asociación Nacional de Servicios Funerarios, que debe saber de esto algo más que ustedes, ya ha dicho que son 44 000. Y tampoco van a poder ocultar por más tiempo que este estado de excepción encubierto solo buscaba su propia protección como Gobierno para gobernar arbitrariamente, desde este Gobierno que ha sido subversivo ante el imperio de la ley, ante el estado de derecho y ante la división de poderes. Y para proteger a sus amigotes también aprovechando la epidemia. Porque, de nuevo, hemos visto los nombramientos en Enagás. El Partido Socialista, cuando la gente no cobra los ERTE, nos demuestra que la preocupación que tiene es nombrar al señor Montilla, al señor Pepe Blanco, que no sabemos lo que saben del gas, y Podemos al señor Cristóbal Gallego, que lo único que sabemos es que estaba en contra del gas, todos con importantes sueldos en Enagás, mientras los españoles lo están pasando mal, y haciendo honor a las puertas giratorias que denunciaban. Son ustedes unos auténticos jetas, señorías. (Aplausos).

Sueldazos y puertas giratorias, mientras que con su política sectaria y con sus obsesiones se están ustedes cargando el empleo y el futuro de miles de españoles. Se han cargado Navantia, con sus obsesiones se han cargado la Nissan, van camino de cargarse Alcoa, se han cargado buena parte de la agricultura y del turismo y del comercio y de la hostelería. Mientras tanto, no han pagado los sueldos a los españoles, como nosotros les habíamos pedido, no han pagado los ERTE de un millón de nuestros compatriotas, y, eso sí, han pactado la legislación laboral de los españoles con ETA, que es la organización que asesinó a cientos de trabajadores españoles. Y ahora nos salen con una renta mínima que va a acabar siendo, señor Sánchez, la cartilla de racionamiento de esa pesadilla que no le permitía a usted dormir. (Aplausos). La renta mínima, señorías, es el síntoma de la incapacidad de un Gobierno para crear riqueza. Y en este caso creo que es peor, la renta mínima es el síntoma de la capacidad y de la voluntad de este Gobierno para crear pobreza y personas dependientes. Los españoles tienen dignidad, no quieren sus limosnas, quieren trabajar, quieren prosperar, no quieren sus rentas mínimas. Una renta mínima temporal y excepcional no solo es buena, sino que es necesaria para apoyar a una persona o a una familia


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en situación de dificultad. Pero una renta mínima permanente y universal, tal y como la han planteado ustedes, no es más que un augurio de pobreza y una promesa de ruina. (Aplausos). Espero que no se acaben ustedes vanagloriando, como hizo la señora ministra de Trabajo, por el número de españoles que acaben acogiéndose a su renta mínima, porque solo va a ser la medida exacta de su irresponsabilidad y la medida exacta de todo lo que ustedes han destruido durante estos meses. Y además han generado y van a generar un brutal efecto llamada. Ya estamos viendo las webs magrebíes, con personas que intervienen con perplejidad ante el maná que parece que les cae del cielo por la ayuda que ustedes están dispuestos a dar y por los requisitos que van a poner. Sí, ustedes lo niegan con la cabeza, pero aquí está el Boletín Oficial del Estado donde dice que haría falta tener residencia legal al menos de un año en España para poder obtener la renta mínima -esto ya es discutible cuando hay españoles que no llegan a fin de mes, que lo están pasando fatal, que han cotizado durante mucho tiempo-, y dicen que no va a hacer falta cumplir con este requisito para las personas víctimas de la trata de seres humanos con un informe previo emitido por los servicios públicos. Las personas que están en los servicios públicos, que tienen sensibilidad con las personas que sufren, van a entender perfectamente que todas las personas que vienen en pateras son víctimas de las mafias y de los tratantes de personas -estamos ante la nueva esclavitud del siglo XXI- y, por lo tanto, vamos a ver cómo empiezan a llegar cientos y miles de personas a nuestro país para cobrar esa renta mínima y para dificultar aún más la salida a flote de nuestra economía. Son ustedes unos completos irresponsables.

Señor Sánchez y señor Iglesias, ustedes son una catástrofe para la vida, para la libertad, para la prosperidad de los españoles. Pero los españoles les han perdido el miedo, y lo hemos visto. A pesar de sus presiones, a pesar de sus amenazas, ha habido caceroladas masivas en todos los barrios de España, que ustedes han querido caricaturizar. Ha habido una caravana por la libertad en todas las ciudades -que hizo cambiar en parte el discurso del presidente una hora después-, con miles de españoles a bordo de sus vehículos, respetando todas las medidas de seguridad sanitaria, comportándose con civismo, respetando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y sin un solo incidente. Y los pocos incidentes que hubo durante esos días fueron los que provocaron los matones que ustedes enviaron a los barrios, los antifas totalitarios amigos del señor Iglesias y los menas de todos ustedes, que acudieron a hostigar y agredir a la buena gente que se manifestaba en sus barrios. Y me encanta ver cómo se echan las manos a la cabeza: necesitaban ustedes escuchar todo esto en la tribuna. (Aplausos).

Ustedes, a pesar de ello, no van a poder cercenar -concluyo, señora presidenta- la libertad de los españoles, aunque el Gobierno se comporte como una mafia, chantajeando a la oposición con los ancianos de las residencias y con las víctimas de los ERTE como rehenes, exigiéndonos que aprobemos sus estados de alarma en las infinitas prórrogas e incluso sus presupuestos, persiguiendo la libertad en las redes sociales, investigando y acosando a los promotores de manifestaciones y de caceroladas, multando ilegalmente a los españoles -y veremos cuántas de las multas que han puesto van a pagarse finalmente-, cesando ilegalmente a guardias civiles de honor por negarse a cometer delitos, ocultando información sanitaria a los españoles, falseando el número de muertos ante su gestión y comprando ahora cientos de miles de votos con una renta mínima que no es más que una condena para que nos resignemos ante su Gobierno bolivariano. (Aplausos). Ustedes no son un Gobierno, ustedes son solo la sucursal de unos progres multimillonarios y de unos narcodictadores comunistas. Pero hay esperanzas, porque a pesar de todo ello hay alternativa, y somos nosotros, que no les tenemos ningún miedo.

Muchas gracias, señorías. (Aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Abascal. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, señora García.

Por el Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, tiene la palabra el señor Asens Llodrà.

El señor ASENS LLODRÀ: Presidenta, señorías, no perder la calma después de oír al señor Abascal es difícil. Yo quería que mis primeras palabras fueran de agradecimiento a quienes han estado en primera línea todo este tiempo, en medio de una pandemia sin precedentes, y también para pedirles disculpas por el espectáculo bochornoso que durante este tiempo se ha vivido en esta Cámara y que hoy mismo hemos vuelto a ver. Eso aleja a la ciudadanía de la política y mina la confianza en las instituciones. La verdad es que no hemos estado a la altura de su ejemplo, y teníamos una oportunidad para bajar de nuestros botes de confort ideológico y subir al mismo barco y la hemos desaprovechado. Decía Martin Luther King que


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puede que todos hayamos llegado en diferentes embarcaciones, pero ahora estamos todos en el mismo barco, y tiene sentido recordar eso hoy que en Estados Unidos se vive lo que se está viviendo. Esa no es una lucha de razas, es una lucha de todos, de la gente decente contra el racismo. Ojalá las palabras de Luther King hubieran inspirado la conducta de la mayoría de diputados de este Congreso. La verdad es que, a diferencia de los países europeos, aquí hemos tenido una oposición de derechas que ha traspasado todas las líneas rojas y, en medio del oleaje, cuando estábamos intentando llegar a puerto, ellos estaban organizando una suerte de motín para sustituir al Gobierno de coalición por un Gobierno de tecnócratas. Y todo mundo sabe cuáles fueron los últimos tecnócratas en apartar a un Gobierno elegido en las urnas. De hecho, en este hemiciclo se han oído por primera vez desde los años treinta apelaciones a la Guardia Civil, al Ejército, al rey para que tomen el control. Eso no es más que la expresión de su impotencia, como lo era en los años treinta, cuando también tenían miedo por todos los avances en derechos que se produjeron, como el derecho al voto de las mujeres, la libertad de pensamiento, de sindicalización, etcétera. Una expresión de esa impotencia es la de estas frases que les voy a leer: Hoy más que nunca es hora de recordar al Ejército que la nación no es lo mismo que el Estado y que ellos juraron lo primero y no lo segundo. El Ejército debe irrumpir en aplicación del artículo 8. ¿Saben de quién es esto? No es de Gil-Robles en medio del ruido de sables de 1936. Esto es de ahora, en medio de la pandemia, de una diputada de esta Cámara y de un eurodiputado, que, por cierto, señorías del Partido Popular, ya fue condenado por llamar terrorista al padre de Pablo Iglesias. Nosotros a esa generación, la generación que nos trajo la democracia la tenemos mucha admiración y respeto; a los padres, como el de Pablo Iglesias o el mío, que fueron detenidos por repartir panfletos, por ir a las manifestaciones y arriesgaron su tranquilidad, su bienestar, su libertad e, incluso, algunos de ellos su vida precisamente para traernos la democracia. Por eso, señor Casado, le quería hacer una petición y formularle una pregunta. La petición es que se desmarque de su portavoz. Que Franco, Hitler o Mussolini llamaran terrorista a cualquier opositor democrático creo que está dentro de la lógica de una dictadura, pero que lo hagan ustedes me parece gravísimo, y creo que en la réplica tendría usted una buena oportunidad para hacerlo. Y déjeme también que le formule una pregunta. Usted no hace mucho dijo que el señor Suárez era su referente. No habló de Aznar o de Rajoy, como hoy, sino del señor Suárez. ¿Usted cree que el señor Suárez hubiera proferido esos insultos o los hubiera permitido? ¿Usted no cree que el señor Suárez habría apoyado a este Gobierno, él que incluso pactó con el Partido Comunista? Yo creo que sí, que habría arrimado el hombro. Pero me da la impresión -y créame que lo lamento- de que, si no ha cambiado usted sus principios, ha cambiado sus referentes: de Suárez a Abascal o, incluso, a Cayetana Álvarez de Toledo, que es más o menos lo mismo.

Ustedes, señor Abascal, nos pueden acusar de todo, y hoy lo han vuelto a hacer, de pactar con terroristas e incluso de ser terroristas, de pactar con independentistas, de ser independentistas, pero eso no es más que el reflejo de su impotencia. Y con ello están rompiendo marras precisamente con los herederos de la Transición, con sus herederos de la Transición, que no votaron a favor de la Constitución, pero estuvieron a la altura de las circunstancias. Por eso quería agradecer a quien lo ha estado en esta pandemia. Gracias a Más país, a Esquerra Republicana, a PNV, a Bildu, también a Ciudadanos, que han dado una lección a las otras derechas. Me gustaría celebrar especialmente el acuerdo con Esquerra, porque la descentralización no es un capricho de algunos, es una garantía para salir mejor de esta crisis. Sin embargo, señor presidente, creo que tenemos que ir más lejos en la descentralización, creo que tiene que llegar también a los municipios, a los ayuntamientos, que son la Administración más cercana a los ciudadanos. Ellos nos piden lo que nosotros estamos pidiendo en la Unión Europea: un fondo de transferencias, la gestión de sus recursos, la suspensión del Pacto de Estabilidad. En esta crisis, los alcaldes y alcaldesas han trabajado discretamente, sin los aspavientos de otros, pero han sido muy eficientes. La prueba más evidente es el apoyo que tienen en las encuestas. El Ayuntamiento de Barcelona es la Administración más valorada. También creo que tendremos que atender a colectivos como los de inmigrantes y también, cómo no, a los trabajadores de Nissan, a quienes mandamos nuestra solidaridad. ¿Se imaginan lo diferente que sería su situación si ya hubiéramos derogado la reforma laboral del PP? Los trabajadores de Nissan, como tantos otros, son esenciales, son nuestra soberanía.

Sobre el estado de alarma, le quiero comunicar que nuestro grupo va a votar favorablemente a su prórroga. Porque ¿se imaginan ustedes lo que hubiera pasado sin estado de alarma? Si con él la señora Ayuso ha podido organizar el cierre del hospital del Ifema como lo ha hecho o hemos visto las concentraciones sin distancia social en el barrio de Salamanca, ¿se imaginan con el virus circulando libremente? Ahora ya sabemos que era falso aquello que nos decía Ortega Smith de que los anticuerpos


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españoles podían con el virus o lo que nos decía Bolsonaro, lo mismo, porque ellos eran capaces de bucear en alcantarillas y no les pasaba nada. Y ya vimos que su política de brazos cruzados -tanto la de Trump, como la de Bolsonaro, como la de Johnson, con sus extravagantes teorías- ha llevado a sus países al pódium de los contagios. Y es que, señorías, con banderas no se derrota al virus, por grandes que estas sean, se lo derrota haciendo caso a los expertos. No es casualidad que fuera Ayuso quien creyera que los techos bajos de los hospitales eran determinantes o que hiciera dimitir a su directora de Salud Pública ni que Trump pensara que con lejía se salvaría y que quiera hacer dimitir a Fernando Simón de la Casa Blanca ni que Bolsonaro haya hecho dimitir a la ministra de Sanidad. Reconózcanlo, ustedes tienen un problema con la ciencia y con los expertos. Por eso cuando llegan al Gobierno hacen recortes en ciencia y en investigación, casi el 30 % con Rajoy. Si por ustedes fuera, ya habrían cesado a Fernando Simón.

Decía Thomas Elliot que el ser humano no soporta demasiado la realidad. Pero hay quienes llevan peor que haya demasiada incertidumbre a su alrededor. Son quienes entonces recurren a fabulaciones y a chivos expiatorios. No es nada nuevo, ha pasado a lo largo de la historia. En la Edad Media lo vimos con la peste negra: la culpa, de los judíos; en la gripe de 1918, de los españoles, y ahora, como nos dicen los señores Abascal y Ortega Smith, de los malditos chinos, que han fabricado un arma contra Occidente; los comunistas, nos dicen; y los feministas también. Hoy hemos escuchado que el feminismo del 8 de marzo es enfermedad, es muerte. La verdad, yo pensaba en Camus cuando usted decía eso. Los siglos pasan y la estupidez humana persiste. (Aplausos).

Señor Casado, en marzo usted criticó a este Gobierno por parapetarse en la ciencia -¿se acuerda, no?- y la señora Ayuso por escuchar más a los expertos que a los empresarios. Decía: También muere mucha gente en accidentes de tráfico y no por ello se prohíben los coches. Señorías, ¿se acuerdan de lo que pasó en la provincia italiana de Bérgamo? Hubo una auténtica masacre tras escuchar tan solo a los empresarios y no cerrar las fábricas. Una economía que cae siempre se levanta, pero las vidas que se pierden no se recuperan jamás. Por tanto, frente a las políticas suicidas de la derecha radical, al desprecio a la objetividad o a los derechos, nunca como ahora fue más liberador el conocimiento y la ciencia. Gracias a ella hoy sabemos que, si hubiéramos seguido su camino, en España la infección habría alcanzado a más de 30 millones de ciudadanos, con unos 300 000 fallecidos. Esto es lo que se ha impedido en el estado de alarma. En mi última intervención en este Congreso expliqué que frente a la pandemia había dos actitudes: la decencia de la mayoría de los ciudadanos y la indecencia. Hoy creo que en esta fase de desescalada ha habido un 'parteaguas' que actualiza las dos Españas de Machado: a un lado la impotencia y al otro la esperanza.

Señorías del Partido Popular y de VOX, sus descalificaciones, sus llamadas al Ejército y a la Guardia Civil no son únicamente reacción al miedo a perder sus privilegios o la impotencia por lo que está pasando, el despliegue histórico del escudo social. Es peor que eso, ustedes no solo no tienen alternativa para el estado de alarma, es que no tienen alternativa para España. Decía Rafael Chirbes, hablando de la impotencia, que los hombres pecan por impotencia, creen que pueden conseguir por la fuerza lo que no son capaces de conseguir con la ternura y la inteligencia. Eso es lo que les pasa a ustedes. Cuanto más les domina la fuerza de esa impotencia más odio albergan. Por eso hacen aspavientos, interrumpen a los oradores, gritan con cólera y se van airados de las Comisiones. Es el orgullo de quienes no pueden edificar, que es destruir. Y por eso usted hablaba de la caravana de la libertad. Ya vimos en qué se tradujo esa caravana a la que usted hacía mención antes, la caravana del odio, donde en nombre de la libertad se agredía a periodistas. Señorías de VOX, la libertad no es libertad para insultar a sindicalistas en Málaga o a la comunidad LGTBI en Barcelona ni tampoco para dar a una paliza a un vecino en Granada por tener una bandera republicana en su balcón. Libertad no es irse a celebrar la Eurocopa, como decía el señor Espinosa de los Monteros, en medio del luto colectivo, con casi 30 000 personas fallecidas y con riesgo de contagio a otros. La libertad, señorías, es incompatible con tener en una mano la cacerola y en la otra la bandera con un águila franquista. (Aplausos). La libertad es incompatible con el miedo que ustedes quieren inocular a la gente para volverla individualista, conservadora y desconfiada. La libertad no la dan sus bulos ni el egoísmo o la impotencia, la libertad la dan la verdad, la esperanza y los derechos; los derechos que ganaron esa generación del padre de Pablo Iglesias, sí, pero también los que estamos ganando ahora con el ingreso mínimo vital, que usted ha dicho que era una cartilla de racionamiento, otra vez tabús; la estupidez insiste. Ese ingreso mínimo vital volverá más libres a casi un millón de hogares. Derechos como los que otorgan los ERTE y las prohibiciones de despidos y desahucios aprobados a pesar de su voto en contra. Porque nuestra obligación, señorías, es precisamente dar derechos a la


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ciudadanía, eso es lo que permite quitarles el miedo, el miedo a quedarse sin ingresos, sin trabajo, sin casa, sin futuro. Señorías, ser libre es que nadie tenga que pedirle permiso ni a ustedes ni a ningún señorito para poder sobrevivir.

Voy acabando, presidenta. Señorías de la derecha, su historia en esta pandemia es la historia de su impotencia, la impotencia de saber que no van a poder ganar ni en las urnas ni en este Parlamento, por eso aplauden con las orejas la ofensiva de su brazo judicial. Igual que en su día llamaban al 'tamayazo', hoy intentan tumbar al Gobierno recurriendo de nuevo a las cloacas. Quiero, precisamente por eso, terminar con un mensaje de esperanza a través de la voz de Hannah Arendt. Quiero enviar ese mensaje a toda la gente que nos está escuchando, que nos está viendo. A pesar de las cacerolas, a pesar de los insultos y las fake news, del IBEX 35 y los jinetes del Apocalipsis, a pesar del ruido de los coroneles y las cloacas, no vamos a dar un paso atrás, y lo demostramos aprobando el viernes pasado el ingreso mínimo vital y que hoy la mayoría que forjamos hace dos años se vuelve a reafirmar. Por eso tiene sentido recordar a Arendt. Arendt decía que el futuro es, por definición, un océano de inseguridad, y la esperanza, la promesa, servía para poder imaginar en esa incertidumbre islas de seguridad. Es importante, cuando se trata de fundar una promesa, conocer los vientos que conducen al naufragio para evitarlo. Pues hoy -y acabo, señorías-, frente a los recortes y las privatizaciones del pasado, que nos han llevado hasta aquí, nuestro compromiso, nuestra promesa es la de levantar esas islas de seguridad para que, a diferencia de 2008, sean un faro de esperanza en medio de la neblina y permitan que nadie se hunda en la resignación y en el abandono y todo el mundo pueda mantenerse a flote. Ese es nuestro compromiso, esa es nuestra promesa.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y del Grupo Parlamentario Socialista).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Asens. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, señora García.

Por el Grupo Parlamentario Republicano tiene la palabra el señor Rufián Romero.

El señor RUFIÁN ROMERO: Muchas gracias, señora presidenta. Buenos días a todas y a todos.

El señor Abascal siempre se va cuando yo empiezo a hablar, pero le voy a responder. Primero, usted ha llamado al ingreso mínimo vital limosna. Entiendo que los 82 000 euros que le pagaba el Partido Popular por un chiringuito llamado Fundación Mecenazgo y Patrimonio Social era... cultura del esfuerzo ¿no? (Rumores). ¡Viva el 8 de marzo! Viva el 8 de marzo y viva la lucha feminista, que ni un millón de unos de mayo, del día del orgullo facha, la van a matar. ¡Viva el 8 de marzo! (Aplausos).

Mientras nos ponemos por enésima vez grandilocuentes por aquí, la vida pasa, y ahora mismo hay centenares de trabajadores de la Nissan luchando por sus puestos de trabajo en Cataluña. Son 24 000 puestos de trabajo directos e indirectos en juego y 170 millones de euros públicos en ayudas perdidos en los últimos diez años. Me van a permitir que mande desde aquí toda la fuerza y solidaridad posible, que exija soluciones para ellos y que muestre la caja de resistencia que corre por la red para poder ayudarles. Futuro para Nissan ya. (Muestra una fotocopia en la que se puede leer: "Unión, fuerza, solidaridad. Caja de resistencia Nissan. Colabora.").

Comienzo con dos obviedades, dos declaraciones de principios que de vez en cuando conviene, desgraciadamente, recordar. La primera: Esquerra Republicana ganó las elecciones generales dos veces; por dos veces. Esquerra Republicana es el principal grupo catalán en esta Cámara; es lo que hay. Y Esquerra Republicana tiene trece diputados y diputadas, magníficos y magníficas diputados y diputadas, y Esquerra Republicana los va a utilizar; Esquerra Republicana los va a utilizar le pese a quien le pese. Por Esquerra Republicana habla y decide Esquerra Republicana, desde Bruselas hasta Martorelles, pasando por el Congreso y por el Parlament de Catalunya. No somos los criados de nadie, de nadie; nuestro único amo es el pueblo trabajador de Cataluña, y a este solo le sirven los hechos, no la magia. Si el político se dedica a interpretar la realidad, está bien que viva en la realidad, y eso es lo que nosotros hacemos; la superchería para los brujos, nosotros hacemos política.

Y la segunda obviedad: Esquerra Republicana puso su fuerza parlamentaria y negociadora al servicio de la democracia y de la gente en la investidura de hace un año. Resultado: mesa de diálogo y de negociación, el famoso sit and talk. Y Esquerra Republicana ha puesto ahora y durante ochenta y un días, ocho semanas y seis prórrogas del estado de alarma su fuerza parlamentaria y negociadora al servicio de la democracia y de la gente. Resultado: desmilitarización, descentralización, moratoria en el pago de la


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vivienda, reducción del IVA del material sociosanitario y hoy -hoy-, a cambio de nuestra abstención, primero, gestión territorializada de los fondos de reconstrucción europeos, 140 000 millones de euros en total, 77 000 solo en transferencias directas para quien mejor conoce el territorio: para las administraciones autonómicas. A quien le parezca poco esto que se vaya la cola de un banco de alimentos en Madrid, en Zaragoza o en Barcelona. Segundo: ayudas para sacar del doble agujero en el que estaban los primeros y más confinados trabajadores y trabajadoras de Cataluña: los de la Conca d'Òdena. A quien le parezca poco esto que vaya allí y se lo diga. Tercero: el compromiso de crear un nuevo marco legal de gestión ante futuros rebrotes; en definitiva, no volver a repetir, si cabe, los abusos y restricciones y la recentralización que supone la actual Ley orgánica del estado de alarma de 1981, así como la Ley de Salud Pública. Nos hemos hartado de decir que había alternativa; lo vamos a demostrar y así lo hemos pactado. (Rumores).

Cada vez que el Gobierno ha querido hacer política y no matemáticas, Esquerra Republicana ha estado. Cada vez que el Gobierno ha querido no solo proteger a la gente de un virus, sino proteger a la gente de la pobreza, de la miseria y de la precariedad que vendrá, Esquerra Republicana ha estado. Y si alguna vez no ha estado -y no ha estado por dos veces-, ya saben por qué, simplemente porque Esquerra Republicana no es socio del Gobierno, no es socio del PSOE, no es socio de Unidas Podemos; es socio del diálogo, de la política y de la gente, y cuando estas no están en el centro de la toma de decisiones, simplemente Esquerra Republicana tampoco está, y estas prórrogas así lo han constatado. Por cierto, algunos comparan lo que hacemos, nuestros pactos, la política que hacemos en definitiva, con el Pacto del Majestic de Convergència y de Jordi Pujol de los últimos cuarenta años. Bueno, a mí no me consta que Jordi Pujol fuera independentista; nosotros sí. A mí no me consta que Jordi Pujol fuera de izquierdas; nosotros sí. Y a mí no me consta que hayamos investido a José María Aznar; Convergència sí. Hay un mientras tanto entre nuestros objetivos y la realidad, y nosotros queremos liderarlo y gestionarlo.

Señorías del Gobierno, salimos de todo esto con más dudas que certezas. La principal, saber qué quieren, saber qué quieren ser. Todo el mundo sabe lo que quiere y lo que quiere ser Esquerra Republicana. La pregunta es qué quieren y qué quieren ser los señores del PSOE, las señorías de Unidas Podemos; en definitiva, el Gobierno, porque si eligen a diez diputados de la derecha contrarios al diálogo, y de la derecha, son y serán una cosa, y si eligen a trece del republicanismo, del independentismo catalán de izquierdas, dispuestos a dialogar, son y serán otra cosa; todo no puede ser, dime con quién pactas y te diré qué pactas. Es cierto, es cierto, la pervivencia de la mesa de diálogo y negociación pasa por la pervivencia de Esquerra Republicana como actor imprescindible en la gobernabilidad; fuera Esquerra Republicana de la ecuación, fuera la mesa de diálogo. Pero, no se equivoquen, no se equivoquen, quien crea que la mesa va de 'indepes' o de catalanes y que si no va bien qué más da, se equivoca; en esa mesa no solo se está jugando el papel de Esquerra Republicana en la agenda política. La diferencia entre que esa mesa perviva o muera es la diferencia entre tener un tiempo de construcción o un tiempo de destrucción. En esa mesa no se está jugando el papel de Esquerra Republicana, repito, en esa mesa nos estamos jugando fomentar o atajar un odio que llega un día y pervive por generaciones. Nos jugamos que ganen los que pican cacerolas o los que llenan cacerolas. Nos jugamos que haya más manifestaciones de coches de gama alta y conciencia baja o gente aplaudiendo frente a los ambulatorios. En definitiva, nos jugamos la democracia. Y quien no entienda esto, no entiende absolutamente nada, o al menos que salga a la calle y vea a la internacional Cayetana, en Mercedes, pidiendo libertad. (Rumores).

Hace veinticuatro horas -y lo digo con muchísimo pesar-, entrevista en la SER al ministro de Consumo, al señor Garzón. Pregunta: ¿Son una buena noticia los pactos con Ciudadanos? Respuesta: Sí, absolutamente; es una buena noticia que se pueda llegar a acuerdos con Ciudadanos; me abriría a pactar unos presupuestos con ellos para acometer las reformas necesarias. ¿Qué reformas? ¿Qué reformas, señorías? ¿Qué reformas, señorías de Unidas Podemos? ¿El contrato único? ¿La eliminación de las competencias autonómicas? ¿Condecorar abusos policiales? ¿Vientres de alquiler? ¿Vetar comisiones de investigación? ¿Abrir bares y cerrar ambulatorios, como han hecho con Ayuso en Madrid? ¿Suprimir ayudas contra la violencia machista, como han hecho con VOX en Andalucía? ¿Eso es lo que van a pactar con Ciudadanos? ¿Esas son las reformas necesarias? ¿Les incomoda? Entiendo que, mientras miran sus móviles, en su conciencia saben que sí, que les incomoda enormemente. ¿Y les vale la pena? ¿Les vale la pena? Yo diría que no. ¿Saben que estaría diciendo ahora Ciudadanos si fuera un partido estadounidense? Que ni la Policía, ni el policía, ni George Floyd, ¡América! Eso es lo que estaría diciendo Ciudadanos y lo saben mejor que yo. Si no nos ayudan con esto, si no nos ayudan a apartar al PSOE de la derecha, si no nos ayuden a apartar al PSOE de Ciudadanos, si ahora callan, como han hecho tantas otras veces, las consecuencias las pagaremos todos y todas. ¿Cuánto creen que durará el


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ingreso mínimo vital con Ciudadanos en la ecuación? ¿Cuánto? ¿Cuánto creen que durará la prohibición de cortar la luz o el agua a quien no lo puede pagar con Ciudadanos en la ecuación? ¿Cuánto creen que durará la derogación de la reforma laboral? ¿Cuánto? Señorías, ni Ciudadanos es la CDU alemana ni la señora Arrimadas es Merkel. Me sabe mal; Ciudadanos es VOX en la fase 1 y la señora Arrimadas es Rosa Díez en la fase 2. Nos duele; nos duele verlos callar. Como les advertimos tantas otras veces frente a la guerra judicial declarada contra todo aquel que amenaza el statu quo de según quién, y el ejemplo es Pérez de los Cobos, lo que pasa es que mientras iban contra cinco chavales de Altsasu o nueve demócratas catalanes no pasaba nada.

Señores de Ciudadanos, llevan cuarenta y ocho horas diciendo que estamos muy nerviosos por el acuerdo. Estamos muy tranquilos, la verdad. Los que deberían estar muy nerviosos son ustedes, porque los que tienen que explicar cómo se pasa de jurar y perjurar hace quince días que se habían cargado la mesa de negociación y que se habían cargado a Esquerra Republicana de la agenda política, tanto catalana como española, son ustedes. Y los que hoy están firmando un acuerdo en el que la mesa pervive y Esquerra Republicana es imprescindible son ustedes. Los que se tienen que explicar son ustedes, no nosotros. Estamos muy tranquilos. Los que van a tener que dar explicaciones frente a los vampiros de la bandera, frente a aquellos que muestran sus símbolos nacionales como si fueran cabezas cortadas de una tribu contraria son ustedes, no nosotros.

Acabo. La derecha, todas las derechas -da igual la derecha que sea- son como un casero, como el peor casero del mundo. Se creen que los países son suyos y cuando no gobierna o habita quien no les gusta, lo intentan desahuciar a patadas. Esto es lo que está pasando ahora. De nosotros depende, de las izquierdas depende que la retórica golpista de la derecha sea algo más que retórica. Miren, hace treinta años Jesús Gil insultaba y arreglaba España desde un jacuzzi, y hacía gracia. No nos lo tomábamos muy en serio. Ahora lo hacen aquí, según quién lo hace aquí, desde la tribuna, y lo que antes era un chascarrillo de bar ahora es un eslogan que se vota. Lo que antes nos explicaba José Luis Balbín, hoy nos le explica Fran Rivera. No es casual, y a eso nos enfrentamos. Quien crea que la deslealtad de la derecha se perseguirá en los libros de historia se equivoca; aquí solo importa quién gana y en un mundo en el que la verdad cada vez importa menos. Y en este mundo, con la mentira, ganan ellos. Solamente a un fascista le parece mal y se siente amenazado por el antifascismo. Solo un fascista, entre la verdad y la mentira, elige a sabiendas la mentira. Les hago una pregunta, y ya acabo, señora presidenta. Ustedes tienen el Gobierno, pero ¿tienen el poder? ¿Tienen el poder? Yo creo que no y creo que lo que ha demostrado esta pandemia es que todo pasa por soberanías consensuadas y alianza antifascista. Las izquierdas no tenemos la vacuna contra el virus, pero sí que tenemos la vacuna contra el fascismo. Piénsenlo. Ojalá la izquierda se tomara tan en serio sus sueños como la derecha sus privilegios. No hay mejor antifascismo que el que se hace en el BOE.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Rufián. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, Conchi.

Por el Grupo Parlamentario Plural tiene la palabra, en primer lugar, la señora Borràs Castanyer.

La señora BORRÀS CASTANYER: Dos previas, señorías. La primera es para acompañar en el sentimiento a su señoría don Joan Capdevila, de Esquerra Republicana de Catalunya, por la pérdida de su padre este pasado domingo y, claro está, también a todas las familias que han perdido a seres queridos a causa de la pandemia. Y unas palabras también en relación con otra pérdida, la de otra vida, la de George Floyd, pero también la de la confianza y el rechazo a la injusticia que se haya instalada en el sistema. Como hay quien se siente implicado en las causas de un modo directamente proporcional a la distancia de los conflictos, hoy traigo a colación este episodio, que ha generado una indignación mayúscula y una reacción internacional de primera magnitud contra el racismo y los abusos policiales, para recordar a Montesquieu, cuando afirmaba que la injusticia hecha a uno solo es amenaza dirigida a todos.

Señor Sánchez, ya le dije en la sesión anterior, hace quince días, que esto parece el Pleno de la marmota. Hoy estamos de nuevo aquí para votar la sexta prórroga del estado de alarma y nos consuela pensar, como usted ha dicho, que será la última. Aunque, fíjese, ni una pandemia ni un estado de alarma tan prolongado han permitido modernizar la Cámara o actualizar la participación telemática de los diputados, ni siquiera en Comisión, como sí está haciendo, por ejemplo, el Parlament de Catalunya. Sigue siendo este un Parlamento del siglo XIX en cuanto a mentalidad y no del siglo XXI, que es lo que correspondería por avances tecnológicos. Pero hay que tener voluntad política, claro. Por lo demás, pocas


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novedades. Como ustedes casi no han modificado nada, yo he estado tentada de volver a mi primer discurso. No han aceptado nuestras propuestas para aprobar un modelo de estado de alarma más eficaz y les vamos a tener que decir nuevamente que no. Nosotros nos mantenemos en la oferta de los puntos que ya bien conoce. Es usted quien se ha movido y ¡vaya si se ha movido! Para salirse con la suya, con una mano ha pactado que las comunidades autónomas gestionen la fase 3 del desconfinamiento y con la otra ha pactado que todas las medidas serán idénticas para toda España. Menudo concepto de autonomía, degradada ahora ya no a cogobernanza, sino a autoridad competente delegada. Nosotros no le vamos a dar nuestra abstención a cambio de devolvernos las competencias o, mejor dicho, a cambio de la promesa de devolvernos las competencias. Como mucho, y porque somos educados, puede que le demos las gracias por devolvernos lo que nunca debía habernos arrebatado, pero no le vamos a dar la coartada después de haber perpetrado un demoledor atropello del autogobierno de Cataluña.

Por tercera vez pacta usted con Ciudadanos y esta alianza ya no es ni un accidente ni una casualidad. Es la nueva normalidad. Y no es una táctica, es una estrategia y un aviso para navegantes que se resisten a aceptar el naufragio de la España plural y del Gobierno progresista. Esta nueva prórroga del estado de alarma prorroga también nuestro estado de decepción, el de asombro ya es permanente. La portavoz de su Gobierno se apresuró ayer a explicar que los pactos con unos son compatibles con los pactos con otros. Puede que la pregunta no sea si son compatibles, sino más bien si son coherentes, si son lógicos, si son leales e igual si son decentes en términos políticos, si la tan esgrimida geometría variable, que ha tenido episodios de vodevil, con engaños a sus socios, puede que al final sea una geometría lamentable. Y el doble salto mortal final, su acuerdo con Ciudadanos establece que las medidas que regulen la prórroga serán idénticas para toda España en la recta final del confinamiento. Parece pues que este virus tan estudioso, tan diligente él, ha desaprendido lo que había aprendido en geografía y vuelve a no entender de territorios y a no distinguir entre la situación sanitaria de cada autonomía. Nada nuevo bajo el sol del PSOE, el mismo café para todos de siempre. También se ha prometido plantear reformas legales para establecer un mecanismo alternativo del estado de alarma que permita una protección ante eventuales rebrotes. Veremos si, literalmente, será peor el remedio que la enfermedad.

Nosotros le pusimos sobre la mesa medidas concretas, cinco puntos muy claros, pero prefieren otros acuerdos más abstractos, más contradictorios y, precisamente por ello, más cómodos para ustedes. Su propaganda afirma sin rubor que de este virus saldremos más fuertes, pero en realidad como saldremos es más desengañados de su gestión. Les gusta decir que España es un Estado social, democrático y de derecho; de derecho, con represaliados y presos políticos y exiliados, ya sabemos que no. Desde la semana pasada, a la petición de Amnistía Internacional se ha añadido ya la de la Organización Mundial Contra la Tortura. Democrático, cuando se persiguen urnas, se pega a votantes y se amenazan parlamentos, imposible. Y social va a ser que tampoco cuando ante una crisis de esta magnitud se deja a la ciudadanía sin protección.

Acabo, señora presidenta. Deberíamos aprender, viendo su talante, que la única opción es disponer de un Estado propio, y para eso es necesario que las fuerzas independentistas vayamos juntas, aunque podamos discrepar, aunque a veces haya cosas que nos puedan molestar, como el discurso de hoy del señor Rufián, que me parece innecesario, ofensivo y que mira más al pasado que al presente, cuando donde debemos mirar es al futuro. Pero tenemos que ser conscientes de que no podemos prescindir de nadie, que todos somos necesarios y dejar de atacarnos a nosotros mismos para, en todo caso, señalar a quien no quiere e impide utilizando todas sus artimañas que podamos sobrevivir como nación. De eso se trata, de sobrevivir para poder vivir en plenitud.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Borràs. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchísimas gracias.

Por el mismo grupo parlamentario tiene la palabra el señor Errejón Galván.

El señor ERREJÓN GALVÁN: Gracias, señora presidenta.

Permítame comenzar hoy mi intervención aquí recordando a George Floyd, asesinado por la Policía americana y por el racismo. Es terrible que en algún medio de comunicación sigan diciendo: muerto bajo la rodilla de un policía. Asesinado por la Policía americana y por el racismo. Y también un recuerdo a todos los que están saliendo a la calle en Estados Unidos. Pero eso es un recordatorio: cuando alguien siembra igualdad, recoge una comunidad; cuando alguien siembra desigualdad, siembra racismo y siembra odio lo que recoge es la rabia. Se lo digo muy especialmente a aquellos que se declaran sin ningún pudor


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admiradores de Trump y que quieren ese modelo para romper la convivencia en mi país. Y al Gobierno español le pediría alguna manifestación oficial en este sentido más allá de nuestras palabras, alguna manifestación oficial que mostrara la preocupación por la vulneración de derechos humanos en Estados Unidos no vaya a ser que pensemos que los derechos humanos también dependen de en qué país sucedan.

Hoy discutimos la última prórroga del estado de alarma y no voy a descubrir el Mediterráneo si digo que a cada Pleno que hemos venido lo hemos discutido en un ambiente peor, cada prórroga la hemos discutido en un ambiente peor. Empezamos aquí hablando todo el mundo de grandes declaraciones, de declaraciones históricas, pactos de la Moncloa, Plan Marshall, y cada Pleno se hace más irrespirable. Fuimos los primeros en pedir la paralización de todos los servicios no esenciales, fuimos los primeros en pedir un confinamiento duro, y hemos sido coherentes, en medio del ruido y en medio de los bandazos, en el apoyo a las medidas del confinamiento y a las medidas de la desescalada, y vamos a seguir. Y lo digo alto y claro: a mí no me ha gustado que el Gobierno en demasiadas ocasiones se olvide de que es un Gobierno en minoría y traiga las cosas ya cocinadas y no las negocie. Pero nuestro voto en esta cuestión nunca ha dependido de negociaciones, porque básicamente -y esto es lo que yo creo que habría que entender- no es un voto que tenga que ver con una aprobación al Gobierno, sino que es un voto que tiene que ver con un agradecimiento a la responsabilidad y al trabajo del pueblo español.

Lo que voy a decir ahora es anticlimático. Seguramente cotice mejor en los medios de comunicación que yo también me suba al carro y compitamos por ver quién hace la cita histórica de más atrás posible y más grandilocuente posible. Miren ustedes, cada Pleno que vienen aquí hablamos más de nosotros mismos y menos de los problemas del conjunto de los españoles, de la ciudadanía, por eso yo no quiero hablar ahora de lo que hace el Gobierno ni de lo que hace la oposición, sino de lo que ha hecho el pueblo español, y dar las gracias. Me quiero acordar, en primer lugar, de los fallecidos, y mando un abrazo enorme a todos sus familiares y amigos. En segundo lugar, quiero dar las gracias a quienes sufrieron el COVID, lo superaron y ahora se enfrentan al reto de recuperarse completamente; a los vecinos y a las vecinas que han tejido redes de solidaridad allí donde no estaban llegando las instituciones; a las familias, muchas de ellas 'monomarentales', con niños y niñas pequeños que han aguantado el encierro de manera ejemplar, a pesar de no poder salir a jugar ni a correr; a las niñas que aguantan sin poder salir a la calle; a todas las familias que se han echado la pandemia a los hombros y han sacado adelante su casa y su trabajo y han mantenido nuestro país a flote; a las personas mayores que viven solas y a quienes el virus les ha encerrado todavía más en sus casas; a quienes han aguantado el confinamiento con problemas de salud mental y de angustia; a quienes han aguantado el confinamiento con problemas económicos; a quienes han tenido que salir a trabajar todos los días sin saber si al volver a casa podían contagiar a sus seres queridos; a las trabajadoras de las residencias, que soportan jornadas extenuantes por sueldos miserables, teniendo que tomar muchas veces calmantes para soportar el dolor físico para volver al día siguiente a trabajar, y por supuesto a todos nuestros trabajadores sanitarios, que sacan horas de donde no las tienen, a nuestras cajeras y cajeros, reponedores de supermercados, fuerzas de seguridad, trabajadores del mundo de la cultura, de oficinas, de correos, de call centers, de gasolineras, de limpieza, y sobre todo, de corazón, al conjunto del pueblo español, que no pierde la esperanza.

Hemos registrado -y no entiendo por qué no se ha podido votar ni entiendo la negación del Gobierno a discutirlo- un homenaje de Estado a los trabajadores esenciales. Los trabajadores esenciales han ido desapareciendo cada vez más del discurso en el Congreso de los Diputados, y sin embargo han sido quienes han puesto el cuerpo, siempre, en todo momento. Necesitan un homenaje de Estado, que les agradezca todo lo que han hecho, que les agradezca que hayan puesto el cuerpo y que les prometa que no les vamos a aplaudir la próxima vez como a héroes, sino que les vamos a proteger para que hagan su trabajo en condiciones dignas, sin precariedad, sin recortes y sin privatización de los servicios públicos.

Voy a hacer una reflexión. Esta es la última prórroga y, a continuación, vendrá seguramente una situación no de estado de alarma, pero sí de alarma social, que cada vez se hace más visible. Nos hemos pasado mucho más tiempo hablando de nosotros mismos, de si fulanito dijo o de si menganito le contestó, que de la gente que hace malabares porque no le llegan las ayudas todavía de los ERTE, de las familias que se han endeudado durante estos meses y no saben cómo van a salir adelante o del problema de la Nissan, que no es solo un problema de solidaridad, sino que es un problema de un Estado que hace mucho tiempo renunció a tener política industrial; se la entregó al mercado, que significa no tener política industrial. He escuchado a la ministra de Industria decir que la mejor alternativa es la privada. Es una afirmación ideológica, pero, ¿y si no acude? Yo pregunto, ¿por qué somos un país que acepta que se


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nacionalice sin ningún problema la deuda de los bancos, que se nacionalice sin ningún problema la deuda de las autopistas, pero no acepta que el Estado pueda intervenir para rescatar el conocimiento, los trabajos y la riqueza del conjunto de nuestro país en la planta de la Zona Franca de Barcelona, reconvirtiendo la industria automovilística en un sentido de sostenibilidad ecológica, en un sentido eléctrico, en un sentido de protección para los nuevos sectores que van a generar más riqueza? ¿O acaso es la ley del embudo: nacionalización de las pérdidas, pero cuando ustedes ganan, las pérdidas son solo para los otros? Si podemos intervenir rescatando las pérdidas de los poderosos, digo yo que podremos intervenir rescatando el empleo y el saber industrial de nuestro país.

Acabo, señora presidenta. Sé que es difícil decirlo, pero el problema no es el odio de los de arriba, el problema es el miedo de los de abajo. El odio de los de arriba seguirá, pero también seguirá, perdónenme la frivolidad, hasta que abran las terrazas. Ustedes reclutan a los tercios de Flandes, abren las terrazas y resulta que se acabó la empresa por liberar a España; se dieron tiempito, digamos. El problema es el miedo de los de abajo, y para el miedo de los de abajo, gracias a quienes han puesto el cuerpo, serenidad frente a los gritos, lealtad con los socios de investidura y fuerza para llevar la democracia, la transición ecológica y la justicia social hasta sus últimas consecuencias.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Errejón. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, señora García.

También por el Grupo Parlamentario Plural, tiene la palabra el señor Baldoví Roda.

El señor BALDOVÍ RODA: Moltes gràcies, senyora presidenta.

Señor Sánchez, el otro día decía que no entendía el no de Compromís; se lo explico. Los valencianos afrontamos la reconstrucción, esta reconstrucción, con un 50 % menos de recursos que la media autonómica; 1000 euros menos que un cántabro, por ejemplo, o 2000 euros menos que un vasco o un navarro. Somos más vulnerables porque, además, somos más pobres, y gastamos casi todo el presupuesto en servicios esenciales y en el pago de los intereses de la deuda, y tenemos un mísero 3 % para poderlo dedicar a impulso económico, vivienda o I+D+i. Además, dedicamos una cuarta parte del presupuesto, 25 euros de cada 100, a pagar una deuda de 48 000 millones que no hemos generado, en lugar de dedicarlo a servicios necesarios.

Estamos en junio, hace dos años de la moción de censura que nosotros aplaudimos. Nos quedan recursos hasta el 31 de agosto para pagar nuestra sanidad. A partir de septiembre el personal sanitario valenciano cobrará con un préstamo que tendremos que hacer. Y nuestra sanidad no se paga solo con buenas palabras. Señor Sánchez, estábamos así el 1 de junio de 2018 cuando desalojamos al PP. Estamos así hoy, dos años después, y cuando le pedimos recursos a su Gobierno para afrontar la reconstrucción, en igualdad de condiciones, para evitar una salida de la crisis a varias velocidades, siempre es: no, no toca, no enreden, no busquen problemas. Nuestra última propuesta es muy, muy, muy razonable. Vamos a recibir 140 000 euros del Fondo de Recuperación de la Unión Europea. Les pedimos que destinen solo el 1,6 %, es decir, 2300 millones, para un fondo de nivelación para las cinco comunidades autónomas más infrafinanciadas: Andalucía, la Comunidad Valenciana, Murcia, Galicia y Castilla-La Mancha. Para que nos sitúe en la media española, no para gastos prescindibles. Para la reconstrucción, para afrontar la crisis, para ayudar a las personas, a las empresas, para nuestra sanidad pública. Sería lo justo en un Gobierno progresista, que ayuden a los que menos tienen, a los que peor están, a los más vulnerables. Pero su respuesta es no, siempre no. Pactan con todo el mundo y pactan de todo; pactan que el ingreso mínimo lo gestionen solo el País Vasco y Navarra, y no para las comunidades autónomas que queremos gestionarlo. Pero con nosotros no pactan ni eso ni nada, y eso que somos socios de gobierno, y eso que le hemos votado siempre sí, y que hemos ofrecido alternativas; y que nosotros defendemos, aquí, lo que defiende el PSOE, y Podemos, allí; pero, aquí, inexorablemente, siempre nos quedamos solos.

Por último, para quien tenga la tentación, el primero que votó con VOX y con el PP fue el PSOE, para impedir la Comisión que investigara las corruptelas del rey emérito; y no una vez, muchas. Y otros también han votado con VOX para tumbar las propuestas de Compromís. Así que, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Acabo, votamos no porque nos obligan, porque escuchan y pactan con todos menos con los valencianos, porque tienen en su mano hacer justicia distributiva, cohesionar y ayudar a las cinco comunidades autónomas más vulnerables, que representan 19 millones de personas, el 40 % de la


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población española, y no quieren. Señor Sánchez, para mí, para Compromís, hoy sería fácil esconderme en una abstención; lo difícil es hacer este voto, pero no podría mantener la cara alta si rompiera mi compromiso con los valencianos si no reivindicara algo que creo que es justo. Espero tener la oportunidad de negociar de verdad, y le reitero que la puerta de Compromís siempre, siempre, siempre estará abierta.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Baldoví. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, Conchi.

Por último, tiene la palabra el señor Rego Candamil.

El señor REGO CANDAMIL: Gracias, señora presidenta.

Señor presidente, hace quince días el BNG planteó la necesidad de permitir la movilidad interprovincial dentro de una comunidad autónoma, siempre que las provincias estuviesen en la misma fase. Se nos dijo que no era posible, optando por mantener, contra toda lógica, el control centralizado y esa relación políticamente tan perversa de 'Madrid y sus provincias'. El problema es que, frente a esa cerrazón que impide que los gallegos y las gallegas podamos movernos por nuestro territorio, estamos viendo que personas, que no pueden hacerlo, sí lo hacen ante la inacción de quien asumió y tiene la responsabilidad de controlar la movilidad. Estos días alcaldes y alcaldesas están denunciando con preocupación la presencia creciente y masiva de personas foráneas en las vilas de toda la costa gallega, que llegan sin ningún tipo de restricción y que representan un riesgo importante de rebrotes para la población gallega, porque mayoritariamente proceden de comunidades que aún están en la fase 1, como Madrid.

Resulta indignante que los gallegos y gallegas no puedan visitar a sus familiares si están en otra provincia, incluso cuando eso solo representa cruzar un puente, al igual que sucede por cierto en las eurocidades del Miño o de la Raya Seca para acceder a los servicios comunes del otro lado, y sin embargo se permita la movilidad irregular cuando puede representar un importante riesgo sanitario. ¿Por qué en esto no ejercen sus responsabilidades ni sus competencias? En su día es evidente que por razones políticas y económicas, porque las sanitarias eran indiscutibles, no quisieron cerrar Madrid y con ello provocaron la centrifugación del contagio, su llegada y expansión en Galiza. ¿No van ahora a controlar que esto no pueda volver a reproducirse?

Claramente en este proceso, sin duda complejo y difícil, el Gobierno español no trató bien a nuestro país y no solo en aspectos como los mencionados. Galiza padecía una importante y visible crisis industrial que no fue debidamente atendida, especialmente en la industria electrointensiva. Hace unos días conocimos la decisión de Alcoa San Cibrao de cerrar la planta de aluminio y dejar en la calle a ochocientos trabajadores y trabajadoras, lo que afectará de forma vital a la economía de toda la comarca de A Mariña. (El señor Rego Candamil muestra dos fotografías). A pesar de la gravedad de esta situación, inexplicablemente, el Gobierno aún no se ha movido. La emergencia sanitaria y el estado de alarma no pueden ser pretexto para desatender los intereses de Galiza, y ustedes tienen los resortes para hacerlo, desde las gestiones con la empresa a la nacionalización, si es necesario.

Hizo usted aquí antes una loa a su bandera; la mía es otra, la de mi país, blanca y azul, para muchos y muchas también roja, tricolor y republicana. La bandera que simboliza los derechos de Galiza como nación y los derechos sociales de las clases populares, la que alzan los trabajadores y trabajadoras de Alcoa para defender su futuro porque, verá, estos no son los ricos de Núñez de Balboa defendiendo sus privilegios, son los trabajadores de mi país luchando por sus derechos.

Espero que lo tenga en cuenta.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Rego. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchísimas gracias.

Por el Grupo Parlamentario Ciudadanos tiene la palabra el señor Bal Francés.

El señor BAL FRANCÉS: Gracias, presidenta.

Buenos días, señorías, buenos días, presidente. Hoy hace ya casi tres meses que estamos en el estado de alarma, y venimos aquí a la sexta prórroga del mismo. Acaba de decir el INE hace muy poco que estamos en los 43 000 fallecidos y hemos tenido 300 000 contagiados. Muchas familias rotas, mucha gente que ha muerto sola en los hospitales, mucho sufrimiento, mucho dolor, que sin embargo hoy aquí parece que no está en la cabeza de muchos cuando suben a la tribuna. Por ello desde mi partido -y en


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mi propio nombre también- quiero expresar mis condolencias y mi apoyo a estas personas, a las que todavía se encuentran contagiadas, a las que luchan por su vida en los hospitales.

Los sanitarios, los agricultores, los transportistas, los reponedores han estado a la altura, nos han dado esperanza. Sin embargo, cuando uno se sienta aquí se plantea si muchos de los que aquí hablan están o no están a la altura, porque no hablan del estado de alarma, no hablan de una epidemia tremenda con efectos terribles, ni hablan del otro lado de la balanza, del estado de alarma como herramienta jurídica para poder utilizar el confinamiento para salvar a la población española. No hablan de eso. Con la desescalada le vamos ganando la lucha al virus. Dentro de poco, ojalá, serán menos importantes los hospitales, y será más importante la economía, pero también será más importante el miedo de las personas que están en situación de desempleo y que están en situación de pobreza. Y para eso hay que estar a la altura y hay que evitar subirse aquí a echarle la bronca el contrario, a decir: qué mal lo haces tú, pues tú lo hiciste peor. ¿Cuántos muertos necesitan más para que nos pongamos todos de acuerdo? ¿Qué más tiene que pasar en España para que abandonemos estos discursos?

Yo vine a la política para construir, vine a la política para ayudar, para servir, para proteger a los españoles y a mi país. Yo vine aquí a hacer lo que siempre hice como abogado, que es resolver problemas, y no crearlos. Vine a trabajar, vine a arremangarme, vine a aportar soluciones. No vine a hacer discursos, tampoco vine por un cargo. No me gusta la vieja política que he visto aquí, tan fácil, tan cómoda, la de los rojos y los fachas. ¡Qué fácil es esa política! No, yo vine aquí a hacer política difícil, a hacer nueva política. Por eso estoy a gusto en este partido, en Ciudadanos, que es un partido valiente, que toma decisiones difíciles, pero siempre pensando en el bienestar de los españoles, y no en su rédito político.

Muchos han sido los errores de este Gobierno y nosotros los hemos puesto de manifiesto constantemente. Y el primero -ahora de actualidad- es efectivamente por qué se llegó tarde, por qué no se tomaron medidas para evitar las manifestaciones multitudinarias de principios de marzo, y que la señora Irene Montero reconoce que efectivamente tenía conocimiento de ese riesgo. Por lo tanto, el Gobierno se comportó con total negligencia con respecto a esta medida, la principal, la primera que debió adoptar para pelear contra la pandemia.

Al Partido Popular le digo: gobernamos para 20 millones de españoles y lo hacemos bien, tenemos fórmulas de éxito. Todo el mundo percibe que lo hacemos bien. Pero mire, señor Casado, si usted hoy hubiera sido el presidente del Gobierno hubiera pedido la sexta prórroga del estado de alarma. (El señor Casado Blanco hace gestos negativos). ¿La diferencia cuál sería? La calle la tendríamos incendiada por la izquierda, probablemente, habrían salido todos a la calle a llamarnos a todos fachas, y le aseguro que Ciudadanos estaría apoyándole a usted en esa prórroga del estado de alarma, solo pensando en los españoles. Como hacemos hoy con el señor Sánchez, a pesar de lo difícil que nos lo pone, con decretos leyes que no nos gustan, tendiéndole la mano y exigiéndole responsabilidad, y él con sus artimañas, su prepotencia, negociando por debajo otras cosas diferentes, etcétera. Nos lo pone usted, de verdad, muy difícil. Usted, el señor Iglesias, el señor Grande-Marlaska, la señora Montero, pero nos tragamos el orgullo porque tenemos que pensar con la cabeza, porque nosotros somos el partido de la razón. Se lo dije hace quince días: usted aquí no es el importante. Importantes son los españoles. Es muy difícil, es un esfuerzo casi bíblico mantener la paciencia con usted en el Gobierno, pero la mantenemos. La mantenemos porque seguimos pensando con la cabeza, porque hemos tomado nuestras decisiones con coherencia. Hemos votado lo mismo las seis veces en el estado de alarma. Porque nos hemos comportado con prudencia, porque pensamos que el estado de alarma es necesario para ganar esta última recta, para ganar la última batalla, y porque nos hemos comportado con responsabilidad y sentido de Estado, a pesar de no gustarnos nada su Gobierno Frankenstein. No nos gusta nada su Gobierno, estamos aquí para hablar de la prórroga del estado de alarma. No es una moción de censura, no es una cuestión de confianza, no es la votación de un presupuesto, y sí, el presidente del Gobierno nos lo pone muy difícil, porque utiliza el chantaje, porque le tenemos que forzar al consenso, que él no quiere, y acepta a regañadientes, porque tiene ese Gobierno horrible para España que quiere derogar íntegramente la reforma laboral en este momento, cuando la propia vicepresidenta económica dice que es contraproducente e ineficaz. Porque tiene un socio de Gobierno que pacta el acercamiento de los presos de ETA al País Vasco. Vamos a decirlo claro, que pide la libertad de los Jordis considerándolos presos políticos, que dice que va a poner en marcha la mesa de la vergüenza dentro de los acuerdos de investidura. Muy difícil nos lo pone y se lo digo claro, señor presidente, como se lo digo a cualquier adversario mío. No se olvide de esta palabra: adversario. Se lo digo con respeto. No nos gusta usted nada, ¡nada! No nos gustan sus socios de coalición, no nos gustan sus socios que sostienen el Gobierno, no nos gustan, pero somos el centro moderado, tenemos


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que apoyarle adoptando estas decisiones por el bien de los españoles. Solamente pensando en el bien de los españoles, sin obtener réditos políticos, sin poner encima de la mesa condiciones políticas como hace el señor Rufián, poniendo encima de la mesa la mesa, que parece ser que va a salvar muchas vidas y que va a salvar muchos empleos.

Mire, le dejan en la estacada en cada votación, le votan una cosa, le votan la otra. Votan sin responsabilidad. Sus amigos dicen que hay que toser a los militares, dicen que no quieren hospitales militares que salvan vidas en Cataluña porque van vestidos de uniforme. Promueven mociones contra el jefe del Estado en mitad de una epidemia, pretenden -en definitiva- hacer valer privilegios propios territoriales, porque se ponen nerviosos con una palabra: igualdad. Esa es la palabra que Ciudadanos le ha exigido al Gobierno. Esa palabra. Esa palabra es la que dice el señor Rufián que no le pone nervioso; yo le recomendaría de verdad que viera en el vídeo su intervención. Usted no es que esté intranquilo, usted está enfadado. Ha dicho no sé si cincuenta veces la palabra Ciudadanos, se ha puesto muy enfadado; la señora Borràs en otro tono también, el señor Baldoví. Imagino que seguramente el señor Esteban lo hará. (El señor Esteban bravo hace gestos afirmativos). Algo estamos haciendo bien en Ciudadanos cuando se ponen ustedes tan nerviosos y se enfadan tanto con los acuerdos a los que llegamos con el Gobierno de la nación. ¿Se cree usted de verdad que yo voy a hacer lo mismo que usted? Es decir, que yo me voy a meter en una trinchera ideológica, voy a pedir cosas que no sirven para salvar vidas y empleos. ¿Usted cree que yo me voy a enfadar, que me voy a dar una rabieta, que voy a cambiar mi sentido del voto porque me haga más o menos caso el señor Sánchez, porque pacte conmigo, con usted o con el otro? ¿Usted cree que yo me voy a fijar en eso? No, me voy a fijar en los españoles únicamente. Porque yo no me pongo nervioso con la palabra igualdad, como usted, como ustedes, que no quieren más que privilegios territoriales. ¿Y me pide a mí que yo explique la posición de mi partido sobre la mesa de la vergüenza, de un partido que nació peleando contra el nacionalismo? Mire usted a la cara a los autónomos catalanes, también a los independentistas, a los empresarios y a los trabajadores, y dígales que sus problemas se resuelven con una mesa. Sus problemas se resuelven con aquellas ayudas que Ciudadanos le ha arrancado al Gobierno, negociación por negociación. No es usted capaz de hacer eso con su mesa, su mesa y su mesa.

Usted puede insultar a la señora Arrimadas, la presidenta de mi partido. Y, ¿usted se cree que con eso me va a provocar, como si yo fuera un niño pequeño y viniera aquí y entonces yo me metiera con usted? No lo va a conseguir, no lo va a conseguir. (Risas por parte del señor Rufián Romero). Insúlteme si quiere, provóqueme lo que quiera, no va a conseguir que yo le insulte a usted ni que le pierda el respeto, porque no voy a pensar en eso; voy a pensar en cuál es mi deber, únicamente en eso.

Es el momento de no dar un paso atrás, de salir ordenadamente de este estado de alarma por sus distintas fases, en régimen de plena igualdad todos los españoles, de acuerdo con sus condiciones sanitarias, como le hemos pedido al Gobierno, sin privilegios por ser vasco o por ser catalán; no, todos unidos, todos iguales. Es el momento de no bajar la guardia, de pedirles a los españoles el último esfuerzo, de que sigan cumpliendo con las normas de distanciamiento, con las mascarillas, con las franjas horarias, en beneficio de nuestros mayores. Es el momento, señor presidente, de reconocer los errores para que no se vuelvan a repetir. Es el momento de la nueva política, de la unión, de los acuerdos, de los pactos. Es el momento de prever cómo luchar contra una nueva epidemia sin estado de alarma. ¿Ve cómo era posible un plan B? Nos acaba de anunciar que lleva usted un real decreto-ley el viernes al Consejo de Ministros. No era: yo o el caos; no, había un plan B, como nosotros le pedimos. Es el momento de procurar el consenso y el acuerdo para que se coordinen las competencias en materia de sanidad de las comunidades autónomas, porque todos creemos en el Estado de las autonomías. Es el momento de establecer medidas laborales, medidas financieras, medidas económicas para no dejar a nadie en el camino: ni los pobres, ni los autónomos, ni los empresarios, ni los trabajadores, ni las familias; tenemos que estar con todos, con coordinación entre administraciones. Sí, es el momento del ingreso mínimo vital -claro que sí-, con eficacia, con coordinación, destinado a la obtención de empleo. Ahí es donde ha estado, ahí es donde está y ahí es donde estará mi partido; ahí es donde estará Ciudadanos, ayudando al Gobierno a conseguir cosas buenas para el interés general, para todos, cualquiera que sea su ideología o sea donde sea que quieran vivir; desvinculando los ERTE de la declaración formal del estado de alarma; dando esperanza a los empresarios y a los trabajadores; exigiendo medidas y reformas que eviten nuevos estados de alarma; exigiendo la agilización del pago de los ERTE; consiguiendo moratorias fiscales que son un balón de oxígeno para los empresarios de este país; consiguiendo ese plan económico de apoyo al turismo a ver si no perdemos esta temporada turística, y hacemos un plan ambicioso que permita que


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tantas familias puedan comer de esta industria en España que el señor Garzón dice que no aporta valor añadido; apoyando para que no se deje a nadie por el camino; creyendo de verdad en la solidaridad de todos, todos, todo el país unido; garantizando la igualdad de todos los españoles en todas partes del territorio nacional, sean catalanes, vascos, gallegos, extremeños, andaluces, da igual, todos iguales ante esta pandemia. Esto es solidaridad de verdad, solidaridad real; esto es política de verdad, esto es lo que se llamaba el noble arte de la política, y no esas broncas que se montan aquí, unos desahogándose contra los otros mediante insultos, lo que se llama política inútil. Mi partido hace política útil.

Votaremos por lo tanto que sí, votaremos que sí a los españoles; señor Sánchez, usted sabe que a usted le votamos que no y le votaremos que no siempre que siga con este Gobierno malo para España, este Gobierno Frankenstein. Votaremos en conciencia, votaremos con la conciencia tranquila, votaremos con la tranquilidad de cumplir con nuestro deber de ser un partido responsable, de ser un partido de Estado. Le seguimos tendiendo la mano en esta última prórroga del estado de alarma, y le exigiremos el cumplimiento de su responsabilidad.

Gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Ciudadanos, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Bal. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas Gracias, señora García.

Por el grupo parlamentario vasco (EAJ-PNV) tiene la palabra el señor Esteban Bravo.

El señor ESTEBAN BRAVO: Señoras y señores diputados, la verdad es que, una vez más, lo que debería ser un debate sobre la prórroga del estado de alarma se ha convertido en una pseudocopia de lo que se suele denominar debate sobre el estado de la Nación y que yo denomino como debate del estado del Estado, en el que se han mezclado muchísimas cosas, empezando por usted, señor presidente y que luego han seguido otros parlamentarios.

Yo no sé si es bueno que este debate se mantenga permanentemente cada quince días, sobre todo en un momento en el que parece que las fuerzas del arco parlamentario van en muchas ocasiones en la dirección, curiosamente, en un momento de crisis -más allá de la sanitaria, que afortunadamente parece que estamos venciendo- económica muy importante y con retos fundamentales que hay que resolver en el próximo futuro, de tumbar al Gobierno de turno, lo que no me parece que sea precisamente lo más prudente en la situación en la que nos encontramos, más allá de las mayores o menores diferencias que puedan existir con él.

Hoy parece que la sesión ha ido un poquito más suave que la semana pasada, pero he ido recogiendo algunas cositas de hoy. Claro, los debates se centran en algo que ya definió como una estrategia Schopenhauer en su famoso libro El arte de tener la razón, en el que definía treinta y ocho estrategias. Y de la última estrategia, con la que él no estaba muy de acuerdo, pero que decía que también se podía utilizar, decía él: En su caso, pues no lo suelen hacer los caballeros, se suele hacer por gente vulgar, cuando se advierte que el adversario es superior y que uno no conseguirá llevar la razón, personalícese, séase ofensivo, grosero. El personalizar consiste en que uno se aparta del objeto de la discusión y ataca de algún modo al contendiente y a su persona y se abandona por completo el objeto del debate. Y claro, cuando suele ocurrir esto, es muy difícil mantener la calma y decir, como dijo Temistocles Auribiades antes de la batalla de Salamina: golpéame, pero escúchame, y no caer en la misma táctica.

Yo creo sinceramente que no conduce a nada bueno, pero hoy, en esta sesión, no me estoy refiriendo a la de la semana anterior, en esta sesión tenemos, por ejemplo: Ya sabemos lo que vale su palabra, arrogancia más propia de diván que de un escaño, lleno de populismo, agitprop, discurso maniqueo, la igualdad se regatea a precio de saldo, no se cansa de mentir, deshonor, lenguaje cursi, no podrán seguir mintiendo, supremacismo separatista, negligencia, vanidad, fanatismo, inmundicia, parásitos, tenemos un presidente que es un fanfarrón de poca monta -literal- o el 8M es un viva la muerte, cuando lo dicen aquellos que tuvieron justo esa semana su propia asamblea y su propio congreso. Hemos, la verdad, asistido de nuevo a un debate de sal gruesa, que sorprende en una situación tan preocupante para el futuro económico y, por lo tanto, tan acuciante para el bienestar de la ciudadanía.

Nosotros, yendo ya al estado de alarma, nos congratulamos, en primer lugar, de las cifras positivas que estamos viendo en materia sanitaria. Es indudable que se está consiguiendo controlar la pandemia, que no hay que descuidarse, pero que estamos en buen camino; probablemente, hubiéramos firmado el poder estar en estas cifras y con esta evolución, hace tres o cuatro semanas. Por lo tanto, yo creo que es algo para que todos nos felicitemos. Nos congratulamos también del acuerdo al que hemos llegado para


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la prórroga de este estado de alarma, un acuerdo que, a diferencia de lo señalado por el señor Bal, que decía que las medidas contenidas para dar respuesta a la emergencia sanitaria serán idénticas en toda España en la recta final del confinamiento, pues no dice eso, lo que dice -y ahora sí que leo del boletín- el párrafo segundo del artículo séptimo es lo siguiente. "La autoridad competente delegada para la adopción, supresión, modulación y ejecución de medidas correspondientes a la fase 3 del plan de desescalada será, en ejercicio de sus competencias, exclusivamente quien ostente la Presidencia de la comunidad autónoma, salvo para las medidas vinculadas a la libertad de circulación que excedan del ámbito de la unidad territorial determinada para cada comunidad autónoma a los efectos del proceso de desescalada." Me parece que es muy razonable y me parece que es muy adecuado, porque todos sabemos que la evolución de la pandemia ha sido y es diferente en unos lugares y en otros. En este caso se ha optado por que en esta fase 3 sean las presidencias de las comunidades autónomas las únicas autoridades y decidan por tanto no solo la adopción de medidas, su modulación y su ejecución, sino también incluso su supresión, modular ese estado de alarma. De hecho, el párrafo tercero habla incluso de la finalización, en el momento que se den las condiciones sanitarias adecuadas a juicio de las comunidades autónomas, de ese estado de alarma.

A mí me parece muy razonable, pero no puedo compartir su frase, señor presidente, porque creo que se ha contradicho usted mismo en su discurso. Decía que no perdieron las comunidades autónomas competencias a pesar del mando único, para decir seguidamente que la gestión se mantenía en manos de las comunidades autónomas. Pero, claro, luego ha añadido, hablando ya del nuevo texto: Ahora, además de gestión, la decisión. ¡Claro!, es que la competencia no es únicamente la gestión, la competencia en la mayoría de los casos es la decisión, sobre todo cuando en algunos casos hay competencias exclusivas, en otros compartidas y en otros en las que el Gobierno, no en esta crisis, ha sido tangencial en su actividad en una situación de normalidad. ¡Claro que es algo más que gestión! y, querámoslo o no, menos mal que se introdujo el término codecisión y cogestión, que creo que ha ido funcionando bastante bien, pero no hay que decir las cosas como no son. Evidentemente, claro que podían gestionar y cogestionar las comunidades autónomas y claro que eran ellas las que proponían, pero había que ponerse de acuerdo con el señor Illa y con su Gobierno. En esta fase 3 no va a ocurrir eso sino que se recuperan ya todas las competencias.

De cualquier manera, creo que hemos llevado razonablemente todos estos pasos, señor presidente, me parece que hemos sido, entiendo, responsables y cautos, a pesar incluso de que, como comprenderá, no era una situación agradable para nosotros desde nuestro punto de vista ideológico, pero en apoyo al estado de alarma hemos votado todas las prórrogas y vamos a votar también esta, porque hemos pensado que desde luego la situación era excepcional, la situación era peligrosa en todos los sentidos para absolutamente todos y cada uno de los ciudadanos y que más valía ser cauto e intentar llevar de la mano todas las gestiones que pudieran realizarse. Ahora se recuperan plenamente esas competencias, pero yo pediría al Gobierno que reflexionara, porque está en su mano y esto se reserva al Gobierno, sobre la movilidad, más allá de las unidades de desescalada, que son diferentes. En unos casos es toda la comunidad autónoma, en otros son provincias y en otros ni siquiera provincias. Yo le pediría que en aquel caso de territorios limítrofes, que estén ya en fase 3 o en fase 3 avanzada, en los que pidan ambos la posible comunicación de movilidad entre sus ciudadanos de uno y otro lado, no se cerraran completamente en banda, que al menos pudiera estudiarse y que pudiera estudiarse caso por caso y que eso en su lugar fuera posible.

Por otra parte, aquellos territorios con frontera internacional tienen una problemática específica. Se lo digo porque en la frontera con Francia hay ciudadanos que viven en un lugar pero estudian en el otro, trabajan en el otro o tienen a la familia en el otro lugar. En el caso de la frontera de la comunidad autónoma y de Navarra, que ya está en la fase más avanzada, Aquitania, y también las autoridades aquitanas estarían interesadas en poder agilizar ese paso de frontera. Trayectos que normalmente cuesta realizarlos diez minutos en estos momentos suele costar más de hora y media o dos horas. Creo que ya estamos en una situación como para poder facilitar todo esto, y eso le corresponde a sus competencias, señor presidente.

Evidentemente, esta es la última prórroga. Espero que la ciudadanía sea responsable; creo que no tenemos que descuidarnos en las medidas de contención y en nuestras medidas de protección, pero indudablemente esta debería ser la última prórroga. Creo que debemos pactar -como así hemos quedado- ese decreto-ley de mantenimiento de las medidas necesarias para una vez que entremos en la normalidad, precisamente para preservar ese tipo de cuidados. Por tanto, ese texto debería ser conocido


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con antelación y debería ser muy limitado y puntual. No estamos hablando de coordinación de nada sino de ir a las medidas concretas y absolutamente necesarias para que no se vuelva a expandir la pandemia.

Usted ha hablado mucho tiempo de economía y, luego, en el control tendremos oportunidad de hablar porque mi pregunta va sobre ello. Pero el tiempo se agota para tomar determinadas decisiones y no sirve para nada esa denominada Comisión de Reconstrucción, tal y como está estructurada. Van a pasar decenas y decenas de comparecientes en cuatro ámbitos diferentes para que luego cada uno de nosotros presentemos un texto que vaya usted a saber en qué va a converger entre unos y otros, y además se quieren tomar decisiones en materias que requerirían reflexión de meses y meses en un plazo de quince o veinte días. Sí queremos tomar medidas eficaces, no podemos estar esperando soluciones de ahí. El tiempo se agota y hay que tomar decisiones.

Con respecto al estado de alarma, querría hacer otra reflexión. Ya estamos en algunas fases avanzadas e incluso cada vez están abriendo más aeropuertos como aeropuertos internacionales, pero seguimos teniendo un problema con los trabajadores en algunas áreas económicas. No puede ser que se mantenga la cuarentena; sí se pueden mantener medidas de protección, hacer una burbuja, separación entre el personal y las personas que vengan, pero si queremos que algunos negocios no paren y que algunas industrias puedan aguantar, hace falta una recepción de material, hace falta que técnicos de aquí vayan a terceros países y puedan poner esas máquinas en funcionamiento, etcétera. Y todo eso, garantizando las medidas de seguridad, tenemos que intentar agilizarlo, no a través de una cuarentena sino buscando otro tipo de medidas. Creo que se pueden buscar soluciones. Sé que vamos a pasar rápido la fase 3 y que seguramente irán ha levantado esto, pero si se va a levantar porque cada vez hay más aeropuertos internacionales, pongamos el remedio cuanto antes también en este ámbito.

Para todo esto, señor presidente -se me acaba el tiempo-, para seguir avanzando a futuro y para poder impulsarse con fuerza, con convencimiento y con la menor repercusión posible en términos de paro, en términos de regresión de la economía y en términos de progreso social, es necesaria la confianza, y la confianza se genera conociendo de antemano las iniciativas que vaya teniendo el Gobierno intención de presentar. Cuente con nuestra colaboración en tanto en cuanto esa confianza se vea sostenida por todas las partes.

Nada más y muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Esteban. (Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna.-Pausa). Muchas gracias, señora García.

Por el Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu, tiene la palabra la señora Aizpurua Arzallus.

La señora AIZPURUA ARZALLUS: Gracias, presidenta. Eskerrik asko.

El 14 de marzo se decretaba el estado de alarma. Aquellos días no solo el Gobierno sino toda la ciudadanía comenzamos a ser conscientes de lo que estaba ocurriendo y, aun así, no lo éramos de la magnitud de la crisis que nos iba a sacudir. Creo, sinceramente, que nadie, ni la ciudadanía ni el Gobierno ni las diferentes instituciones ni quienes nos sentamos en esta Cámara podíamos prever lo que se avecinaba. Creo que es de justicia reconocerlo. No es que fallásemos, es que nos encontrábamos ante algo desconocido que nos superó. Hoy, ochenta y dos días después, tras un confinamiento, tras lamentar miles de muertes, tras haber llevado al límite la sanidad y a sus grandes profesionales, tras vivir una de las situaciones más extremas que jamás hayamos vivido, votamos la última prórroga del estado de alarma. Es un síntoma de que las cosas van a mejor. El lunes conocíamos la buena noticia de que, por fin, ni en mi país ni en el Estado se habían producido muertes por COVID. Aunque se están produciendo ahora pequeños rebrotes es una gran noticia que debemos a quienes se han dejado la piel durante todo este tiempo por cuidarnos, a quienes han sabido sacarnos delante y también a la responsabilidad y la capacidad de sacrificio colectivo de la gente. La ciudadanía ha dado una gran lección y debemos seguir dándola para no volver a dar pasos atrás. Pero es tiempo de hacer balance y, señor Sánchez, comenzaré por su Gobierno. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Empezaré diciéndole algo desde la más absoluta sinceridad. Creemos que su Gobierno en esta pandemia ha cometido errores, pero también creemos que ha tenido aciertos. Le voy a hablar de la parte más oscura -más oscura respecto a la gestión, naturalmente, de estos meses-, la gestión de esta pandemia y del estado de alarma llevada a cabo por su Gobierno. Y digo oscura porque de un día para otro suspendió competencias y autogobiernos; centralizó las decisiones; apartó a quienes mejor conocían las realidades sanitarias; sacó el ejército a las calles, en una especie de campaña publicitaria patriótica, y dio la espalda al diálogo y al consenso. Así, el estado de alarma pasó a ser una suerte de estado policial


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y mando único que lejos de dar seguridad generaba zozobra en la ciudadanía. Hoy se ha demostrado que había otra forma de gestionar esta crisis, señor Sánchez, y parece que poco a poco usted también lo ha asumido. Fuimos muchos los que desde este atril le pedimos en repetidas ocasiones que escuchase, que había otra forma de gestionarlo, y el tiempo nos ha dado la razón. La cogestión, la cogobernanza, el trabajo común es lo que se ha acabado imponiendo. Esta es una de las primeras lecciones que debemos sacar: siempre, siempre, se debe respetar la capacidad de los territorios para autogobernarse. Las competencias no pueden ser de quita y pon, las competencias se respetan y se cumplen. Me gustaría hoy poder recoger aquí su compromiso de que ese gran error que cometió al iniciarse esta pandemia no se va a volver a repetir; que la cooperación, la bilateralidad y el respeto mutuo para con las naciones y los territorios de este Estado y sus Gobiernos e instituciones serán a partir de ahora valores inamovibles para su Gobierno.

Pero no, no le diré que lo ha hecho usted todo mal y por ello voy a poner en valor los pasos que se han dado. Las medidas sociales y económicas que su Gobierno ha adoptado durante estos meses, aunque insuficientes, han ido en la buena dirección. Se ha protegido a los sectores más vulnerables, impidiendo que pudieran perder su casa, asegurándoles servicios de primera necesidad como la luz, el agua o el gas, la fórmula de los ERTE como medida para frenar la masiva pérdida de empleos ha sido acertada y también lo ha sido el ingreso mínimo vital que tanta falta hace para cientos de miles de personas o las medidas para los autónomos que, aunque totalmente insuficientes, les han permitido al menos respirar.

Sí, señor Sánchez, su Gobierno también ha tenido aciertos y así se lo reconozco, pero otra vez más le pido que estas medidas no sean un parche momentáneo para salvar una situación de absoluta emergencia. Le pido que la sensibilidad social que han mostrado algunos de los ministerios se mantenga y se refuerce. Le pido que el escudo social y económico se amplíe y se extienda, porque la pandemia sanitaria ha sido muy dura pero la pandemia económica y social no lo será menos.

Todas estas medidas han salido adelante con una mayoría progresista de esta Cámara, una mayoría que deben cuidar y reforzar porque, como le dije, es la única vía para hacer que se puedan dar avances sociales y económicos. Su Gobierno, señor Sánchez, ha abierto nuevos canales de interlocución con todas las fuerzas políticas de este hemiciclo. Podríamos decir que es un paso adelante que, hasta ahora, no se había dado. Ha tenido usted valentía política para dialogar y acordar con quien piensa diferente a usted, articulando así esa mayoría progresista. Y, así, esta pandemia ha demostrado que existen y son posibles consensos básicos que beneficien a la ciudadanía, que son posibles los avances cuando se mira hacia la izquierda; otra lección a extraer. Le subrayo esto porque ahora viene lo más difícil, tomar las decisiones sociales y económicas que marcarán el futuro de millones de personas. Es aquí, como le recuerdo siempre, donde deberá decidir: si a favor de las clases populares o trabajadoras o a favor de los intereses del capital y las grandes empresas. Porque mire, ayer conocíamos que desde el 18 de marzo las fortunas de los veintiocho más ricos de este Estado han aumentado en más de 14 000 millones de euros; esa gente que ya era infinitamente rica, ahora en plena pandemia, lo es aún más. Mientras la mayoría se esforzaba por subsistir, ellos se enriquecían, y seguro que, como a la mayoría, a usted esto también le sonará. Seré muy clara con esto, señor Sánchez, no vamos a permitir que esta crisis vuelva a pagarla la gente, y lo repito, no vamos a permitir que esta crisis vuelva a pagarla la gente. No vamos a permitir que los ricos se hagan más ricos a costa del resto ni que las grandes empresas sigan enriqueciéndose a costa de despedir o precarizar a los trabajadores ni vamos a permitir que los bancos vuelvan a robarnos ni vamos a permitir que los que tanto ganaron a nuestra costa vuelvan a ganar. Que esta crisis la paguen los ricos y el capital, porque ahora -ahora sí- les toca a ellos. Le digo más, si de nosotros depende, ni la derecha ni sus socios del IBEX ni sus políticas neoliberales ni sus intereses van a tener capacidad de decidir ni de incidir sobre el futuro de la vida de la ciudadanía. Estamos seguras de que los grupos de izquierda de este hemiciclo comparten este principio. Por tanto, antes de tomar unas u otras decisiones, piense bien para quién quiere gobernar, a quién quiere proteger y, en consecuencia, con quién quiere contar. Le digo esto porque quiero insistirle en algo a lo que aún usted no ha respondido, que camino desea tomar, el de la reconstrucción de lo viejo o el de la transformación hacia lo nuevo. Debe elegir: o apuesta por la mayoría social, por los trabajadores y sus derechos, o su Gobierno tendrá un camino muy corto. Se lo digo para que lo tenga en cuenta frente a las tentaciones de hacer seguidismo de las voces que, desde dentro y fuera de su Gobierno, se rasgan las vestiduras cuando se decide proteger y aumentar los derechos de los trabajadores.


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Hay quienes ponen en duda que sea el momento de tomar decisiones de calado que construyan un muro que frene la desigualdad, la pobreza, el desempleo, la precariedad, la pérdida de derechos y libertades. Para nosotras, es más urgente que nunca dar seguridad a los trabajadores, blindando y dignificando los empleos para que, por una vez, se proteja la vida y la dignidad antes que las ganancias de la patronal; que cuando termine esta pandemia y nos golpee aún con más fuerza la crisis económica y social, la ciudadanía, las clases populares, cuenten con más seguridades y con más protección. Para evitar que, como estamos viendo en empresas como Nissan o Alcoa, las empresas tengan vía libre para despedir prácticamente gratis. Ese es uno de nuestros objetivos: mantener y dignificar el empleo; y que nadie dude de que vamos a empujar y trabajar para que esto sea una realidad. Dice su lema: Salimos más fuertes. Si usted y su Gobierno se pliegan a las exigencias de quienes pretenden dirigir este Estado desde los consejos de administración, ya no salimos más fuertes. Sera: Saldrán aún más fuertes y aún más ricos. Se lo dije, señor Sánchez, no nos debemos ni a usted ni a su Gobierno y, menos aún, a los poderes económicos que le presionan. Nos debemos a la ciudadanía y su bienestar. Y usted, ¿a quién se debe usted? Espero que tenga clara su respuesta.

En estos meses de pandemia, hemos escuchado debates en este hemiciclo, se han debatido propuestas, se ha dialogado e incluso se ha llegado a acuerdos que podríamos calificar de históricos. Todos nos hemos movido de nuestra zona de confort, de nuestras posiciones de confort; todos hemos arriesgado nuestras posiciones políticas por tratar de salvaguardar el bien común, que era la salud y los derechos de la gente. La mayoría hemos demostrado responsabilidad histórica, hemos sabido estar a la altura de lo que se nos pedía y se esperaba de nosotros. Todos nos hemos retratado: unos han intentado echar por tierra todo lo que tanto le ha costado a la ciudadanía conseguir y superar, mientras intentaban, cacerola en mano, derrocar al Gobierno; otros hemos demostrado tener responsabilidad y coherencia poniendo los intereses de la gente por encima de los intereses partidistas; hemos actuado con firmeza pero con serenidad, y hoy volveremos a hacerlo permitiendo la última prórroga del estado de alarma con nuestra abstención. Como suele decirse, la historia pondrá a cada uno en su lugar, y la historia nos recordará dónde estuvimos, qué hicimos cada una, cada uno, en uno de los peores momentos de la historia presente. Algunos podremos mirar atrás tranquilos y sentirnos orgullosos por saber que hicimos todo lo posible por ayudar y proteger a la ciudadanía. Otros mirarán atrás y espero que lo hagan con una profunda vergüenza. Por eso no me gustaría que los pasos que durante estos meses se han dado se vean enfangados por el odio que desprenden quienes no han aportado nada más que crispación, enfrentamiento y división. Están intentando crispar la política cuando la gente espera consensos; están intentando generar odio mientras se nos pide entendimiento; están creando bronca cuando la ciudadanía nos pide sosiego. No debemos permitirlo. Ya lo dijimos: este Estado necesita de mucha pedagogía antifascista y de mucha cultura democrática. Y a la vista está.

Las reivindicaciones que estos últimos días han tomado las calles en Estados Unidos vuelven a poner de relieve la dicotomía a la que se enfrenta gran parte del mundo y a la que también se enfrenta este Estado: fascismo versus democracia. Algunos en este hemiciclo han elegido bando: el del racismo, la xenofobia y el odio al diferente. Otros tenemos bien claro que somos y seremos siempre antifascistas. Al resto y a su Gobierno les toca tomar posición y decirles sin ambages que nos tendrán enfrente, y que nos tendrán enfrente con la mejor de las respuestas: más justicia social, más equidad, más igualdad, más derechos y más libertades para todos. Eso es lo que más les duele: la solidaridad de clase y la solidaridad entre pueblos. Por eso, vaya desde aquí toda la solidaridad de Euskal Herria Bildu con quienes luchan por la justicia y contra el racismo y el fascismo en las calles de los Estados Unidos. We stand with you, black life matter.

Y termino. Creemos que es la hora de amplios acuerdos en términos progresistas y de izquierda para construir un futuro más digno, más sostenible y con más derechos y libertades para todos y todas. Explore este camino, señor Sánchez, con valentía política y con determinación social; explórelo porque estamos seguros, y puede contar con ello, que si se avanza en esta senda contará con los apoyos suficientes para hacer que la ciudadanía de nuestros países, que toda la ciudadanía de este Estado mejore su presente y su futuro, que es justo lo que les prometimos que haríamos.

La pandemia aún no ha terminado, solo ha bajado de intensidad, seguimos siendo vulnerables y debemos seguir cuidándonos. Por eso mis últimas palabras quiero que sean para que nadie, nadie olvide quiénes nos han protegido en los peores momentos, quiénes se han dejado la piel por todas nosotras, quiénes han sido las imprescindibles, las que han protegido la vida y que ahora siguen siendo tanto o más imprescindibles. Horregatik, por ello gracias a quienes nos habéis cuidado. Mila mila esker zaindu gaituzuen guztiei. Zuek gabe, ez gara.


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El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias.

A continuación, por el Grupo Parlamentario Mixto, que acumula su turno de réplica, tiene la palabra la señora Vehí Cantenys.

La señora VEHÍ CANTENYS: Gracias, presidente.

Como han hecho otros portavoces, no puedo empezar sin hablar, primero, de la gente de la Nissan -gràcies per estar als carrers. Visca la lluita de la classe obrera- y del Black Lives Matter. Y es que estos días, con lo que está pasando en Estados Unidos, muchos portavoces han recordado la lección que Europa aprendió tras la Segunda Guerra Mundial, y es que ser demócrata es ser antifascista. Pero esto no pueden ser solo palabras. El racismo institucional en este Estado se ha cobrado muchísimas vidas: los muertos del Tarajal, Samba Martine, Idrissa Diallo, Mame Mbaye, son solo algunos de los nombres de gente asesinada por el racismo institucional. ¡Que los CIE no vuelvan a abrir nunca más y que nunca más ninguna persona sea ilegal!

Al señor Abascal -que no sé dónde está, espero que esté aclarando el lío que tiene en la cabeza porque mezcla manzanas con peras todo el rato- le quiero decir que si no fuera él tan de ultraderecha y tan racista, habría hecho un lema como para hacer camisetas 'antifas y menas'. Se ha dejado a las feminazis y a las catalanas.

Volviendo al estado de alarma, queremos empezar con unas palabras de Gil de Biedma. Él decía: De todas las historias, sin duda la más triste es la de España, porque siempre termina mal. Queremos empezar, hablando del estado de alarma, dando el pésame a todas las personas muertas y alegrándonos porque los muertos bajan y la pandemia baja también. Queríamos constatar también desde este estrado la infamia y la miseria moral de la derecha española que, mientras los muertos se acumulaban, no ha dudado en hacer mercadería de los muertos; no ha dudado en hacer discursos lamentables mientras la gente moría a puñados. (Rumores). Veo que está todo el mundo mirando el teléfono; será por vergüenza, no creo que sea por la importancia de los mensajes.

Estado de alarma. Medidas económicas. Lo hemos dicho varias veces: para nosotras las medidas no han sido suficientes. El ingreso mínimo vital está muy bien, pero si los bancos no devuelven el rescate, si no hay impuesto a las grandes fortunas y si no se puede nacionalizar la Nissan, la crisis la pagan las de siempre. Los discursos sobre democracia están muy bien, señor presidente, nosotros celebramos que haya un presidente que hable de Estado democrático, pero es que al lado tenemos una monarquía corrupta que nunca pasa por un juzgado. Mire, desde el caso que la fiscalía suiza investiga, que es la transferencia de 100 millones de dólares del rey de Arabia Saudí al rey emérito -esto era en 2008-, hasta el escándalo del safari en Botsuana, en 2012, con la señora Corina, a quien también se le ingresaron 65 millones de euros y que luego la señora declaró, en sede judicial suiza, que era un regalo para ella y para su hijo; o también el caso del AVE de la Meca, 6300 millones de euros más. Y es que el señor Juan Carlos cobra 194 232 euros al año de ingresos públicos. ¿Piensan ustedes investigar la corrupción de la monarquía o tenemos que aguantar encima que su hijo les pida a los nobles que nos regalen leche? (Rumores.-Aplausos).

Además, lo hemos dicho en ocasiones, ustedes han montado un estado de alarma basado en el orden público. Suponemos que pretendían matar el virus a palos, como hicieron el 1 de octubre. Y es que el Partido Popular y el Partido Socialista llevan años alimentando la maquinaria judicial contra las catalanas y esta semana el Tribunal Supremo falla contra el Tribunal Superior de Justicia canario para que no pueda haber ninguna bandera más que la española en ningún ayuntamiento de todo el Estado español. Ustedes llevan años, tanto el PSOE como el Partido Popular, alimentando la impunidad en las altas instancias de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ahora, con el criterio de que ustedes quieren hacer limpieza, se les rebelan internamente. De esos barros, estos lodos. Y quien piense que con el PSOE se puede hacer algo más que gobernar sin tocar nada, o es ingenuo o quiere participar de ello. La noticia que salta hoy a los medios es que el señor Montilla pasa al consejo de administración de Enagás. Y vuelta a empezar. Para el PSOE, ni roja ni rota. Y no se trata de apoyar a un Gobierno a cualquier precio para que no gobierne la derecha; se trata de arrastrar al Gobierno para que gobierne para el pueblo y para las clases trabajadoras. Lo contrario, señoras y señores, es preparar el terreno para que ganen estos (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular), y a las encuestas me remito. Nosotras, por principio ético y práctico, nos remitimos a la defensa de los països catalans, un país de países para su gente.

La señora PRESIDENTA: Señora Vehí, tendría que terminar, por favor.


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La señora VEHÍ CANTENYS: Acabo, señora presidenta. Disculpe.

Acabo con una cita de Marina Garcés, avanzando nuestro voto negativo a la prórroga del estado de alarma, evidentemente. Ella dice: Más que la fragilidad del sistema, lo que nos muestra la pandemia es la desigualdad y la violencia social sobre la que funciona nuestra normalidad.

Muchas gracias y disculpe, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Vehí. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, señora García.

Por el mismo grupo parlamentario, tiene la palabra la señora Oramas González-Moro.

La señora ORAMAS GONZÁLEZ-MORO: Gracias, señora presidenta.

Mientras aquí se insultan, mientras aquí se odian, mientras aquí se enervan las pasiones, ahí fuera todavía hay gente en las uci debatiéndose entre la vida y la muerte. Hay gente que está enferma en hospitales -miles de personas- y en su casa. Hay miles de sanitarios que no han podido descansar. Hay muchos mayores que siguen muriendo y mucha gente. Y hay mucha gente que todavía no ha podido abrazar o besar a sus padres. Me avergüenzo y me dan ganas de llorar.

Los nacionalistas canarios, sin gobernar en Canarias ni en el Estado, hemos apoyado todas las decisiones -unas veces acertadas y otras no- hasta hoy y las vamos a seguir apoyando, pues representamos a lo que está sucediendo fuera, que no es lo que está sucediendo aquí. Ayer salieron los datos del paro, señor presidente, y en Canarias, a diferencia del resto del Estado, la situación se está agravando. Tenemos medio millón de personas entre los ERTE y el paro, e incluso ha aumentado. Ayer salió el dato del Gobierno de Canarias de que dos de cada diez empresas están en riesgo de quiebra. Ya por fin Bruselas, ya por fin sus ministros, ya por fin su Gobierno, han reconocido la situación de drama social que vamos a vivir. Los nacionalistas canarios hemos cerrado un acuerdo con el Gobierno y no es un tema de discriminación, sino que sencillamente necesitamos que el músculo empresarial, el turismo, no quiebre. En este momento, entre los ERTE y el paro estamos en medio millón de personas, lo que supone el 54 % de los ciudadanos canarios. Necesitamos que esas empresas puedan aguantar hasta el mes de diciembre, si es necesario, para que, si no hay una segunda ola, en octubre, que es nuestra temporada alta, podamos salir adelante. En ese sentido, la semana pasada ha habido avances importantes entre nuestra fuerza política y su Gobierno, con reuniones en Madrid. Esperemos que la semana que viene, con la colaboración del Gobierno de Canarias, evolucionen los ERTE diferenciados en Canarias y permitan que ese medio millón de personas tenga esperanza. Somos un partido responsable, somos sensatos y, sobre todo, intentamos representar dignamente a los ciudadanos, con sensatez, con tolerancia, erradicando el odio y, sobre todo, estando a la altura de las circunstancias que estamos viviendo en este país.

Ayer murió la madre de una amiga mía. Y por la irresponsabilidad de muchos que no cumplen las normas y de otros que no cumplen las recomendaciones, está habiendo rebrotes. Todos tenemos la responsabilidad de que lo que hemos pasado estos meses no vuelva, porque está en juego la vida y los proyectos vitales de muchísima gente. El 50 % de los jóvenes de este país está en paro. No digo más. Dignidad en esta Cámara, como están teniendo dignidad los ciudadanos.

Gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Oramas. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchísimas gracias.

Tiene la palabra el señor Quevedo Iturbe.

El señor QUEVEDO ITURBE: Gracias, señora presidenta.

Buenos días a todas y a todos. Señorías, señor presidente del Gobierno, como es sabido, Nueva Canarias ha apoyado desde su investidura todo el conjunto de acciones del Gobierno que se han decidido hasta ahora, porque en Nueva Canarias creemos que una respuesta progresista es lo que necesita la mayoría de la sociedad española. Un ejemplo claro es la reciente aprobación del ingreso mínimo vital, que no solo apoyamos, sino que aplaudimos efusivamente. Nos parece que eso es lo que diferencia unas respuestas de las otras. En el último debate tuvimos que discrepar con nuestra abstención por algunas cuestiones que creíamos que se podían resolver. Y hemos hecho lo correcto, nos hemos puesto a dialogar y, como consecuencia, creo que nos hemos entendido. Ya hemos dicho hasta la saciedad que en Canarias hay dos pandemias, como en todos los sitios; lo único que ocurre es que la segunda pandemia, la social


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y económica, será muchísimo más dura que la primera en Canarias. No nos olvidamos de nuestros 151 fallecidos, que parecen pocos, pero son 151 personas que, una detrás de otra, son unas cuantas.

Para actualizar datos, como ya ha dicho la señora Oramas, más del 40 % de la población activa en Canarias está en paro o necesitada de ayuda. Esta es una cifra monstruosa y, evidentemente, no hay expectativas de que se resuelva sola. Las evidentes singularidades Canarias, evidentes y reconocidas también por la Unión Europea en nuestro estatus ultraperiférico, son las que nos permiten decir que debe contemplarse una salida distinta para una realidad diferente. El 30 de mayo, Día de Canarias, se ha adoptado un acuerdo solemne en Canarias, muy importante para la reconstrucción económica y social o, mejor dicho, social y económica, por ir por orden. En ese acuerdo está detrás la inmensa mayoría de la sociedad canaria. Lo que era una propuesta de Nueva Canarias o del Gobierno de Canarias ha pasado a ser una propuesta de la mayoría abrumadora de la sociedad canaria, que está planteando lo siguiente. Se trata de movilizar todos los recursos disponibles, esencialmente públicos, en este momento -es decir, endeudamiento, superávit, política turística singular y específica por razones que sé que conoce bien-, porque, si no, no vamos a ser capaces de dar respuesta a lo que se avecina, que es ni más ni menos que una fractura dramática y profunda, social y económica, en Canarias. Creemos que la seriedad de lo que estamos planteando está sustentada en datos claros. Aquí nadie viene a llorar y a pedir, porque ya venimos llorados de casa. Aquí venimos a poner datos dramáticos encima de la mesa. Por ejemplo, el turismo representa el 40 % del empleo en Canarias. Si contemplamos que lo que hemos tenido hasta ahora es un cero turístico que no va ser fácil de remontar -como le plantearé después a la ministra de Turismo-, estamos ante un drama al que hay que dar respuesta y para eso confiamos en su cooperación.

Gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Quevedo. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchísimas gracias.

Por el mismo grupo parlamentario, tiene la palabra el señor García Adanero.

El señor GARCÍA ADANERO: Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, buenos días. Veo que no está el señor Marlaska, supongo que no es porque haya dimitido. Quería dirigirme a él para decirle que en Pamplona y en la Comunidad Foral de Navarra estamos hartos de que se permitan las manifestaciones a favor del asesino de nuestro compañero Tomás; estamos hartos. (Aplausos). Supongo que esto no es la aportación a la convivencia de la que hablaba la representante de Bildu, supongo que esto, esta aportación a la convivencia, no estará pactada entre el Partido Socialista y Bildu. Por lo tanto, le pido al señor Marlaska que, antes de dimitir, por favor, siga trabajando para impedir estas manifestaciones.

Señor Sánchez, la prueba más evidente de que no hacen falta ya quince días más de alarma es su discurso de hoy. Ha hecho un discurso de investidura, y a un discurso de investidura le votamos que no. Nosotros le hemos votado todos los estados de alarma hasta ahora porque entendíamos que podrían ser necesarios, pero ya no y se ha notado en su discurso, pues ha sido un discurso de investidura y, como digo, a la investidura, no. ¿Por qué vamos a creernos ahora que son necesarios quince días más? ¡Si nos han engañado desde el primer momento! ¡Si primero nos dijeron que iba a haber un caso o dos en España! ¡Si luego nos dijeron que no había que llevar mascarilla! ¡Si nos engañaron con los test, nos engañaron con las pruebas a los médicos, nos engañaron con las protecciones de los médicos, nos engañaron con los informes, nos engañaron con las fases! ¡Si nos han engañado, que eso es lo grave, con el número de fallecidos! ¡Si es que hoy todavía no sabemos cuánta gente ha fallecido en España! ¡Si es que no lo sabemos hoy! ¡Si es que han llegado a un punto en que ustedes ya solo se ponen colorados cuando dicen la verdad! Ese es el problema, y eso es muy grave, repito, es muy grave.

Con lo que a nosotros no nos han engañado -y yo creo que a nadie, pero a nosotros, desde luego, no- es con el pacto de Bildu. Nos dicen: No tenemos más remedio que pactar con Bildu porque el Partido Popular no nos apoya. Supongo que eso no se lo cree nadie, pero ni ningún socialista. Oiga, que la vicelehendakari Chivite lo es con los votos de Bildu, porque pactaron en agosto. Y sí, digo vicelehendakari porque ha renunciado a su condición de presidenta de la Comunidad Foral de Navarra para ser la número dos de Urkullu; sí, vicelehendakari. Eso es un pacto con los votos de Bildu. Llevan pactando con Bildu desde agosto, y el problema de pactar con Bildu es que mientras Bildu siga sin condenar a ETA y siga alabando la existencia de ETA, cada vez que alguien, sea usted o cualquiera, pacte con Bildu, está ayudando a legitimar a la banda terrorista ETA y a su historia; cada vez que se pacta con ellos sin que condene el terrorismo, se está legitimando la historia criminal de ETA, y eso se está haciendo. (Aplausos).


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Cuando vino aquí la primera vez tuvo 320 o más apoyos y yo creo que ningún voto en contra en esta Cámara, y los ha dilapidado porque no quería que le apoyáramos. Porque cuando nosotros votábamos a favor del estado de alarma, ustedes nos llamaban miserables. Eso cuando le votábamos a favor; no sé qué dirán hoy, que le vamos a votar en contra. Eso sí, si los nacionalistas y el señor Rufián se abstenían, decía que comprendía su abstención. O sea, los que le votábamos a favor éramos miserables, pero al señor Rufián le entendían la abstención e incluso el voto negativo. Usted quería que no le votáramos más, y nosotros le hemos votado hasta hoy porque entendíamos que era necesario, por mucho que se esforzara para que no le votáramos. Evidentemente, porque usted lo que quiere es el acuerdo que quiere y no quiere saber nada de una parte de este hemiciclo que, le guste más o menos, representa a la mitad de los españoles. Quieren hacer una España frente a la otra España, y eso es su responsabilidad, señor Sánchez; eso es así. Y le voy a decir más. Desde luego, hay una cosa que es evidente y, además, estos días se ha visto. ¿Cuántas personas seguirían entre nosotros si nos hubiéramos confinado dos semanas antes teniendo datos? Porque yo creo que no hacen falta quince días más, pero sí creo que fue necesario confinarse quince días antes, y lo creo ahora que he conocido datos. Pero es que ustedes tenían datos en aquella época, y a eso habrá que dar una respuesta, porque hay muchos fallecidos y millones de familias afectadas.

En cuanto a la reconstrucción económica -no me queda tiempo-, ¿con qué Sánchez nos quedamos, con el que dijo hace cuatro meses que no se preocuparan en Nissan o con el que ahora dice que hay que hacer un plan de automoción? Si se hubieran ocupado hace cuatro meses de Nissan, ahora no estaríamos como estamos, ni las personas que trabajan en Nissan estarían preocupadas por lo que les va a pasar el día de mañana.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor García. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Gracias, señora García.

Por el mismo grupo parlamentario, tiene la palabra el señor Mazón Ramos.

El señor MAZÓN RAMOS: Muchas gracias, señora presidenta. Buenos días.

Señorías, adelanto que vamos a apoyar esta nueva prórroga. Nosotros hemos apoyado al Gobierno desde el principio, porque entendíamos que en esta situación había que remar todos juntos en la misma dirección. Por otra parte, tampoco había una alternativa muy diferente, independientemente de medidas concretas, sueltas, de otros grupos políticos y de otros Gobiernos autonómicos que han ido surgiendo a lo largo del proceso. El hecho de que el Gobierno no haya recogido estas propuestas, incluso que haya cometido errores de todo tipo, tanto de forma como de fondo -no los voy a enumerar-, no justificaba votar en contra del estado de alarma; no había otra alternativa mejor a este estado de alarma ni tampoco hemos pretendido hacer un cambio de cromos. Esta vez, por fin, han tenido en cuenta de verdad las peticiones de delegar en las comunidades autónomas las medidas particulares de cada una en su territorio, como ha venido reclamando el Gobierno de Cantabria desde la tercera prórroga.

A partir de ahora, viene una nueva etapa. Se han tomado numerosas medidas, que han sido acertadas, durante estos meses, en general todas de carácter temporal y necesarias para compensar las consecuencias sociales y económicas derivadas del confinamiento y de la brusca paralización de la actividad económica. Pero el hecho es que la crisis acaba de empezar, que va a durar, que afecta a todas las capas de la sociedad y que se necesita cuanto antes un plan de recuperación, y lo más consensuado posible. En el PRC queremos mantener la coherencia y aportar ideas y sugerencias para este plan y en beneficio de todos. Estoy aquí para defender los intereses de Cantabria y para aportar nuestra receta. Durante veinticinco años en Cantabria se han conseguido acuerdos para gobernar, y siempre se han desarrollado programas moderados, lejos de los extremos. Por eso, en Cantabria ha habido estabilidad política, sin crisis de Gobierno. Los ciudadanos han pasado esta grave crisis sin problemas añadidos de carácter político, con medidas sociales que han servido para paliar situaciones dramáticas, como ha ocurrido en toda España. Nosotros no estamos en la estrategia del acoso y derribo, pero también le digo que nos tendrá de su parte siempre que se tomen medidas razonables para toda España y que se cumplan los compromisos con Cantabria, que son totalmente coherentes con la recuperación nacional e incluso con los criterios de la Unión Europea. Pero para nuestro partido lo primero es Cantabria. Yo he tenido ocasión ya de expresar en esta tribuna durante estos últimos meses lo que se puede esperar de nosotros; ya lo saben, como también lo sabe la mayoría de los españoles a través de Miguel Ángel Revilla, cuyas opiniones son sobradamente conocidas en toda España. Por eso, señor Sánchez, en Cantabria van a


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tener que hacer un gran esfuerzo si quieren recuperar la confianza que los ciudadanos necesitan poner en sus gobernantes, y no es tan complicado. Apliquen el sentido común, pongan los pies en el suelo, tomen medidas realistas y, sobre todo, escuchen a toda la sociedad y no solo a los partidos que tienen un dudoso apoyo en todas las medidas que trae usted aquí y que, probablemente, ni siquiera tengan los mismos objetivos que su propio partido.

La señora PRESIDENTA: Señor Mazón, tendría que terminar, por favor.

El señor MAZÓN RAMOS: Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias.

Tiene la palabra el señor Martínez Oblanca.

El señor MARTÍNEZ OBLANCA: Muchas gracias, señora presidenta.

Permítanme que, desde Asturias, me haga eco de una buena noticia: el Premio Princesa de Asturias de la Concordia acaba de ser concedido a los sanitarios españoles que lucharon en primera línea contra el COVID. (Aplausos). Sirva este importante reconocimiento a la labor de tantísimos profesionales que arriesgaron y dieron su vida por atender la salud de los demás en esta pandemia tan contagiosa. (Aplausos).

Señor Sánchez, afrontamos en esta sesión plenaria la que, presuntamente, será la última solicitud de prórroga del estado de alarma, que llevará a los españoles a completar más de tres meses de medidas excepcionales como consecuencia de la trágica pandemia del COVID-19, cuyas víctimas mortales han sido, sistemáticamente, reconvertidas en estadísticas de quita y pon a conveniencia del Gobierno, y los contagiados también.

Al igual que en prórrogas anteriores, he presentado una propuesta de resolución que doy por defendida y, vistos los precedentes, doy también por rechazada. Así que corresponderé con mi voto contrario a esta sexta petición para prolongar el estado de alarma, que es innecesario para proteger la salud pública porque el Gobierno dispone de amplios instrumentos en nuestra legislación ordinaria, tal y como ya le han recordado anteriormente algunos portavoces. Otros portavoces condicionan su apoyo con pactos parlamentarios en los que priman todo tipo de favores, ventajas y sinecuras políticas para los territorios que representan, haciendo trizas, de la mano del Gobierno, la España de la igualdad.

Señor Sánchez, dos años después de su llegada a la Presidencia, todo lo que podía ir mal a los españoles ha ido a peor, excepto a sus socios, que continúan sacando rentabilidad siempre a costa del resto. Por eso, resulta falsa su masiva propaganda de que los españoles salimos más fuertes de esta tragedia del coronavirus. Tenemos 43 000 fallecidos; el paro disparado; la industria zozobra; Nissan-Barcelona y Alcoa-Lugo, cerradas; el turismo y el comercio hundidos; los autónomos destrozados; y el futuro de España a suertes en una mesa de juego de envite. De ahí que la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, creada aquí, en el Congreso, también con el Gobierno de por medio, no sea la fórmula ni la composición adecuadas para diseñar la respuesta de España a la calamidad que se cierne sobre sectores clave para el crecimiento y el empleo, y para atender las inmediatas necesidades de los españoles.

Finalmente, quiero señalar que, tras el último escándalo protagonizado estos días por el ministro del Interior, atropellando ilegalmente a acreditados servidores del orden y la ley, el Gobierno ha conseguido que se cumpla la maldición aristotélica de no ser creído, aunque diga la verdad, que seguro que tampoco es el caso.

Muchas gracias, señora presidenta. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Martínez Oblanca. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias.

También por el Grupo Parlamentario Mixto, y en último lugar, tiene la palabra señor Guitarte Gimeno.

El señor GUITARTE GIMENO: Gracias, presidenta.

Señorías, siento no haber podido acudir a los últimos plenos por haber estado convaleciente de una intervención quirúrgica, pero eso casualmente me ha permitido actuar como un ciudadano de a pie más y transmitirles lo que piensa la calle, lo que pensamos muchos desde la calle. Se siente verdadera indignación y tristeza por lo que está sucediendo aquí en cada debate del estado de alarma. La sanidad, la salud de


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los españoles, parece pasar siempre a un segundo plano y se debate cualquier otra cosa que no es el problema crucial, sobre todo cuando el virus todavía está en la calle y todavía sigue matando. Se negocian cosas -en función de los apoyos o de las abstenciones- que no tienen nada que ver y para las que habría otro momento y, por otra parte, también a veces se traen cosas desde el Gobierno que ignoran que estamos en un Estado autonómico. Se debería tener en consideración ya desde el punto de partida la condición autonómica del Estado o que la realidad española es tan diferente que, desde y por las grandes ciudades, no se puede legislar para todo el territorio como si fuese único; debería haber desde el principio una legislación diferenciada en cada caso, que no obligase a los demás grupos a negociar su apoyo en función de rectificaciones, ya que algunas de ellas podrían haberse hecho ya de oficio por el propio Gobierno. No obstante, nosotros, como hemos hecho todas las veces anteriores, apoyaremos la prórroga del estado de alarma por coherencia porque, como hemos manifestado en las otras ocasiones, entendemos que viene respaldado por un criterio científico y médico que apoyamos, y porque para nosotros la salud de los españoles nunca va a estar por detrás de nuestros intereses partidistas.

Sí queremos hacer constar también que, aunque decimos que aquí no se debe hablar de estas cosas, obviamente nosotros damos nuestro apoyo y lo hemos dado sin ninguna condición. Nosotros nunca hemos negociado - en ningún momento- nuestro apoyo a cambio de algo. Sí que es cierto que en el ámbito que corresponda y cuando corresponda -imaginamos que será una vez superada esta tremenda crisis nacional- querremos hablar de las cosas que nos trajeron aquí, de las soluciones para Teruel, para Aragón y para el conjunto de la España vaciada, pero siempre hemos reconocido que los debates de prórroga del estado de alarma no son el sitio.

Hay un elemento trascendental que creemos que va a cambiar, como ha anunciado el presidente, bastante las cosas, y es la ayuda de la Unión Europea, los fondos europeos que van a llegar. Probablemente esto va a tener que acelerar todos los procesos que tenemos en marcha, incluso procesos nuevos porque habrá que invertir todo ese dinero de manera acertada, a lo sumo en una década. Yo creo que es el mismo plan y el plazo más o menos hasta el 2027. Es, decir, lo que teníamos previsto en siete años habrá que multiplicarlo con muchos más fondos y hemos de acertar. Nosotros vemos con preocupación que la tendencia ahora sea salir de donde estamos, pero salir para volver a la normalidad anterior y queremos poner en evidencia una tremenda paradoja. Con el modelo de desarrollo que estábamos funcionando, en un momento determinado elegimos entre un sistema de poblamiento que podríamos calificar de pocas ciudades y muy densas frente a mayores ciudades y menos densas. El problema de densificación trae consigo los problemas de contaminación, los problemas sanitarios, los problemas de una movilidad exacerbada, y vamos a dedicar los fondos a solucionar esos problemas generados por una decisión previa cuando, si la cambiásemos, no habría problemas ni fondos que destinar a solucionarlos. No habría que tener una medicina absolutamente tecnificada porque no habría problemas respiratorios ni muchos otros problemas que ahora tenemos.

La señora PRESIDENTA: Señor Guitarte, tendría que terminar, por favor.

El señor GUITARTE GIMENO: Meditemos, veamos que el esfuerzo de cambiar a otro modelo de desarrollo puede ser más efectivo, muchísimo más barato y eficiente para el conjunto de España, y tengamos inteligencia en acertar en el conjunto de las soluciones.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Guitarte. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, Conchi.

Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Lastra Fernández.

La señora LASTRA FERNÁNDEZ: Gracias, señora presidenta.

Presidente, señorías, los datos mejoran, y lo digo sin ningún triunfalismo y sí con mucha responsabilidad porque sigue habiendo decenas de infectados cada semana y el virus sigue entre nosotros. Pero, después del mayor esfuerzo colectivo que hemos realizado, hoy podemos decir con certeza que estamos doblegando a la pandemia y podemos pedir la última prórroga del estado de alarma.

Cada vez que en estos meses he comparecido en esta tribuna, mis primeras palabras han sido para recordar a las víctimas y a sus familiares y también para agradecer al personal sanitario y de los servicios públicos su trabajo contra el virus, y quiero reiterar una vez más ese agradecimiento. Permítanme añadir hoy mi gratitud a otras personas a las que pocas veces mencionamos, pero que han sido y son decisivas


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en la lucha contra la pandemia. Quiero dar las gracias desde esta tribuna a los miles de alcaldes, concejales, consejeros y presidentes de comunidades autónomas, que durante estos meses se han sumado a un esfuerzo que tenía que ser de todos para tener resultado. Gracias a los partidos y dirigentes, que también en esta Cámara han permitido sacar adelante disposiciones necesarias para enfrentarnos al mayor reto que hemos conocido.

Señorías, permítanme que aproveche este último debate sobre la prórroga del estado de alarma para reivindicar el valor de la política y la importancia de las instituciones. La política y las instituciones -lo creo firmemente- son las únicas herramientas que tenemos para hacer frente como comunidad a los retos que se nos presenten, y sin el estado de alarma -aprobado y prorrogado en esta Cámara- no habríamos doblegado la curva de la pandemia. Pero hemos hecho mucho más, en estos meses hemos convalidado en esta Cámara numerosos reales decretos-leyes, medidas en el ámbito de la salud pública, en el económico y en el laboral, para proteger el empleo con los ERTE, para proteger a los trabajadores, para proteger a los autónomos, para proteger a las familias -asegurando la electricidad y el agua, también la vivienda-, para proteger a las víctimas de la violencia de género, para ayudar al empleo agrario, para proteger al sector cultural. Avanzar y proteger, porque es lo que hacía falta y lo que había que hacer. Las instituciones importan, y conviene decirlo en este tiempo en que tanto se empeñan en degradar la política. La política es la mayor palanca transformadora de la que disponemos para crear una sociedad más justa. Esa es la vocación con la que hemos creado la Comisión de Reconstrucción -de la que debe salir un proyecto de país para España, con la participación de todos los demócratas- y esa es la convicción con la que, cuando más falta hace, el Consejo de Ministros ha aprobado el ingreso mínimo vital.

Señorías, la falta de libertad tiene muchos rostros y muchas formas -todas ellas dolorosas- y la pobreza es una de esas formas. La pobreza es lo contrario de la libertad porque no es libre quien tiene que elegir entre pagar sus medicamentos o pagar la comida de sus hijos; no es libre quien tiene que elegir entre un sueldo de miseria o el desempleo; no es libre quien tiene que elegir entre la precariedad o el exilio económico, entre dormir bajo un techo o un plato de comida. En nuestro país, un 21,5 % de la población sufre pobreza severa, 500 000 niños y niñas viven en hogares bajo el umbral de la pobreza, hogares sin ningún tipo de ingresos ni ayudas que han empeorado con la crisis sanitaria. Y, señorías, la polarización no es solo política o partidista, hay zonas de nuestro país que tienen el triste récord de estar entre las más desiguales de Europa, hay sectores excluidos que apenas participan en la política. Basta mirar los porcentajes de abstención en algunos barrios de las grandes ciudades. Cuando aumenta la distancia entre grupos sociales, las diferencias acaban convirtiéndose en divisiones y fosos que nos separan. La desigualdad, que crece en algunas zonas de nuestro país, limita la democracia, pero también nos separa, nos divide y nos enfrenta. Por eso creo que la dignidad y la calidad de una democracia no se mide por lo que disfrutan quienes más tienen, sino por lo que ofrece a quienes más necesitan, y con el ingreso mínimo vital seremos un país más digno, sin duda, pero también un país más unido y más libre. Esa es la política que merece la pena; esa es la política que nos trajo a esta Cámara a buena parte de nosotros y la que se espera que hagamos.

Hoy estoy orgullosa de pertenecer al partido que, de nuevo, ha impulsado la libertad y la justicia en España. Mi agradecimiento al presidente y a todo el Gobierno, y permítanme que particularice este agradecimiento en una persona: nada de esto habría sido posible sin tu convicción y sin tu empeño, muchas gracias, María Luisa Carcedo. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista). Esta es la buena política, esta es la política que se espera de nosotros.

Señorías, vivimos tiempos de incertidumbre en los que mucha gente teme por su futuro o el de su familia. Hay partidos que se enfrentan a esta realidad de una forma perversa lanzando ese temor sobre otros, convirtiéndolo en rencor y atizando el odio. Y hay partidos y dirigentes que deciden cambiar las cosas y convertir el temor en esperanza. En estos meses, nuestro país ha actuado como una comunidad de ciudadanos unidos. Hoy empezamos a recoger la esperanza del trabajo que hemos hecho, pero he escuchado atentamente las intervenciones que me han precedido y he comprobado con preocupación -como otros portavoces- que a medida que la crisis sanitaria desescala, el extremismo escala. Y hay quienes se empeñan en transformar esa unión en confrontación. Creo que ese también es un reto al que debemos plantar cara, con serenidad y seguridad, pero con determinación.

Señorías, la pandemia nos ha obligado a millones de españoles a ponernos una mascarilla, pero también ha hecho que unos pocos se quiten la careta. Dirigentes que defienden abiertamente el machismo, la homofobia, el racismo y el autoritarismo se encuentran en las instituciones. Señor Casado, hace ya casi un año le advertía de que usted tenía la llave. De usted depende -le decía entonces- que tenga un sitio


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en las instituciones o que vuelva a los márgenes de la historia. Usted tiene dos opciones -le decía-: o plantar cara al extremismo o agachar la cabeza. Mire, lleva meses agachando la cabeza ante la ultraderecha; meses en los que les han abierto las puertas de las instituciones y han adoptado tanto su discurso y su forma de hacer política que se hace difícil distinguir uno de otro. ¿Cree usted que ha valido la pena? ¿Cree usted que el autoritarismo, la división y el odio que siembra la ultraderecha ha aumentado o ha descendido en estos meses, señor Casado? ¿Cree que la ultraderecha está más civilizada y es más sensata?

Hoy, señor Casado, le hemos visto solo y cada vez más cerca de la esquina del extremismo, ya solo le queda VOX. Eso es lo que ha logrado en estos meses de apaciguamiento del extremismo y no es ahí donde debería estar el principal partido de la oposición, porque usted no se suma, pero el país está en marcha; el Congreso sigue haciendo su trabajo. El diálogo entre el Gobierno y las comunidades autónomas funciona también con prácticamente todas las comunidades en las que su partido gobierna. Nunca en la historia de la democracia se habían celebrado tantas conferencias de presidentes. Nunca han ido todos y cada uno de los presidentes autonómicos convocados. El diálogo se extiende también a todas las instituciones, el Gobierno ha convocado en sucesivas ocasiones a la Federación Española de Municipios y Provincias, también a los agentes sociales para tratar temas importantes para los trabajadores, como son los ERTE o la transición hacia la nueva normalidad. Lo decía hace un momento, las instituciones funcionan, pero luego llega el Pleno, se encienden las cámaras, entra usted en escena y llegan sus descalificaciones, su desmesura y sus desatinos. Hoy hemos vuelto a asistir a un nuevo rosario de ellos. Y mire, no se trata tampoco de venir aquí con reproches porque creo que lo que ustedes han dicho y hecho estos días se descalifica solo. Pero sí quiero decir que da usted una imagen de la política que no se corresponde con la realidad de nuestro país y que nos daña a todos. Daña a la democracia.

Hay quien dice que ustedes se están equivocando, que lo que hacen es un error; pero no es un error, es una estrategia. Una estrategia que ustedes llevan más de veinte años practicando; cada vez que la izquierda llega al Gobierno, la supuesta moderación de la derecha salta por la ventana y empieza la confrontación más descarnada. Lo hicieron en los noventa contra Felipe González, lo confesaba el señor Anson, ¿lo recuerda? Para terminar con González se rozó la estabilidad del Estado, decía entonces. Lo hicieron contra el Gobierno de Rodríguez Zapatero alentando delirantes y peligrosas teorías de la conspiración en las que nos llegaron a llamar terroristas, ahora se lo llaman a nuestros padres. Y lo hacen ahora, señor Casado, desde el primer día de la legislatura, con todo tipo de improperios que no merecen ser repetidos, generando una tensión que no se había visto en España desde -seguro que lo adivina usted- la última vez que ustedes perdieron las elecciones. Porque de eso se trata, ¿verdad, señor Casado? Para usted esto no va de salud pública ni de la peor crisis sanitaria que hemos conocido, para usted esto va de lo mismo de siempre: o gobierna la derecha o convierten la política y las instituciones en un campo de batalla. Deje caer España que ya la levantaremos nosotros; en eso se resume todo. De nuevo, han decidido convertirse en el mayor agente de desestabilización de España. Esa es su estrategia y ya es hora de decirlo abiertamente, pero, señor Casado, le voy a decir algo que quizás le choque: España no es de la derecha, el Estado no es suyo. Quién forma Gobierno no lo decide ni usted ni su partido, lo deciden los ciudadanos y fueron muy claros, y usted lo que debería hacer es respetarlo porque en eso consiste la democracia. Ya basta de irresponsabilidad, España no va a caer por más que se empeñen, ¡y ya está bien!

Está usted atizando un fuego que no puede controlar. Le voy a decir cómo funciona: VOX dice que vivimos en una dictadura, pero todo el mundo sabe que viven de decir barbaridades y que no hay que hacerles mucho caso. Pero entonces llega usted o Ayuso o Álvarez de Toledo y repiten lo mismo que la ultraderecha les apunta: que vivimos en una dictadura o en un despotismo -como dijo usted hace unos días en esta misma tribuna-, y ese es el verdadero peligro porque, cuando usted repite lo que le apunta la ultraderecha, el mensaje llega a millones de personas que le consideran un político serio de un partido serio. Y, entonces, sus descalificaciones en esta Cámara se convierten en gritos en la calle, y los gritos y los insultos nunca buscan convencer; buscan silenciar y amedrentar. Y cuanto más altos son esos gritos, menos espacio hay para la palabra. Y si se reduce el espacio para la palabra, las instituciones se resienten, la política se degrada y la antipolítica se extiende. (Aplausos).

Hacer oposición es lo que se espera de ustedes, se lo he dicho varias veces. Confrontar con el Gobierno sabemos que es lo que toca y lo que esperamos, incluso con dureza, pero, señor Casado, en su escalada al extremismo han pisoteado ustedes todas las líneas rojas. Cuando la señora Álvarez de Toledo dice que tenemos una agenda autoritaria, cuando la señora Ayuso dice que vivimos en una dictadura,


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cuando el señor García Egea dice que tenemos planes totalitarios, no están haciendo oposición; están socavando las instituciones y degradando nuestra democracia. Usted, señor Casado, ha llegado a decir que el presidente legítimo del Gobierno es el mayor traidor que tiene España; que activarán las medidas necesarias para frenar la alta traición de Sánchez a España -y cito literalmente-; que Pedro Sánchez es un presidente ilegítimo. Hace unos días, en esa misma tribuna dijo que el presidente del Gobierno es un déspota. La única política que ustedes conocen es la de la tierra quemada, pero a lo que pegan fuego es a las instituciones, ¡y ya está bien!

A lo largo de cuatro décadas millones de españoles han votado al Partido Socialista. Con este partido en el Gobierno se han extendido derechos y libertades: la Ley de dependencia, la Ley de matrimonio igualitario, las políticas de igualdad, la Ley integral contra la violencia de género, ahora el ingreso mínimo vital. ¿Alguien recuerda algún derecho reconocido por ustedes, alguna libertad ampliada por ustedes? ¿A quién pretende convencer usted de que somos una amenaza para la libertad, para quién habla usted, señor Casado? Porque creo que esa es una pregunta interesante y bastante clarificadora.

Mire, España tiene un problema con la ultraderecha, es cierto, pero otro problema más serio es el miedo que usted le tiene a la ultraderecha: miedo a que VOX le quite más votos, miedo a que falle una estrategia que buena parte de su partido no apoya. Señor Casado, el miedo no lleva a las mejores decisiones, y usted tiene demasiado miedo a plantar cara a la ultraderecha, por eso le sujeta el altavoz y agacha la cabeza. Se lo digo una vez más: ponga su estrategia de confrontación a cualquier precio en cuarentena, es un peligro para la democracia. Y, por cierto, no son más españoles quienes votan a la derecha que quienes defienden la sanidad pública; no son mejores españoles quienes se manifiestan con cochazo que quienes lo hacen con batas blancas; no son mejores españolas quienes se manifiestan contra el Gobierno que quienes lo hacemos el 8 de marzo. Lo bueno de conocerles es que además se les ve venir de lejos. (Aplausos).

Hace ocho años aprovecharon la crisis financiera para aumentar la desigualdad entre los que más tienen y los que menos tienen, y ahora quieren aprovechar la crisis sanitaria para frenar la lucha de las mujeres, para frenar la lucha de todos los 8 de marzo, para frenar la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, y no se lo vamos a permitir; las mujeres no serán las perdedoras de esta crisis; aquí hay un Gobierno feminista para evitarlo. (Aplausos). Dejen esa estrategia de alentar el extremismo y sembrar rencores, le irá mejor a usted y le irá mejor a España.

Señorías, la equidistancia no puede ser la máscara de la antipolítica ni de la política antidemocrática. En todo el mundo se extiende una verdadera internacional de la extrema derecha y quienes crean que pueden jugar con ese fuego acabarán quemándose. No hay punto medio entre quienes defienden la democracia y quienes la atacan; no hay un punto equidistante entre cavar fosos de rencor y tender puentes entre los ciudadanos, como hace el ingreso mínimo vital y como han hecho antes otras políticas de ampliación de derechos y libertades. No se puede ser demócrata sin condenar el autoritarismo, la intolerancia y la discriminación. A ese virus no se le combate con mascarillas, pero sí se le combate con responsabilidad, sí se le combate con unidad, sí se le combate con coraje, con principios y con valores.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie, y de los miembros del Gobierno).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Lastra. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores).

Tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Muchas gracias, señora presidenta.

Señorías, gracias por las aportaciones y por el tono del debate en esta última y definitiva prórroga de quince días más para vencer la emergencia sanitaria. Les expresé en mi primera intervención algo que voy a cumplir en esta réplica, y es que no respondería ni con provocaciones ni tampoco con insultos ni acusaciones gruesas. Esta Cámara, como bien ha dicho antes la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, tiene que romper la cadena del odio no respondiendo a la provocación. Todos podemos hacer algo muy importante por encima de los partidos que aquí están representados e incluso también de las ideologías que legítimamente cada cual defiende, al servicio de las personas, bloqueando este tipo de mensajes con una respuesta que mencioné en mi primera intervención y que me gustaría volver a recordar, y es expresando un no rotundo al odio y un no rotundo al insulto cada vez que se produzcan. Desgraciadamente, de nuevo hemos tenido una buena prueba de esa forma de hacer política, una forma


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de política vinculada con el odio, con la discordia, con la fractura; en definitiva, con el socavamiento, como decía antes la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, de los principios más elementales de concordia, convivencia, de respeto y tolerancia. No será mi caso ni tampoco, afortunadamente -y en eso me siento bien reflejado-, el caso del Grupo Parlamentario Socialista, que aboga por otro tipo de hacer política, y eso es algo que quiero reconocer en primera persona en la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista. (Aplausos).

En todo caso, señorías, sí quisiera comenzar con un asunto en el que, en fin, ha habido dos grupos parlamentarios que se han sentido algo aludidos, y del que, además, han hablado mucho de una u otra manera en sus intervenciones, el 8 de marzo; en fin, el 8 de marzo es la nueva conspiración para la derecha y la ultraderecha. Miren, el día 8 de marzo, señorías, señor Casado, señor Abascal, señor Abascal, señor Casado - en fin, tanto da, tanto monta, monta tanto- (aplausos), como decía, el día 8 de marzo, se celebraron manifestaciones del Día Internacional de la Mujer y la igualdad entre hombres y mujeres en todo el mundo. En Berlín, por ejemplo, se manifestaron cientos de miles de personas. ¿De quién fue la culpa, de Merkel o del doctor Simón, señor Casado, señor Abascal? En Nueva York, otros miles, ¿es culpa, señor Abascal, señor Casado, de Trump o del ministro Marlaska? En Santiago de Chile se produjo la manifestación más numerosa en el mundo, con dos millones de asistentes, y yo les pregunto si fue culpa del presidente Piñera o del delegado del Gobierno en Madrid, señor Abascal, señor Casado, señor Casado, señor Abascal. En París, cientos de miles de personas se manifestaron ese 8 de marzo. ¿De quién fue culpa, señor Casado, señor Abascal, señor Abascal, señor Casado, del presidente Macron o del Gobierno de España? Desde Bombay hasta Lisboa, desde Londres hasta Yakarta, nadie sabía lo que se nos venía encima, señorías; así fue, tampoco ustedes. Sucedió lo mismo en todas partes. Levanten la cabeza, por tanto, señorías. La diferencia no está en lo que ocurrió entonces; la diferencia está entre quien lucha contra el virus y quien utiliza de mala fe el virus para hacer política partidista, como están haciendo el Partido Popular y la ultraderecha de VOX. (Aplausos). El problema no es el feminismo, el problema es la mentira y la provocación, señor Casado, señor Abascal, señor Abascal y señor Casado. No usen el COVID como excusa porque a ustedes nunca les gustó la igualdad de género, ni antes ni después de la pandemia del COVID. En estos más de ochenta días es verdad que se han deslizado por una pendiente muy peligrosa, señorías del Grupo Parlamentario Popular. El señor Casado está desnudo, hoy ha vuelto a demostrarlo desde esta tribuna. No ganará nada utilizando este dolor y, si me permite que le dé un consejo, no se sume al señor Abascal, hace pequeño a su partido y hace grande a la ultraderecha. (Un señor diputado: A Bildu.-Aplausos.-Rumores).

La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): De todas formas, tampoco entiendo muy bien esta fijación, lo he dicho en alguna otra ocasión, señor Casado, señor Abascal, señor Abascal, señor Casado. Tienen ustedes una fijación con el feminismo y con el 8 de marzo. ¿Pero por qué? ¿Por qué tienen ustedes una fijación con el feminismo y con el 8 de marzo, señorías? (El señor Echániz Salgado pronuncia palabras que no se perciben).

La señora PRESIDENTA: Señor Echániz, por favor.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Solamente les hago una pregunta, señorías. ¿Por qué solo ustedes en todo el mundo, el Partido Popular y la ultraderecha, relacionan feminismo con COVID? ¿Por qué? (Protestas). Esto respecto a su obsesión con el 8 de marzo.

Dejen que les hable ahora de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que merecen todo mi respeto y todo mi reconocimiento. Este es un Gobierno que, por ejemplo, en estos dos años que llevamos -por cierto, han hecho una referencia y luego me detendré por un instante, señor Casado y señor Abascal, en la moción de censura- ha aprobado una oferta pública de empleo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que va a aumentar la tasa de reposición en un 120 %; este es un Gobierno que hace muy pocos días aprobó el tercer tramo de equiparación salarial de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; este es un Gobierno que ha puesto la mayor cantidad de inversión púbica en la rehabilitación, la reconstrucción y la dignificación en consecuencia de las instalaciones, en definitiva, de las infraestructuras en las que desarrollan y desempeñan su labor la Guardia Civil y la Policía Nacional; y este es un Gobierno, señorías, que respeta y ha respetado siempre la independencia judicial, siempre.


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Señor Casado, yo se lo voy a decir de una manera muy clara para no dejar dudas: con este Gobierno no ha habido ni habrá nunca una intrusión política en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. (Aplausos).

Señor Casado, señor Abascal, no somos iguales, afortunadamente no somos iguales, no solamente para nosotros, sino también para la democracia. Lo he dicho antes, lo importante son acuerdos entre diferentes, no acuerdos totales. No somos iguales, señor Casado, señor Abascal, pero sí les puedo garantizar una cosa a los españoles: mientras gobiernen el Partido Socialista y Unidas Podemos en este Gobierno de coalición, con este Gobierno no se va a producir nunca, nunca, nunca una mal llamada Policía patriótica. (Aplausos). Por más que busquen no van a encontrar, señor Casado, señor Abascal, una mal llamada Policía patriótica en este Gobierno, es decir, un destacamento de policías con equipos y con sede propia y consagrado ¿a qué? No a defender el interés general, a defender las actividades del Partido Popular, incluso la persecución de adversarios políticos y el encubrimiento de corrupciones varias de su partido cuando gobernaba este país. (Aplausos). ¿Y saben lo que pasa, señorías? Lo que ocurre es que el ministro del Interior que está destapando toda esta mal llamada Policía patriótica y que está colaborando con la justicia es el ministro Marlaska, y por eso ustedes le atacan. (Aplausos). Si a usted le parece mal que los ministros del Interior o de cualquier otro departamento formen sus equipos de acuerdo con criterios de confianza (rumores), se lo podría haber dicho al exministro del Interior, el señor Fernández Díaz, que removió los mandos que estimó, como otros; sin embargo, usted calló cuando era portavoz del Partido Popular. Y ya que manifiesta tanto interés por el Poder Judicial, ¿podría empezar por desbloquear la renovación del órgano de gobierno del Consejo General del Poder Judicial? (Aplausos). Así demostraría tener un cierto criterio y una cierta utilidad como principal partido de la oposición.

En todo caso, señoría, esto es como clamar en el desierto. Yo lo siento, pero no es la primera, ni la segunda, ni la tercera; son ya seis veces las que he acudido a esta tribuna para apelar a la unidad, para no caer en la provocación; en definitiva, no caer en esa confrontación a la que, como bien decía antes la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, siempre nos tiene acostumbrada la oposición de derechas cuando está en la oposición. Pero bajo su liderazgo, señor Casado, el Partido Popular y el acrónimo PP se han convertido en otra cosa bien distinta; ustedes son el partido de la provocación permanente, y en esa provocación, señor Casado, le puedo asegurar que yo nunca estaré.

Usted ha hecho referencia, además, a la moción de censura; una moción de censura, por cierto, legítima, democrática y constitucional. También le recuerdo, señor Casado, que ha hecho como una suerte de gap, una suerte de salto de dos años a esta parte y se ha olvidado de que yo ahora soy presidente del Gobierno no por una moción de censura, sino por el voto directo de los españoles; no una, ni dos, ni tres, ni cuatro, señor Casado; cinco veces. (Aplausos).

Dice el señor Casado que yo soy el presidente del Gobierno con menos apoyo parlamentario de la historia democrática. No lo sé, habría que verlo; me fio de su palabra, aunque sea por una vez (rumores), y sin que sirva de precedente. Pero le diré una cosa, usted ha perdido cinco veces las elecciones en un año; eso es todo un récord. Y da la sensación de que tiene bastante prisa por perder las sextas. Pues mire, tiempo habrá de elecciones; pero ahora es tiempo de legislatura y cuatro años va a estar gobernando esta izquierda y este Gobierno de coalición. (Aplausos).

Ustedes ponen en cuestión todo. Siguen la estrategia de la ultraderecha; ponen en duda las cifras de contagiados, ponen en duda las cifras de fallecidos. En fin, se inventan las cifras de los trabajadores que están acogidos a los expedientes de regulación temporal de empleo; no leen nada, señor Casado. Fíjese, usted ha hablado aquí de todo tipo de aves, de patos cojos... Otro gallo nos cantaría al conjunto de la democracia española si usted atendiera, señor Casado, al interés general y no al interés de la ultraderecha. En todo caso, señoría, dado que usted siempre ha hablado de las cifras de fallecidos y siempre ha reprochado al Gobierno de España no haber aprobado el luto, me imagino que usted estará satisfecho y contento -aunque sea con el dolor que, lógicamente, todos compartimos- de que llevemos dos días sin fallecidos por el COVID. Es que, si no, daría la sensación, señor Casado, de que usted lo único que hace es utilizar los muertos contra el Gobierno de España, como, por cierto, siempre ha hecho el Partido Popular cuando ha estado en la oposición; eso es lo que siempre han hecho.

Señorías, hoy estamos debatiendo la última prórroga del estado de alarma. Creo que esta es una magnífica noticia que me gustaría compartir con sus señorías; es una magnífica noticia porque significa, en primer lugar, que estamos avanzando en la superación de la peor emergencia sanitaria que ha sufrido nuestro país en estos últimos cien años -se dice pronto, cien años-, y también significa que tenemos una oportunidad -y a eso es a lo que apelo, señorías del Grupo Parlamentario Popular-, la de cambiar


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el tono del debate, la de evitar al país en el futuro alguno de los momentos poco o nada edificantes que ustedes han protagonizado desde esta tribuna, tanto el Partido Popular como la ultraderecha de VOX. Hoy, con su nueva negativa a prorrogar el estado de alarma, señor Casado, es incapaz incluso de tener una abstención propositiva, de entrar a negociar algo con el Gobierno de España. Ustedes no, ustedes ya dicen que no, se desentienden de su responsabilidad de Estado, y con ello lo que están haciendo es generar muchísima zozobra en el debate público y en la política española. Han dado la espalda -se lo dije en la última sesión de control- a la responsabilidad de Estado, y ustedes lo que han decidido es seguir la estrategia de la ultraderecha. Insisto, con esa estrategia hacen pequeño a su partido y hacen grande a la ultraderecha.

El guion de la ultraderecha es el que describe, es el que hemos visto y es el que seguimos viendo, por cierto, como se ha dicho por parte de otros intervinientes, en otros países. No es más que el triste reflejo de un mal de nuestro tiempo que todos los demócratas, seamos del signo que seamos, en el país que sea, debemos unirnos para combatir. Lo decía el señor Errejón, lo ha dicho antes desde la tribuna, y yo lo comparto y me solidarizo con las manifestaciones que se está produciendo en Estados Unidos, porque, evidentemente, todos estamos muy preocupados con ese debate tan autoritario y esas formas tan autoritarias que se está planteando en respuesta a unas movilizaciones que tienen en su génesis algunos de los elementos más difíciles en la construcción de un gran país que respetamos -y que, desde luego, yo respeto-, que es Estados Unidos.

La lealtad que le vengo reclamando, en todo caso, señor Casado, desde el primer día no tiene que ver con la intensidad de la crítica. Se puede gritar mucho y no tener razón o no atender a razones. Esa intensidad de la crítica la comprendo y la asumo, como parte imprescindible del juego democrático, pero tiene que ver también con algo mucho más sencillo y es no utilizar, como he dicho antes, la tragedia y el dolor con fines partidistas y hacer propuestas para reconstruir España con urgencia. En definitiva, señor Casado, ¿qué es lo que le estoy pidiendo? Que vuelva a la política, con sinceridad, con lealtad, pero vuelva usted a la política. Se acabó el berrinche, señor Casado; asúmalo, hay cuatro años por delante de legislatura como consecuencia, por cierto, de cinco elecciones que ustedes han perdido, dos de ellas elecciones generales. Acuérdese de lo que le decía: Hola, soy Pablo Casado, y he perdido cinco elecciones en un año. Un poco de humildad y empecemos a trabajar por el interés general del país. España necesita estabilidad y gestión, señorías, y eso es lo que toca y se la vamos a dar pese a ustedes, señor Abascal, señor Casado, se la vamos a dar.

Tras la desescalada, vamos a centrarnos en lo que toca, que es la reconstrucción, la recuperación social y económica. Le sigo tendiendo la mano, aunque sea un ejercicio ya hasta incluso más de una cierta nostalgia de algunas cosas que yo, por ejemplo, con todas las discrepancias que tuve con el señor Rajoy, ojalá pudiéramos entendernos la mitad de lo que yo me entendí con el señor Rajoy en circunstancias también muy complicadas. (Protestas.-Rumores).

La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez PérezCastejón): Señor Abascal, entiendo que el señor Casado se lo pone muy difícil, qué le vamos a hacer, se lo pone complicado. ¿Dónde se sitúa usted si no es al extremo del extremo del extremo después de escuchar al señor Casado? Le digo una cosa, dos no discuten si uno no quiere, y no voy a entrar en ninguna de las provocaciones que usted ha hecho aquí. Bastante tengo con el señor Casado que viene hasta decir, incluso, que estamos viviendo una suerte de dictadura constitucional. Dictadura y constitución es un oxímoron, señor Casado. En todo caso, sí me gustaría recordarle algunas cosas, porque usted también se ha obcecado mucho con el 8 de marzo. La verdad es que usted ha subido a esta tribuna para defender el orgullo gay; todavía no el feminismo, a ver si va paso a paso, aunque sea centímetro a centímetro y vamos avanzando y no retrocedemos, señor Abascal. (Aplausos). Fíjese, le voy a enumerar algunos de los acontecimientos que se celebraron ese fin de semana del 8 de marzo, señor Abascal. Hubo cinco partidos de Primera División -cinco partidos-; cinco partidos de Segunda División; una final de la Copa de la Reina de Baloncesto; cinco partidos de la ACB, de la Liga Profesional de Baloncesto; hubo múltiples congresos -no digo el suyo-, uno de educación en Ifema y, efectivamente, hubo congresos de partidos políticos, de su partido, incluso con personas contagiadas. (Protestas).

La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.


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El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Ustedes, señorías del Partido Popular y señorías de VOX, no están de acuerdo con el Día Internacional del Trabajo ni con el Día del Orgullo Gay ni con el Día de la Igualdad de Género, que es el 8 de marzo. Ustedes rechazan celebrar todo aquello que mayoritariamente los españoles celebran en las calles cuando tienen ocasión, que son los derechos que hemos conquistado durante estos más de cuarenta años de democracia. En fin, la pregunta que dejo en el aire -porque tiene respuesta, no es retórica, señor Casado y señor Abascal- es por qué nuestro país tiene la calamidad de que la derecha y la ultraderecha son los únicos dos partidos del mundo que vinculan COVID con feminismo. ¿Por qué? (Rumores). ¡Qué mala suerte hemos tenido, señorías! (Rumores). ¡Qué mala suerte hemos tenido!

Ya lo que me ha parecido superlativo, señor Abascal, es que usted diga que el ingreso mínimo vital va a provocar un efecto llanada. Entonces, ¿usted viene a decir que, por ejemplo, Cáritas, que lucha contra la pobreza infantil, provoca también con su trabajo un efecto llamada? ¿Usted lo que viene a decir es que, si un Estado se compromete a erradicar la pobreza infantil, lo que estamos haciendo es provocar un efecto llamada? Señor Abascal, su problema -yo ya lo he comprendido, hace tiempo lo comprendí- no es lo que hacemos, su problema es lo que representamos los dos partidos políticos que estamos aquí; porque lo que representamos son derechos y libertades, democracia, progreso, inclusión, igualdad, tolerancia, convivencia, confraternidad, todo aquello que usted no representa y que, desgraciadamente, está siguiendo la derecha de este país. (Aplausos).

Señor Asens, le agradezco el tono de su intervención. Agradezco también a su grupo parlamentario, a usted mismo y al señor Echenique -con el que tengo más ocasiones y oportunidades de poder debatir- el tono constructivo y el trabajo conjunto que estamos haciendo los dos grupos parlamentarios, incluso también desde nuestras diferencias, desde nuestras distintas perspectivas ante diferentes problemas. Sigamos en ese trabajo de reconstrucción, de convivencia, de justicia social y, efectivamente, como usted bien ha indicado, los ayuntamientos tienen que ser una pieza fundamental en la reconstrucción social y económica.

Señor Rufián, le agradezco el tono y la defensa que ha hecho del 8 de marzo, de lo que representa el 8 de marzo, que es la igualdad de género. Le agradezco también la utilidad del voto que usted propone, con una abstención constructiva, propositiva, en la que hemos podido llegar a acuerdos que yo creo que son positivos para Cataluña y para el conjunto del país. Comparto con usted la preocupación del anuncio del cierre por parte de Nissan de su planta, no voy a decir en Cataluña o en España, sino en Europa, porque esta es también una de las cuestiones que hemos hecho llegar a la dirección de Nissan en Japón, que, al fin y al cabo, lo que están planteando es una decisión irracional, porque no están saliendo de España, están saliendo de un gran mercado común como es el mercado europeo. Mantienen una planta en el Reino Unido, pero el Reino Unido -quiero recordar- es un país que deja la Unión Europea y el mercado único y, en consecuencia, todavía está por definir cuál va a ser la relación comercial que vamos a tener con ese tercer país. Desde luego, nosotros lo que vamos a plantear -y me consta que ya se ha hecho- es una convocatoria en los próximos días del Gobierno de España con la Generalitat de Cataluña, con las partes afectadas -los ayuntamientos, la Zona Franca, los trabajadores y trabajadoras- para encontrar una solución, un futuro. Estoy convencido de que lo podemos lograr. Si estamos unidos y trabajamos todos a una, yo creo que podemos dar un horizonte de soluciones y de oportunidad a los más de 2500 trabajadores y trabajadoras afectados por una decisión -y, además, usted sabe, señor Rufián, porque lo hemos hablado no solamente con usted, sino también con sus representantes en el Gobierno- que se venía mascullando desde hace años como consecuencia de la desinversión, de la falta de modernización de la planta de Nissan en Cataluña. En definitiva, creo que España es un país competitivo para el sector de la automoción. Queremos darle ese apoyo que necesita en este momento tan crítico y, desde luego, creo que podemos hablar y dialogar entre todos para encontrar una solución que garantice ese peso industrial que necesita Cataluña y que, desde luego, demanda España; por lo que vamos a trabajar por ello.

Me preguntaba qué queremos, qué país queremos ser, venía a decir, era la pregunta que dejaba en el aire, qué queremos de este Gobierno, qué queremos ser este Gobierno. Yo lo he dicho: este es un Gobierno que quiere apostar por el diálogo, por la concordia, por la convivencia, por un país sostenible, por un país inclusivo; en definitiva, todas aquellas cuestiones que en mi debate de investidura planteé humildemente, que lógicamente hemos tenido que dejar a un lado por la emergencia sanitaria, pero que, evidentemente, vamos a retomar cuanto antes mejor, si puede ser en julio mejor que mejor, porque eso significará que hemos superado con éxito la emergencia sanitaria.


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En cuanto a la señora Borrás, lamento su voto en contra porque creo, además, que no tiene razón de ser. Aquí ha subido usted, señora Borrás, en muchas ocasiones para reprochar al Gobierno de España que no reconociera como autoridades delegadas a los máximos representantes del Estado en cada uno de los territorios, que son los presidentes autonómicos. Es lo que estamos haciendo ¿y también votan que no? ¿Otra vez más? Me da a mí que son otras cuestiones, probablemente no tanto cuestiones de política española, sino de política catalana por las cuales ustedes votan en contra. En todo caso, yo le dejo esta pregunta con toda humildad: ¿no se da cuenta de que cuanto antes salgamos de esta emergencia sanitaria antes volverá el Estado de las autonomías al funcionamiento normal y antes podremos retomar la mesa de diálogo para resolver la crisis en Cataluña? Lo que quiero decirle con esto es que es importante que culminemos la desescalada de manera ordenada, y de manera ordenada es lo que está proponiendo el Gobierno de España, y que, efectivamente, en la fase 3 sean los presidentes y presidentas autonómicas los que gestionen esa última etapa. Fíjese, me sorprende que quien gobierna, el partido que gobierna -no lo digo en este caso por Esquerra Republicana, pero sí Junts per Catalunya-, vote que no a un estado de alarma que saben que es necesario para controlar la movilidad entre territorios. Es como cuando escucho al PP decir que no quiere el estado de alarma ¡cuando sabemos que el principal foco de infección que hemos tenido en todo el país es Madrid! ¡Si hemos recibido incluso la crítica del portavoz del BNG diciendo que ya están llegando madrileños a Galicia! (Rumores). Por cierto, veré, señor Rego, si eso está ocurriendo o no, hablaré con el ministro del Interior. En todo caso, hombre, si hay dos partidos políticos que tienen que estar a favor del estado de alarma para restringir la movilidad son los partidos que representan los Gobiernos que están en esas dos autonomías: en Madrid y en Cataluña. Y resulta que Junts per Catalunya y el Partido Popular, que gobiernan en Cataluña y en Madrid, lo que hacen es votar en contra del estado de alarma y, por tanto, barra libre, pues no lo entiendo, no lo entiendo.

Entiendo la posición del PP porque es secular, es decir, da igual, puede llamarse el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, José Luis Rodríguez Zapatero, Felipe González o los que vengan, porque ellos dirán que la culpa es del Gobierno socialcomunista chavista que está gobernando España. En fin, este es el nivel del debate, no se equivoquen. El nivel del debate es Venezuela, Delcy, los socialcomunistas, la dictadura constitucional, así se ha quedado la derecha española, señorías, desde la moción de censura y después de haber perdido cinco elecciones en 2019, qué le vamos a hacer. (Aplausos).

Esta es una cuestión que también planteaba el señor Errejón, al cual le agradezco que haya votado a favor todas y cada una de las prórrogas del estado de alarma, se lo agradezco, señor Errejón, porque creo que es una prueba de su compromiso, como bien usted indicaba, no con el Gobierno sino con el conjunto de ciudadanos, de compatriotas. Pero, fíjese, es curioso cómo sube los decibelios la oposición conservadora conforme baja la emergencia sanitaria. (Rumores). Cada vez aumenta más y más y más el número de insultos, de descalificaciones, de provocaciones conforme la emergencia sanitaria va disminuyendo. Yo creo que eso también es algo que los españoles estarán valorando positivamente por la aportación que hacen partidos políticos como el suyo y negativamente por partidos políticos que hasta incluso con 89 escaños resultan ser inútiles para defender el interés general, salvar vidas y también defender la salud pública en nuestro país.

Incluso, por parte de la derecha, señorías, ponen en duda, de manera irresponsable además, el número de fallecidos que ha habido por el COVID-19, cuando además este Gobierno ha sido transparente absolutamente, transparente. Lo he dicho en mi primera intervención: nosotros hemos asumido como protocolo aquellos criterios que nos marca la Organización Mundial de la Salud. Entiendo que la ultraderecha, que sigue a Trump, diga: no me creo a la Organización Mundial de la Salud, no me creo el sistema multilateral. Otra cosa es que le siga a la ultraderecha en esa reflexión el Partido Popular, que, presuntamente, debería ser un partido de Gobierno. Pero que pongan en duda los datos que dan los Gobiernos del Partido Popular al Gobierno de España a nivel autonómico ya me parece de nota. (Aplausos). Lo que sí puedo garantizarles es una cosa, señorías -y por eso agradezco, señor Errejón, su apoyo-: sin el estado de alarma, hoy en España habría, desgraciadamente, cientos de miles de personas que hubieran fallecido como consecuencia del COVID-19. Y no entiendo a un partido político, insisto, que gobierna comunidades autónomas tan afectadas como Madrid, aun no habiendo ganado, porque dan lecciones de ganar las elecciones, pero encima las pierden en Madrid. Lo que pasa es que gobiernan con el apoyo de la ultraderecha y, lógicamente, con la alineación del partido Ciudadanos.

Comparto con usted que tenemos que hacer ese reconocimiento y ese agradecimiento a los profesionales sanitarios y, desde luego, lo vamos a tener muy en cuenta en ese homenaje que está preparando el Gobierno de España a las víctimas del COVID y también a los profesionales, a los héroes,


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en definitiva, del COVID. No le quepa a usted duda, señoría, no le quepa duda de que este es un Gobierno comprometido absolutamente con la industria, con la sostenibilidad y también con la adaptación y la mitigación del cambio climático.

Señor Baldoví, lo siento, pero no lo puedo entender. Usted dice que la puerta de Compromís está abierta, pero es que la del Gobierno nunca se ha cerrado. No entiendo por qué; ustedes le dicen al Gobierno que no van a votar la última y definitiva prórroga porque es un Gobierno que no ha dado recursos suficientes a la Comunidad Valenciana para, por ejemplo, la sanidad. Pero si estamos diseñando un fondo no reembolsable donde por primera vez el Estado, en comparación con cualquier otra crisis, se endeuda precisamente para transferir recursos económicos a las comunidades autónomas, y de ellos más del 50 % van a ser destinados a la sanidad pública, a absorber todo este gasto enorme, una inversión enorme que han hecho las comunidades autónomas para resolver el COVID-19: mil millones que pusimos antes, al principio de la pandemia, en manos de las comunidades autónomas; los anticipos a cuenta que ha aprobado el Ministerio de Hacienda y que han reportado más de 7500 millones de euros, 7500 millones de euros más a las comunidades autónomas. ¿Y usted dice que no es suficiente y que por eso va a votar que no? Honestamente, señor Baldoví, no lo entiendo, pero le respeto y de verdad que me duele que tenga esa posición, porque creo que no sintoniza con lo que realmente piensan sus votantes -y ya no digo los valencianos porque usted viene aquí y habla en nombre de los valencianos, yo también puedo hablar en nombre de los valencianos porque somos la primera fuerza política en la Comunidad Valenciana-, estoy convencido de que tampoco comparten sus votantes que ustedes, en un momento como este, no voten a favor del estado de alarma o al menos se abstengan.

Desde luego, yo no voy a reprocharle que usted vote junto con VOX o con el Partido Popular porque no lo he aceptado cuando a mí me ha pasado. Aquí se ha reprochado, incluso por parte de otros grupos parlamentarios, que Ciudadanos haya llegado a un acuerdo con el Gobierno porque entonces parece que nos estamos derechizando -se utiliza por parte de algunos esta imagen, que es falsa-, pero no es cierto, señoría. El Gobierno intenta sacar adelante sus políticas, habla con todos los grupos parlamentarios y creo que eso es lo que quiere también la ciudadanía y, si usted vota que no, yo no le voy a decir nunca que esté alineado ni con VOX ni con el PP ni con nadie; al contrario, lo único que hago es lamentar que no vote a favor del estado de alarma y espero que eso se pueda recomponer, no ya en futuros debates porque espero que no los volvamos a tener al respecto, sino en otras cuestiones que serán de interés para su tierra y también para el conjunto del país.

Al señor Rego creo que le he respondido también en privado cuando ha bajado de la tribuna. Voy a enterarme exactamente de esos flujos de movilidad a los cuales usted hace referencia de Madrid a Galicia. No me lo han compartido de esta manera, pero me parece que es importante porque estamos hablando de territorios que están en fases distintas y, por tanto, debemos tener la máxima precaución.

Sobre Alcoa, quiero decirle que, lógicamente, tenemos que reclamar responsabilidad a una empresa que ha recibido 38 millones de euros a cambio de mantener empleos y que ahora nos ofrece este escenario absolutamente insatisfactorio. Desde luego, esperamos contar con el apoyo de la Xunta de Galicia para encontrar una solución que preserve el empleo.

Señor Bal, le agradezco su apoyo. Efectivamente, no somos socios. Siento que no le guste nada mi Gobierno, qué le vamos a hacer, pero ojalá usted enseñe a otros partidos políticos otra forma de hacer oposición, otra forma de mostrarse útiles, al menos en cuestiones centrales como la salud pública o salvar vidas. Como usted bien ha planteado, el debate es sobre el único instrumento que constitucionalmente podemos tener para frenar la pandemia y que, además, ha demostrado ser extraordinariamente eficaz. Y esa dosis de responsabilidad se la reconozco aún más porque usted, como bien ha indicado, gobierna con el Partido Popular en territorios que o bien han sido afectados en primera persona por la pandemia o bien, en segundas, han sido afectados como consecuencia de la libertad de movimiento que se produjo antes del estado de alarma en territorios en los que gobiernan ustedes con el apoyo parlamentario de VOX desde fuera. Me gusta también recordar esto porque ustedes fueron un partido político que defendió que debía gobernar la primera fuerza política y la primera fuerza política en Murcia, la primera fuerza política en Andalucía, la primera fuerza política en Castilla y León y la primera fuerza política en Madrid -se le quiero recordar, señor Bal- es el Partido Socialista Obrero Español. (Aplausos). Lo digo porque la señora Ayuso algunas veces dice que el Gobierno de España no está de acuerdo con la forma de vivir de los madrileños. (Rumores). Si esa es su conclusión, es bastante llamativo cuando la mayoría de ciudadanos en Madrid votaron a opciones progresistas y no a opciones o conservadoras o reaccionarias, como representan el Partido Popular o la ultraderecha.


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Señor Esteban, le agradezco el tono del debate y comparto con usted que, efectivamente, el virus que tenemos que combatir es el del odio. Desgraciadamente, no somos ajenos ni en estas Cortes Generales ni en las democracias europeas y occidentales a este virus del odio, en cuya génesis, evidentemente, hay una no aceptación sistemática de los resultados electorales por parte de algunos partidos políticos, una no asunción de que el poder no les pertenece, sino que pertenece al conjunto de la ciudadanía -sobre todo, está representada en esta Cámara-, que libremente decide quién les gobierna y legítimamente. Yo creo que lo que tenemos que hacer es cargarnos de mucha paciencia y de mucha templanza. La verdad es que se escucha cada cosa que hay que cargarse de mucha templanza para no... (Rumores). Sí, señorías, sí. Sí, sí, dicen cosas muy duras, ¿eh?, muy muy duras, pero, bueno, creo que la ciudadanía quiere, al menos de partidos como el que representa usted y como el que represento yo, otro tipo de tono, otro tipo de apelaciones, más a la unidad, más a la concordia, a la tolerancia, al diálogo, y eso es lo que aprecio en su intervención.

En fin, usted ha hablado de cosas que comparto, aunque tampoco entiendo muy bien dónde está la discordia, si me lo permite. Como Gobierno, el estado de alarma que hemos aprobado fija unas reglas en todo el territorio, pero, evidentemente, son los presidentes autonómicos los que van a poder plantear y gestionar plenamente, con total capacidad, el pase a la nueva normalidad. No veo ahí ninguna contradicción y, si la ha habido, lo lamento porque no veo que la haya. Me quedo con las cuestiones que ha planteado en relación con los trabajadores extranjeros, con levantar las fronteras -estamos hablando con el Gobierno francés para ver qué solución le podemos dar- y, lógicamente, también con la libertad de movimiento entre comunidades autónomas en fase 3, aunque es cierto que ya en fase 3 los presidentes y presidentas autonómicos libremente van a poder levantar el estado de alarma. En todo caso, aquí está el ministro de Sanidad y lo que nos digan los expertos es lo que haremos y tendremos en cuenta su planteamiento. En relación con la negociación parlamentaria de ese real decreto-ley, evidentemente vamos a tener ese diálogo. Nuestro planteamiento es que sea lo más básico posible. Tampoco queremos sobrerregular nada, sino simplemente mantener aquellas cuestiones que las autoridades sanitarias nos han dicho que son necesarias para contener el virus y su propagación. Evidentemente, nos queda la tarea de la recuperación económica y social a nivel europeo y a nivel estatal. Ahí nos encontraremos.

A la señora Aizpurua quiero agradecerle también la abstención. Asimismo, quiero agradecerle que haya hablado de algunos aciertos que humildemente hayamos podido tener desde el Gobierno. Desde luego, creo que el principal acierto que usted no ha mencionado -si me permite, simplemente por complementar su intervención- es que nosotros hemos sido un Gobierno -créanme, señorías- que todas las decisiones que hemos tomado se han basado y han tenido un sustento científico. Lo dije el otro día en una comparecencia pública. Yo no conocía al señor Simón. No es una persona que nosotros nombráramos como Gobierno. De hecho, el CAES tampoco fue creado por una Administración socialista, fue creado precisamente por una Administración del Partido Popular y es cierto que sufrió muchísimos recortes a lo largo de estos últimos años. Yo al doctor Simón no le conocía, no sabía quién era. Sin embargo, se me ha descubierto como una persona comprometida con su país, un experto, una persona humilde, una persona que no solamente hace pedagogía en sus comparecencias, sino que hasta incluso también reconoce humildemente las limitaciones que tiene la ciencia ahora mismo para abordar de manera eficaz una pandemia de un virus que es desconocido. Creo que servidores públicos como el doctor Simón y todo el equipo que tiene detrás demuestran que todo lo bueno que haya podido hacer este Gobierno y las decisiones acertadas que hayamos podido tener tienen su origen sobre todo en su aportación y en su expertise. Yo quiero reconocerlo públicamente en esta tribuna para que conste en el Diario de Sesiones. (Aplausos). Si se critica a un político, bueno, va en el oficio, está en el sueldo y, por tanto, no tenemos derecho a quejarnos, aunque a lo mejor sí podemos criticar o subrayar los insultos que nos hacen. Pero que se querellen contra servidores públicos y los insulten de la manera que los están insultando me parece que demuestra la falta de argumentos que tiene la oposición para criticar muchos de los aspectos que hemos vivido durante estas últimas semanas. Cuando usted habla de cuál es el planteamiento que tiene el Gobierno de España, si reconstruir o transformar, creo que hay cosas que tenemos que reconstruir -es evidente- y hay otras que tenemos que transformar. Por eso, creo que conjugar un crecimiento sostenible con un crecimiento inclusivo es un aspecto que a mi juicio puede responder bien a su pregunta.

A la portavoz de la CUP le diré que no me sorprende su intervención. Siempre está todo mal, siempre es todo insuficiente. Ante una decisión histórica, como es la aprobación del ingreso mínimo vital, en lugar de celebrarla, ustedes lo que hacen es minusvalorarla porque dicen no sé qué de los rescates al sector financiero. La pregunta que siempre le hago, señoría, es a quiénes les son ustedes útiles. ¿Se lo han


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preguntado alguna vez? ¿A quiénes son ustedes realmente útiles? ¿A la gente que lo está pasando mal y que no tiene ingresos? ¿A los marginados, a los excluidos a los cuales usted hace referencia cuando sube a esta tribuna? Yo creo que ustedes no son útiles a nadie, señoría; mejor dicho, sí, ustedes les son útiles a los revolucionarios de salón. (Aplausos). A esos que quieren cambiar el mundo los lunes, los martes, los miércoles, los jueves, los viernes, pero el fin de semana vivir cómodamente, que es lo que corresponde. Eso sí, se divierten con ustedes, ¿eh? Esa es una reflexión que también me gustaría que plantearan o que se plantearan ustedes, pero nuestro concepto de la política es otro, señoría, nos gusta tocar con los dedos los logros reales, nos gusta ver a un niño en riesgo de pobreza tener mecanismos para salir de ella, y ese es un éxito de este Gobierno. (Aplausos).

Señor García Adanero, yo creo que uno de los mayores problemas que tiene UPN -no sé dónde está el señor García Adanero (rumores), ¡ah!, perdón- es que ustedes no tienen personalidad ni autonomía propia, no la tienen, señoría. Llegaron al Congreso prometiendo a sus votantes defender los intereses de Navarra pero su voz es la del Partido Popular sin ningún tipo de matiz, sin ninguno. Tienen los mismos tics enfadados, incluso hasta el gesto, señoría, que si agravios, que si terrorismo, que si Bildu, que si dimisión de Marlaska. Yo creo que en el fondo usted sabe que nada de lo que dice tiene fundamento real, de verdad lo creo. El País Vasco y Navarra son dos comunidades autónomas que gestionan tributos de cuya recaudación se destinarán fondos para sufragar el ingreso mínimo vital, tiene todo el sentido por lo tanto que recaiga sobre esos Gobiernos precisamente esa gestión. Y hablar de ETA, señoría, demuestra que usted no tiene ningún argumento para oponerse al estado de alarma y su prórroga. Si lo hacen, será por otras consideraciones, no por el interés de los navarros, sino por algún interés partidista que, en fin, usted tendrá que explicar y no yo.

A la señora Oramas quiero agradecerle el tono y lógicamente el apoyo. Me parece que usted ha planteado algunas cuestiones que son ciertas, la particularidad de Canarias, también de Baleares, la alerta que lógicamente está habiendo en muchísimas calles y muchísimas islas de Canarias, en todas las islas de Canarias, pero es verdad que también hay un dato motivante que me gustaría compartir con ustedes, 4724 empresas y autónomos del sector turístico se han acogido a la línea de financiación Thomas Cook por un volumen de casi 400 millones de euros, una línea que ya está agotada, y vuelvo a invitarla en consecuencia a que planteemos medidas constructivas, como usted ha hecho desde esta tribuna en relación con los expedientes de regulación de empleo, y entre todos animar a que efectivamente el turismo nacional se mueva a partir de finales de junio y en julio podamos tener efectivamente las islas Canarias llenas en este caso de turismo nacional y a ser posible de algo internacional; para eso está trabajando el Gobierno de España.

Al señor Quevedo le manifiesto que compartimos el reconocimiento y la singularidad de Canarias. Es una región, como usted bien ha indicado, ultraperiférica y su situación es de excepcional dificultad debido al impacto de la crisis sanitaria en el tejido productivo, altamente dependiente del turismo. El turismo es un sector fundamental para España, muy especialmente para las islas Canarias, este es un hecho, y por eso el Gobierno ya trabaja en ese plan de relanzamiento del sector turístico al cual ya antes he hecho referencia, una respuesta que al igual que la del conjunto de las administraciones públicas tiene que ser proporcional, adecuada al impacto de la crisis en cada territorio y en cada sector, y sé perfectamente que el impacto en Canarias ha sido muy alto. Por otro lado, señoría, señor Quevedo, el Gobierno de España es sensible a la singularidad de Canarias, como ha expresado en alguna otra ocasión la ministra de Hacienda en sede parlamentaria. Le reconozco públicamente y una vez más que el Gobierno de Canarias, del cual formamos parte su partido y el mío, ha firmado el pasado 30 de mayo, el Día de Canarias, con un amplio consenso político, social y económico, el impulso necesario para conseguir ese pacto para la reactivación social y económica de Canarias. Evidentemente, el Gobierno de España empatiza con él y estudiará y verá de qué manera podemos construir esas sinergias.

Al señor Mazón le agradezco su voto a favor y quiero decirle que, efectivamente, el Gobierno de España está por acuerdos razonables y medidas razonables, no le quepa duda.

Señor Oblanca, comparto con usted el reconocimiento a los profesionales sanitarios. Le doy la bienvenida y celebro su recuperación. No puedo comprender en todo caso que usted, que ha ayudado a combatir el COVID e incluso lo ha padecido, no entienda la necesidad de tener quince días más esta capacidad de poder restringir la movilidad. No lo entiendo, señoría. Incluso cuando usted hace referencia a esos profesionales sanitarios, que, cada vez que tienen ocasión, apelan a la responsabilidad individual y también a la responsabilidad colectiva, porque, a nuestro juicio, humildemente, solamente se puede garantizar con una salida ordenada a través del estado de alarma.


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Señor Guitarte, le agradezco el voto a favor. Quisiera decirle que el planteamiento que estamos haciendo, a nivel estatal y a nivel también comunitario, es el de llevar a cabo esa transformación sostenible inclusiva, no solamente desde el punto de vista social sino también territorial. Es un reto enorme el que tenemos con la despoblación, que no solamente afecta a nuestro país sino también a las principales economías occidentales. Va a necesitar mucho tiempo y, probablemente, un gran acuerdo de Estado, y desde luego el Gobierno de España trabajará por él a nivel estatal y a nivel comunitario.

A la señora Lastra le agradezco esa reivindicación que ha hecho de la política. También me sumo al reconocimiento que ha hecho a la exministra Carcedo, con la que hemos compartido muchos años de trabajo y que fue la que, efectivamente, me habló por primera vez, hace cinco o seis años, del ingreso mínimo vital. Es algo que quiero que conste también en el Diario de Sesiones por mi parte. (Aplausos).

Termino, señorías, recordando lo evidente. Hoy estamos aquí para debatir y aprobar la sexta y última prórroga del estado alarma con el apoyo de esta Cámara. Nos insta una emergencia sanitaria, pero también económica y social, que ha hecho que trabajemos con todo nuestro empeño en salvar vidas y en proteger a nuestro país. Estamos para eso, señorías, para nada más. Esta epidemia ha revelado muchas cosas que nos parecían evidentes, pero que resultan ser extraordinarias, algunas por dañinas. Ha revelado, por ejemplo, los errores de nuestro sistema y los del resto del mundo. Debemos corregir esos errores con urgencia y de manera global, y a eso invito a la Cámara. También que lo público es el dique de contención frente a cualquier amenaza. Antes hacía referencia a ese reconocimiento de los profesionales sanitarios, que son la primera trinchera. Si alguna lección tenemos que sacar de esta crisis es que lo público es el dique de contención frente a cualquier amenaza. Ha revelado también cuán vulnerables podemos ser los seres humanos si no estamos preparados y que una parte de este país también merece vivir con dignidad y con decencia. También ha revelado esta pandemia, señorías, que el egoísmo pone en peligro los derechos colectivos, que hay límites que no se deberían sobrepasar cuando, protegiendo los privilegios de una minoría, se atenta contra la vida y la libertad de la mayoría. Esta pandemia ha puesto de manifiesto todo lo que merece la pena ser vivido y todo aquello que un servidor público debe defender y proteger con todas sus fuerzas y con toda convicción. Y también ha revelado algo importante, señorías, que hemos visto de nuevo desde esta tribuna y que invito a quienes lo han ejercido a que abandonen esa praxis, y es lo inútil y lo perjudicial que resulta para un país que algunos representantes públicos se instalen en el insulto, en la provocación, en lugar de diseñar propuestas, de participar en la política útil y pacífica, de construir, en definitiva, el país.

Señorías, todas estas semanas hemos trabajado contra el tiempo para vencer al virus. Lo dije en mi primera comparecencia desde esta tribuna al solicitar su beneplácito al estado de alarma. Necesitábamos tiempo para vencer al virus, para salvar vidas, para que el coste económico y social fuera el menor posible, siendo enorme, como estamos viendo. Por eso, he comparecido en esta Cámara para solicitar seis veces la prórroga del estado de alarma. Solicitaba tiempo para ganarle al tiempo, para que este momento, este momento en el que estamos ahora mismo debatiendo, este momento que se va a materializar en una votación, llegara lo antes posible pero de forma segura. Este tiempo ha transformado nuestra forma de vivir, nuestra forma de protegernos, nuestra forma de trabajar y de relacionarnos -lo estamos viendo en la calle a diario-. Este tiempo ha cambiado nuestras ciudades, nuestros pueblos, la movilidad, la política. Este tiempo nos ha demostrado lo poderoso que puede ser un país unido, solidario, la grandeza de nuestros servidores públicos. Este tiempo nos ha revelado también que si queremos ser el reflejo de la ciudadanía, de aquellos que confiaron en nosotros con su voto, debemos ser útiles, impulsando políticas públicas que nos protejan más, que amplíen nuestros derechos, fomentando la seguridad, devolviendo la confianza que necesita nuestra actividad económica. Los políticos tenemos el deber y la exigencia de aprovechar este tiempo abriendo un nuevo ciclo, un momento pacífico y verdadero de política al servicio de España. Hemos perdido, señorías, muchos años, mucho tiempo, en la convulsión política, en el insulto, en la falacia, en la teatralización del servicio público, y ya está bien, como decía la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, ¡ya está bien! Ya estamos viendo el impacto económico y social de esta crisis sanitaria y millones de personas en nuestro país no tienen tiempo que perder, familias, autónomos, pequeños y medianos empresarios, jóvenes, mujeres, parados de larga duración, en definitiva, las generaciones que están y las que van a venir; de nosotros depende que el impacto económico de esta crisis dure lo menos posible. Así que démosle oxígeno a nuestro país. Démosle oxígeno a nuestro país, confianza a los trabajadores y trabajadoras, seguridad a los autónomos y a los empresarios, certezas a las mujeres que están soportando la gran carga de este país y de esta crisis en sus hogares. Nuestro país necesita que actuemos con urgencia, con responsabilidad y a tiempo. Demostremos que la diversidad de esta Cámara, que es la que legítimamente


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han votado los españoles cada vez que han sido llamados a las urnas, es una oportunidad para un país que se siente representado por tantos y tantos colores políticos que están hoy aquí presentes. Este es el momento, señorías, devolvámosle a España el tiempo perdido. Devolvámosles a los españoles el tiempo útil que merecen. Tenemos por delante un Plan de Reconstrucción Social Económica, de recuperación, si quieren llamarlo así, que terminar de definir. En definitiva, tenemos una legislatura por delante para demostrar que, desde la diversidad y la diferencia, sabemos que podemos representar a los españoles como quieren vernos: desde la unidad, juntos.

Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor presidente del Gobierno. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores).

A continuación, intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios. Por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, tiene la palabra el señor Casado Blanco.

El señor CASADO BLANCO: Gracias, señora presidenta.

Señor Sánchez, señor Otegi, señor Torra, señor Junqueras, señor Iglesias, lo mismo da, el 8 de marzo lo vinculó la señora ministra de Igualdad a los contagios por el COVID-19, pero no solo ella, sino una jueza que ha imputado al subdelegado del Gobierno, y también la asociación Fedea, que dijo que si hubiese hecho caso a las comunidades autónomas del Partido Popular, y a mí mismo, tres semanas antes, se hubiera evitado el 62 % de contagios. Usted tiene al delegado imputado, al ministro achicharrado y a su Gobierno pendiendo de un alambre. Decir "¡viva el 8 de marzo!" es el grito de rabia de un boxeador sonado, o la jaca de un equipo noqueado. Porque la Organización Mundial de la Salud, el 30 de enero, dijo que ya había una alerta internacional grave; el 11 de febrero, una amenaza muy grave; el 28 de febrero, una amenaza muy alta, y el resto no lo sabía, lo sabían usted, que son a quienes faculta la ley para recibir alertas internacionales. Su Gobierno, el 4 de marzo, dijo que no había que cerrar coles porque aumentaba el contagio; siguen cerrados. El 6 de abril, que no hacía falta usar las mascarillas; permitieron todos los espectáculos, ustedes. Ser feminista no es poner en riesgo la vida de centenares de miles de mujeres. Lecciones a nosotros de feminismo, ninguna, señor Sánchez. (Aplausos).

Señor Sánchez, señor Iglesias, sobre cifras de fallecidos, que diga usted que nosotros usamos a los muertos, cuando nos montaban escraches por el sacrificio de un perro es, sencillamente, patético. Pero, sobre todo, ¿por qué no contesta y nos dice por qué ocultan las cifras? Porque las cifras no me las invento yo, vienen de tres ministerios de su Gobierno: del Ministerio de Ciencia, del que depende El Instituto de Salud Carlos III, 43 034 víctimas; del Ministerio de la Seguridad Social, que ha reconocido 41 829 pensionistas menos, ¡qué macabra estadística!; y del Ministerio de Economía, hoy mismo, por el INE, que hay 43 945 fallecidos más que el año pasado, y eso que ya le he dicho que no hay accidentes laborales y de tráfico por el brutal confinamiento. Por tanto, ¿a qué juega usted? ¿Como a los totalitarios que borraban a sus enemigos de las fotos, usted borra a los fallecidos para poder venir aquí a decir que ha habido cero muertos esta semana? Yo ya lo pensaba ayer: ¡Qué raro, las comunidades autónomas mandan cifras de fallecidos y el Gobierno sin sacar mucha pecho dice que no hay ninguno! ¿Por qué? Porque el gran timonel Sánchez tenía que venir aquí a sacar pecho y sacar un titular sobre los fallecidos, lo cual es inmoral, señor Sánchez, inmoral. (Aplausos). Por tanto, explique aquí y ahora por qué dice que hay 28 000 fallecidos en España cuando sus propios ministerios casi duplican esa estadística, por lo menos hasta 43 000.

Si en Estados Unidos, Brasil y el Reino Unido la culpa de los fallecidos es de la derecha, ¿en España también es de la derecha? Claro, usted hace todo bien, pero usted no ha podido hacer las cosas peor, lo dice toda la prensa internacional -lo dije aquí el otro día-, y sobre todo lo dicen sus propias ruedas de prensa: cambio de metodología del recuento, el 15 de marzo, el 17 de abril, el 25 de mayo y el 29 de mayo. The New York Times no daba crédito el otro día. Y ahora viene con la desescalada inteligente, que ya es un arcano. ¿La desescalada inteligente son los niños en el súper y en la farmacia, son las arcas de Noé -ya no ha vuelto a decir nada-, son las franjas en las que se podía salir, eso sí, sin mascarillas para que todo el mundo estuviera bien apelotonado contagiando si fuera posible?

Señor Sánchez, señor Otegi, no hable usted de independencia judicial, ¡si fue a una radio a decir que la Fiscalía dependía de usted!, ¡si le han escrito hoy cuatro asociaciones judiciales, hasta la más progresista, para decir que lo del ministro Marlaska es de juzgado de guardia!, nunca mejor dicho.


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(Aplausos). Que esto no es la derecha, que esto son las asociaciones de jueces. ¿Usted habla de corrupción, el señor al que le pagaron las primarias algunas de las personas que luego han estado investigadas por los ERE, el señor que tiene a tres ministros del Consejo de Gobierno de Chaves y Griñán? ¿Por qué no dice que esa vara de medir para las mociones de censura se la aplica usted mismo, tal y como le venimos preguntando dos años? ¿Y usted habla del respeto a la Guardia Civil, el secretario general del partido del director general que robaba a los huérfanos de la Guardia Civil para montar juergas? (Aplausos). Pero, ¿cómo tienen esa desfachatez? Y habla de equiparación salarial, ¡que la hemos aprobado nosotros!

Usted ha cesado y ha purgado a servidores públicos intachables. Su ministro ha mentido en sede parlamentaria y solo por eso ustedes tenían que asumir responsabilidades. En Estados Unidos dos presidentes fueron sometidos a impeachment por mentir en sede parlamentaria y en público, y usted viene aquí encima a restregárnoslo. ¿Por qué no explica ese cambio de parecer y por qué no dice lo que todo el mundo ya le dice hasta en editoriales, que un país que admite que su Gobierno miente impunemente es un país que degrada su democracia? Pero, además, usted ha podido, y su Gobierno, cometer varios delitos, como le he dicho esta mañana, porque está cesando a alguien porque se negaba a incumplir la ley y porque ha podido incluso obstruir la justicia. Y ahora intenta tapar los escándalos con sus ministros, como intentaba tapar sus pucherazos con cortinas en la sede de Ferraz. (Aplausos). Pero, no se preocupe, porque se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, señor Sánchez. (Aplausos).

Señor Sánchez, señor Torra, es curioso que en el segundo aniversario de una moción de censura venga aquí a decir que estamos acosando al Gobierno; puro cinismo. ¿Ahora pretenden también censurar la labor de la oposición? ¿Y cómo pretenden mantener eso de que no se han limitado libertades en el estado de alarma, la de reunión, la de manifestación, la de circulación, las censuras en redes, las censuras en medios, la Fiscalía, la justicia? Jamás nadie agredió tanto los derechos y libertades públicas en tan poco tiempo. Se lo dije el otro día, usted se cree Napoleón y mire en quién se apoya para gobernar con 120 escaños. Por tanto, señor Sánchez, recuerde lo que decía de ellos, deje de mentir sobre lo que hace apenas unos meses establecía de sus socios y no nos dé lecciones a los demás.

Acabo ya, señora presidenta. También decía que el Partido Popular tuvo la culpa de que usted pactará con Podemos. Claro, ¿y ahora tenemos la culpa de que pacte con Bildu la derogación de la reforma laboral? Qué bien trata usted a Bildu, ¿verdad? No a los que tenemos víctimas de a los que ellos defienden en nuestras filas, entre ellos la suya. (Aplausos). Han vuelto a atacar la sede del PSE-EE en San Sebastián anoche, y el mismo día en que atacaban a su secretaria general usted no la ha defendido. No es capaz de defender escupitajos de Esquerra a su ministro de Exteriores; no es capaz de defender la cuestión de la pintura roja en la sede de su partido o en el domicilio de su secretaria general. Ese es el precio por el poder que usted quiere pagar. ¿También tenemos culpa hoy del pacto con Esquerra Republicana para la mesa de autodeterminación? Escuche lo que ha dicho el señor Rufián, ha dicho: Dígame usted con quién pacta y le diré de lo que pacta. No hace falta que nos cuente de qué están pactando. Pero en esta pandemia social y económica el virus son sus políticas.

Acabo celebrando que hoy el Princesa de Asturias de la Concordia se ha fallado a favor de los sanitarios. ¿Recuerda usted a Julián Marías cuando decía que la concordia es el suelo en el que descansan los acuerdos y los desacuerdos? Porque concordia es apoyarle a usted -y mire que es difícil- durante un mes en estas prórrogas del estado de alarma, pero concordia también es hacer oposición con los desmanes contra las libertades públicas que usted está haciendo. Concordia no es solo una palabra, concordia se debe acompañar de los hechos y de las compañías y, señor Sánchez, señor Otegi, señor Torra, señor Junqueras y señor Iglesias, ustedes no pueden hablar de concordia porque pactan con los defensores de los etarras, los de Bildu, con los independentistas supremacistas que revientan nuestros coches y nuestros domicilios y echan estiércol en los juzgados, porque pactan con la ultraizquierda, que niega el mejor resultado de la concordia, que es la transición y la Constitución. Señor Sánchez, usted es pura discordia; deje de mentir y deje de perjudicar ya a España. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Casado. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores).

Por el Grupo Parlamentario VOX, tiene la palabra el señor Abascal Conde.

El señor ABASCAL CONDE: Señor Sánchez, se lo voy a decir bajito a ver si así me agradece el tono también a mí. (Risas). Durante muchos días he acudido a este Pleno y me he dirigido alternativamente a


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usted y al señor Iglesias no como una técnica parlamentaria, que debe ser lo que le ha dicho el señor Redondo, sino como constatación de una realidad. Parece que a usted le da vergüenza, ustedes forman parte de un Gobierno, usted es el presidente y él, el vicepresidente. Señor Casado, señor Abascal, señor Abascal, señor Casado, yo todavía no tengo un pacto con el señor Casado (rumores), no, no, no tengo un pacto con el señor Casado; señor Otegi, señor Sánchez, señor Sánchez, señor Otegi, señora Aizpurua, señor Sánchez, señor Sánchez, señora Aizpurua, a esa a la que agradece el tono permanentemente.

¿Para qué sirve el estado de alarma? ¿Para qué necesitan ustedes otra prórroga si dice que hoy ha habido cero muertos? Aunque nos han mentido porque ya dicen en las comunidades autónomas que ha habido treinta y cuatro. Cuando hay pocos contagios y cero muertos, ¿para qué necesitan ustedes el estado de alarma salvo para hundir más al sistema productivo español, para hundir más a la España que madruga o para cercenar más nuestras libertades? ¿Puede explicar realmente para qué sirve? Por cierto, dice que ponemos en duda sus cifras, no, nosotros no las ponemos en duda, las ponen en duda los funerarios, que dicen que hay 44 000 muertos; las pone en duda el Instituto Nacional de Estadística, que dice que hay 48 000 muertos; las ponen en duda las comunidades autónomas, que acaban de decirle que hoy usted ha mentido sobre los muertos, y las han puesto en duda incluso los tribunales superiores de Justicia de las comunidades autónomas. (Aplausos).

Ha venido aquí hoy -y es lo que más me ha impresionado de lo que ha hecho- a vanagloriarse del confinamiento más estricto que ha habido en todo el mundo occidental y ha pasado por alto que somos los que estamos a la cabeza en el número de muertos por habitante, y si además las cifran fueran reales, ¡ni le digo! A la cabeza y destacados. ¿Entonces qué ha fallado con el confinamiento más estricto y a la cabeza en número de muertos por habitante? Pues ha fallado el Gobierno, ha fallado usted y ha fallado lo que ustedes hicieron el 8-M, convirtiendo en víctimas a muchísimas mujeres que fueron a defender sus ideas y a las que ocultaron información, y convirtiendo en víctimas a todas las personas que durante ese fin de semana acudieron a muchos eventos públicos, políticos y deportivos. Eso es lo que ha fallado. Un Gobierno que llamó durante la semana anterior al 8-M, a través de distintos policías (rumores) -sí, sí, ya lo están investigando los tribunales- a personas que tenían convocados actos públicos y manifestaciones posteriores al 8 de marzo para que los desconvocaran voluntariamente. Sí. ¿Quién dio la orden de que hicieran eso? No nos lo va a decir aquí, pero tendrán que explicarlo en los tribunales.

Señor Sánchez, señor Otegi, señor Otegi, señor Sánchez, ustedes no están de acuerdo en nada, salvo en demoler España y las libertades de alguna manera. Uno tras otro han subido a esta tribuna los representantes que apoyan al Gobierno: el comunismo bolivariano en distintas versiones, el separatismo golpista, el filoterrorismo, los hombres buenos del PNV en un tono espectacular -van a alcanzar la santidad-, para pedirle que se sume usted a la disolución de España. Incluso ha salido Bildu a decirle que va en la buena dirección. En la buena dirección para ETA, no para los españoles. (Aplausos).

Por cierto, si usted, señor Sánchez, va a pagar mil euros a todos los que vengan en patera y acrediten o denuncien haber sido víctimas de la trata de seres humanos, ¿cómo no va a haber un efecto llamada? ¿O es que solo está cumpliendo las órdenes que le ha dado ese individuo con el que usted tuvo la primera cita en el Palacio de la Moncloa, el señor Soros? (Risas). ¿Por qué se ríe? ¿Es verdad o no es verdad? (El señor presidente del Gobierno: Es que es otra realidad; es otra realidad). ¿Pero es verdad o no es verdad? ¿Usted tuvo esa reunión, fue la primera reunión que tuvo en la Moncloa o me lo estoy inventando yo en la tribuna? Luego me podrá contestar. Si solo me contestara a esto, me valdría.

Ha venido también el portavoz comunista a llenar la tribuna de mentiras y de entrecomillados falsos. Tendría que emplear todo el tiempo para contestarle a usted y sus mentiras. Es una técnica leninista y no voy a perder ni un minuto, pero es verdad que de esa técnica ha aprendido también mucho el presidente del Gobierno en los últimos meses.

Nos ha acusado de romper el luto oficial colectivo. ¿Pero qué dice usted? ¿Ustedes, que han roto el luto real de la sociedad española, que tuvimos que esperar a que viniera el presidente con corbata negra hace dos semanas y el líder de su partido con camisa negra, cuando habían estado de espaldas al luto real de la sociedad española durante tres meses? ¿Pero qué nos dice usted? (Aplausos). Y ha venido aquí a atacar a los jueces y a la Guardia Civil, hablando del brazo judicial de la derecha, por cierto, al alimón con el señor presidente del Gobierno, que a la hora de hablar del coronel De los Cobos prácticamente ha hablado de una mafia policial que está desmontando el señor Marlaska. Me ha parecido gravísimo lo que ha dicho usted. Ya se irá explicando poco a poco.

Por cierto, ¿qué quiere?, ¿que los aranceles que los Estados Unidos ponen a los productos españoles continúen aumentando? Porque ha venido aquí a solidarizarse con las manifestaciones violentas y los


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saqueos que se están produciendo en Estados Unidos. ¿Sabe cuál ha sido el lema que está animando a algunas de esas movilizaciones, también algunas pacíficas? "No puedo respirar", que es lo que dijo ese hombre cuando fue asesinado por un policía; por cierto, al que deseamos una condena a perpetuidad, que es la que nosotros deseamos a los asesinos. (Aplausos). "No puedo respirar". No puedo respirar es lo que han dicho muchos españoles a los que se les han negado los respiradores y las UCI porque eran mayores, un 41 % de los muertos procedían de los geriátricos. Ese también podría ser el lema de las movilizaciones en España. Ustedes también deben pagar por su negligencia, señor Sánchez.

Concluyo. No vamos a permitir la impunidad que ustedes pretenden, acudiremos a los tribunales, porque confiamos en el Estado de derecho y en la independencia judicial. No vamos a quedarnos sentados en nuestras casas, animaremos a las movilizaciones y enarbolaremos nuestra bandera, esa que ustedes han arrojado al suelo y esa que pisotean sus socios, y no vamos a callar ante su colaboración con los narcodictadores comunistas, con los multimillonarios progres y con ETA. Señor Sánchez, señor Otegi. Señor Otegi, señor Sánchez.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Abascal.

Por el Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, tiene la palabra el señor Asens Llodrà. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, señora Guille.

El señor ASENS LLODRÀ: Presidenta, quería empezar dando las gracias a todos los diputados y las diputadas que van a apoyar esta prórroga del estado de alarma, especialmente a aquellos que han utilizado un tono constructivo, una crítica constructiva; el señor Errejón, por ejemplo, o la señora Aizpurua. Gracias, Mertxe, por señalar las cosas positivas de este Gobierno y no solo las negativas. Creo que lo mejor que podemos hacer para este país es empujar juntos, con el apoyo crítico y exigente de todas las fuerzas progresistas que lo componen. También gracias al señor Rufián. Comparto lo que usted ha dicho en su intervención y también la preocupación por los peligros de la bunkerización en la que han caído sus socios de Gobierno. Creo que tenemos que aprender la lección de lo que pasó en Badalona. Badalona nos enseña al camino. Ahí no supimos ponernos de acuerdo y pasó lo que pasó. Los únicos beneficiarios de que no nos pongamos de acuerdo son los señores y las señoras de la bancada de la derecha. Por eso al señor Torra -que defiende el cuanto peor, mejor- a veces eso le da igual, pero nosotros sabemos que, cuanto peor, quienes más sufren son las clases populares. Por eso, señor Rufián, son tiempos para cerrar el puño unidos ante las amenazas de las manos alzadas que vimos en las caravanas de la libertad de VOX, que, en verdad, eran las caravanas del odio. Señor Rufián -que ahora no me escucha-, creo que tenemos que trabajar para sellar el pacto de hoy en unos presupuestos de mañana; tenemos que trabajar para unos presupuestos sociales, u otros lo harán por nosotros.

Señor Casado, usted hoy tenía una oportunidad en la réplica de desmarcarse de su portavoz. Yo le he lanzado un guante que usted ha rechazado. Creo que ha desaprovechado la oportunidad; ha decidido no hacerlo, a pesar de que estoy convencido de que mucha gente en su partido no suscribe esas palabras. Creo que para eso existe VOX, su escisión. No entiendo por qué ustedes no quieren romper amarras con su pasado. Ya sé que su partido lo fundaron siete ministros franquistas y que ustedes decían antes que eso de la dictadura era un modelo de placidez y que por eso no la condenaron, pero creo que, a estas alturas, blanquear la dictadura no representa a la mayoría de sus votantes, seguro, y tampoco a la mayoría de sus militantes.

Por cierto, ya que han hablado del FRAP, si hubieran escarbado un poco habrían descubierto que quien sí perteneció a esa organización fue Rafael Blasco, quien, como saben, es un alto dirigente del Partido Popular que fue condenado no hace mucho por corrupción, por desviar fondos que iban al Tercer Mundo. ¡Qué miserable eso de desviar fondos que van al Tercer Mundo! Así que siento informarles de que, en su lógica, ya no solo comparten partido con defraudadores, ladrones o corruptos declarados por los tribunales, sino que también lo hacen con terroristas. O sea, que enhorabuena por sus compañeros de viaje, esas compañías peligrosas.

Señor Casado, oírle a usted dar lecciones sobre la separación de poderes es un chiste de mal gusto. No voy a repetir toda la retahíla de ataques que han lanzado ustedes en el pasado a la separación de poderes, pero sí me gustaría recordar que tuvieron un ministro y dos fiscales generales reprobados por intentar obstruir la acción de la justicia para tapar la corrupción. No es que ustedes intentaran intervenir en la acción de la policía, es que crearon una estructura parapolicial paralela para perseguir a adversarios


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políticos que les costó de nuevo la reprobación de su ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, aquel que decía aquello de que el aborto tenía algo que ver con ETA. Siempre ETA ¿Cuántos años tienen que pasar sin atentados para que dejen de utilizar el comodín de ETA? Ese el ministro al que se le aparecía un ángel; Gabriel, me parece que se llamaba su ángel. La verdad, es muy hipócrita por su parte que se presente ahora como adalid de la separación de poderes.

Señor Abascal -y también lo haría extensivo al señor García Adanero-, es verdad que ha bajado el tono en su intervención, y se lo agradezco, pero siento que habla siempre con esa rabia. Creo que eso se les enquista en el alma y no tiene que ser bueno y tendrían que intentar sanarlo porque creo que les hace daño personalmente. Fernando Simón dejó claro, con los datos en la mano -porque ustedes son más ya de la superchería y de las teorías conspirativas-, que la manifestación del 8-M no había influido ni más ni menos que su acto de Vistalegre del mismo día. A ustedes lo que les molesta de Irene Montero es que sea una joven preparada, comprometida y de clase trabajadora. Pero, fíjense, si algo les molesta más que Irene Montero es lo que ella representa: la voz de millones de mujeres de todas las generaciones que han traído una verdadera revolución democrática a este país. A ustedes no les molesta Irene Montero; a ustedes les molesta eso, el feminismo. (Aplausos).

Permítame que termine, porque ustedes hoy han hecho un gran homenaje al señor Pérez de los Cobos, han llenado sus intervenciones de falsedades y de bulos...

La señora PRESIDENTA: Señor Asens, tiene que terminar, por favor.

El señor ASENS LLODRÀ: Sí, termino, presidenta.

A nosotros lo que nos parece grave no es que se haya cesado al coronel, sino que no se le hubiera cesado antes, por ejemplo, cuando dirigió la operación del 1 del octubre en Cataluña, con casi mil heridos y más de 120 agentes bajo sus órdenes investigados por unos excesos que tendrán que llegar a juicio un día de estos. Por tanto, eso es lo que nos parece grave. Y también es grave, evidentemente, que una juez dé por bueno un informe basado en recortes de periódicos, en datos falsos y argumentos de Mortadelo y Filemón. Realmente a nosotros nos preocupa eso. Creo que demuestran que urge una regeneración democrática de nuestro Poder Judicial, con un acceso decimonónico y hegemonizado por sectores conservadores y con una cúpula judicial que tiene el mandato caducado.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Asens. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, señora Guille.

Por el Grupo Parlamentario Republicano, tiene la palabra el señor Rufián Romero.

El señor RUFIÁN ROMERO: Muchas gracias, presidenta.

Voy a empezar pidiendo un aplauso; un aplauso para doña Conchi García, doña Catalina Guille, doña Pilar Gil y para todas y todos los trabajadores que durante trece semanas han dado el callo tanto como nosotros. Un aplauso para ellas, para las trabajadoras y los trabajadores de esta Cámara. (Aplausos).

Yo no voy a hacer muchos juegos de palabras, señor Casado, señor Abascal. Les voy a llamar señor Aznar 1 (señalando al señor Casado Blanco) y señor Aznar 2 (señalando al señor Abascal Conde). Señor Aznar 1, usted dice que la culpa de la pandemia -lleva la mitad del planeta seis meses intentando encontrar el origen, los culpables, por qué no decirlo, de esta pandemia y hay mil especulaciones, pero usted ya lo sabe- es de Irene Montero, la culpa es de Fernando Simón, la culpa es de Gladys, la vicepresidenta de Venezuela. Solamente le voy a decir algo, ya en serio: cada vez que hable de Oriol Junqueras hágalo con respeto, más que nada porque, independientemente de que le guste más o menos su ideología, al final es un profesor con una enorme experiencia, con una enorme formación y, sobre todo, todos sus másteres son ciertos.

Señor Aznar 2, señor Abascal: "la España que madruga". Entiendo que desde un descapotable. Para lo único que sirven sus manifestaciones es para saber el último modelo de Mercedes o de BMW que hay en el mercado. Me ha gustado, me ha sonado bien que denunciara el abuso policial, el asesinato policial en Estados Unidos. Ojalá también lo hiciera con torturadores fascistas como Billy el Niño.

Señor Asens, tenemos que aprender de Badalona, sí, es cierto, y de Barcelona: Manuel Valls. Había una alternativa llamada Ernest Maragall. Por mucho que diga que no, son lentejas. Señora Borràs, me sabe muy mal, Laura, ¡que hayas calificado mi discurso de ofensivo e innecesario por hablar de Pujol! ¡Por hablar de Pujol! Si no sois Convergència, no os tenéis que cabrear porque se hable de Pujol. Es como si


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desde Ciudadanos se cabrean porque hablo de UPyD o los de VOX del PP. No tiene ningún sentido, sobre todo porque conviene la unidad y que no nos peleemos. No hay que pelearse, y si hablo de Pujol el discurso no puede ser ofensivo o innecesario para vosotros. Sobre todo, porque vosotros dijisteis el 19 de mayo: nosotros no votaremos una prórroga que no restituya la competencia del Govern. Y hoy decís: no nos abstenemos a cambio de devolver las competencias al Govern. Y, sobre todo, descalificáis el voto de Esquerra Republicana porque también en ello está Ciudadanos. Es como si yo dijera, con un bajo nivel intelectual, que vuestro voto no vale porque es el mismo de VOX. No tiene sentido. ¡Unidad, unidad! No nos peleemos.

Señor Bal, dice que no nos gusta la igualdad, que yo voy en contra de la igualdad. Titular de hace un año: PP y Ciudadanos acuerdan eliminar la universalidad de la sanidad pública en Madrid a inmigrantes irregulares. ¿Y es a mí a quien no le gusta la igualdad? Les gusta más o les guste menos y por mucho ruido que hagan, están votando un acuerdo que incluye una mesa de diálogo y de negociación. Y es que no pasa nada, porque es política. No pueden llamar mesa de la vergüenza a un espacio de diálogo, de política y de negociación, porque, como siempre digo, ¿cuál es la alternativa?, ¿cuál es? (Rumores).

Señor presidente, nos alegramos de la ratificación de la mesa que ha hecho claramente y una vez más -creo que es la cuarta vez-, por mucho que se diga que no. Ojalá sea en julio, si así se puede. Sí que le pido poder trabajar para intentar solucionar la situación de los trabajadores y trabajadoras de la Nissan.

Acabo con un recuerdo y un abrazo a mis compañeros del País Valencià, de Esquerra Republicana del País Valencià, que se lo curran muchísimo en circunstancias complicadísimas y que, gracias a este acuerdo, también el País Valencià tiene las competencias y los fondos de reconstrucción europeos.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Rufián. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, Catalina.

Por el Grupo Parlamentario Plural, tiene la palabra la señora Borràs Castanyer.

La señora BORRÀS CASTANYER: Una previa, señor Asens. En Badalona estábamos de acuerdo. Si Badalona es el camino, no utilicemos el lenguaje de bunkerización y hablemos de dialogo, pero para poder dialogar hay que sentarse a dialogar.

Quería hablar del lenguaje porque, señor Sánchez, la verdad, hoy he descubierto que usted tiene, además, dotes sacerdotales. ¿Ha dicho que no digamos el nombre de España en vano? ¿De verdad? ¿Ha hablado de lenguas y se ha apropiado del concepto de lenguas cuando aquí no podemos ni utilizarlas? Estas lenguas de España no las podemos utilizar en el lugar donde se representa a los hablantes de esas lenguas. ¿Se ha planteado ir a ofrecer sus servicios a la RAE? Porque con la facilidad que tiene para desvirtuar los conceptos, ampliando o modificando el sentido de las palabras... Cogobernanza: para empezar, ya le dije que no estaba en el diccionario. Propóngaselo, igual la incorporan, como lo dicen muy a menudo, igual termina entrando en el diccionario. Autoridad delegada competente: usted ha utilizado la palabra oxímoron, pues ya sabe lo que es un oxímoron. Repite hasta la saciedad: nunca las comunidades autónomas han sido desprovistas de sus competencias. Pero luego -lo ha señalado el señor Esteban- habla de retornar las competencias. ¿En qué quedamos? ¿Son sustraídas o no son sustraídas? Porque si no son sustraídas, no se pueden retornar. El lenguaje hace que falle y diga: les retornaremos las competencias. Samuel Johnson decía que el lenguaje es el vestido del pensamiento. Usted tiene un fondo de armario extraordinario, señor Sánchez. Ha utilizado la palabra satisfechos. Teniendo en cuenta que están en lo más alto del ranking terrible de muertos, no sé si la palabra satisfechos es la más adecuada. Ha dado la cifra de que hoy no ha habido ningún fallecido; bueno, como creo que a Cataluña no la considera una parte de España, no sé. Salud detectó noventa y tres fallecidos en una semana y el Ministerio de Sanidad treinta y cuatro en todo el Estado. ¿Me lo explica? Porque no salen los números. También ha dicho que España es el mejor país del mundo, bueno, lo ha dicho, estupendo. No quiero ni imaginar si lo hubiera dicho yo, porque la palabra supremacista ya estaría planeando por el hemiciclo.

Madame de Sévigné decía que hay palabras que suben como el humo y hay otras que caen como la lluvia. Pues hablando de humo, vamos a los pactos. ¿Ha hablado usted de un nuevo real decreto-ley sobre la cogestión? ¿Lo va a pactar con los presidentes de las comunidades autónomas? ¿Lo va a pactar con la oposición? Es que no sé, el pacto decía que lo tendrían que decidir las comunidades autónomas, pero ahora, si resulta que se decide a través de un real decreto-ley, no sé si es el nuevo 55 de la cogestión, no lo sé, nos lo dirá usted. Pero, vamos, que no se equivoque, señor Sánchez, que nosotros no hemos estado en contra del estado de alarma, ¡si decretamos el confinamiento de Igualada antes de que hubiera


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estado de alarma en España! Hemos estado en contra de este "su" estado de alarma, y le hemos dicho por qué, y además, incluso, hemos dado los fundamentos jurídicos para poder modificar ese estado de alarma y no los han inadmitido por defecto de forma. Espero que cuando los volvamos a presentar nos los admitan o inadmitan yendo a los contenidos, no a las formas.

Esta nueva prórroga del estado de alarma es lamentable, nosotros ahora pensamos que es absolutamente innecesaria, ya no hace falta decir lo de que los ERTE dependen del estado de alarma porque luego ustedes mismos se desmienten. Es una pena que esta prórroga no haya servido para ofrecer respuestas a las necesidades reales de los trabajadores, los autónomos y las pymes. La ministra me acusó de mentir cuando yo le decía que había muchos afectados que seguían sin cobrar. Quince días después estos trabajadores siguen sin cobrar estos ERTE y ¿qué solución les dan? Más de dos meses y medio lleva mucha gente sin cobrar.

Nosotros les dijimos una serie de puntos muy claros, el principio y el que lo resume todo: devolución de las competencias. Pero también la pensión para los trabajadores que tienen personas dependientes a su cargo, mayores o hijos dependientes, que no puedan reincorporarse porque tengan todavía trabajo y tengan esta carga; medidas tributarias reales sobre los grandes impuestos estatales para vincularlos a la recuperación de la actividad; que el dinero que prometen llegue de verdad, que sea una realidad, que no sea un anuncio permanente; que se permita el endeudamiento de las administraciones y que las administraciones locales puedan usar los remanentes y se modifique la regla de gasto. No pueden seguir excusándose permanentemente en las leyes Montoro, porque han pasado ya dos años, ahora gobiernan ustedes y ahora son ya las leyes Montero. O sea, que escúchennos un poco más y pasen de las palabras a los hechos. Le dije una vez a la vicepresidenta Calvo que era una prestidigitadora del lenguaje. Veo que eso también se le ha pegado al presidente Sánchez. Insisto, vaya a la RAE a ver si consigue que, al menos ellos, crean en su cogobernanza.

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Borrás. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, señora Guille.

Por el Grupo Parlamentario Ciudadanos, tiene la palabra el señor Bal Francés.

El señor BAL FRANCÉS: Gracias, presidenta. Buenas tardes, señorías.

Me parece que no tienen ustedes remedio. Cuando les escucho en las réplicas hablando de cuál ha sido el peor ministro del Interior de la historia, si ha sido del PSOE o del PP, o si somos más o menos feministas por gritar desde aquí: viva el 8-M... Mire: viva la libertad de la mujer, viva la igualdad de la mujer. O como cuando discuten sobre Badalona. No sé, me dan ganas de decirles que ahí fuera en la calle hay una epidemia, no sé si lo saben, y 48 000 muertos. Sin embargo, en las réplicas nos dedicamos a meternos los unos con los otros y a decir que unos lo hacen mejor y otros lo hacen peor.

Mire, señor Sánchez, si hoy fuera su investidura, mi partido hoy hablaría con todos los grupos de la Cámara para que le votaran que no. Hoy llamaríamos, como lo hicimos en su momento, a los barones socialistas para que le convencieran de que no era bueno para España pactar con Bildu, pactar con Esquerra, pactar con el PNV o hacer un gobierno de coalición con Podemos. Hoy pediríamos a cualquier socialista valiente, igual que lo hicimos en aquella ocasión, que incluso rompiera la disciplina de partido, porque nos parece que este Gobierno es malo para España.

Señor Rufián, es usted el único al que voy a contestar porque ya sabe que le tengo respeto, igual que usted a mí. Me dice lo de la mesa de la vergüenza y pregunta que cuál es la alternativa. Señor Rufián, la tiene delante: se llama el Congreso de los Diputados, es esta Cámara donde hay que hablar y el Parlament de Catalunya también como institución democráticamente elegida por los catalanes y las catalanas, porque no sé si usted sabe -se le olvida- que la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado, y a través de un sistema democrático y de mayorías se decide el futuro de todos los españoles.

Insisto de nuevo en que en esta crisis debemos seguir pidiéndole al Gobierno que nos escuche, debemos seguir exigiéndole soluciones sensatas, moderadas, pragmáticas, no sectarias, soluciones que ayuden a los españoles. Yo me lanzo a pedirle cosas y le digo que, por favor, nos informe sobre cuál es el contenido de ese real decreto-ley que va a llevar usted al Consejo de Ministros y que no nos enteremos por el Boletín Oficial del Estado; que efectivamente hable -nos parece muy bien- con las comunidades autónomas sobre las medidas sanitarias, que potencie la coordinación entre las comunidades autónomas en el ejercicio de sus competencias exclusivas de sanidad al efecto de estar prevenidos frente a una


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posible, futura y desgraciada pandemia; que su grupo parlamentario nos apoye en la habilitación del mes de julio precisamente para que sigan existiendo las sesiones de control; que desvincule las ayudas de los autónomos del estado de alarma, porque el 21 de junio, cuando termine el estado de alarma, los autónomos van a seguir estando necesitados de ayuda y, por tanto, piense que necesitamos que se desvinculen las ayudas y la prestación extraordinaria del estado de alarma si queremos tener esperanza. Sea usted ambicioso con el plan del turismo, acabe de una vez con eso de la cuarentena de los que tienen que venir de fuera, que da muy mala imagen de España. Dice usted que está negociando con países de nuestro entorno que nos nutren de turistas. Insista en ello, consiga efectivamente que estos turistas vengan a España. No se pliegue a los privilegios que le reclaman contra el principio de igualdad de todos los españoles quienes quieren romper España, quienes quieren que a España le vaya mal. No ceda frente a los chantajes de sus socios desleales de Gobierno. No derogue la reforma laboral, escuche a su vicepresidenta Calviño. Hable con los grupos parlamentarios para crear un nuevo marco laboral moderno del siglo XXI. Hable también con nosotros sobre el ingreso mínimo vital, que sea eficaz, que llegue a los que lo necesitan, que esté coordinado con las comunidades autónomas, que sea igualitario para toda España y sin privilegios y que esté destinado al empleo. Piense en extender los ERTE más allá del día 30 de junio, se lo ha reclamado la señora Oramas. Por el hecho de que usted chasquee los dedos, la economía no se va a poner en marcha y va a hacer mucha falta que estos ERTE se prolonguen en el tiempo más allá de esta fecha. Incorpore a los mutualistas también a las ayudas a los autónomos, como ha hecho Ciudadanos en los Gobiernos con el Partido Popular en las comunidades autónomas. Y, por supuesto, vayamos de la mano en Europa y no con su socio de Gobierno, que vota en Europa con los más radicales. Ya hemos conseguido acuerdos con el Partido Socialista en ayuntamientos de Castilla-La Mancha; hoy firmamos el plan de reconstrucción de Castilla-La Mancha, donde García-Page pone encima de la mesa mil millones de euros, cosa que es buena. Hemos firmado en Aragón ese plan de reconstrucción también. Hemos sacado adelante los presupuestos del Ayuntamiento de Granada después de cinco años llegando a ese consenso. Esto da esperanza a los españoles frente al miedo. Esto es nueva política, esto es política útil.

Ahí fuera, en la calle, la gente no se llama terrorista, no se llama golpista, no se llama fascista, no apela a títulos nobiliarios. Se pregunta cuándo podrá llevar a sus hijos al colegio; hablan de lo mal que lo han pasado en el confinamiento; hablan del dolor por la pérdida de los seres queridos, de la angustia por la gente que lucha por su vida; tienen miedo y hablan de si van a poder ganarse el sustento con el que dar de comer a sus familias. Salga del coche oficial, por favor, y escuche a estas personas porque se lo merecen. Es usted su presidente del Gobierno. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor Bal. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores).

Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Lastra Fernández.

La señora LASTRA FERNÁNDEZ: Gracias, señora presidenta.

Voy a ser breve. Se lo decía en mi intervención, señor Casado, la pandemia desescala, pero ustedes escalan en la tensión política y en el extremismo, y su intervención, su réplica así lo constata. Lo que me pregunto es si esto es lo que van a decir en los próximos cuatro años, si esto es lo que nos espera durante toda la legislatura, si la propuesta del Grupo Popular va a ser la bronca permanente. Liderar la oposición no quiere decir oponerse a todo, señor Casado, sino presentar propuestas alternativas, algo que usted no ha hecho. Su única propuesta ha sido sistemáticamente desde el mismo día de la investidura oponerse a todo lo que diga el Gobierno. Tanto ha sido su empeño en oponerse -esto también se lo recordaba hace quince días- que han llegado a oponerse a lo que ustedes mismos defendían. Protestaban porque querían medidas más duras y luego porque las medidas eran duras. Protestaban porque no había suficiente estado de alarma y luego porque había estado de alarma. El problema, señor Casado y señores del Grupo Popular, es que la política del no a todo no ayuda ni a los sanitarios ni a combatir el virus ni a la sanidad pública ni a mejorar la situación de las residencias. No nos ayuda nada contra la pandemia ni en la crisis social y económica que está viniendo ya derivada de la crisis sanitaria. Lo que realmente creo, señor Casado, es que su no a todo es una declaración de impotencia y de falta de ideas de su grupo parlamentario y de su partido político.

Para concluir -se lo he dicho en mi intervención y se lo ha repetido el presidente del Gobierno-, creo que ya está bien, señor Casado. Nosotros somos un pueblo de gente sensata. Déjennos llorar en paz a nuestros fallecidos, déjennos aplaudir a nuestros sanitarios, que se lo merecen todo, déjennos alegrarnos


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porque por fin estamos doblando la pandemia, porque estamos superando esto y lo estamos haciendo juntos, y, sobre todo, señor Casado, deje de sembrar rencor y de poner palos en las ruedas, que este país ya tiene bastante.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora Lastra. (Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores).

Tiene la palabra en nombre del Gobierno el señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Muchas gracias, señora presidenta. Responderé desde el escaño.

Quiero dar las gracias a todos los grupos parlamentarios que con su abstención o con su voto afirmativo van a permitir que podamos prorrogar quince días más el estado alarma. El estado de alarma -artículo 116 de nuestra Constitución-, el único instrumento que tiene el Gobierno de España para poder hacer frente a la pandemia, para revertirla definitivamente y salir de la emergencia sanitaria, que empezó el pasado 14 de marzo con la primera aprobación del estado de alarma, y hacerlo, señorías, reconociendo, sin duda alguna, la aportación de esta Cámara al debate y a un proceso de aprendizaje en el que hemos estado todos, no solamente las Cortes Generales, no solo los Gobiernos autonómicos, sino también el Gobierno de España, en cuanto a la definición, el alcance y la necesidad de ponderar derechos fundamentales para atajar la pandemia, salvar vidas y defender la salud pública, que ha sido -insisto- el único objetivo que ha tenido el Gobierno de España durante estos casi tres meses. También quiero extender el agradecimiento del Gobierno de España al conjunto de servidores públicos, desde los profesionales sanitarios, a los cuales han hecho referencia otros intervinientes, hasta los trabajadores y trabajadoras de esta Cámara, que han hecho posible la celebración de las sesiones pertinentes, y al conjunto de trabajadores y trabajadoras que han sostenido el tejido productivo a lo largo de estos meses tan intensos y tan dramáticos que hemos vivido todos en primera persona.

Y quiero decirles algo que me parece muy importante. Creo que ahora hay dos mensajes que tenemos que trasladar, uno a la ciudadanía y otro, internamente, a esta Cámara y a nosotros mismos como representantes políticos, ya sea en los Gobiernos autonómicos, en los Gobiernos locales, en el Gobierno de España o en los grupos parlamentarios: primero, la responsabilidad individual, porque es evidente que el virus no ha desaparecido. Hemos contenido la pandemia, pero el virus continúa entre nosotros al acecho. No hemos encontrado la vacuna. No hemos encontrado el remedio terapéutico. Por tanto, todas las medidas que tengan que ver con la disciplina social y con el respeto a lo que nos dictan las autoridades sanitarias es muy importante que las cumplamos individualmente, y con esa apelación me gustaría dirigirme, sobre todo, de cara a los ciudadanos. Mucho de lo que hemos logrado hasta ahora ha sido con un enorme sacrificio que como sociedad hemos pagado, con más de 27 000 fallecidos durante estas últimas semanas. Por eso, creo que es muy importante que cuando ya se levante el estado de alarma seamos conscientes de que esas normas son fundamentales si no queremos ver registrados rebrotes o recaídas futuras que no solo lastren la recuperación sanitaria, sino también la recuperación económica y social a la que nos tenemos que dedicar a partir de ya. Y en segundo lugar, la responsabilidad colectiva. Yo querría hacer un llamamiento a la responsabilidad colectiva. Desde la discrepancia, quiero hacer una reivindicación de la buena política, de la política de unidad y del pacto entre diferentes. Desde luego, debemos ser conscientes de que la tarea que tenemos por delante durante la próxima legislatura no solo va a ser reconstruir muchos de los elementos dañados no solamente por la pandemia, sino por la crisis económica anterior y algunas políticas -a nuestro juicio, equivocadas- que se pusieron en marcha, sino también y especialmente mirar al futuro y ofrecer un horizonte de futuro y esperanza a la ciudadanía, sobre todo a los más jóvenes, que son los que están sufriendo en primera persona las consecuencias del desempleo, la desigualdad y, por ejemplo, el cierre de centros educativos que hemos tenido que implementar para frenar el COVID-19. A esa tarea de responsabilidad colectiva estamos llamados todos y, desde luego, el Gobierno de España, humildemente, va hacer todo lo posible para que esa unidad a la que apelamos sea posible en la Comisión parlamentaria para la Reconstrucción Social y Económica y también durante los próximos cuatro años en muchas de las medidas que necesitamos para garantizar un crecimiento sostenible y un crecimiento inclusivo. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor presidente del Gobierno.

Votaremos en tres minutos. (Pausa).


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Señorías, vamos a proceder a las votaciones. Actos en relación con los estados de alarma, excepción y sitio. Solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma declarado mediante el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, prorrogado por los Reales Decretos 476/2020, de 27 de marzo, 487/2020, de 10 de abril, 492/2020, de 24 de abril, 514/2020, de 8 de mayo, y 537/2020, de 22 de mayo.

Votación de las propuestas presentadas por el Grupo Parlamentario Mixto, señor Martínez Oblanca, a la solicitud de prórroga del estado de alarma en los términos del acuerdo de su admisión a trámite.

Comienza la votación. (Pausa).

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 93 más 256 votos telemáticos, 349; a favor, 25 más 65 votos telemáticos, 90; en contra, 67 más 191 votos telemáticos, 258; abstenciones, 1.

La señora PRESIDENTA: Quedan rechazadas las propuestas.

Votación de la propuesta presentada por el Grupo Parlamentario Ciudadanos a la solicitud de prórroga del estado de alarma.

Comienza la votación. (Pausa).

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 93 más 256 votos telemáticos, 349; a favor, 26 más 74 votos telemáticos, 100; en contra, 66 más 180 votos telemáticos, 246; abstenciones, 1 más 2 votos telemáticos, 3.

La señora PRESIDENTA: Queda rechazada la propuesta.

Votación de las propuestas presentadas por el Grupo Parlamentario Plural, señor Errejón, a la solicitud de prórroga del estado de alarma en los términos del acuerdo de su admisión a trámite.

Comienza la votación. (Pausa).

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 93 más 256 votos telemáticos, 349; a favor, 5 más 18 votos telemáticos, 23; en contra, 85 más 229 votos telemáticos, 314; abstenciones, 3 más 9 votos telemáticos, 12.

La señora PRESIDENTA: Quedan rechazadas las propuestas.

Señorías, les informo de que desde las 16:15 horas hasta las 17:45 horas se podrá votar telemáticamente la autorización de la prórroga del estado de alarma, que se someterá a votación en sus propios términos. La votación presencial de este punto se producirá al final de la sesión del día de hoy. (Pausa).

MODIFICACIÓN DEL ORDEN DEL DÍA.

La señora PRESIDENTA: De conformidad con lo dispuesto por el artículo 68.1 del Reglamento y con lo abordado por los portavoces, esta Presidencia somete al Pleno de la Cámara la modificación del orden del día en el sentido de permutar el orden de debate de las interpelaciones correspondientes a los puntos 18 y 19. ¿Lo acuerda así la Cámara? (Asentimiento).

En consecuencia, queda aprobada la modificación del orden del día.

PREGUNTAS:

- DEL DIPUTADO DON PABLO CASADO BLANCO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿CÓMO VALORA LA DESTRUCCIÓN DE EMPLEO? (Número de expediente 180/000181).

La señora PRESIDENTA: Continuamos con las preguntas dirigidas al Gobierno, conforme al orden remitido por el mismo.

Preguntas dirigidas al señor presidente del Gobierno. Pregunta del diputado don Pablo Casado Blanco, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

El señor CASADO BLANCO: Gracias, señora presidenta.

Señor Sánchez, ¿qué responsabilidades va a asumir el Gobierno por haber purgado a un coronel intachable de la Guardia Civil por negarse a incumplir la ley y poner en conocimiento del ministerio y de


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su Gobierno las pesquisas, las averiguaciones por posibles responsabilidades penales del Ejecutivo al ocultar el riesgo de contagio en las manifestaciones del 8 de marzo? Por cierto, en Alemania se suspendieron -que le hagan bien las réplicas-. Tiene aquí a su ministro, pero su ministro es un escudo, porque la instrucción la dio usted. Y le digo además que queremos ver también la carta de dimisión del DAO, que va a ser muy interesante. Y queremos explicaciones sobre la purga al director de la Policía Nacional que pidió material. Y queremos explicaciones también sobre las instrucciones para controlar las redes sociales que le dio al general Santiago. Desde los tiempos de la cloaca -eso sí que fue una cloaca- de Luis Roldán no habíamos visto esto. Por cierto, si quiere hablar de cloaca policial hable con el señor Iglesias o con la señora Lola Delgado. Éxito asegurado: prostitución y extorsión de empresarios, periodistas y jueces y trata de menores.

Señor Sánchez, usted ha agredido la independencia judicial, ha agredido la separación de poderes, ha agredido el artículo 34 de la Ley Orgánica, que defiende a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; ha agredido también la Constitución en su artículo 117. Dé explicaciones, no se parapete, como la señora Montón y el señor Màxim Huerta, en las irregularidades de este Consejo de Ministros. Usted es el máximo responsable.

Y hablando de empleo, de pérdidas, de dimisiones y de ceses, mantengo la pregunta que le había hecho para que nos diga también cómo valora las cifras de empleo que ha conocido esta semana (rumores), lo cual está bastante relacionado, porque la inseguridad jurídica y el desprestigio internacional de su Gobierno causan estupor en todo el mundo.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Efectivamente, señor presidente del Gobierno, la pregunta que consta en el orden del día es cómo valora la destrucción de empleo.

Tiene la palabra el señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Poco le importa, señora presidenta, al líder de la oposición hablar del empleo o hablar del impacto que está teniendo la crisis sanitaria sobre el tejido productivo en nuestro país. Habla de respetar las instituciones, habla de la separación de poderes, pero empezar respetando las instituciones es someterse al Reglamento que libremente nos hemos dado las fuerzas parlamentarias aquí presentes (aplausos), señoría, no utilizar el Congreso de los Diputados como un plató de televisión, que es lo que hace usted sistemáticamente cada vez que se somete el Gobierno a su control.

Le diré una cosa, señor Casado, se lo vuelvo a repetir a sus señorías, a usted y al Grupo Parlamentario Popular: con este Gobierno no hay policía patriótica (rumores), no hay parapolicías que se dedican -¿a qué?- a ocultar sus vergüenzas, sus corrupciones y a manipular el buen nombre de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, señor Casado. (Aplausos). Esto es así, señor Casado. Este es un Gobierno que defiende a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La mayor inversión en infraestructuras de seguridad en los últimos diez años -este plan 2019-2025 que aprobamos- prevé la inversión de 600 millones de euros en los próximos siete años para la reforma y la construcción de comisarías de Policía Nacional y cuarteles de la Guardia Civil. Y para el acuerdo de equiparación salarial, señorías -le recuerdo que quienes están gobernando son el Partido Socialista y Unidas Podemos, no ustedes, que han perdido cinco elecciones en un año-, para llevarlo a cabo, efectivamente, un esfuerzo económico de 807 millones de euros. Y, también, lógicamente, la oferta pública de empleo, 5000 nuevos puestos y una tasa de reposición -quiero ser preciso- no de un 120 %, como dije antes en el debate, sino un 115 % para la Policía Nacional y la Guardia Civil, después de años y años de recortes, cuando ustedes estaban en el Gobierno.

Y le diré algo, señor Casado, señorías del Grupo Parlamentario Popular, ustedes atacan al ministro del Interior porque es el ministro del Interior quien está colaborando con la Justicia para acabar con la policía patriótica que ustedes pusieron en marcha cuando estaban gobernando. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor Casado Blanco.

El señor CASADO BLANCO: Es mejor perder elecciones que perder el alma, dijo el hijo de Múgica, militante del Partido Socialista, que es lo que ustedes hacen con la Policía, con los jueces, con las víctimas del terrorismo y con los parados, porque aquí el que ha perdido el empleo es el coronel Pérez de los


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Cobos, pero también un millón de autónomos. (Rumores). Cuatro millones de ERTE, un millón de trabajadores, como ayer vimos, en la peor cifra de empleo desde hace once años.

La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.

El señor CASADO BLANCO: El balance de su gestión en dos años está siendo demoler las libertades públicas y el sistema de balanzas y controles de la democracia y destrozar la economía y el Estado del bienestar una vez más, como hace diez años. Enhorabuena, señor Sánchez. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Señoría, no voy a entrar en sus provocaciones, de verdad. (Varios señores diputados: ¡No, no, no!). No, no lo voy a hacer. Yo creo que usted mismo se retrata en su estrategia de oposición, una estrategia de oposición seguidista del señor Abascal y de la ultraderecha. Esa será su responsabilidad. Hará más pequeño a su partido y más grande a la ultraderecha. (Aplausos).

- DEL DIPUTADO DON NÉSTOR REGO CANDAMIL, DEL GRUPO PARLAMENTARIO PLURAL, QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿QUÉ MEDIDAS PIENSA ADOPTAR EL GOBIERNO PARA ENFRENTAR LA CRISIS ECONÓMICA E INDUSTRIAL QUE ESTAMOS SUFRIENDO? (Número de expediente 180/000178).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del diputado don Néstor Rego Candamil, del Grupo Parlamentario Plural.

El señor REGO CANDAMIL: Gracias, señora presidenta.

Señor presidente, la crisis social y económica provocada por esta emergencia sanitaria se superpone en Galiza a una crisis industrial profunda, que afecta especialmente, pero no solo, a la industria electrointensiva. El último episodio de esta crisis es el posible cierre de la factoría de aluminio por parte de Alcoa en San Cibrao.

Teniendo esto en cuenta, ¿qué medidas piensa adoptar el Gobierno para enfrentar la crisis económica e industrial que estamos sufriendo?

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Rego.

Señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Gracias, señora presidenta. Muchas gracias, señor Rego.

Varias cuestiones. La primera es qué no se hizo antes de que llegáramos al Gobierno hace dos años y qué se hizo después de las elecciones a principios de este año. El Gobierno anterior del Partido Popular, señoría -usted convendrá conmigo-, no hizo nada en política industrial, y mucho menos hizo política industrial en Galicia. Tengo que recordarle, además, señoría, y compartir con todos ustedes, que la industria gallega ha recibido de este Gobierno en dos años 34 millones de euros, dentro del Plan Reindus, es decir, del plan de reindustrialización. Además, usted conoce nuestro compromiso, por ejemplo, con el sector naval gallego, con la adjudicación del contrato de cinco fragatas F-110 a Navantia Ferrol, por un importe de 4300 millones de euros, que generará 7000 empleos y una década de trabajo para el astillero, así como los 37 millones de euros concedidos para los astilleros gallegos, que han permitido al sector crecer el 219 % en el último año. Por lo tanto, el Gobierno de España, lógicamente, en el ámbito de Alcoa y en el ámbito de la reindustrialización de Galicia, está comprometido con Galicia, está comprometido con los trabajadores, está comprometido también con la industria y, lógicamente, estamos impulsando ese diálogo con la empresa Alcoa para dar un horizonte y un futuro a esas plantas que hoy están en riesgo de desaparición. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor presidente.

Señor Rego Candamil.

El señor REGO CANDAMIL: Señor presidente, el anunciado cierre de la planta de aluminio de Alcoa podría suponer el despido de 800 trabajadores y trabajadoras y además un impacto económico negativo,


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profundo en la comarca de A Mariña. El Gobierno español conoce desde hace tiempo la delicada situación de la industria electrointensiva en Galiza y aún no ha aprobado el estatuto del consumidor electrointensivo. Aún sin resolver la situación de la antigua Alcoa A Coruña, ahora Alu Ibérica, la situación de Alcoa San Cibrao agrava una crisis industrial continuada en Galiza. Nos sorprende que el Gobierno aún no haya actuado y ni siquiera haya convocado la mesa multisectorial o multilateral sobre Alcoa, que se reunió por primera y única vez el pasado 23 de enero.

Para el BNG es necesario poner en marcha soluciones que den estabilidad al sector y al conjunto de nuestra industria. En primer lugar, establecer una tarifa eléctrica gallega que permita rebajar considerablemente el coste de la energía, porque Galiza es productora excedentaria -pagamos los elevadísimos costes sociales y ambientales de un diseño que no hemos hecho nosotros-, pero no nos beneficiamos de esa condición de país productor. Al contrario, en este momento las familias gallegas y las empresas pagan más por la electricidad que en Madrid, donde consumen energía gallega a 600 km de distancia. En segundo lugar, es necesario intervenir para salvar la actividad y los puestos de trabajo en Alcoa, de modo que, si la dirección persiste en su decisión de cerrar, la única alternativa, a nuestro juicio, es nacionalizar la empresa. Hay que recordar que ya fue pública y que nunca debió haber sido privatizada. Retornar Alcoa al sector público, establecer una tarifa eléctrica gallega que permita a nuestras empresas ser más competitivas y un plan para la reindustrializar Galiza es hoy una necesidad perentoria. De lo contrario, la crisis del coronavirus acabará por cronificar una situación que ya era muy negativa para el futuro de Galiza, y eso no lo podemos permitir.

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Gracias, presidenta.

Tiene razón -empiezo por el final de la intervención de su señoría-, efectivamente, esta es una situación que venía de lejos, de atrás, con muchos parches o, incluso, con una política de desindustrialización proveniente de la anterior Administración. ¿Qué es lo que ha hecho el Gobierno desde que entramos en el Poder Ejecutivo? Tratar de resolver los parches que fue poniendo la anterior Administración. A finales de 2018 se tuteló, por ejemplo, el proceso de venta, y las plantas de Avilés y de A Coruña se salvaron del cierre y se preservaron los empleos -esto es una realidad-, y, tras el anuncio de la reestructuración de la planta de San Cibrao, el 28 de mayo se han realizado acciones para conocer los avances del periodo de consultas que se va a iniciar. Hoy mismo, 3 de junio, se reúne precisamente el secretario General del Ministerio de Industria con el comité de empresa. Y las perspectivas de futuro con nuestro Gobierno son claras, estamos buscando inversores para salvar la planta de Lugo.

Quiero recordar también el compromiso, como he manifestado en mi primera intervención, con el mantenimiento del tejido industrial español, especialmente en Galicia, a través del esfuerzo de las ayudas de CO2, el programa Reindus, el impulso al estatuto de la industria electrointensiva, y, a nivel europeo, el ajuste fiscal en frontera a través del carbon border tax, que es una de las propuestas que ahora mismo está encima de la mesa por parte de la Comisión Europea. En todo caso, ese compromiso quiero manifestárselo en primera persona, señoría. (Aplausos).

- DEL DIPUTADO DON AITOR ESTEBAN BRAVO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO VASCO (EAJ-PNV), QUE FORMULA AL SEÑOR PRESIDENTE DEL GOBIERNO: ¿QUÉ ACCIONES CONCRETAS VAN A CENTRAR LA POLÍTICA DE SU GOBIERNO EN EL CORTO Y MEDIO PLAZO EN LA NECESARIA RECONSTRUCCIÓN TRAS LA PANDEMIA DEL COVID-19? (Número de expediente 180/000175).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del diputado don Aitor Esteban Bravo, del Grupo Parlamentario Vasco, EAJ-PNV.

El señor ESTEBAN BRAVO: Tomo nota de que reglamentariamente se pueden cambiar las preguntas formuladas, pero no lo voy a hacer en esta ocasión. Me ceñiré a la ya escrita y presentada.

¿Qué acciones concretas van a centrar la política en su Gobierno en el corto y medio plazo en la necesaria reconstrucción tras la pandemia del coronavirus?

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Esteban.

Señor presidente del Gobierno.


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El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Gracias, señora presidenta.

Gracias, señor Esteban, por ajustarse al Reglamento que nos hemos dado todos. Yo creo que para el buen funcionamiento de esta Cámara deberíamos respetar el Reglamento y ceñirnos a las cuestiones que se plantean. Si, buenamente, hay grupos parlamentarios que quieren cambiar las preguntas, lo que tendrán que hacer es plantear una reforma del Reglamento, y no actuar de manera unilateral, como, desgraciadamente, la oposición conservadora está empezando a hacer de un tiempo esta parte, saltándose todos los consensos, incluso el que se han dado los grupos parlamentarios sobre la base de ese Reglamento. Ciñéndome a su pregunta, señor Esteban, decirle que para nosotros la transición ecológica y el desarrollo de la economía verde -ayer mismo aprobamos en Consejo de Ministros la Estrategia de Economía Circular-, el emprendimiento, la transformación digital, el empleo de calidad, la formación profesional, la ciencia -que creo que es además algo fundamental después de todo lo que estamos sufriendo-, la sanidad pública, los servicios públicos, cuidar el campo, el sector agroalimentario, formarán parte de esa ambición por la reconstrucción, por la recuperación económica y social que tenemos que abordar en la legislatura, y no solamente a nivel nacional sino también a nivel europeo. Para ello, lógicamente, espero contar con su aportación, con su apoyo, como también con el del resto de grupos parlamentarios. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor presidente.

Señor Esteban Bravo.

El señor ESTEBAN BRAVO: La semana pasada le preguntamos en la sesión de control sobre sus planes en el sector automovilístico. Al día siguiente, jueves, estalló el conflicto de Nissan y la tremenda noticia de que iban a retirar la empresa. La ministra no nos contestó absolutamente nada a nuestra pregunta; ahora, usted ha anunciado un plan. ¿Tiene que montarse un follón como el que se ha montado, con el cierre de una empresa, para que se diga que se van a poner ya planes concretos y para que se apunte en este sentido? Le voy a decir tal y como vemos la cosa: que es el Ministerio de Industria, que es el Ministerio de Turismo... Pero le vemos un tanto ausente en la toma de decisiones y en un parcheo constante, pero me temo que hacen falta ya programas concretos; no solo citar unos cuantos sectores, sino programas concretos. Ya lo han hecho en Francia y en Alemania, que ya han movido ficha en el sector automovilístico y, por ejemplo, ahora se ha mencionado también el estatuto electrointensivo. Hay que elegir los sectores para la transformación, unos sectores que tienen que aportar valor añadido, y yo le apunto, evidentemente, la automoción, pero también el aeronáutico, el energético, la máquina herramienta. Le diría que incluso en algunos de estos sectores deberíamos plantearnos seriamente una prolongación puntual, elegida, pero una prolongación en algunos casos de los ERTE. Usted ha hablado de los necesarios planes nacionales que se deben hacer para gestionar esos dineros europeos. Bueno, ya ha habido planes nacionales en otras ocasiones, y lo cierto es que muchos de ellos no se han implementado, no se han ejecutado, y muchas veces ha sido debido a la burocracia excesiva con la que están regulados. Creo que deberíamos plantearnos aligerar eso porque una incapacidad de gestión no se puede consentir en estos momentos. Yo creo que deberían dejar a las comunidades autónomas presentar sus propios planes, que deberían ir sobre proyectos concretos, exigiendo una responsabilidad posterior en la actuación. Regar sí, porque va a haber dinero probablemente, pero donde haya un proyecto, y antes del cierre definitivo del proyecto europeo, de esa estrategia europea, debemos saber cuáles van a ser exactamente esos proyectos. La Comisión de Reconstrucción actual no vale para eso, es un auténtico caos, demasiadas comparecencias y demasiadas inconcreciones.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Esteban.

Señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Sánchez Pérez-Castejón): Muchas gracias, señora presidenta, y muchas gracias, señor Esteban.

No demos las cosas por hechas, primero tenemos que negociar en Bruselas; tendremos el 19 de junio el primer Consejo Europeo para ver exactamente la magnitud del Fondo de Recuperación y también el marco financiero plurianual. Y, como he dicho en la anterior sesión, con el estado de alarma, esperemos que sea en el mes de julio cuando podamos llegar a un acuerdo respecto de la magnitud, qué van a ser transferencias, qué van a ser préstamos. En segundo lugar, lo que está haciendo el Gobierno de España es trabajar ya para precisamente identificar esos sectores damnificados como consecuencia de la crisis


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sanitaria, el impacto que tienen en el ámbito económico y, por tanto, vehicular muchos de esos recursos que nos vengan de Bruselas hacia esos sectores. Lógicamente, el sector turístico y el sector de la automoción son prioritarios. Pero, señor Esteban, tampoco me diga que no hemos hecho nada hasta este punto porque, en fin, la Seguridad Social ha reconocido a más de 1 385 000 trabajadores autónomos la prestación extraordinaria por cese de actividad, es decir, al 97 % de los autónomos que la han solicitado, y hemos realizado a través de las líneas ICO 490 000 operaciones por un total avalado de 46 600 millones de euros. En definitiva, creo que estamos dando una respuesta en el corto y en el medio plazo, y para ello invito a su señoría a seguir colaborando con el Gobierno. (Aplausos).

- DE LA DIPUTADA DOÑA CAYETANA ÁLVAREZ DE TOLEDO PERALTA-RAMOS, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA A LA SEÑORA VICEPRESIDENTA PRIMERA Y MINISTRA DE LA PRESIDENCIA, RELACIONES CON LAS CORTES Y MEMORIA DEMOCRÁTICA: ¿PRETENDE EL GOBIERNO PROSEGUIR CON LA DEGRADACIÓN DE LAS INSTITUCIONES? (Número de expediente 180/000182).

La señora PRESIDENTA: Pregunta dirigida a la señora vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática.

Pregunta de la diputada doña Cayetana Álvarez de Toledo Peralta- Ramos, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

La señora ÁLVAREZ DE TOLEDO PERALTA-RAMOS: Gracias.

Señora vicepresidenta, ¿cuál es la siguiente institución que va a estar sujeta a la acción degradante del Gobierno? Por ir preparándonos.

La señora PRESIDENTA: Señora vicepresidenta primera del Gobierno.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA DEL GOBIERNO Y MINISTRA DE LA PRESIDENCIA, RELACIONES CON LAS CORTES Y MEMORIA DEMOCRÁTICA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.

Como no hemos iniciado ese camino, no lo tenemos que proseguir. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señora Álvarez de Toledo.

La señora ÁLVAREZ DE TOLEDO PERALTA-RAMOS: Gracias.

Señora Calvo, progresistas se hacen llamar, involución es lo que traen, del Estado democrático y con él de la paz política y social. Hablemos de la crispación. Este es su mecanismo. El Gobierno nombra fiscal general a una ministra reprobada, célebre por su intimidad con el chantaje y su odio al PP, nosotros lo denunciamos y ustedes nos acusan de crispar. Lanzan a la Abogacía General contra la juez que investiga una pandemia que ha costado 43 000 vidas según el INE, lo denunciamos y ustedes nos acusan de crispar. Usan a la Guardia Civil para combatir la desafección al Gobierno y equiparan verdad con fuentes oficiales, lo denunciamos y nos acusan de crispar. Colocan a una asesora de Moncloa al frente de la CNMC, lo denunciamos y nos acusan de crispar. Hipertrofian el Ejecutivo y jibarizan el Legislativo, lo denunciamos y nos acusan de crispar. Llaman corrupta a la justicia, presionan al Supremo, reclaman indultos para los golpistas, acosan a la juez que los investiga, lo denunciamos y nos acusan de crispar. Pactan la derogación de la reforma laboral con un partido que justifica el asesinato político, lo denunciamos y nos acusan de crispar. Anuncian una nueva mesa de cesiones con los que atentaron contra el Estado democrático y dicen que lo volverían a hacer, lo denunciamos y nos acusan de crispar. Admiten en un vídeo cristalino que conocían el enorme riesgo de acudir al 8M, lo denunciamos y nos acusan de crispar. Nos llaman fascistas, es decir, criminales, tiránicos, asesinos, lo denunciamos y nos acusan de crispar. Y lo último de momento, cesan a un coronel de la Guardia Civil por negarse a cometer un delito, luego mienten, aquí, en el Senado, en Moncloa, lo denunciamos y nos acusan de crispar.

La acusación de crispar, señora Calvo, es una vieja tradición socialista. La inició el presidente González para tapar los escándalos de Filesa, Roldán y los GAL; la actualizó el señor Zapatero cuando sus pactos con ETA, el estatuto inconstitucional y la debacle económica, y ahora ustedes la reeditan; nos quieren sumisos y silentes. Olvídense, no son nuestras palabras las que causan la crispación, son sus hechos, y por todo, por tanto, son ustedes los que habrán de rectificar para devolver el sosiego a la nación, y esa rectificación empieza con una dimisión. Señor Marlaska, ¿qué hace usted todavía en el banco azul? ¿Por


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qué no ha dimitido? ¿Y cómo es posible que el presidente Sánchez no lo haya cesado? Márchese. Ni el tatuaje en su muñeca ni el título en su autobiografía dicen la verdad, usted da pena y miedo. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señora vicepresidenta primera del Gobierno.

La señora VICEPRESIDENTA PRIMERA DEL GOBIERNO Y MINISTRA DE LA PRESIDENCIA, RELACIONES CON LAS CORTES Y MEMORIA DEMOCRÁTICA (Calvo Poyato): Gracias, señora presidenta.

Señora Álvarez de Toledo, voy a ser muy breve, y no porque llevemos aquí muchas horas, que usted se merece todo el respeto de mi parte en una sesión de control, sino porque degradación son dos cosas que yo he oído aquí esta mañana y que me voy a llevar cuando ahora salga por esta puerta. Las ha dicho su jefe de filas, impropias de un líder joven, de un partido de derechas europeo y de una gran democracia como es la democracia española. Fíjese lo que ha dicho, entrecomillado: "Les avisamos de que no podrían gobernar". ¿En qué andan cuando pierden las elecciones? ¿En qué andan cuando esta Cámara le otorga la confianza legal y legítima a un candidato y forma Gobierno? ¿En qué andan? Porque lo ha dicho literalmente usted: Les avisamos de que no podrían gobernar. Pero luego lo ha mejorado, porque luego ha dicho en singular, y yo lo pondré en plural: a usted refiriéndose al presidente del Gobierno le acabarán pescando. Teniendo en cuenta que ningún miembro del Gobierno somos pescados, ¿en qué anda usted, señor Casado? ¿En qué andan contra el Gobierno constitucional de España en el peor momento, trágico, de este país? ¿En qué andan? Cuénteselo a los españoles. (Prolongados aplausos).

- DEL DIPUTADO DON TEODORO GARCÍA EGEA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR VICEPRESIDENTE SEGUNDO Y MINISTRO DE DERECHOS SOCIALES Y AGENDA 2030: ¿CÓMO PIENSA EVITAR EL VICEPRESIDENTE SEGUNDO QUE LA CRISIS ECONÓMICA SE CONVIERTA EN UNA CRISIS SOCIAL? (Número de expediente 180/000183).

La señora PRESIDENTA: Pregunta dirigida al señor vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030.

Pregunta del diputado don Teodoro García Egea, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

El señor GARCÍA EGEA: Gracias, señora presidenta.

Señora Calvo, les han pescado. La prueba es la carta en la que reconocen que dieron órdenes injustas a un guardia civil. (Aplausos). Les han pescado, señora Calvo.

Señor Iglesias, que a usted no le gusten las cosas que digo no es crispar. Espero que hoy haya venido usted un poco más tranquilo, un poco más sosegado, porque voy a seguir diciéndole lo que no le gusta oír. Los trabajadores de Nissan no quieren un ingreso mínimo, quieren un trabajo. Los trabajadores de Alcoa no quieren un escudo social, quieren su empleo. Porque el mejor escudo social es el empleo, que usted está destruyendo.

Mire, no se ofenda con lo que le voy a decir (rumores), pero usted ha llegado al Gobierno engañando a la gente. Usted ha colocado a un amigo suyo en una puerta giratoria, en Enagas. Si, como usted decía, las puertas giratorias son una forma de corrupción y ahora coloca a un amigo en Enagas, ¿usted qué es? Ustedes son ya oficialmente, gracias al ministro Marlaska, el Gobierno de la mentira. Nosotros estamos aquí para que, además, no se conviertan en el Gobierno de la ruina, de la ruina de España. Y en este contexto, señor Iglesias, le pregunto cómo piensa evitar que esa crisis económica se convierta, además, en una crisis social.

La señora PRESIDENTA: Señor vicepresidente segundo del Gobierno.

El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO DEL GOBIERNO Y MINISTRO DE DERECHOS SOCIALES Y AGENDA 2030 (Iglesias Turrión): Gracias, señora presidenta.

Gracias, señor García Egea. Gracias por el tono también. (Rumores). Fíjese, una crisis económica normalmente suele ser sinónimo de crisis social, salvo que intervenga el sector público. ¿Y sabe lo que está haciendo este Gobierno? Construir un escudo social. Me sorprende que usted critique aquí hoy la última capa de protección de ese escudo social, que es un nuevo derecho social en España que se llama ingreso mínimo vital. Aunque a usted le cueste entenderlo, señoría, la condición de posibilidad de la


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seguridad, de la libertad, de la democracia y de la recuperación económica es la justicia social, y este Gobierno va seguir en esa dirección. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor García Egea.

El señor GARCÍA EGEA: Señor Iglesias, justicia social sería que la renta mínima fuera igual que la de su amigo y colocado en la puerta giratoria de Enagas. Pero, siguiendo con la línea planteada, me gustaría que me respondiese hoy con la misma sinceridad con la que responde la ministra Irene Montero cuando cree que no la están grabando, porque esa frase, "Ha sido por el coronavirus, pero no lo voy a decir", es la que mejor define a todo su Gobierno. Sabían que concentrar a miles de personas en una manifestación dispararía los contagios, pero no lo van a decir; sabían que eran necesarios test y mascarillas, pero no lo van a decir; saben que hay gente que no está cobrando los ERTE, pero no lo van a decir; saben que Marlaska nos ha engañado a todos, pero no lo van a decir; saben que la cifra oficial de muertos no es la correcta, pero no lo van a decir.

Señor Iglesias, escuche esto: Pablo Iglesias ha hecho de la mentira su forma de hacer política. Esta frase es de Pedro Sánchez. Aunque él ya no pueda decirlo públicamente, yo sí. Yo lo seguiré diciendo por todos los que no pueden hacerlo, aunque usted llame a la propaganda gestión; a la oposición, obstáculo; y a la verdad, crispación. Porque, aunque usted siga llamando a utilizar el dolor de los españoles hacer política, yo se lo seguiré diciendo. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor García Egea.

Señor vicepresidente segundo del Gobierno.

El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO DEL GOBIERNO Y MINISTRO DE DERECHOS SOCIALES Y AGENDA 2030 (Iglesias Turrión): Gracias, señora presidenta.

Señor García Egea, he estado reflexionando en estos días sobre por qué ustedes acuden tanto a la pataleta, al berrinche, a la provocación (un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben), y creo que he hallado la respuesta, y es que ustedes saben que no van a gobernar, ni dentro de unos meses ni tampoco dentro de cuatro años. ¿Y saben por qué? Porque sus ideas han sido derrotadas socialmente. La mayoría social en España no va a apostar nunca más ni por las amnistías fiscales ni por la corrupción ni por las privatizaciones. (Rumores).

La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.

El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO DEL GOBIERNO Y MINISTRO DE DERECHOS SOCIALES Y AGENDA 2030 (Iglesias Turrión): Si algo ha producido esta pandemia es poner en valor la solidaridad, la defensa de lo público y la fraternidad.

Y ahora quiero referirme a usted, señor Casado. Tengo la sensación de que usted es perfectamente consciente de que nunca va a lograr que sumen escaños suficientes VOX, Ciudadanos y el Partido Popular, y que por eso es usted perfectamente consciente de que no va a ser presidente del Gobierno. La estrategia que ustedes están defendiendo y están ejercitando cada día, señor Casado, revela esa triste conciencia por su parte: usted nunca será presidente del Gobierno. (Aplausos.-Rumores).

La señora PRESIDENTA: Silencio, por favor.

- DE LA DIPUTADA DOÑA ANA MARÍA BELTRÁN VILLALBA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR: ¿CONSIDERA QUE EL GOBIERNO HA VELADO POR LAS GARANTÍAS DEMOCRÁTICAS DURANTE EL ESTADO DE ALARMA? (Número de expediente 180/000186).

La señora PRESIDENTA: Preguntas dirigidas al señor ministro de Justicia. Pregunta de la diputada doña Ana María Beltrán Villalba, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

La señora BELTRÁN VILLALBA: Gracias, presidenta.

Señor ministro, esta pregunta iba dirigida al ministro del Interior. La cobardía de este Gobierno me obligó ayer, a última hora, a que se la hiciera a usted, pero yo me dirigiré al señor Marlaska.


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La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Beltrán Villalba.

Señor ministro de Justicia.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (Campo Moreno): Gracias, señora presidenta.

Gracias, señora Beltrán, por su pregunta, aunque realmente me preguntaba, preguntaba al Gobierno -y nuevamente invoco el Reglamento- para hablar de si el Gobierno había velado por las garantías democráticas en el estado de alarma. Ya sé, usted ha preferido otros adobos más jugosos, pero yo le voy a hablar, y lo haré, de cómo este Gobierno en el estado de alarma ha garantizado el derecho y las libertades de todos y cada uno de los ciudadanos, preservando su salud, que era lo que había que hacer. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señora Beltrán Villalba.

La señora BELTRÁN VILLALBA: Señor Grande-Marlaska, permítame una confesión. Su valentía como juez y la lucha contra ETA fueron razones que influyeron para dedicarme a la política en Navarra y para plantar cara a Bildu-Batasuna. Era usted para mí, y para muchos españoles, el referente del respeto a la ley, al Estado de derecho y a nuestra democracia, y me pregunto: ¿Qué queda de aquella persona, señor Marlaska? Usted ha manoseado y denigrado las instituciones del Estado hasta lograr lo imposible, que servidores públicos que nunca se rindieron ante nada ni ante nadie se vayan por su culpa. Mintió en sede parlamentaria diciendo que destituyó al coronel Pérez de los Cobos por una reestructuración mientras documentos oficiales revelan que le echó por no doblegarse a peticiones contrarias a derecho.

Usted se ha convertido en el pastor que cuida de los lobos, ha ordenado vigilar a quienes promovían caceroladas contra el Gobierno mientras no ha dicho ni una sola palabra de las concentraciones que ha habido a favor de asesinos en Navarra y en el País Vasco. Ha callado mientras su socio, Pablo Iglesias, firmaba con independentistas vascos y catalanes excarcelar a presos etarras y a condenados por sedición. Ha callado también, señor Marlaska, mientras Pedro Sánchez daba las llaves de la economía a quienes aún hoy siguen aplaudiendo a los asesinos de trabajadores y de empresarios.

Le voy a hacer dos preguntas que por cobardía no me va a poder responder. ¿Hubiera usted aceptado ser ministro de Sánchez de saber que tendría que deshonrar a aquellos que a usted le han protegido durante tantos años? ¿Hubiera aceptado de haber sabido que este Gobierno trataría como socios preferentes a los que lo querían ver a usted asesinado? Señor Marlaska, si la respuesta es no, dimita porque se ha traicionado a sí mismo; si la respuesta es sí, dimita porque ha traicionado a todos. Váyase y no cierre la puerta al salir, porque detrás de usted irá todo el Gobierno. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor ministro de Justicia.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (Campo Moreno): Gracias, señora presidenta.

Señora Beltrán, veo que ha preferido seguir el camino de sus intereses y no el Reglamento de la Cámara. No importa. Le voy a decir una cosa. El estado de alarma es un instrumento muy importante en el Derecho Constitucional, es un instrumento para prevenir graves alteraciones de la normalidad y eso es lo que quizá deberían repasar, qué significa el estado de alarma y qué significa en protección a los derechos y libertades. Porque el estado de alarma, conforme al 116 y a la Ley 4/1981, no altera para nada el Estado de derecho, porque el Estado de derecho regula las instituciones en su normalidad, pero también en situaciones de excepcionalidad. La posibilidad de combatir la pandemia, el COVID-19, siguiendo los parámetros de la Organización Mundial de la Salud es muy clara: no hay vacuna, no hay tratamientos, solo cabe el distanciamiento físico. Por eso, la alarma, conforme a la Ley 4/1981, se adecúa a la situación reduciendo la movilidad. ¿Y sabe quién ha controlado todo eso? Nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. ¿Y sabe quién estaba al frente? El señor Marlaska, haciendo que hoy podamos decir que el virus está prácticamente vencido. Ustedes insisten, pero les puedo asegurar que los derechos han estado perfectamente velados, y este Gobierno ha dado una muestra permanente. Y, como veo que no lo entiende, se lo voy a explicar con tres simples argumentos: se decreta la alarma cuando no hay otra opción, se viene a esta Cámara pedir cada quince días una prórroga y se somete al control. ¿Sabe usted cuántas preguntas de su grupo se han contestado en relación con el coronavirus? Se han contestado 3000. Y en los ciento setenta días de Gobierno, ¿sabe cuántas preguntas ha contestado este Gobierno? Se han contestado 20 000. No sé si son muchas o pocas, pero sí le puedo asegurar que es un hecho histórico.


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Señora Beltrán, este Gobierno se preocupa de combatir el virus, se preocupa de combatir la ruina económica y ustedes solo combaten al Gobierno. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias.

- DEL DIPUTADO DON FRANCISCO JAVIER ORTEGA SMITH-MOLINA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, QUE FORMULA AL SEÑOR MINISTRO DE JUSTICIA: ¿CUÁNDO VA A ADOPTAR MEDIDAS PARA DEFENDER AL PODER JUDICIAL DE LOS INTENTOS DE INJERENCIA PROTAGONIZADOS POR EL MINISTRO DEL INTERIOR ESTOS DÍAS? (Número de expediente 180/000188).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del diputado don Francisco Javier Ortega Smith-Molina, del Grupo Parlamentario VOX.

El señor ORTEGA SMITH-MOLINA: Muchas gracias, señora presidenta.

Señor ministro, ¿cuándo va a adoptar medidas para proteger al Poder Judicial de los intentos de injerencia del ministro del Interior?

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Señor ministro de Justicia.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (Campo Moreno): Gracias, señora presidenta.

Señor Ortega, permítame que primero le felicite por su recuperación de la salud y por encontrarse en plena actividad.

Pero le tengo que decir que su pregunta me produce perplejidad, lo tengo que reconocer. Llevo muy pocos meses ejerciendo como ministro de Justicia y ya he tomado aquí varias veces la palabra para responder a presuntos ataques a la independencia judicial. No veo el ataque por ningún sitio, solo veo un discurso dedicado a la crispación, a sembrar dudas, a sembrar desconcierto. ¿Y sabe, de verdad, lo único que siembran y cosechan? Caceroladas. Señoría, le escucho y lo hago con paciencia, tiro del clásico, de Juan de Mairena, usted no tiene razón, no tiene razón, pero voy a oír sus razones, y lo hago con paciencia. Pero le puedo asegurar una cosa, sus razones solo obedecen al ruido y la furia. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor Ortega Smith-Molina.

El señor ORTEGA SMITH-MOLINA: Señor ministro, el cese fulminante de coronel Pérez de los Cobos no es un hecho aislado ni es por casualidad, es parte de la misma estrategia de un Gobierno socialcomunista que lo que quiere es poner a las instituciones del Estado al servicio de sus intereses para controlarlas, terminando con la división de poderes, terminando con la independencia del Poder Judicial, terminando con los principios fundamentales del Estado de derecho y la democracia; en definitiva, subvirtiendo el orden constitucional. Y si no es así, señor ministro, si no es así, ¿por qué siguen ustedes defendiendo que al máximo órgano de dirección de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial, lo tienen que poner a dedo los partidos políticos? ¿Por qué siguen ustedes nombrando como fiscal general del Estado a una exministra socialista, convirtiéndola en la fiscal general del Partido Socialista, la fiscal general del Gobierno, en contra del criterio de todas las asociaciones de fiscales? ¿Tal vez para que en los próximos procedimientos judiciales en los que se vean incursos miembros del Gobierno por graves delitos actúe en favor de ese Gobierno? ¿Por qué han convertido a la Abogacía del Estado en la 'Abogacía del Gobierno', como bochornosamente tuvimos que ver en el juicio ante el Tribunal Supremo, en el que en el último momento cambiaron el criterio rebajando la acusación contra los golpistas y, como acabamos de ver esta semana, interponiendo recursos para intentar paralizar la investigación de una jueza de un juzgado de Madrid que está investigando graves delitos como consecuencia de las autorizaciones del delegado del Gobierno precisamente en las manifestaciones del 8M? ¿Y por qué han intentado ahora también convertir a la Policía judicial en la policía del Gobierno? Nuestro grupo ha presentado una proposición no de ley precisamente para que esa Policía judicial esté sometida orgánica y funcionalmente única y exclusivamente a criterio de jueces y magistrados.

Señor ministro, ¿sabe quiénes dan golpes de Estado? Quienes desde las instituciones socavan los principios del Estado de derecho y de la democracia. Señor ministro, si todavía le quedan algunas de las condiciones que tenía como magistrado, escuche a sus antiguos compañeros, escuche a todas las


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asociaciones de jueces que están clamando y pidiendo amparo de independencia judicial. Hágalo, hágalo por dignidad personal y por dignidad del cargo que ocupa. Y diga a este Gobierno que deje de buscar la impunidad de los graves delitos que ha cometido sometiendo a las instituciones del Estado. Si no lo hace, por dignidad, abandone... (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Ortega.

Señor ministro de Justicia.

El señor MINISTRO DE JUSTICIA (Campo Moreno): Gracias, señora presidenta.

Señor Ortega, se lo decía: oigo sus razones, pero desde luego no lleva razón. ¿Dónde está la injerencia en el Poder Judicial? ¿Por qué ese afán en debilitar las instituciones del Estado? Mire, con ustedes debatir es muy difícil porque están en un juego maniqueo de bueno-malo. Todo lo que hace el Gobierno, por definición, o tiene un ánimo maldito o es delictivo. Le puedo asegurar una cosa, la mano tendida siempre va a estar, pero le insisto, le insisto, no jueguen a la teoría de las conspiraciones, ¿dónde está la injerencia en el Poder Judicial? Me ha relatado una serie de sucesos que están dentro del proceso. ¿No va a poder recurrir la Abogacía del Estado lo que no le parece ajustado a derecho? ¿Eso es un golpe, es una injerencia en el Poder Judicial? ¡Por favor!, usted es un fino jurista, no diga eso; no diga eso, fortalezca las instituciones, trabaje. ¿No será que desde esa furia y esas ganas de desgastar a un Gobierno están debilitando al propio Estado y a las instituciones del Estado? Porque me hablan de renovación del Consejo, de medidas, yo le pregunto algo mucho más simple, ¿sabe que la mejor medida de fortalecer el ordenamiento jurídico es cumplirlo? ¡Trabajen por la renovación del Consejo del Poder Judicial, trabajen por la renovación del Tribunal Constitucional! Eso es cumplir el Estado de derecho y no decir: reformémoslo. Y bloquean su renovación. No, señorías.

Voy a terminar, por intentar dar sosiego, con Juan de Mairena: Si queremos construir una casa, no nos tiremos ladrillos, aprendan albañilería. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor ministro.

- DEL DIPUTADO DON IVÁN ESPINOSA DE LOS MONTEROS DE SIMÓN, DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, QUE FORMULA A LA SEÑORA MINISTRA DE HACIENDA: ¿QUÉ IMPUESTOS ESTÁ VALORANDO SUBIR EL GOBIERNO? (Número de expediente 180/000189).

La señora PRESIDENTA: Pregunta dirigida a la señora ministra de Hacienda. Pregunta del diputado ?don Iván Espinosa de los Monteros de Simón, del Grupo Parlamentario VOX.

El señor ESPINOSA DE LOS MONTEROS DE SIMÓN: Muchas gracias, señora presidenta.

Señora ministra, creo que usted ya sabe que en VOX somos persistentes, somos incluso, me atrevo a decir, inasequibles al desaliento, y por eso le traigo la misma pregunta por tercera semana consecutiva, para ver si esta vez usted la contesta, porque tienen ustedes razón cuando dicen que hay que cumplir el Reglamento; hay que cumplir el Reglamento ciñéndose a la pregunta que uno ha remitido previamente, pero también conviene cumplir el Reglamento contestando a la pregunta que a uno le formulan. Usted la semana pasada no es que me contestara la pregunta, es que le contestaba ya al Partido Popular una cosa que nada tenía que ver con nosotros. Y, señora ministra, creo que hoy ya lo vamos a conseguir, a ver si usted me contesta.

Mire, no lo quiero saber yo, no solo lo quiero saber yo, lo quieren saber los miles de familias, de comerciantes, de autónomos, de pymes, de profesionales, de empresas, que más que nunca necesitan que, cuando se están intentando levantar del suelo, el Gobierno no les machaque con un nuevo sablazo fiscal. Así que, en estos momentos, señora ministra, no deberíamos subir impuestos, sino bajarlos. Y no le voy a preguntar si van a bajar ustedes los impuestos, lo que le voy a preguntar es qué impuestos está valorando subir el Gobierno.

Gracias.

La señora PRESIDENTA: Señora ministra de Hacienda.

La señora MINISTRA DE HACIENDA (Montero Cuadrado): Muchas gracias.

Señor Espinosa, disculpe que le dé la espalda, pero estamos en una distribución de escaños que no me permite utilizar el micrófono mientras le hablo.


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A mí me parece que no tengo nada más que añadir a las preguntas que me ha formulado por tercera vez. La primera vez le contesté: Mire, la propuesta fiscal de este Gobierno está presente en el acuerdo programático que se firmó con Unidas Podemos, está presente en el proyecto de presupuestos que se elevó a esta Cámara y que terminó fallido. Por tanto, tiene usted ahí todas las figuras fiscales, con toda la fiscalidad que se plantea, con todos los tipos. Y realmente le digo, señor Espinosa, que a veces uno no sabe qué volver a contestar, porque me parece una falta de respeto a todas sus señorías volver a contestar exactamente lo mismo que contesté hace justamente tres semanas. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor Espinosa de los Monteros de Simón.

El señor ESPINOSA DE LOS MONTEROS DE SIMÓN: Gracias.

Efectivamente, señora ministra, me ha contestado usted lo mismo; es decir, no me ha contestado la pregunta, igual que la semana pasada. Bien.

Usted se ciñe o se remite a lo que puso en su acuerdo de diciembre con Unidas Podemos, un grupo comunista, marxista, leninista, que es partidario de subir todos los impuestos posibles. Pero entremedias, entre ese acuerdo y hoy, han pasado algunas cosas en el mundo, algunas, y en España también. Y en este momento, en el que España se encuentra en la peor crisis económica desde la posguerra, posiblemente querrán ustedes revisar esos acuerdos que firmaron, porque quizá no sea el momento de decirles a los autónomos que no pueden ni siquiera pagar su cotización que tienen que pagar más impuestos. Quizá no sea el momento de decirles a las familias que están sufriendo y a las que no les llegan siquiera las ayudas de los ERTE que van a tener que pagar más impuestos. Quizá no sea el momento de decir a empresas industriales, que se están yendo a borbotones de España, que es el momento de pagar más impuestos. Quizá no sea el momento de decirles a los comerciantes, a las pymes -a quienes les está costando mucho trabajo y mucho esfuerzo volver a lo que ustedes llaman nueva normalidad- que tienen que pagar más impuestos; quizá sea el momento de decirles que este Gobierno va a ajustar el gasto improductivo, que va a reducir el número de ministerios, que va a buscar las duplicidades que tienen con las comunidades autónomas, que van a buscar otras maneras de reducir un déficit que, de todas formas -ya lo ha dicho esta mañana el presidente del Gobierno-, se va a desbocar.

Por tanto, señora ministra, si sigue usted sin contestar a preguntas, si sigue usted sin revelar cuáles son los impuestos que van a subir, está usted generando una enorme incertidumbre a la economía española. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señora ministra de Hacienda.

La señora MINISTRA DE HACIENDA (Montero Cuadrado): Muchas gracias, señor Espinosa. No solamente es que se lo haya dicho, sino que está escrito, está escrito en el proyecto de presupuestos que vino a esta Cámara. Está escrito en el acuerdo programático: las figuras fiscales y los tipos que se van a aplicar. Le quería decir, señor Espinosa, que ustedes siempre hacen el mismo discurso. Para ustedes lo mejor es no tener fiscalidad. Para el señor Espinosa y el Grupo de VOX -y también para todos aquellos que pactan con ellos, como el Partido Popular- si no tenemos fiscalidad y el dinero, según ellos, está en el bolsillo de los contribuyentes, mucho mejor, y por tanto que no haya Estado del bienestar, y que llegado el momento de una pandemia sanitaria, sálvese quien pueda: el que tenga capacidad económica, que vaya a un hospital, y el que no la tenga, pues que no vaya; que hay una persona que tiene talento para estudiar, si tiene capacidad económica que vaya a una universidad y, si no la tiene, que se dedique a reproducir la pobreza sistémica de su familia. Ese es el modelo de sociedad que ustedes persiguen, además combatiendo el papel de las comunidades autónomas. Siempre que usted interviene degrada el papel de las comunidades autónomas donde, por cierto, ustedes dan el apoyo y donde gobiernan conjuntamente con sus socios del Partido Popular. (El señor Espinosa de los Monteros de Simón muestra una tableta, en la que puede leerse: Por favor, cíñase a la pregunta. Gracias). Además, quiero decirle que hace usted un ataque permanente en ese sentido a la democracia: si no hay comunidades autónomas tampoco hay democracia y, por tanto, los principios en los que ustedes sustentan su modelo de sociedad, los principios en los que sustentan su política son siempre los mismos: hacer de la política un espectáculo, un escándalo que resulte para los ciudadanos poco admisible y que los aleje del comportamiento de las instituciones porque, en definitiva, ustedes han venido a la política para cargarse la propia institución y la propia política. (Aplausos).


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- DE LA DIPUTADA DOÑA ANA BELÉN VÁZQUEZ BLANCO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA AL SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR: ¿QUÉ MEDIDAS HA ADOPTADO EL MINISTRO DEL INTERIOR PARA INVESTIGAR LA FILTRACIÓN DEL INFORME ELABORADO POR LA UNIDAD ORGÁNICA DE POLICÍA JUDICIAL DE LA COMANDANCIA DE LA GUARDIA CIVIL DE MADRID, POR ORDEN DE LA JUEZ DE INSTRUCCIÓN QUE INVESTIGA LAS DECISIONES ADMINISTRATIVAS ADOPTADAS DURANTE LOS PRIMEROS DÍAS DE LA CRISIS SANITARIA? (Número de expediente 180/000184).

La señora PRESIDENTA: Preguntas dirigidas al señor ministro del Interior.

Pregunta de la diputada doña Ana Belén Vázquez Blanco, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

La señora VÁZQUEZ BLANCO: Muchas gracias.

Señor Marlaska, sinceramente creía que hoy no tendría que hacerle esta pregunta. Me resulta increíble verle sentado ahí perdiendo su dignidad, permitiendo los ataques a la Guardia Civil, llamándoles hoy policía patriótica del presidente del Gobierno; o los ataques de la vicepresidenta del Gobierno insinuando que son unos golpistas. Hoy ha perdido la confianza de esos españoles en el juez-ministro que ataca el Estado de derecho, que provoca injerencias en la justicia para salvar al Gobierno. ¿Jura decir toda la verdad y nada más que la verdad? Quien falta a este juramento en la vida privada recibe la reprobación moral, quien lo hace en un juzgado comete un delito y, señor Marlaska, cuando quien lo hace es un ministro, dimite. (Prolongados aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor ministro del Interior.

El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Muchas gracias, señora presidenta.

Señoría, señora Vázquez: prometo -prometo- decir la verdad y toda la verdad. Le indicaré que sigo prometiéndole decir toda la verdad en los términos de que ni este ministro ni ninguno de su equipo pidió ningún informe a la Guardia Civil ni tampoco tomar conocimiento de ningún informe, porque no lo hacemos. Voy a recordar, eso sí, su pregunta, porque su pregunta es muy interesante y quizá no se atreva a reproducirla porque a lo mejor le han preguntado por qué la ha realizado. Usted pregunta qué va a hacer el ministro en relación con las filtraciones relativas a esa misma investigación. Quizá usted, por su formación policial, ha dado de lleno en el núcleo central, y en el documento que ha enseñado de una forma torticera y con una interpretación falaz el presidente de su partido. (Rumores). Evidentemente se pidió y se solicitó, ante esas filtraciones, una indicación de lo que había ocurrido y por qué se había omitido a la cadena de mando tal circunstancia. Esa es la razón. A ustedes no les importa que se filtre una investigación a un periódico o a un periodista, pero sí parece que les importa que la directora de la Guardia Civil, el secretario de Estado o el ministro sean conscientes de qué investigaciones se están haciendo para evitar esa filtración. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señora Vázquez Blanco.

La señora VÁZQUEZ BLANCO: Señor ministro, hoy cumple 725 días como ministro, 725 días de degradación institucional que finalizan con este escándalo. Señor Marlaska, veo que hoy le falta humildad y le sobra soberbia. Usted usó su soberbia para cesar al coronel Pérez de los Cobos -precisamente la directora le señala a usted- porque había perdido la confianza de la dirección del Ministerio del Interior. Fulminó a un hombre honesto simplemente por no someterse a usted y por cumplir con la legalidad. Usted hablaba de que quería dar un impulso a la Guardia Civil y lo que quiere hacer es echarle un pulso. Quiere echar un pulso a la neutralidad y a la independencia de la Guardia Civil. Usted no tenía esto previsto y tuvo que ascenderlos a tenientes generales. Redactó dos notas de prensa vergonzosas, que aún están hoy colgadas. En una culpabiliza a la señora Margarita Robles y en la otra no. ¿Con cuál se queda el señor Sánchez hoy, eh? ¿Con la de Margarita Robles o con la que no está? Las dos están hoy todavía colgadas.

Señor Marlaska, le piden la dimisión la Guardia Civil, los jueces y los fiscales. Ha perdido toda legitimidad. Usted hoy ya no es un ministro sin prestigio, es un ministro acabado. Y ya que hoy ha tenido la indecencia de llegar al sillón azul, le pido que no tenga la desvergüenza de llegar al sillón de la justicia todavía como ministro. Dimita. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor ministro del Interior.


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El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Muchas gracias, señora presidenta.

Señora Vázquez, veo que su pregunta no le importa mucho. No le importa la trascendencia de las filtraciones de investigaciones sensibles antes de que las conozcan las partes, las partes procesales personadas, con injerencia evidentemente en la labor judicial e igualmente con menoscabo del derecho de defensa. Y lo que es más importante, ¿no sabe que una filtración es un delito, un delito de revelación de secretos? Parece que no le importa esa circunstancia. ¿Le parece extraño que se pidan explicaciones de esas circunstancias, qué se está investigando, cómo han llegado y todas las circunstancias? ¿A usted eso le parece extraño? A nosotros y a la Guardia Civil, a los valores de la Guardia Civil evidentemente no nos parece nada extraño. Lo que una filtración puede hacer es desacreditar una investigación, y lo que no vamos a permitir es que las investigaciones, el trabajo denodado, importante, día a día de la Guardia Civil sea objeto de una denostación por parte de terceros. Eso es proteger, y proteger a quien comete el delito. Eso es garantizar la neutralidad. Eso es garantizar la profesionalidad. Eso es garantizar la imparcialidad de los funcionarios públicos, a diferencia de lo que ocurría, evidentemente, con su Gobierno, el del Partido Popular. (Prolongados aplausos).

- DEL DIPUTADO DON IGNACIO GIL LÁZARO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO VOX, QUE FORMULA AL SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR: ¿QUÉ ORDEN CONCRETA INCUMPLIÓ EL CORONEL PÉREZ DE LOS COBOS SEGÚN LO MANIFESTADO POR EL VICEPRESIDENTE SEGUNDO EL PASADO PLENO EN ESTA CÁMARA? (Número de expediente 180/000187).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del diputado don Ignacio Gil Lázaro, del Grupo Parlamentario VOX.

El señor GIL LÁZARO: Muchas gracias, señora presidenta.

La semana pasada desde esa tribuna, en el tono faltón que le caracteriza, el vicepresidente Iglesias se refirió despectivamente al coronel Pérez de los Cobos llamándole viejo guardia civil que desobedeció una orden. Oiga, más claro, agua, tanto la propuesta de cese como la motivación literal de la propuesta de cese firmada por la directora general de la Guardia Civil que conocimos ayer. Por tanto, ¿qué orden concreta desobedeció el coronel Pérez de los Cobos?

La señora PRESIDENTA: Señor ministro del Interior.

El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Muchas gracias, señora presidenta.

Muchas gracias, señor Gil Lázaro. Perdone también que le dé la espalda. Me pregunta usted por un debate recogido, si no me equivoco, en las páginas 10 y 11 del Diario de Sesiones de la vigesimotercera sesión del Pleno del Congreso. Le informo de que ni el vicepresidente segundo ni el interpelante, el señor García Egea, hablan de ninguna orden concreta incumplida por el coronel Pérez de los Cobos. Le haré llegar, si quiere, copia de ese Diario de Sesiones. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor Gil Lázaro.

El señor GIL LÁZARO: Señora presidenta, acaba de mentir el ministro del Interior y, por tanto, pediré que, en aplicación del artículo 72.2 del Reglamento, cuando termine este turno de preguntas se dé lectura al Diario de Sesiones en donde se dice literalmente lo que yo he señalado.

Señor ministro del Interior, una mentira más. Una de sus muchas mentiras. Una mentira que ofende a la toga que vistió, que ofende a la Guardia Civil, que ofende a los españoles y, desde luego, que ofende a esta Cámara. Mire, su conducta tramposa hoy se ha vuelto a demostrar. Su conducta inmoral y cobarde demuestra que ya no queda nada de aquel magistrado que fue en la lucha contra ETA, convertido hoy en un mero aprendiz de esbirro de un Gobierno que pacta con los herederos de aquellos asesinos, que mendiga el voto de los golpistas del 1 de octubre, y que cesa a un militar y a un hombre de honor por cumplir con su deber y por negarse a cometer un delito. Por tanto, son ustedes también culpables de un hecho fundamental, de aquella negligencia criminal del 8M que ha causado miles de muertos y la ruina nacional. Desde luego, tendrán que responder por ella ante los tribunales y en las urnas. VOX se lo va exigir. No dejaremos de hacerlo, porque somos la alternativa patriótica, democrática y social que España precisa para que ustedes no le roben la libertad ni la concordia ni la condenen a vivir en la miseria. Váyase, señor Marlaska, mucho más después de la mentira de hoy, si es que conserva un mínimo de honor, de dignidad y de vergüenza. Hágalo pronto. Eso sí, deje la puerta bien abierta, que pronto le seguirán Sánchez e Iglesias. (Aplausos).


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La señora PRESIDENTA: Señor ministro del Interior.

El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Muchas gracias, señora presidenta.

Muchas gracias, señor Gil Lázaro. Después del mitin político que ha lanzado, veo lo mucho que le importa la carrera profesional del coronel Pérez de los Cobos y la razón de su cese en el puesto que desarrollaba en la Comandancia de Madrid. (El señor Gil Lázaro muestra un Diario de Sesiones).

Usted sabe bien -lo conoce por su larga trayectoria política- que hay muchos puestos de libre designación que se basan en la confianza. Cuando un Gobierno llega, como he dicho antes, toma la decisión -sobre todo si son funcionarios públicos- de tener a funcionarios, en los términos de imparcialidad, neutralidad y profesionalidad, que entiende oportuno y conveniente. Podemos distinguir lo legal de lo justo y lo injusto. Lo legal es algo objetivo. ¿Es legal o no es legal la remoción de determinado personal si no se cuenta con la necesaria confianza? Puede ser para usted justa o injusta la medida adoptada, desde un punto de vista subjetivo. Fue legal que el señor Zoido destituyera a toda la cúpula de la Policía, la que había vencido a la organización terrorista ETA, cuando llegó, ¿verdad? Fue legal también que el señor Zoido modificara en pleno mes de julio -en vacaciones- el organigrama del ministerio para quitar a los DAO, y al que era el DAO de la Guardia Civil, uno de los tenientes generales más laureados de nuestra historia, ¿verdad? Era legal y justo. Mire la diferencia. Ese documento que ha presentado el presidente del Partido Popular, al que usted pertenecía antes y del que cada vez están más cerca -igual es eso-, ¿sabe lo que decía? Justificaba la pérdida de confianza. ¿Saben lo que hacen ustedes cuando pierden la confianza? Les echan por la puerta y no les dicen ni adiós. Nosotros, para garantizar que, si quieren, puedan ejercitar sus derechos ante la jurisdicción, les decimos la razón por la que hemos perdido la confianza, pero nunca denostamos su carrera profesional, que tiene todo nuestro reconocimiento. (Prolongados aplausos.-El señor Gil Lázaro pide la palabra y continúa mostrando un Diario de Sesiones).

La señora PRESIDENTA: Señor Gil Lázaro, sabe usted que no se interrumpen nunca las sesiones de control. Si acerca el Diario de Sesiones a la Mesa e indica la frase que quiere que sea leída, lo será con posterioridad.

El señor GIL LÁZARO: Gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: De nada.

- DEL DIPUTADO DON EDMUNDO BAL FRANCÉS, DEL GRUPO PARLAMENTARIO CIUDADANOS, QUE FORMULA AL SEÑOR MINISTRO DEL INTERIOR: ¿VA USTED A DIMITIR, SEÑOR GRANDE-MARLASKA? (Número de expediente 180/000180).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del diputado don Edmundo Bal Francés, del Grupo Parlamentario Ciudadanos.

El señor BAL FRANCÉS: Señor Marlaska, usted la semana pasada cesa al coronel Pérez de los Cobos porque este se niega a cumplir una orden ilegítima, se niega a informarle sobre la actuación de la Policía Judicial. El teniente coronel Laurentino Ceña presenta su dimisión disgustado precisamente por esta decisión, y usted responde a la Guardia Civil cesando al teniente general Santafé. No solamente es usted un déspota, es también un mentiroso. ¿Quiere decirnos si tiene suficiente dignidad como para presentar su dimisión? (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor ministro del Interior.

El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Muchas gracias, señora presidenta.

Muchas gracias, señoría. Señor Bal, no, no voy a dimitir porque, como he dicho y repetiré luego en la interpelación con usted, no he cometido ninguna ilegalidad, ni yo ni mi equipo hemos cometido ninguna ilegalidad. Yo no he cesado -eso se lo tengo que decir- al señor Pérez de los Cobos, sino que ha sido el secretario de Estado a propuesta de la directora de la Guardia Civil. (Rumores). El señor Ceña, tanto que hablan de mi resolución -y mi reconocimiento al anterior DAO Ceña por todos sus años de trabajo-, en su propia carta de renuncia hablaba de resolución legal, pero injusta de lo que hablaba antes. Con lo cual, atiendan ustedes también a esa disposición legal, a esa resolución adoptada. Hay una remodelación de los equipos que ya estaba prevista, como también reconoció el señor Ceña; una remodelación concreta


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donde buscamos la profesionalidad, donde buscamos -vuelvo a decirlo- la neutralidad y la imparcialidad. Claro que es muy difícil elegir entre todos los generales de la Guardia Civil. ¿Y sabe por qué es muy difícil? Porque son auténticos profesionales, por eso es muy difícil, pero entre ellos hay que elegir a los que se entiende que en un momento dado son los más oportunos en los términos indicados, y para reactivar la magnífica labor de la Guardia Civil. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor Bal Francés.

El señor BAL FRANCÉS: Mire, le leo sus declaraciones: ni este ministro ni nadie del ministerio ni de la Dirección General de la Guardia Civil, nadie, ha solicitado a Pérez de los Cobos ni el informe ni el acceso al contenido del informe. Estas son sus palabras. Ya mintió, porque el periódico nos dice que efectivamente el cese por pérdida de confianza lo es porque no se da información sobre la actuación de la Policía Judicial. Se lo está diciendo su directora general de la Guardia Civil en los medios de comunicación. Sale usted en rueda de prensa y dice que fue por falta de confianza. Después dice que fue por una remodelación ordinaria del ministerio y del equipo de la Guardia Civil. Pero es que ayer en el Senado dice que usted está investigando una filtración como si la culpa fuera del coronel Pérez de los Cobos. Mire, yo apelo, como ya se ha hecho aquí hoy, a su condición de luchador contra ETA y Batasuna. ¿Se acuerda cuándo nos conocimos usted y yo? Celebrando juicios contra el terrorismo. Si solo fuera eso..., pero es que resulta que en dos años que lleva usted de ministro ha cesado al coronel Sánchez Corbí por un correo electrónico donde dijo que la UCO no podía actuar sin presupuesto. Señaló a Ciudadanos en la manifestación del Orgullo, y después elaboró un informe falso justificativo de la posición del ministerio. Ha cesado al jefe de prevención de riesgos laborales de la Policía Nacional porque decía que no había mascarillas. Ha permitido los homenajes a etarras en el País Vasco y Navarra. Ha dejado de lado a los funcionarios de prisiones negándoles el concepto de agentes de la autoridad. Ha tenido que forzar a su compañera, la señora Robles, para que ascienda al general de división Salas para poner a alguien de su confianza como director adjunto operativo, cuando este puesto siempre era por riguroso escalafón. No tiene usted dignidad. La Guardia Civil, sí. Ha tratado de callar su boca con eso que llama equiparación salarial, que no lo es. Ha mentido. Señor Marlaska, tiene que dimitir, no le queda otra. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Bal.

Señor ministro del Interior.

El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Muchas gracias, señora presidenta.

Señor Bal, en primer lugar le hago una referencia. Quien está mintiendo es usted. No ha sido siempre la antigüedad el único criterio. Mire la hemeroteca. En segundo lugar, no patrimonialicen a la Guardia Civil. Y, por favor, un respeto hacia el general Salas. El general Salas, y no quiero personalizar, es una de las personas, uno de los generales que más ha luchado contra ETA. Su última actuación, conseguir la detención de Josu Ternera.

Usted dice que yo he mentido porque lo dice un periódico. Buena fuente de investigación. Le vuelvo a decir que ni yo ni mi equipo hemos solicitado ni el informe ni el contenido del informe. Usted dice algo realmente cierto, y es que yo, desde el primer momento, en mi comparecencia dije que las causas eran la remodelación -porque, evidentemente, estamos en una fase de remodelación- y también la pérdida de confianza. Pero yo no quise decir más porque tengo respeto a la carrera profesional del señor Pérez de los Cobos. Ustedes están intentando indagar en más razones y perturbar esa carrera profesional, y yo no estoy por la labor. Pero lo he dicho, y tuve que hablar de las filtraciones y de la petición de información sobre las filtraciones y que dijera algo razonable al respecto sobre las investigaciones... (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor ministro.

- DEL DIPUTADO DON AGUSTÍN ALMODÓBAR BARCELÓ, DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, QUE FORMULA A LA SEÑORA MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO: ¿CUÁL ES EL CONTENIDO DEL PLAN PARA LA REACTIVACIÓN DEL SECTOR TURÍSTICO ESPAÑOL QUE EL GOBIERNO LLEVA ANUNCIANDO DESDE HACE SEMANAS? (Número de expediente 180/000185).

La señora PRESIDENTA: Preguntas dirigidas a la señora ministra de Industria, Comercio y Turismo. Pregunta del diputado don Agustín Almodóbar Barceló, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.


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El señor ALMODÓBAR BARCELÓ: Señora ministra, ¿cuál es el contenido del plan para la reactivación del sector turístico que el Gobierno lleva semanas anunciando?

La señora PRESIDENTA: Señora ministra de Industria, Comercio y Turismo.

La señora MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO (Maroto Illera): Gracias, presidenta.

Señoría, lo primero que me gustaría señalar es que el turismo es un sector estratégico en la agenda del Gobierno. La pandemia del COVID-19 ha impactado duramente en el sector, y la respuesta del Gobierno fue rápida y contundente y ha permitido crear una red sólida de seguridad para proteger el empleo, pero también para mantener nuestro tejido turístico. Usted me pregunta por el plan de reactivación del sector, y estará de acuerdo conmigo en que la reactivación empezó hace semanas, con la aprobación de medidas que han sido un dique de contención para el sector, medidas como la flexibilización de los ERTE, que han protegido a casi un millón de trabajadores del turismo y que se han extendido hasta el 30 de junio, gracias al acuerdo de los agentes sociales con el Gobierno; o la línea ICO, que ha facilitado la liquidez a cerca de setenta mil empresas turísticas, con un importe superior a 6400 millones de euros. El objetivo del Gobierno ha sido crear una red de seguridad para que nadie se quede atrás.

Pero, señoría, también hemos trabajado pensando en el día después para reactivar el turismo. Estará de acuerdo conmigo en la importancia de recuperar la confianza en la marca España como destino seguro; de recuperar la actividad económica en un marco que pueda garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores, de los residentes y de los turistas que vengan a nuestros maravillosos destinos. Ello, señoría, ha sido posible gracias al estado de alarma. Cuando votan contra la prórroga están impidiendo que tengamos un destino seguro y, en definitiva, están impidiendo que se recupere el sector turístico. Si tanto le importa el turismo, apoyen al Gobierno y no utilicen la pandemia contra el Gobierno. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor Almodóbar Barceló.

El señor ALMODÓBAR BARCELÓ: Gracias, presidenta.

Antes de nada, señor ministro del Interior, usted ha respondido a tres preguntas y no ha desmentido al señor Sánchez sobre la investigación de la policía patriótica. Le insto a que salga y dé explicaciones.

Miren, no hay plan. Ustedes tienen la obligación de apoyar sin fisuras al turismo. España sale de esta crisis en clara desventaja competitiva. Los bandazos del Gobierno y la incertidumbre que generan no ayudan. Tienen la obligación de dar respuestas claras y concretas a nuestros destinos, empresas de alojamiento, agencias, transporte, comercio y hostelería, a toda la gran y variada oferta complementaria y a sus trabajadores. Su ministerio es el más importante por lo que supone para el conjunto de España, pero es tal la insignificancia que representa que hasta la han dejado fuera de la reconstrucción. Nos anuncian casi tres meses después del cierre de empresas que próximamente presentarán un plan, que no se acerca, ni de lejos, a las necesidades del sector, al que siguen sin escuchar. Hoy Alemania sigue recomendando no venir. Ustedes, como siempre, tarde y mal, y nuestros competidores nos adelantan. Van alargándolo todo, esperando a que se solucione solo. Y los ministros ayudando. Ábalos: el turismo es una actividad que tenemos que sacrificar. Illa ayer le rectifica con la movilidad. Díaz: no se podrá volver a la actividad hasta final de año. Ribera: el que no se sienta cómodo que no abra. Y como colofón, el ministro Garzón.

Mire, el turismo necesita que se le defienda, y usted, como la máxima responsable de la política turística, no ha ejercicio el liderazgo que se hubiera esperado. Hasta ahora no ha sido capaz ni de afear al señor Garzón sus palabras. Luego se sacaron de la manga la incomprensible cuarentena; más incertidumbre, desconfianza, desasosiego y contradicciones. ¿Usted de verdad cree, señora ministra, que, como responsable del principal sector productivo de España, ha estado a la altura de esta crisis? De verdad se lo pregunto, valórelo.

Desde el Partido Popular hemos presentado propuestas; alarguen los ERTE hasta final de año y páguenlos; denles herramientas a los ayuntamientos; impulsen estímulos fiscales; eliminen tasas. Como ya le dije en la Comisión, el turismo es una historia de éxito en España, es el esfuerzo y sacrificio de muchas generaciones. Y se lo dice alguien que lo sabe bien, porque viene de uno de los destinos pioneros más importantes del mundo, Benidorm. El futuro de más de tres millones de familias que dependen del turismo está en juego, más de tres millones, señora ministra.


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Señores del Gobierno, es intolerable que ochenta y dos días después y tras seis prórrogas del estado de alarma España no tenga hoy un plan de reactivación y apoyo. Las palabras por sí solas no salvarán al turismo. España merece mucho más. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señora ministra de Industria, Comercio y Turismo.

La señora MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO (Maroto Illera): Gracias, presidenta.

Señor Almodóbar, se lo digo muchas veces, ustedes siempre llegan tarde: no apoyaron la prolongación de los ERTE hasta el 30 de junio, y ahora nos están pidiendo que prolonguemos los ERTE hasta el 30 de diciembre. Ya se verá, porque como sabe hay una Comisión tripartita que está trabajando para que, efectivamente, se dé seguridad a ese millón de trabajadores del sector turístico, que este Gobierno está protegiendo, porque este Gobierno trabaja para proteger la salud de los trabajadores, pero también para proteger a esta economía.

Decía usted que no hay plan. ¡Pues, claro que hay plan! Le decía que empezamos hace muchas semanas, y estamos también desarrollando un plan con cuatro pilares, y le voy a hablar de dos de ellos; que, por cierto, el viernes pudimos hablar con las comunidades autónomas, con quienes tenemos mucha interlocución, y ustedes deberían saberlo, que gobiernan cinco comunidades autónomas. El primer pilar del plan se basa en la seguridad sanitaria; por el momento, y como sabe, hemos aprobado veintiún protocolos sanitarios para las distintas actividades turísticas en el ámbito de la concertación social.... (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora ministra.

- DEL DIPUTADO DON JON IÑARRITU GARCIA, DEL GRUPO PARLAMENTARIO EUSKAL HERRIA BILDU, QUE FORMULA A LA SEÑORA MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO: ¿INTERVENDRÁ EL GOBIERNO PARA MANTENER LA ACTIVIDAD INDUSTRIAL Y LOS EMPLEOS EN RIESGO? (Número de expediente 180/000191).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del diputado don Jon Iñarritu García, del Grupo Parlamentario Euskal Herria Bildu.

El señor IÑARRITU GARCÍA: Muchas gracias, señora presidenta.

Señora Maroto, ¿intervendrá el Gobierno para mantener la actividad industrial y para proteger los empleos en riesgo?

Muchas gracias.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Iñarritu.

Señora ministra de Industria, Comercio y Turismo.

La señora MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO (Maroto Illera): Gracias, presidenta.

Quiero que mis primeras palabras sean para mostrar todo el apoyo a los trabajadores de Nissan y de Alcoa. En este momento debemos trabajar juntos las administraciones públicas, los agentes sociales y las fuerzas políticas, para mantener las capacidades productivas y el empleo de estas plantas industriales.

Señoría, desde el inicio de la legislatura hemos afrontado distintas crisis industriales, y siempre hemos defendido que la política industrial es la mejor herramienta para mantener las capacidades productivas y el empleo, sobre todo, cuando está en riesgo. Hemos demostrado el compromiso del ministerio, y el mío propio, en la búsqueda de soluciones a diferentes crisis, como lo demuestran los casos de Vestas, Cemex, Alcoa o Barreras. Lo que hemos hecho en estos casos ha sido utilizar los instrumentos de política industrial para encontrar la mejor solución posible. Pero también hemos evitado algunas crisis, gracias al compromiso del Gobierno con la industria.

Señoría, la unidad de acción de administraciones y trabajadores es fundamental. Por ello, el foco ahora lo tenemos que poner en las empresas que cierran, no en el Gobierno.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.

Señor Iñarritu García.


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El señor IÑARRITU GARCÍA: Señora ministra, como usted bien sabe, la industria fundamenta uno de los pilares fundamentales de lo que es el tejido productivo, y además sostiene miles, millones de empleos y a sus familias. Durante esta crisis sanitaria estamos viendo que ya existía una crisis en el sector, pero esto puede ser la puntilla. Lo estamos viendo y se ha mencionado en muchas ocasiones el caso de Alcoa, el caso de Nissan, por cierto, con años y años de financiación y ayudas públicas, y que, en este momento, pretende dejar a miles de personas en la calle.

Y en el País Vasco, en Euskal Herria, vemos cómo empresas de automoción -Volkswagen, Mercedes, Michelin- están rebajando la producción, además de otras empresas auxiliares, por lo que es obvio que más allá de las medidas puntuales hay decenas de miles de empleos en riesgo. Y esta situación no es nueva, ya la hemos vivido antes en el País Vasco, en el proceso de desmantelamiento industrial, con empresas que eran viables. Está el caso de La Naval, de Xey y de tantas otras. Por ello, señora Maroto, más allá del mantenimiento de los ERTE -cómo no-, creemos que serían necesarias medidas para el sostenimiento del empleo que vayan en la vía de exigir a las empresas planes industriales y realizar sobre ellas una monitorización. De igual forma, ante la realidad de descolocación creemos que habría activar un plan de relocalización, porque vemos, de igual forma, en Estados como Francia o Alemania, que se aprueban medidas de ayuda, de participación pública o incluso que se habla de nacionalización de sectores esenciales sin complejos. Por eso yo le pregunto: Y en España, ¿qué?

Señora ministra, sin ser agorero, el Banco Central está apuntando a una situación catastrófica y ante este panorama desolador hemos visto incluso a la monarquía pidiendo leche y aceite, haciendo caridad, y esto no va de caridad; va de planificación, monitorización y previsión. Por eso, le solicitamos, por un lado, que deroguen la reforma laboral cuanto antes pero, por otro, que nos diga qué medidas van a aplicar en esa receta de políticas industriales de las que se habla, ya sea en I+D, en formación, en intervención pública -el capital-, en rescates a corto plazo o en transición ecológica y digital.

Muchas gracias, señora presidenta.

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Iñarritu.

Señora ministra de Industria, Comercio y Turismo.

La señora MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO (Maroto Illera): Gracias.

Señoría, la realidad es que hemos empezado, como sabe, a tener un Ministerio de Industria con este Gobierno -hace apenas dos años- y la política industrial necesita tiempo para dar resultados, no se hace de un año para otro; necesita tiempo de ejecución. El Gobierno, como le decía, ha seguido demostrando su compromiso con la industria, con el mantenimiento de las capacidades productivas y el empleo a través de planes industriales sectoriales para determinados sectores, como el de la automoción que anunció el presidente la semana pasada, el refuerzo a las ayudas de CO2, el plan de reindustrialización, el impulso de un estatuto del consumidor electrointensivo y a nivel europeo con la defensa del mecanismo de ajuste en frontera.

Señoría, para finalizar -teniendo en cuenta que para usted la política industrial es importante-, querría animar a todas las fuerzas políticas a trabajar por un pacto por la industria, un pacto que reconozca la importancia de los sectores industriales en la creación de empleo, en la riqueza, en la cohesión social y territorial. Es clave que nos pongamos de acuerdo las administraciones públicas, las fuerzas políticas y los agentes sociales para que este compromiso cuente con estabilidad, permanencia y certidumbre, y espero que su grupo esté dispuesto a sumarse a este reto.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.

- DEL DIPUTADO DON PEDRO QUEVEDO ITURBE, DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO, QUE FORMULA A LA SEÑORA MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO: ¿TIENE PREVISTO ALGÚN PLAN PARA ESTIMULAR LA CONECTIVIDAD TURÍSTICA ESPAÑOLA E INTERNACIONAL CON CANARIAS? (Número de expediente 180/000174).

La señora PRESIDENTA: Pregunta del diputado don Pedro Quevedo Iturbe, del Grupo Parlamentario Mixto.


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El señor QUEVEDO ITURBE: Gracias, señora presidenta.

Señora ministra, ¿tiene previsto algún plan para estimular la conectividad turística española e internacional con Canarias?

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Quevedo.

Señora ministra de Industria, Comercio y Turismo.

La señora MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO (Maroto Illera): Gracias, presidenta.

En Canarias, como en el resto de comunidades autónomas, se están recuperando mayores niveles de movilidad a medida que avanza en la desescalada que, como saben, está siendo gradual y sobre todo está siendo segura. En estos momentos ya se puede circular por la provincia, isla o unidad territorial de referencia sin perjuicio de las excepciones que justifiquen el desplazamiento a otra parte del territorio nacional por motivos sanitarios, laborales o por causa de fuerza mayor.

El Gobierno está dando los pasos necesarios para levantar las restricciones de movilidad tanto a nivel nacional como internacional. A partir del 22 de junio, cuando finalice la última prórroga del decreto de alarma, se recuperará la movilidad nacional y, con ello, se restablecerá la conectividad entre las islas y la península. Y a partir del 1 de julio volveremos a recibir turistas internacionales en condiciones de seguridad y sin necesidad de que haya cuarentena. Si bien, se mantendrán medidas de control, como la toma de temperatura, la complementación de cuestionarios o la monitorización de las personas que entren a través de puertos o aeropuertos. Señoría, tal y como ha dicho el presidente del Gobierno, habrá temporada turística este verano.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señor Quevedo Iturbe.

El señor QUEVEDO ITURBE: Gracias, de nuevo, señora presidenta.

Señora ministra, me alegra mucho que sea tan optimista, pero yo tengo algunos datos que nos aconsejan decir que no nos vamos a poner pesimistas porque sí, pero optimismos así, a la ligera, tampoco.

En primer lugar, la dependencia. Canarias no es cualquier cosa en relación con el turismo, pero no por nada, sino porque la dependencia más elevada del Estado español, con enorme diferencia en la actividad turística de Canarias, es tres veces más que la media y es la comunidad que más depende del turismo de todas las comunidades españolas, por lo tanto, constituye el 40 % del empleo y el 35 % del PIB. A ver si nos damos cuenta de que esto no se puede despachar alegremente con un todos estamos en las mismas condiciones.

En segundo lugar, la conectividad aérea es determinante, efectivamente, para Canarias, pero es determinante porque la conexión terrestre es sencillamente inviable. Ahora bien, cuando se abren las fronteras aéreas, hay muchos más factores que el que se haya abierto la frontera aérea para determinar que las personas vengan a visitarnos o no porque es un destino que es de media distancia, sobre todo, en verano y no de cercanías, como ocurre con otros lugares de Europa y del Estado español. Por lo tanto, la oportunidad para vender Canarias es el buen comportamiento sanitario en la pandemia, con la posibilidad de formar parte de corredores verdes, de corredores seguros entre distintos destinos turísticos. Pero para que eso sea cierto y para que eso sea verdad, la condición básica tiene que ser la garantía absoluta a las personas que nos visitan de que no hay riesgo de contagiar ni de ser contagiado. ¿O es que vamos a plantearles a los operadores aéreos que vengan los aviones a un tercio? Esto no va a ocurrir y como esto no puede ocurrir, la única garantía es la seguridad absoluta de que no se va a producir un contagio. Lo que acaba de ocurrir en el último vuelo a Lanzarote es un buen ejemplo porque, si nos ocurren dos cosas de esas, vamos a tener un problema, que a ver cómo lo resolvemos. Luego, nuestro planteamiento es el acuerdo entre los Gobiernos y también con los operadores para garantizar pruebas PCR a todas personas que vayan a viajar, siendo el destino en este caso Canarias, porque es la única forma válida de que...

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Quevedo.

Señora ministra de Industria, Comercio y Turismo.

La señora MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO (Maroto Illera): Muchas gracias, señor Quevedo.

Efectivamente, compartimos que tiene que recuperarse la movilidad de forma gradual, pero también que sea una movilidad segura y que tengamos los destinos preparados para recibir a estos turistas


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internacionales, tan importantes para el destino de las islas. En estos momentos, estamos trabajando para levantar las restricciones de movilidad en distintos ámbitos. En primer lugar, levantar las restricciones entres las fronteras intraeuropeas con medidas de control, siguiendo la recomendaciones de la Comisión Europea. También estamos abriendo puntos de entrada designados tanto en puertos como aeropuertos, poniendo marcha, como señalaba, experiencias piloto de rutas seguras, antes incluso del levantamiento de las fronteras con países del espacio Schengen, pero manteniendo medidas de control sanitario que eviten que cualquier riesgo de pandemia. Le tengo que señalar que en estos casos estamos trabajando tanto con Canarias como con Baleares para poder hacer lo antes posible estos corredores seguros, pero también estamos valorando la implementación de posibles rutas seguras con terceros países, siempre que se encuentren en el mismo nivel epidemiológico que nosotros y estableciendo acuerdos de reciprocidad.

Necesitamos, señorías, generar confianza y estabilidad, pero también certidumbre, en España, en Canarias para iniciar con celeridad, pero también con las máximas garantías sanitarias, la recuperación de nuestra actividad económica y en particular, del turismo, tan importante para las islas. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señora ministra.

- DE LA DIPUTADA DOÑA CAROLINA TELECHEA I LOZANO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO REPUBLICANO, QUE FORMULA AL GOBIERNO: ¿CREE EL GOBIERNO ESPAÑOL QUE HA RESPONDIDO EFICAZMENTE A LOS TRABAJADORES QUE NO HAN PODIDO IR A TRABAJAR EN CUMPLIMIENTO DE LO DECRETADO POR EL GOBIERNO MEDIANTE EL ESTADO DE ALARMA? (Número de expediente 180/000190).

La señora PRESIDENTA: Pregunta dirigida al señor ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Pregunta de la diputada doña Carolina Telechea i Lozano, del Grupo Parlamentario Republicano.

La señora TELECHEA I LOZANO: Gracias, señora presidenta.

¿Cree el Gobierno que ha respondido eficazmente a los trabajadores que no han podido ir a trabajar durante el estado de alarma?

La señora PRESIDENTA: Gracias, señora Telechea.

Señor ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El señor MINISTRO DE INCLUSIÓN, SEGURIDAD SOCIAL Y MIGRACIONES (Escrivá Belmonte): Presidenta, señora Telechea, sí, sí, yo estoy convencido de que el Gobierno, a medida que ha ido desplegando normas asociadas al decreto de alarma, ha ido asegurando que todos aquellos trabajadores a los que se les imposibilitaba trabajar como resultado del decreto de alarma, han tenido la cobertura adecuada en términos de las prestaciones correspondientes.(Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor ministro.

Señora Telechea i Lozano.

La señora TELECHEA I LOZANO: Gracias, presidenta.

Señor ministro, durante el estado de alarma su Gobierno ha dejado desamparados a muchos trabajadores. Enviaron a la gente a trabajar a los quince días del confinamiento por presiones de la derecha y sin los EPI. No dieron solución a todas aquellas familias, especialmente 'monomarentales', que se ven obligadas a renunciar a su trabajo por el cuidado de sus hijos o personas dependientes a su cargo, hecho que ha provocado una mayor desigualdad en un sector ya de por sí maltratado, como es el de los cuidados, que mayoritariamente son realizados por las mujeres. Han dejado a muchas familias sin el sustento por la falta de pago de los ERTE, que no llegaban. En Cataluña en el mes de mayo había 255 000 personas trabajadoras con ERTE y sin cobrar. También los autónomos y las pymes merecen mucho más de su Gobierno.

Además hemos descubierto que ha habido empresas que han aprovechado el COVID para desmantelar y cerrar sus instalaciones, parásitos que, como en la crisis de la década pasada, hacen de la miseria y el sufrimiento de las personas trabajadoras su negocio, como el caso de la Nissan, a los trabajadores de la cual envío todo nuestro apoyo, y desde el Govern de la Generalitat de Catalunya, con el liderazgo del


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vicepresident Pere Aragonès y el conseller Chakir El Homrani, están intentando encontrar una solución para los trabajadores y no abandonarlos a su suerte. ¿Nos puede decir cómo van a defender a las 27 000 familias que se van a quedar sin trabajo? Y no quisiéramos ver cómo esa dejación que aparentemente ha habido con Nissan pueda llegar a pasar con las trabajadoras y trabajadores de la Conca d'Òdena, y como igualadina me siento personalmente comprometida y exigimos su reparación inmediata.

¿Qué políticas tienen pensado hacer? ¿Van a derogar de verdad la reforma laboral? ¿O ya no? ¿Y la Ley mordaza? ¿Qué piensa su vicepresidente, Pablo Iglesias, del pacto con Ciudadanos, un partido de derechas que defiende todo lo contrario? Le pedimos que lleven a cabo políticas verdaderamente progresistas para que las personas que más lo necesitan no se queden atrás. La crisis vuelve a poner de relieve que la gestión de los recursos estaría mejor en nuestras manos que en las suyas. Por eso defendemos un Estado propio, porque estamos convencidas de que es la mejor manera para ayudar más y mejor... (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Señora Telechea, muchas gracias.

Señor ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El señor MINISTRO DE INCLUSIÓN, SEGURIDAD SOCIAL Y MIGRACIONES (Escrivá Belmonte): En esta crisis se han protegido las rentas de 5 700 000 trabajadores. Ponga usted cualquier referencia internacional que quiera del pasado en España y verá si esa cifra le parece importante o no. Así se dará cuenta de que es un esfuerzo extraordinario de identificación de todas aquellas personas, de todos aquellos trabajadores que, como resultado de una situación sobrevenida a la crisis del coronavirus, han tenido que parar su actividad. Yo creo que los datos son abrumadores y reconocidos internacionalmente.

Si hay alguna situación particular, como la ha podido haber, que con una medida que siempre tiene un carácter general se nos puede haber escapado, hemos ido progresivamente corrigiéndola. El caso de la Cuenca del Ódena que usted me plantea, por ejemplo, es una situación complicada. En primera instancia la incapacidad temporal se extendió no solamente a las personas contagiadas, sino a aquellas personas que estaban en cuarentena, en el Decreto 6/2020, si no recuerdo mal. Después se extendió la incapacidad temporal a aquellas personas que no estaban en cuarentena pero que tenían una situación de confinamiento general en esa zona basado en el criterio de las autoridades sanitarias. Finalmente quizá se esté refiriendo a eso, porque todos los demás quedaron cubiertos por incapacidad temporal como accidente laboral en el Decreto 11/2020, todos los confinados en la Cuenca del Ódena puede estar pensando, entiendo yo, en la situación de aquellos que estaban fuera de la Cuenca del Ódena y no podían ir a trabajar, que en principio deberían estar protegidos por un ERTE o por una prestación de autónomos. Su situación quizá no es completamente asimilable a los que estén dentro. Podemos explorar y estamos explorando vías para asimilarles, pero verdaderamente mire toda la fotografía general y se dará cuenta de que el esfuerzo realizado en términos de búsqueda de soluciones es extensísimo. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor ministro.

INTERPELACIONES URGENTES:

- DEL GRUPO PARLAMENTARIO POPULAR EN EL CONGRESO, A LA MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO EN RELACIÓN CON LAS MEDIDAS EXTRAORDINARIAS QUE PIENSA ADOPTAR EL GOBIERNO PARA MANTENER LA ACTIVIDAD Y EL EMPLEO EN EL SECTOR INDUSTRIAL ESPAÑOL. (Número de expediente 172/000036).

La señora PRESIDENTA: Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso a la ministra de Industria, Turismo y Comercio en relación con las medidas extraordinarias que piensa adoptar el Gobierno para mantener la actividad y el empleo en el sector industrial español.

Para su defensa tiene la palabra el señor De Olano Vela.

El señor DE OLANO VELA: Gracias, señora presidenta.

Señor Marlaska, aprovechando que está usted aquí, me dirijo a usted. El presidente del Gobierno ha dado a entender que se cesaba al señor Pérez de los Cobos como parte de una limpieza de lo que denominó policía patriótica. Yo le ruego que salga usted en rueda de prensa a explicar a qué se refiere el presidente del Gobierno con lo de policía patriótica y, por otra parte, también me gustaría darle un consejo. Si lo que quiere es conocer las cloacas del Estado, hable usted con el señor Iglesias o con la señora


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Dolores Delgado, fiscal general del Estado (aplausos), pero en ningún caso mancille el honor de un coronel como el señor Pérez de los Cobos. (Aplausos).

Buenas tardes, señorías. Señora Maroto, disculpe que las primeras palabras no fueran dirigidas a usted. Señora Maroto, dirige usted un ministerio que representa aproximadamente el 40 % del PIB y lo mismo del empleo en nuestro país. Cerca de ocho millones de empleos dependen de sus políticas y observamos con gran preocupación cómo, desde que ustedes llegaron al Gobierno hace ya dos años, España carece de una política industrial seria. Usted me dirá que ahora existe un Ministerio de Industria y que antes no lo había pero, créame, a los trabajadores y a las empresas lo que les importa es sentirse arropados y apoyados por el Gobierno y no abandonados a su suerte cuando no directamente engañados, como les viene ocurriendo desde que Sánchez y usted llegaron al gobierno. Créame, señora Maroto, un Ministerio de Industria que no hace política industrial, un Ministerio de Industria que no defiende nuestra industria no es ningún valor; es simplemente un gasto inútil.

Señora Maroto, la interpelación que venimos a hacerle se refiere en concreto a dos sectores fundamentales para nuestro país: la automoción y la industria electrointensiva, fundamentales por varios motivos, por ser grandes generadores de empleo directo, de empleo de calidad por cierto; por su carácter tractor de otros sectores; por ser intensivos en I+D+i; por ser, además, altamente exportadoras -y no le tengo que explicar la importancia que tuvo el sector exterior para salir de la crisis anterior-; y finalmente, resultan vitales para el futuro de muchas comarcas e incluso me atrevería a decir que de muchas provincias de nuestra querida España. Dos sectores, señora Maroto, abandonados por su Gobierno y esto es algo que afirmamos no solo en el Partido Popular, sino que también lo pudo escuchar usted en boca del presidente de la mesa por la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, que afirmó ayer por la tarde en esta casa que España carece de política industrial. La verdad, señora Maroto, es que desde que ustedes están en el Gobierno en España se han cerrado casi siete mil empresas industriales. Con Sánchez de presidente y usted en el Ministerio de Industria, se cierran diez empresas industriales cada día. Este es el negro balance de su gestión al frente del ministerio. Esta es la verdad, dura, simple y llana pero la verdad. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia).

Un ministro socialista acuñó en la década de los noventa la frase "La mejor política industrial es la que no existe", y ustedes han interiorizado de tal forma esta frase que los resultados no pueden ser otros que los que le acabo de describir. Pero ¿cuáles son las causas? Por decirlo muy brevemente, este Gobierno no ha adoptado ni una sola medida que genere un ambiente propicio a la empresa o a la industria. Más al contrario, analizando la actuación del Gobierno, uno puede concluir que ustedes están decididos a acabar con la industria en nuestro país. Hagamos repaso de algunos hitos de estos últimos meses: la vicepresidenta Calviño mintiendo a la Unión Europea sobre los objetivos de déficit; la ministra de Hacienda mintiendo a todos, pues, pese a su incansable verborrea, la realidad es que en 2019 se incumplieron todas las reglas fiscales -todas: déficit, deuda, gasto-; anuncios constantes de subidas de impuestos y creación de nuevas figuras impositivas; el presidente segundo, el señor Iglesias, poniendo en duda la propiedad privada y amenazando con confiscaciones y nacionalizaciones; la vicepresidenta cuarta, señora Ribera, anunciando la muerte adelantada del diésel, lo que, sin duda, dio inició a la crisis del sector del automóvil en nuestro país; la ministra de Trabajo, la señora Díaz, demonizando al empresario; PSOE y Podemos pactando con Bildu la derogación íntegra de la reforma laboral que creo más de 3 millones de empleos y que salvó la industria del automóvil desde 2012 hasta hoy; y, por último, el señor Sánchez acabando con la independencia de los organismos reguladores colocando al frente de la CNMC a una señora que hasta ahora trabajaba en el gabinete del señor Sánchez. Algo inaudito, señora Maroto.

En definitiva, falta de credibilidad, inseguridad jurídica, inseguridad laboral, sectarismo ideológico y mentiras, muchas y constantes mentiras, es decir, el cóctel perfecto para generar desconfianza y, en consecuencia, ahuyentar a las empresas y a los inversores. Por eso pasa lo que nos está pasando, 26 000 millones de fuga de capitales en el mes de marzo, el triple que en el año 2019 y casi, como le decía, siete mil empresas industriales cerradas. Sí, señora Maroto, es la falta de confianza en su Gobierno y en la falta de política industrial lo que expulsa a las empresas y a los inversores de nuestro país. Las políticas socialcomunistas no han funcionado nunca en ningún lugar del mundo, en ninguno, y la verdad es que no alcanzo a comprender ese absurdo ejercicio de obstinación que les hace pensar que, en este caso, aquí sí van a funcionar.

Señorías, en un contexto de crisis que afecta a casi todo el planeta, cuando las grandes corporaciones están inmersas en proyectos de recolocación y ajustes, cuando los inversores son más temerosos en sus apuestas de futuro, ¿qué clase de mensaje les está enviando el Gobierno? Toda una invitación a que se


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marchen de nuestro país, por desgracia; solo la desconfianza, esa desconfianza que genera desinversión y fuga de empresas. Ustedes, sus políticas estos dos últimos dos años, consisten básicamente en abrirles la puerta de salida a la industria y a la inversión. El resultado es el cierre de sus plantas en nuestro país, como ha anunciado Nissan, en Barcelona, la semana pasada y Alcoa en la Mariña lucense, que se unen a la ya ejecutada marcha de Vestas, en León, o a la pérdida de contratos importantísimos en Navantia que hacen peligrar miles de empleos en Ferrol y en Cádiz.

Permítame que me detenga en el cierre de Nissan. Permítame también que le dé un dato que a mi juicio es bastante revelador. ¿Sabe usted cuando fue la última vez que se cerró una planta de automóviles en España? Fue en el año 2011, gobernaba el señor Zapatero, y ha tenido que volver el Partido Socialista para que en España se vuelvan a cerrar fábricas de automóviles. Esta es la verdad, señora Maroto, la triste realidad. ¿Qué han hecho ustedes por el sector del automóvil? El Grupo Parlamentario Popular le ofreció hace meses un gran pacto por la automoción; no quisieron escucharnos. Ahora ustedes anuncian que elaborarán uno, confiemos en que no se quede en pura propaganda. Francia y Alemania ya han presentado el suyo, 8000 y 5000 millones, respectivamente. Ustedes, probablemente, ya lleguen tarde, como siempre.

Señora Maroto, en un artículo de opinión publicado este fin de semana, en un vano ejercicio de eludir su responsabilidad sobre el cierre de Nissan, usted afirmaba que la decisión de Nissan viene de lejos. Y uno se pregunta, de ser esto cierto, ¿mintió el señor Sánchez a todos los españoles cuando afirmaba, a finales de enero, que se había reunido con los responsables de Nissan y que el empleo estaba garantizado en la planta de Barcelona? ¿Mintió, una vez más, el señor Sánchez? Porque o bien la decisión de cierre estaba tomada hace tiempo, como usted afirmaba este fin de semana, o la decisión era justo la contraria cuando afirmaba el señor Sánchez, hace escasos tres meses, que el empleo estaba garantizado. Ambas afirmaciones son incompatibles y aquí alguien miente o, mucho me temo, aquí mienten los dos.

Y si esto es claro en el caso de Nissan todavía es más sangrante en el caso de la multinacional Alcoa en Lugo. Señora Maroto, llevan ustedes más de año y medio engañando a la empresa y a los trabajadores. Hace año y medio que conocen perfectamente cuál es el verdadero problema de toda la industria electrointensiva de nuestro país: la falta de un marco regulatorio que garantice el precio de la energía estable y competitivo que permita a estas industrias trabajar en igualdad de condiciones que sus homólogos en otros países europeos. La solución que ustedes ofrecieron hace ya más de dieciocho meses es el estatuto de la industria electrointensiva. En este caso han contado con la lealtad y el sentido de Estado del Partido Popular que les permitió, con la aprobación de aquel decreto en octubre de 2018, la tramitación del mencionado estatuto. O en noviembre. Y desde aquella fecha, todo han sido engaños, excusas y embustes a los trabajadores. Primero, que lo aprobarían en abril de 2019, como anunció el señor Sánchez en La Coruña -en plena campaña electoral-; después, que lo aprobarían en noviembre, como anunció usted -en plena campaña electoral también-. A continuación pusieron en marcha una subasta con unas condiciones que lejos de abaratar el precio de la energía a estas industrias lo que hace es encarecerlo todavía más. Y, finalmente, presentan un borrador que no contenta absolutamente a nadie, ni a la empresa ni a los trabajadores ni a las administraciones implicadas y que de aprobarse definitivamente supondría la puntilla a una industria que da empleo a decenas de miles de españoles.

Están a tiempo de rectificar, señora Maroto, conocen las causas, saben cuál es el instrumento y conocen la solución real y efectiva, pues la Xunta de Galicia, la patronal, los trabajadores y los Gobiernos de Asturias y Cantabria han consensuado un documento en forma de alegaciones al borrador de estatuto de la industria electrointensiva que de ponerse en marcha garantizaría la supervivencia de esta industria de transformación primaria en España y con ella la de los miles de puestos de trabajo que proporciona. También tiene la garantía de su aprobación, pues el señor Casado se lo ha repetido insistente y públicamente: el Grupo Popular apoyará esas modificaciones. ¿Qué es lo único que falta entonces, señora Maroto? Lo único que falta en la voluntad del Gobierno de España, únicamente su voluntad y la del señor Sánchez de apostar por nuestra industria. Si no lo hace, usted sabe que está condenando al cierre a esas empresas y al paro a miles y miles de familias. Esa es la verdad y usted lo sabe, señora Maroto.

Lo que me pregunto es si usted tiene el peso político necesario para hacerse valer en el Consejo de Ministros. Lamentablemente, creo que no, y créame que me gustaría estar absolutamente equivocado. Después del anuncio de Alcoa teníamos por delante tres semanas. Usted ya ha dejado pasar la primera. Parece que esta tarde tendrán alguna reunión. Le ruego que no deje pasar las dos semanas que faltan Sea sincera, dígales la verdad a los trabajadores, dígasela. La solución ya la tienen y, además, con la garantía de su aprobación. No tienen excusa alguna para dejar caer la industria electrointensiva, señora


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Maroto. Y, desde luego, le ruego que no les haga más trampas a los trabajadores, como hicieron en el caso de las plantas de La Coruña y Avilés, cuando ustedes sacaban pecho -hoy mismo el presidente del Gobierno sacaba pecho- por haber tutelado la venta de esas dos plantas, que eso garantizaba el empleo y la supervivencia de las plantas tanto en La Coruña como en Avilés y, sin embargo, pasados unos poquitos meses, hoy ya nadie garantiza la supervivencia de esas fábricas ni mucho menos el empleo de sus trabajadores; tal y como le vienen denunciando mis compañeras, nuestras portavoces las señoras Moraleja y Vázquez.

Finalizo citando nuevamente al presidente de la Mesa por la competitividad de la industria que ayer afirmaba aquí, en el Congreso: La rebaja del precio de la luz es un insulto. Si el estatuto electrointensivo va a ser el del último borrador, más vale que lo deje. Tome nota, señora Maroto.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias.

Señora ministra de Industria, Comercio y Turismo, tiene la palabra.

La señora MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO (Maroto Illera): Gracias, presidente.

Señor De Olano, lo primero que me gustaría decirle después de su intervención es que no voy a consentir que ni usted ni su grupo parlamentario hagan responsable al Gobierno de las crisis industriales, y se lo repito, no lo voy a consentir. Si algo ha demostrado este Gobierno -y yo como titular de la cartera de Industria- es que no nos hemos puesto de perfil cuando están en riesgo empleos por el cierre de una empresa. Al contrario, nos hemos puesto a trabajar sin descanso para buscar alternativas industriales. Y lo hemos hecho siempre de la mano de los sindicatos y de los Gobiernos autonómicos y locales, porque sabemos que la unidad de acción hace que seamos más fuertes. Por ponerle un ejemplo, ayer mantuvimos una reunión con responsables de la Generalitat de Catalunya, Zona Franca, alcaldes y agentes sociales para analizar la situación derivada del anuncio de cierre de las plantas de Nissan. Y acordamos, señor De Olano -acordamos-, reforzar la unidad de acción, con el objetivo de revertir el cierre y garantizar la continuidad de las plantas en Barcelona. Y, como ha dicho, esta tarde se está manteniendo una reunión con el comité de empresa de Alcoa con el que, como sabe, mantenemos un diálogo permanente.

Señoría, esta es la forma de trabajar de este Gobierno, diálogo, consenso y acción, y le aseguro que ha dado resultados. Los hechos, señorías del Partido Popular, es que ustedes desmantelaron el Ministerio de Industria durante el Gobierno de Rajoy. Es difícil de entender que un presidente gallego no considerara prioritaria la política industrial en su acción de gobierno, cuando Galicia es un importante polo industrial. La falta de política industrial, señoría, tiene sus consecuencias. Los hechos, señorías del Partido Popular, son que, hace ahora dos años, el Gobierno de Pedro Sánchez estableció como prioridad situar la industria en la agenda política. Era imprescindible acabar con un prolongado periodo de inacción institucional. Señorías, se perdió demasiado tiempo. Nuestra prioridad era impulsar un cambio de paradigma en la relación con la industria. Frente a la apatía dialogo, frente al conformismo fácil trabajo constante para modernizar nuestro valioso ecosistema industrial, frente a las crisis no ponerse de perfil y actuar. Desde hace dos años, el Gobierno ha demostrado su compromiso con la industria y con el mantenimiento de las capacidades productivas y el empleo, especialmente en Galicia, a través del refuerzo de las ayudas de CO2, del plan de reindustrialización, del impulso del Estatuto del consumidor electrointensivo y, como decía anteriormente, a nivel europeo a través de la defensa del mecanismo de ajuste en frontera. Les escucho decir a usted y su su partido que este Gobierno perjudica a Galicia, ayer lo dijo el señor Barreiro. ¿Invertir en la industria gallega, señor De Olano, más de 114 millones de euros es perjudicar a Galicia? ¿No será que el señor Feijóo está en contra del Gobierno, como lo está el señor Casado durante esta crisis sanitaria, que ha preferido luchar contra el Gobierno que luchar contra la pandemia del COVID?

Hoy se vuelve a retratar el Partido Popular votando en contra de la prórroga del estado de alarma, que está permitiendo, señor Olano, salvar vidas y proteger la salud de la población española. Señorías del Partido Popular, sin salud no hay economía, sin salud no hay economía. Gracias al esfuerzo de todos durante los últimos dos meses y medio hemos podido contener la pandemia. Sin este esfuerzo colectivo probablemente no estaríamos aquí usted y yo debatiendo sobre las medidas que vamos a adoptar para reactivar la actividad industrial. Somos conscientes del impacto económico y social del COVID, del cual usted no ha hablado. Por eso, desde el primer momento hemos actuado con decisión y determinación.

Decía que hemos puesto en marcha, señor Olano, una ambiciosa red de seguridad para evitar quiebras industriales, para mantener el empleo, pero también para asegurar los ingresos de millones de trabajadores. Fíjese, a través de la línea de avales ICO hemos suministrado financiación a más de 500 000 empresas.


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Los ERTE están protegiendo a cerca de tres millones de teletrabajadores, de los cuales más de 300 000 son trabajadores de la industria manufacturera. El Gobierno, como sabe, ha constituido una comisión tripartita que va a analizar y a dictar este sistema extraordinario de apoyo en los sectores más afectados, que van a tener un seguimiento más específico. Respecto a la prestación extraordinaria por cese de actividad, que también conlleva una exoneración de cuotas a la Seguridad Social, se han beneficiado más de 1 300 000 autónomos, de los cuales 80 000 son de la industria manufacturera. Todas estas medidas extraordinarias, señoría, están sosteniendo el tejido industrial y tienen como objetivo prioritario que nadie se quede atrás.

Y usted hablaba de Alcoa. Efectivamente, me habla de la gran industria electrointensiva, especialmente ubicada en Galicia, y yo le digo que es esencial para este Gobierno. Probablemente no habrá conocido ningún ministro que se haya reunido y se haya preocupado más por la industria electrointensiva; se lo aseguro. Siempre hemos defendido mantener las capacidades industriales y preservar el empleo en estas plantas, pero también acompañar a estas empresas a mejorar su competitividad. Señor Olano, ¿usted sabe que la Xunta tiene competencias exclusivas en política industrial? ¿Tiene a mano al Estatuto de Autonomía de Galicia? Lea el artículo 30: competencias exclusivas en industria. Le hago la misma pregunta que le hice ayer a su compañero Barreiro: ¿Qué ha hecho el señor Feijóo estos años por la industria gallega en crisis? Ya se lo digo yo: nada, no ha hecho absolutamente nada. Porque al Partido Popular no le interesa la política industrial, no le ha interesado nunca. Por eso no ejerce sus competencias en industria. Señoría, usted sabe que Alcoa viene atravesando desde hace años problemas estructurales, problemas a los que ahora, como bien dice, urge buscar solución. En estos años, Alcoa ha recibido millones de euros de ayudas públicas y le hemos exigido que reconsidere su decisión. Esperamos de usted y de su grupo parlamentario que trabajen con el Gobierno, con los alcaldes, con los agentes sociales de la comarca de A Mariña para defender los puestos de trabajo que hoy están en peligro. En estos momentos más que nunca se necesita unidad de acción y lealtad institucional. Dejen de buscar culpables, señorías, y empiecen a buscar soluciones.

Les oigo decir muchas veces -y lo ha vuelto a decir usted, señor Olano- que el Gobierno ha engañado a los trabajadores porque les prometimos un precio energético estable. Puede usted consultar la hemeroteca, señor Olano. La promesa del ministro Soria. Se comprometió el 1 de enero de 2013 a esto -abro comillas-: un sistema que serviría para garantizar la competitividad de Alcoa -1 de enero de 2013-. Un anuncio que hizo Soria, eso sí, reuniéndose con el comité de empresa de la planta de San Cibrao en su tierra, en Lugo. ¿También el señor Soria ha engañado a los trabajadores, señoría? Fíjese, el otro día escuché al señor Feijóo decir: Alcoa es un ejemplo típico de la política energética ideologizada. Y por una vez estoy de acuerdo con él. Tiene la ideología del Partido Popular, que fue, señoría, el que aprobó el actual marco regulatorio del sector eléctrico. Por cierto, crearon un sistema caro e ineficiente. Pero fíjese, hablaba usted de Alcoa y del precio energético. ¿Sabe a cuánto está hoy el precio energético en nuestro país? Se lo voy a decir, y son datos de la Asociación española de empresas con gran consumo de energía, hoy está a 28,7 euros el gigavatio. (Rumores). Esta es la realidad, y dígame usted si tenemos un problema de competitividad en el precio. Le voy a decir a cuánto estaba cuando llegó esta ministra al Gobierno: 2018, 57,3 euros el gigavatio. Estos son los hechos y el resto son palabras. Pero, fíjese, me gustaría también referirme a otras empresas gallegas que tienen problemas, señoría: ¿le suena a usted el astillero Barreras? ¿Qué respuesta le ha dado la Xunta, el señor Feijóo, a los problemas de Barreras? Ninguna, señoría. Ha tenido que intervenir el Gobierno, a través del Cesce, para buscar una solución colectiva para terminar el buque; una solución en la que ¿sabe quién era el gran ausente? La Xunta, el señor Feijóo, como siempre.

Vamos a hablar de la automoción, una industria que ha demostrado, señoría, su capacidad competitiva ante los cambios reductivos de la oferta y la demanda a nivel global. Hablar de automoción es hablar de vanguardia e innovación, de compromiso también con la descarbonización. Fíjese, en marzo de 2019 presentamos un plan estratégico para reforzar la competitividad del sector, ¿y qué pasó? Me dice: usted promete y promete. El bloqueo político durante el año 2019 ha ralentizado la puesta en marcha de este plan como de tantas medidas que este Gobierno ha tratado de impulsar, pero también, fíjese, ha impedido la aprobación de unos presupuestos que iban a ser el soporte de esta hoja de ruta. Usted me habla de política industrial. ¿Quiere que le diga los raquíticos presupuestos que tiene esta ministra para hacer política industrial? Los que me dejó su predecesor del Partido Popular en unos presupuestos del 2018 que si algo les falta, es política industrial. (Aplausos). Esa es la herencia del Partido Popular en política industrial, señoría. Pero, a pesar de eso, el sector sabe que tiene mi compromiso personal. En estos


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veinticuatro meses he visitado las principales plantas de fabricación de vehículos españolas; he conocido los avances en electromovilidad y en coche conectado; me he reunido, señoría, con los responsables de las principales casas matrices y he defendido en Bruselas los intereses de la automoción española. Y en países como Estados Unidos, Corea, China o Japón, he trasladado a potenciales inversores las fortalezas de nuestro ecosistema y las ventajas de apostar por España en materia de movilidad sostenible y conectada. Estos son los hechos y lo suyo son palabras. (Rumores). Creo que en esta apuesta el Gobierno ha actuado como un dique de contención frente a las turbulencias que vienen agitando la automoción mundial en los últimos meses.

Las grandes compañías no aprueban sus estrategias globales de un día para otro y es sabido, como bien decía usted, que Nissan tenía problemas y tenía problemas estructurales antes de que llegara este Gobierno y esta ministra a su cartera. En estos dos años hemos tenido, señoría, más interlocución con la compañía japonesa que en los siete años anteriores; hasta en cinco ocasiones he estado hablando con la dirección de Nissan de Japón. Pero vamos a seguir luchando. Ese fue el mensaje de ayer: unidad de acción. Vamos a seguir luchando hasta el final para defender la continuidad de la planta y el mantenimiento del empleo. Porque, señoría, es el momento de hacer política útil y de aportar soluciones. Los ciudadanos nos están pidiendo acuerdos mayoritariamente. El Partido Popular hasta el momento ha decidido ser insignificante en esta crisis. No quiere contribuir y quiere hacer una oposición como la que estamos viviendo y que no estamos viendo en ningún otro país de nuestro entorno, la verdad.

Hoy, señoría, se hace más necesario que nunca, si cabe -lo decía antes-, un pacto por la industria que reconozca la importancia de este sector con alto valor añadido, con empleo de calidad, innovador y vocación exportadora. Es clave que nos pongamos de acuerdo las fuerzas políticas, las comunidades autónomas y los agentes sociales para que este compromiso por la industria cuente con estabilidad, permanencia y certidumbre. Espero que su grupo, señoría, esté dispuesto a sumarse a este reto que tanto necesita nuestro país.

Voy terminando. Le decía que estamos en el momento de transformar nuestras capacidades industriales y fortalecer la resiliencia de la industria para modernizar nuestro tejido productivo, para apostar por una industria más competitiva y sostenible. Como he señalado, hemos actuado con determinación y rapidez para sostener al sector industrial y ahora toca poner en marcha medidas urgentes para reactivar lo antes posible esta actividad.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, ministra.

Tiene la palabra el señor De Olano Vela.

El señor DE OLANO VELA: Gracias, señor presidente.

Señora Maroto, me decía usted al inicio de su intervención: No le consiento que me haga responsable. Hombre, si quiere, hago responsable también al señor Marlaska, pero el pobre ya tiene bastante en la tarde de hoy, ¿no? (Aplausos).

Me habla usted del señor Rajoy y de su política industrial. Cuando Alcoa pasó por problemas en el año 2012, usted bien sabe que el señor Rajoy aprovechó un viaje a Estados Unidos para reunirse con el presidente de la multinacional y consiguió que Alcoa siguiera fabricando aluminio en la Mariña Lucense, hasta que llegaron ustedes, usted en concreto. Al año y medio de llegar usted, Alcoa va a dejar de fabricar aluminio, señora Maroto. Y sí, le hago responsable a usted, a usted y a la señora Teresa Ribera, que parece ser que con ella no es usted tan agresiva -entre comillas, entiéndame bien- o no defiende con tanto pundonor sus tesis en el Consejo de Ministros, porque al final los trabajadores saben de sobra que es la señora Ribera, con su anuencia, la que se va a cargar Alcoa en la Mariña. (Aplausos). Y no va a venir ninguna empresa a producir aluminio a la Mariña mientras no tengan un precio estable y competitivo. Cuando Alcoa pasó por problemas con el Partido Popular, el Partido Popular los solucionó; cuando pasa con ustedes, Alcoa se va. Esos son los hechos que me decía usted; esos son los hechos, señora Maroto. Y hablaba usted de Feijóo. Pregunte a los trabajadores por el señor Feijóo, pregúnteles, porque esas alegaciones al estatuto que ha presentado a la Xunta de Galicia están consensuadas con los trabajadores, con la patronal y con sus compañeros de Asturias. Se han consensuado con sus compañeros socialistas de Asturias, que sí defienden la industria y no usted, señora Maroto. Y sí, le hago responsable expresamente a usted, personalmente, y a la señora Ribera. Se están cargando la industria electrointensiva en nuestro país, absolutamente. Tendrán que cerrar por su culpa y usted lo sabe, señora Maroto.


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Si por puro sectarismo no quiere hacer caso al Partido Popular, hágaselo a la señora Yolanda Díaz. Claro, porque la señora Yolanda Díaz hasta hace bien poquito, justo hasta que entró en el Consejo de Ministros, defendía exactamente lo que le estoy diciendo: un marco regulatorio estable que permita fabricar aluminio de forma competitiva a la industria electrointensiva en España. Hoy se esconde detrás de los muros de la Moncloa y está traicionando a los trabajadores de Alcoa y a sus compañeros de Comisiones Obreras, pero, bueno, entiendo que, como es ministra, ahora ya no le importa tanto la Mariña Lucense y mucho menos la provincia de Lugo. Le decía que si por sectarismo no quiere hacerme caso a mí, hágaselo a sus compañeros del Partido Socialista en Asturias o a los señores del Partido Regionalista de Cantabria, que también han firmado con la Xunta de Galicia las condiciones necesarias para que se pueda seguir fabricando aluminio primario en nuestro país, señora Maroto. Hágale caso a quien quiera, pero a cualquiera de los que defiende el mantenimiento de los puestos de trabajo y de la industria primaria en nuestro país, que se la está cargando usted. Y sí, la hago a usted responsable.

Me hablaba de Galicia y decía que por qué los gallegos nos sentimos ultrajados por este Gobierno. El Gobierno del señor Sánchez lleva dieciocho meses y creo que nunca nadie en tan poco tiempo le hizo tanto daño a Galicia. Nos han hurtado 200 millones del IVA de 2017, nos han hurtado 170 millones de euros que nos correspondían como comunidad cumplidora y nos han quitado decenas de millones de euros para políticas activas de empleo. Mientras ustedes se reúnen con la Generalitat -me parece muy bien- para salvar los empleos de Nissan, a la Xunta de Galicia ni siquiera le cogen el teléfono, señora Maroto. Sí, es verdad, ni siquiera le cogen el teléfono. Y sí, le hago a usted responsable de lo que pueda pasar con Alcoa. Han provocado el cierre de la térmica de As Pontes, condenando a las comarcas de Ferrolterra y de A Terra Chá. Han puesto en peligro multitud de industrias en la costa gallega con esa modificación de la Ley de Costas que tienen en mente. Pero le diré una cosa: mientras haya diputados del Partido Popular de Galicia en esta Cámara, se lo seguiremos diciendo; no seremos el silencio cómplice de sus compañeros del Partido Socialista de Galicia aquí y en Galicia ni las muletas de usar y tirar en que se ha convertido el Bloque Nacionalista Galego. Mientras haya diputados del Partido Popular de Galicia en el Grupo Parlamentario Popular, le seguiremos reclamando lo que es bueno para Galicia, para los gallegos y para el conjunto de los españoles.

Muchas gracias. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, señor Olano.

A continuación, para concluir el debate, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, la señora ministra de Industria, Comercio y Turismo.

La señora MINISTRA DE INDUSTRIA, COMERCIO Y TURISMO (Maroto Illera): Muchas gracias, presidente.

Señoría, se lo voy a decir con todo el respeto. Usted ha presentado esta interpelación porque hay elecciones en Galicia, y es lícito. No le preocupa la recuperación de la industria, solo le preocupan las urnas. (Rumores.-Aplausos). Se lo voy a volver a repetir. No voy a consentir, señoría, que ni usted ni su grupo hagan responsable a este Gobierno de las crisis industriales. Yo le preguntaría dónde estaba el Ministerio de Industria cuando ustedes gobernaron durante siete años este país. Las empresas industriales no tenían interlocución, no tenían un ministerio dónde acudir -eso también lo dice el señor Barceló cuando viene a visitarme-, porque, en definitiva, no había política industrial. Esa es la realidad.

Todos tenemos un papel que jugar en esta crisis, señoría. Todos tenemos que estar a la altura en este momento tan delicado para nuestro país. El Parlamento es fundamental y creo que ahora toca estar unidos. Es un momento complicado para nuestro país. ¿Sabe cuál ha sido la contribución del Partido Popular en esta crisis sanitaria? Lo que van a hacer hoy: votar en contra de la prórroga del estado de alarma con sus compañeros de partido, con VOX. Estos son los hechos, señoría. Estos son los hechos.

Ahora estamos en pleno proceso de desescalada y es el momento de abordar medidas para una recuperación sólida, sostenible e inclusiva. Por ello, esta recuperación requiere el concurso de todos: de los grupos parlamentarios, de los trabajadores, de las empresas, de las comunidades autónomas y de las entidades locales. El Gobierno ha planteado que orientemos nuestras propuestas hacia el interés general y ha ofrecido un pacto de reconstrucción social y económica para sacar cuanto antes y con las mayores fortalezas al país de la crisis; un pacto, señorías, para generar confianza, estabilidad y certidumbre, que es lo que necesitan España y Europa para iniciar con celeridad, pero también con las máximas garantías sanitarias, la recuperación económica y social. Los ciudadanos, los trabajadores y las empresas nos están pidiendo que lleguemos a amplios acuerdos y es de esto de lo que tenemos que ocuparnos ahora, de


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solucionar los problemas. Espero que usted convenza al señor Casado de la necesidad de estar a la altura de las circunstancias y que logremos ese pacto por la industria en esa Comisión para la Reconstrucción Social y Económica. Señoría, no será un pacto de Gobierno, será un pacto por la industria de todos, como lo han sido los grandes acuerdos de este país que han perdurado en el tiempo.

No voy a insistir en los argumentos. Usted tiene los suyos y yo tengo los míos; ya le dicho que están muy bien. La ausencia de política industrial es, sin duda, su hoja de ruta. La nuestra es hacer política industrial, pero hacerla con unos presupuestos que marquen una hoja de ruta y no con unos presupuestos donde la ausencia de compromisos industriales es clara; y se lo digo porque los tengo que gestionar. Le repito que este Gobierno tiene un compromiso ineludible con la industria de este país, con el sector de la automoción y con la gran industria electrointensiva. Usted fija el problema de Alcoa en el precio de la energía. Lea el comunicado de Alcoa. Habla claramente de un exceso de capacidad productiva como consecuencia de la caída de la demanda, pero también del precio del aluminio, porque usted sabe que estamos en un mercado global y está entrando aluminio de China mucho más barato. Por eso, también le pido que sus compañeros en el Parlamento de Galicia defiendan que el señor Feijóo haga política industrial, porque tiene competencias exclusivas. Señoría, por supuesto que yo le he tendido la mano y me he reunido con el señor Feijóo. Ahora bien, lo que no encuentro es lealtad institucional, cosa que encuentro en todos los territorios, empezando por Castilla y León, pasando por Asturias y Andalucía y llegando a la Generalitat. De lo que se trata aquí es de salvar trabajos, de lo que se trata aquí es de que las empresas no cierren. Usted hablaba de empresas que han cerrado y hablaba de la empresa Vestas. ¿Usted sabe que llegamos a un acuerdo con la Junta para salvar los empleos de Vestas y que vendimos a Network Steel la planta? Eso lo hicimos con un Gobierno del Partido Popular que se cree que la política industrial es importante y que tiene apoyo del Partido Socialista en la tierra en la que nací, Castilla y León. Pero ustedes no buscan la política industrial para solucionar los problemas de la gente y lo que hacen es acusar a otros de sus propias debilidades. Política industrial en mayúsculas, señoría. Fíjese, usted me estaba hablando de que tenemos un horizonte para trabajar juntos. Señoría, yo le tiendo la mano, trabajemos juntos para sacar adelante un proyecto de país. Creo que en este momento lo que se nos exige es estar a la altura de las circunstancias. Acabamos de pasar una pandemia sin precedentes y le seguimos tendiendo la mano. Trabajemos juntos para sacar adelante un proyecto de país.

Muchísimas gracias, señoría. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, señora ministra.

Señorías, el diputado Gil Lázaro, sobre la base del artículo 72.2, solicita que se haga lectura del Diario de Sesiones, cosa a la que vamos a proceder. No obstante, sí querría subrayar que esta Presidencia entiende que en el debate producido se referían a dos momentos distintos del Diario de Sesiones. En concreto, el ministro se refería a un debate entre el señor Egea y el vicepresidente Pablo Iglesias hablando del duque de Ahumada y Narváez, y creo que el señor Gil Lázaro a otro. No obstante, damos lectura a lo que solicita exactamente el señor Gil Lázaro. (El señor Gil Lázaro pronuncia palabras que no se perciben). No tiene la palabra, señor Gil Lázaro. El secretario va a dar lectura del Diario de Sesiones, tal y como ha pedido, por favor. (El señor Gil Lázaro pronuncia palabras que no se perciben). No tiene la palabra, señor Gil Lázaro. Repito, no tiene la palabra. El secretario va a dar lectura a la solicitud que usted ha realizado.

El señor SECRETARIO (Suárez Illana): Leo el texto.

Señorías, ustedes esta mañana han puesto en valor un viejo guardia civil. (Rumores). Se desobedeció una orden, por lo que parece que están ustedes sugiriendo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que deberían atender a lo que ustedes les dicen,... (Protestas).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias, secretario.

- DEL GRUPO PARLAMENTARIO CIUDADANOS, AL MINISTRO DEL INTERIOR, SOBRE LA GRAVE CRISIS ABIERTA EN EL SENO DE LA GUARDIA CIVIL POR LAS ÚLTIMAS DESTITUCIONES OCURRIDAS EN EL CITADO CUERPO, POR LA POLÍTICA GENERAL DE DESTITUCIONES Y NOMBRAMIENTOS LLEVADAS A CABO POR EL MINISTRO Y, EN GENERAL, POR LAS ÓRDENES EMANADAS DEL GOBIERNO HACIA LOS ALTOS MANDOS DE LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO DURANTE ESTA CRISIS SANITARIA. (Número de expediente 172/000035).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Pasamos al siguiente punto a tratar: Interpelaciones dirigidas al Gobierno. Interpelación urgente del Grupo Parlamentario Ciudadanos al


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ministro del Interior, sobre la grave crisis abierta en el seno de la Guardia Civil por las últimas destituciones ocurridas en el citado cuerpo, por la política general de destituciones y nombramientos llevada a cabo por el ministro y, en general, por las órdenes emanadas del Gobierno hacia los altos mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante esta crisis sanitaria.

Para su defensa, tiene la palabra señor Bal Francés.

El señor BAL FRANCÉS: Gracias, señor presidente.

Buenas tardes, señorías, otra vez. Buenas tardes, don Fernando. Los hechos son muy claros. El día 25 de mayo se procede a la destitución del jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, el coronel Diego Pérez de los Cobos, y desde entonces nos enteramos, nos vamos enterando con cuentagotas de una serie de noticias que nos va dando la prensa y que, finalmente, le fuerzan a usted a tener que explicarse. Estos hechos son que el domingo anterior por la tarde el general jefe de la Guardia Civil de Madrid, José Antonio Berrocal, se pone en contacto con el coronel Diego Pérez de los Cobos y le pide que le informe sobre la actuación que está llevando a cabo la Policía judicial en un tema importante para el Gobierno de España, cual es la investigación que el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, ha tenido respecto a la autorización o denegación de la manifestación del Día de la Mujer, cuestión de actualidad política que no hace falta explicar. El coronel Diego Pérez de los Cobos se niega porque dice -fíjese- que la ley dice que la Policía judicial actúa bajo el mandato del juez y que, además, las actuaciones de investigación criminal son secretas, como bien sabe usted, porque lo dice el artículo 301 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y que no lo va a hacer. Y entonces recibe una segunda llamada el domingo por la tarde noche del teniente general Fernando Santafé con el mismo objeto, y la respuesta es la misma: que no lo va a hacer, que va a cumplir con la ley. Recibe entonces una tercera llamada de la directora general de la Guardia Civil pidiéndole lo mismo e incluso indicándole de forma expresa que se trata de un asunto delicado para el Gobierno y que debe informar de las actuaciones de la Policía judicial al Gobierno. Y como la respuesta del coronel Diego Pérez de los Cobos es la misma: que no lo va a hacer porque es un hombre honesto, resulta que le cesan. Estos son los hechos.

Después, nos encontramos con otras noticias como, por ejemplo, que la Abogacía del Estado presenta un recurso en esa causa criminal menospreciando la tarea de la Guardia Civil y diciendo que el informe es incorrecto, y lamentablemente resulta que esta tarea de la Policía judicial está en los medios de comunicación y es conocida por todo el mundo. La primera cuestión por la que le interpelo es si usted comparte esta opinión de la Abogacía del Estado sobre el trabajo de la Guardia Civil como Policía judicial en el seno de una investigación criminal, en el seno de un sumario criminal. ¿Le parece que está usted legitimado como ministro del Interior para poder decir si esa actuación de la Policía judicial ha sido correcta o incorrecta? ¿No le parece que la valoración de ese dictamen, de ese informe de la Policía judicial corresponde a la legítima competencia de la jueza de Instrucción número 51 de Madrid, que es la que está llevando a cabo la investigación de la causa? En el fondo de eso late algo más importante que el mero cese del coronel Diego Pérez de los Cobos, late el respeto a la independencia judicial y a la separación de poderes. De algo le tendría que sonar a usted el concepto de la independencia judicial cuando nos conocimos usted y yo en el Juzgado Central de Instrucción 3 de la Audiencia Nacional, antes de que ascendiera a la Sala de la Audiencia Nacional. ¿Usted puede confirmarnos que se produjeron esas llamadas que conocemos a través de la prensa? ¿Puede decirnos si usted pidió que se hicieran esas llamadas? ¿Le parece a usted justificable que se llame a un mando de la Guardia Civil con este objeto, el de que se informe sobre la actuación de la Policía judicial? ¿Ha investigado usted estas llamadas? ¿Ha investigado si esto puede ser una intromisión en el ejercicio de la función que realiza el auxilio judicial? ¿Sabe usted qué objeto tenían estas llamadas? ¿Era una simple información sobre cuándo se iba a presentar el informe judicial o querían ustedes parar el informe pericial del auxilio judicial? ¿Querían manipularlo? ¿Querían que dijera otra cosa? Porque, efectivamente, parece que, de los hechos objetivos, esas pesquisas de la Guardia Civil en funciones de Policía judicial no son muy favorables a la defensa del delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco. ¿Por esto era un informe delicado? ¿Por eso tenía usted tanto interés en conocer lo que se iba a decir? Y lo que más me importa, ¿fue usted quién ordenó el cese de Diego Pérez de los Cobos o simplemente aceptó la propuesta que hemos conocido por el periódico, también de la directora general de la Guardia Civil, elevada a la Secretaría de Estado de Justicia, puesto que también ocupa, por cierto, otro magistrado? Porque es que los hechos parecen muy claros. Parece muy claro, parece muy evidente, parece muy diáfano que usted quería defender al Gobierno frente a una investigación judicial, conociendo lo que


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estaba haciendo la Guardia Civil, que depende de su ministerio. Esto es lo que le parece a cualquiera. Usted sabe igual que yo que un gobierno no se puede meter en una instrucción judicial, que no puede dar instrucciones a la Policía judicial.

Dice usted que ha perdido la confianza en Diego Pérez de los Cobos, pero a quienes conocemos a Diego Pérez de los Cobos esto nos parece absolutamente ridículo. Es una persona con un currículum intachable, una persona que ha trabajado con cuatro ministros del Interior de distinto signo político y una persona que tuvo la difícil misión de establecer el equipo de coordinación con los Mossos d'Esquadra el día 1 de octubre y que tuvo que tomar decisiones muy difíciles para cumplir con el mandato del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de prohibición del referéndum. Y a usted se le ocurre la absurda explicación, segunda explicación, de que está usted haciendo una remodelación ordinaria; y, ayer, en el Senado, dice que lo que está haciendo usted es investigar la filtración de ese informe; no quería conocerlo, quería saber quién lo había filtrado. En primer lugar, si es una pérdida de confianza, usted conoce que la jurisdicción contencioso-administrativa no justifica el cese de un funcionario simplemente fundándose en una pérdida de la confianza, sino que tiene que detallarlo, y si el coronel Diego Pérez de los Cobos lo recurre, mucho me temo que va a ganar el recurso contra su cese. En segundo lugar, habla usted de una remodelación. ¿El domingo por la tarde, por teléfono, a través de tres llamadas, remodela usted la cúpula de la Guardia Civil, cuando hasta esta mañana resulta que el coronel Diego Pérez de los Cobos no tiene sustituto? Vaya, pues parece un poco improvisado y extraño, como poco. En tercer lugar, si finalmente, como dijo usted en el Senado, lo que está haciendo es investigar la filtración de un informe judicial, ¡señor mío, no tiene usted competencias para hacer eso! Debe ser el juez el que investigue las filtraciones que se producen de los informes de la Policía judicial. ¡Miente, miente y miente! ¡Las tres veces miente!

Lo cierto es que nos gustaría saber la verdad; y es que usted, fíjese, ha cesado a José Antonio Nieto, jefe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Policía Nacional, porque estaba preocupado por los policías nacionales; ha cesado al coronel Pérez de los Cobos, precisamente, por no querer incumplir la ley; al teniente general Fernando Santafé, después de la dimisión de Laurentino Ceña; y, deprisa y corriendo, ha comprometido a la ministra de Defensa para que ascienda al general de división, Salas Moreno, a la categoría de teniente general. Y me ha dicho usted antes en la pregunta que en otros casos tampoco se había respetado el escalafón ni el criterio de antigüedad. Mire, me dan igual los otros casos. ¿Sabe usted por qué se respeta el escalafón? Se respeta el escalafón para que la política no meta sus zarpas en la neutralidad política de la Guardia Civil. Por eso se respeta el escalafón. Y no me vale que otros lo hayan hecho, no lo debía haber hecho usted. También cesó a Manuel Sánchez Corbí, simplemente, porque le mandó un correo electrónico diciendo que sin dinero la UCO quedaba paralizada; cesó al director general de la Guardia Civil, Félix Azón; cesó a la secretaria de Estado de Seguridad, Ana Botella. No quiero hacer ningún chiste con ningún dictador soviético, pero, mire, en el Ministerio del Interior durante años se va a hablar de las purgas de Marlaska, porque usted quiere someter al funcionariado; usted quiere someter a los funcionarios honestos; usted lo que quiere son funcionarios serviles. Y su Gobierno lo mismo, lo demuestra con la Fiscalía General del Estado, con la Abogacía del Estado en el juicio del procés; con el CIS; con Radio Televisión Española; con la Agencia EFE.

¿No se acuerda de lo que dice la Constitución, que la Administración sirve con objetividad los intereses generales, con sometimiento pleno a la ley y al derecho? ¿Se le ha olvidado lo importante que es tener una Administración neutral y apolítica y que, además, es deber del funcionario ser apolítico para que usted pueda fundar mejor sus decisiones y no equivocarse, como se está equivocando constantemente? Quiere una Administración servil. Quiere infundir miedo a los funcionarios, que pueden perder su salario y el futuro de su carrera profesional. ¿Qué le hubiera parecido a usted que le hubieran hecho esto en su fulgurante carrera judicial, señor Marlaska? No creo que usted fuera un juez servil. Yo trabaje con usted; usted combatió a ETA, combatimos a Batasuna. ¿Quiere usted también jueces serviles igual que funcionarios serviles? Mire, intenta usted acabar con el buen nombre que en España tienen la Guardia Civil y la Policía Nacional. También cuando obliga al general José Manuel Santiago a decir que van a combatir los bulos contra el Gobierno, como si solo el Gobierno pudiera informar en este país; o cuando sobreexpone a los mandos policiales para ocultar el número de muertos, el material sanitario defectuoso que han comprado o la ausencia de respiradores. Y pone usted delante, como muralla, a buenos policías para que sirvan de parapeto al Gobierno frente a las críticas de la oposición. Eso es muy innoble; muy muy innoble.

Y luego resulta que para tratar de callar la boca a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, dice usted que va a realizar la equiparación salarial. En primer lugar, no lo llame equiparación salarial; tiene usted


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metido en un cajón un informe de auditoría que le dice lo que es la equiparación salarial y lo que cuesta; lo queremos conocer, pero usted no quiere que lo conozcamos. A finales de 2019, usted nos dice que hasta que no haya presupuestos, no va a haber más dinero para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Se gestiona, se plantea, se tramita una iniciativa legislativa popular y, en febrero de 2020, el Gobierno la veta por razones presupuestarias, y no había epidemia. Y ahora estamos esperando el rescate de Europa y ya no hay problema presupuestario. Ahora vamos a regar con dinero a ver si consigo el silencio de estos funcionarios. ¡Qué poco conoce usted a estos funcionarios, qué poco los conoce! Conoce usted la frase: el honor es mi divisa. El honor es mi divisa es una frase que en la boca del coronel Diego Pérez de los Cobos haría que nos pusiéramos todos firmes; en su boca sería un chiste de muy mal gusto.

Sabe usted que tiene -y, por cierto, lo ejerce- el derecho a no declarar contra sí mismo, porque usted ahora ya tiene prácticamente la condición de investigado, porque quiere obtener beneficios políticos del uso partidista de la Guardia Civil, porque cesa a funcionarios honestos, porque quiere tener funcionarios siervos; no protege a los funcionarios de prisiones -Ciudadanos ha presentado en todas las prórrogas del estado de alarma una enmienda para considerar autoridad a los funcionarios de prisiones-, y el miedo que nos ha dado esta mañana el presidente del Gobierno cuando ha dicho que usted está investigando la Policía patriótica, igual será para construir otra Policía patriótica a su servicio. Tiene usted que dimitir, lo tiene que hacer por dignidad o por sensatez. Si no se acuerda usted de la dignidad que tenía cuando era juez, hágalo por sensatez, porque está metiendo tantas veces la pata que al final va a obligar al presidente del Gobierno a que le cese. Y ya le digo que duele más un cese que una dimisión, y si el cese es injusto, imagine lo que debe estar pensando Diego Pérez de los Cobos. (Aplausos).

El señor VICEPRESIDENTE (Rodríguez Gómez de Celis): Muchas gracias. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores).

A continuación, tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro del Interior.

El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Señor presidente, señoras y señores diputados, señoría, intentaré desmentir todas las faltas de veracidad que han sido objeto de su exposición en el día de hoy. En primer lugar, simplemente empezaré diciendo que algunos de los ceses no son de este ministro, son de otros responsables. Evidentemente, los asumo, como, por ejemplo, el del policía José Antonio Nieto, que no había conocido hasta que se me refirió por terceras personas, pero le pediré que intentemos no utilizar los nombres de los funcionarios públicos. Yo voy a intentar personalizar lo menos posible, porque si no hay que patrimonializar a ninguna institución, en este caso a la Guardia Civil, tampoco hay que patrimonializar a ninguno de los funcionarios públicos porque no les ponemos en una situación cómoda, porque la lealtad de los funcionarios públicos -de los que lo somos- es con la Constitución y es con la ley. Los principios de neutralidad e imparcialidad, esos son los elementos principales en el trabajo de todo funcionario público, señor Bal.

Cuando tuve conocimiento del texto de su interpelación, me sorprendieron tres cosas: en primer lugar, el tono agresivo de su redacción, y le citaré varias expresiones entrecomilladas: "las purgas del ministro; proceder sectario; sospechoso de poner en riesgo la reputación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para la obtención de beneficios políticos" - cierro comillas-. Señor Bal, se puede y se debe discrepar del Gobierno, es muy sano cuando se es oposición, pero créame que el insulto, la descalificación, el odio o las exageraciones no dan más fuerza a los argumentos. En segundo lugar, el conjunto de informaciones sesgadas, porque hoy cuando usted dice hechos parece que es algo distinto a cuando usted hablaba de hechos en sus informes ante los juzgados, porque los basa en distintas informaciones periodísticas. Con todo el respeto a los medios de comunicación, los hechos son otra cosa. Nos habla de conversaciones telefónicas, que usted incluso nos narra como si hubiera formado parte de ellas, relata acusaciones de persecución y purgas en la Guardia Civil. Lo inverosímil -siendo especialmente grave en una persona como usted, a la que presupongo conocimiento del funcionamiento de la Administración del Estado- es que usted afirma en su escrito de interpelación -y hoy también aquí en su intervención- que para comprar voluntades este ministro hizo aparecer de la noche a la mañana los millones de euros necesarios para la denominada equiparación salarial en las nóminas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuando la realidad es que nos estamos enfrentando a su tercer tramo por importe de 247 millones, que evidentemente se llevó al Consejo de Ministros, pero anteriormente se había tramitado durante más de tres semanas y, previamente -cinco días antes-, se llevó a la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios. (La señora presidenta ocupa la Presidencia). Además, parece que tiene un problema con el Día de la Mujer Trabajadora, y hoy lo ha vuelto a demostrar.


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Cuando habla del 8M solo habla del Día de la Mujer Trabajadora y olvida todos los acontecimientos multitudinarios que tuvieron lugar ese día; ese día parece que no hubo nada más. Solo tienen algo contra el 8 de marzo y contra el 28 de junio. En tercer lugar, me sentencia con esos hechos y con esos fundamentos porque cuando hay odio, cuando se manipula la realidad, inevitablemente hace falta un culpable, y asumo esa responsabilidad.

Después de leer su interpelación, hice caso a la cita que se recomienda a todo jurista: escuchar cortésmente, en este caso su intervención, y lo he hecho, como ha podido comprobar. Y como recomienda esa misma cita, permítame responderle educadamente y decirle que su intervención ha sido en cierta medida, y lo digo con todo el respeto, decepcionante; con ausencia de argumentos y llena de prejuicios, como si el texto de la interpelación que registraron ustedes fuera igual que la del pasado 28 mayo.

Señoras y señores diputados, señor Bal, como he dicho en otras ocasiones, repetir una mentira muchas veces no la convierte en verdad. No hay persecución política, no hay actuaciones arbitrarias o contrarias al derecho, no hay sectarismo. El Ministerio del Interior del Partido Popular, que quizá usted todavía añora, que intentaba influir en investigaciones judiciales y en el que, incluso, se realizaban y filtraban informes policiales a medida, ha quedado atrás. Lo que hay, señor Bal, es un Ministerio del Interior con un proyecto inequívocamente alineado con el respeto a los derechos fundamentales y las libertades públicas, comprometido con unas condiciones laborales y retributivas dignas para sus empleados públicos, comprometido también con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Y le daré algunos ejemplos. Se ha hecho la mayor inversión en infraestructuras de seguridad en los últimos diez años, con un plan de seiscientos millones de euros, como ha recordado esta tarde el presidente del Gobierno. Asimismo, se ha elaborado un Plan de Igualdad en la Guardia Civil, se ha creado la autoridad de coordinación en inmigración, que redujo al 50 % las entradas irregulares en nuestro país, un Plan de Seguridad para el Campo de Gibraltar -¿ha oído hablar del Plan de Seguridad del Campo de Gibraltar, verdad?-, que ha supuesto la recuperación de la autoridad en la zona por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y también se les ha dotado de medios frente a los recortes que se habían materializado, con una tasa de reposición en la oferta de empleo público del 115 %, como ha recordado el presidente del Gobierno, con 2606 plazas de Policía y 2275 de Guardia Civil el año pasado, en 2019, y estamos trabajando ya, a día de hoy, para el año 2020 en los mismos términos.

Si hay un programa progresista del Gobierno votado por los españoles, -y esto va especialmente para sus señorías del PP, de Ciudadanos y de VOX-, también lo hay en materia de seguridad y lo hemos empezado a cumplir. Al igual que hay, señor Bal, un marco legal que permite a este Gobierno, exactamente igual que a los Gobiernos anteriores, conformar equipos dentro de lo que son los nombramientos eventuales y de libre designación. El cese al que usted tanto alude y otros se enmarcan en este proceso de renovación e impulso, de remodelación del equipo de dirección de la Guardia Civil en los puestos de confianza, pero también, sí, se enmarca en la pérdida de confianza, y así se dijo desde mi primera comparecencia en Moncloa: remodelación y pérdida de confianza. Me remito a la misma, pero he añadido algo más en el día de hoy contestando a las preguntas; como bien sabe su señoría, la confianza es un elemento clave en determinados puestos de libre designación en la Administración Pública, puestos para los que se requiere confianza, en los que se exigen las más altas cotas de neutralidad, capacidad y profesionalidad, y la confianza se gana y se pierde en cualquier momento. En este caso concreto, señor Bal, me gustaría recordarle algo muy sencillo y en lo que seguro que coincidimos; cuando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado van a desarrollar cualquier tipo de operación, es lógico y normal que informen a sus superiores dentro de la cadena de mando de la operación que van a realizar, no del contenido de la misma, no del contenido, señoría, no del contenido. ¿Usted se imagina una operación contra una célula terrorista que se vaya a desarrollar mañana con entradas y registros y que el ministro del Interior la desconozca? Le doy ese y otros ejemplos porque no es el delito, es la naturaleza de la actuación, no el contenido de la misma ni los imputados ni las entradas y registros concretos, sino la actuación que se está realizando.

Estará usted de acuerdo en un aspecto crucial en este asunto. No es de recibo que se filtren investigaciones judicializadas donde rige el secreto, como he recordado hoy, y que se filtren incluso cuando no han tenido conocimiento todavía las partes procesales porque la filtración de dicha actuación tiene tres consecuencias graves, que usted conoce bien: la primera, indefensión de las partes; la segunda -como juez siempre me ha preocupado deontológicamente-, juicios sociales paralelos, porque todas las filtraciones normalmente tienen un interés, no el interés objetivo de información, tienen un interés de dirigir la opinión -por cierto, como el juicio paralelo que ustedes están alentando contra mí-; y la tercera,


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y creo que la más relevante, es que las filtraciones -también lo he dicho esta tarde- son un hecho constitutivo de delito, y no he dicho que yo esté investigando. Quien tiene que investigar las filtraciones es quien tiene que investigarlas, que evidentemente es la Policía judicial. Lo que he mencionado es la preocupación por la filtración que manifestaron la Dirección de la Guardia Civil y el secretario de Estado de Seguridad, que llevó a lo que llevó finalmente al no darse una respuesta adecuada.

Este ministro no pide los informes que conforman las actuaciones judiciales, no los pide, ni el acceso a su contenido. Es más, le diría que no me interesan. Ahora bien, lo que este ministro y su equipo esperan y exigen del conjunto de funcionarios públicos es respeto escrupuloso a la ley y a los procedimientos. Por eso, dada una contingencia como la indicada, en el documento que ha enseñado el presidente del Partido Popular se pide una explicación. Y si no hay una explicación de esa actuación y de ese contenido ocurre lo que ocurre, la pérdida de confianza, con todo el respeto a la carrera profesional de la persona afectada. Nosotros, vuelvo a decir, no fuimos más allá porque no queremos afectar la carrera profesional, pero no tenemos la obligación, y como usted ha recordado, aunque sea un puesto de confianza, hay que justificar el hecho de la pérdida. Ese documento obedece a esa circunstancia para que pueda recurrir el mismo, lo que no han hecho ustedes en ningún caso. Además, cuando se tienen responsabilidades la diligencia es necesaria para corregir -para eso estamos los responsables- cualquier disfunción que pueda originarse en la Administración, como es el caso de las filtraciones. Actuar de otra manera no sería coherente con los valores de la Guardia Civil, de esa que quieren patrimonializar.

Voy terminando, señora presidenta. Señor Bal, me gustaría que explicase a esta Cámara algunas cosas; cómo es posible hacer aparecer los 247 millones de los 807 millones de euros por arte de magia y en un tiempo récord, pero sobre todo, señor Bal, creo que toda la Cámara le agradecería que nos ilustrase sobre cuáles son las razones por las que este Gobierno, insisto, este Gobierno, está impedido para hacer nombramientos en puestos de libre designación en los mismos términos que los Gobiernos que nos precedieron, por qué no podemos en un momento y en un caso dados perder la confianza en un puesto de libre designación, porque cuando uno revisa la hemeroteca encuentra: Interior cesa a la cúpula policial de Pérez Rubalcaba, 11 de enero de 2012; Zoido suprime la figura del director adjunto operativo de la Policía y de la Guardia Civil, 27 de julio de 2017. Es verdad que son dos decisiones del Partido Popular, no suyas, aunque Zoido fue ministro gracias a su grupo parlamentario.

Es verdad también que usted me podrá sostener que si gobernasen no harían este tipo de cosas, pero es que cuando uno mira donde gobiernan ustedes y revisa nombramientos de libre designación, se encuentra, por ejemplo, que cuando logran la investidura Ciudadanos y Partido Popular, cesan al 82 % de los puestos de libre designación del Ayuntamiento de Madrid, entre ellos, por cierto, ¿sabe a quién?, al director general de la Policía municipal; o que cuando acceden a consejerías en Madrid, Región de Murcia o Castilla y León que antes ocupaban sus socios del Partido Popular, ustedes cesan y conforman equipos destituyendo a cargos de libre designación nombrados por su socio. En nuestro caso, un cese es una purga, persecución política, sectarismo, cuando no un posible delito.

La señora PRESIDENTA: Señor ministro, tendría que terminar, por favor.

El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Voy terminando.

En su caso, remover al 82 % de los puestos de libre designación en un ayuntamiento es profesionalizar, como dicen sus notas de prensa. Señor Bal, le invito a que en el turno de réplica nos ilustre al respecto.

Muchas gracias. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor ministro. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias, señora Gil.

Tiene la palabra el señor Bal Francés.

El señor BAL FRANCÉS: Gracias, presidenta.

Don Fernando, de verdad, es entrañable verle a usted defender a los funcionarios públicos; poco creíble, pero verdaderamente entrañable. Dice usted que estamos obsesionados políticamente con achacarles el hecho de que no prohibieran la manifestación del 8M porque esa semana hubo muchos actos multitudinarios. Mire, si es que no es obsesión mía, es obsesión de la jueza del Juzgado de Instrucción número 51 de Plaza de Castilla. No sé, se le ha visto un poco el plumero, porque yo creo que, en realidad, lo que se le ha escapado es que usted igual lo que quería era que la Guardia Civil, en funciones de Policía judicial, dijera esa verdad que es su verdad y solo su verdad, y que nos han contestado


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en el hemiciclo constantemente cuando les hemos dicho que tenían que haber prohibido las manifestaciones del 8M: que hubo otros actos multitudinarios. Claro, a lo mejor usted hizo las llamadas a ver si el informe de la Policía judicial decía que, hombre, que también hubo otros actos multitudinarios, el congreso de VOX, los partidos de fútbol, etcétera. Quizá a lo mejor fue por eso y se le ha escapado en la contestación.

Después nos cuenta el programa electoral de su partido para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y sigue insistiendo en la remodelación. La remodelación del domingo por la noche creo que tomará carta de naturaleza en la Guardia Civil y en la Policía Nacional, y los domingos por la noche, en lugar de pedir una pizza y ver una película, tendrá usted inquietos a todos los funcionarios de la Policía Nacional y de la Guardia Civil pensado que los van a remodelar, cuando resulta que no tenía usted previsto ni siquiera al sustituto, que ha nombrado esta mañana, el señor Blanes. No se lo cree nadie, absolutamente nadie.

Luego trata de establecer términos comparativos con el conocimiento de la función de la Policía judicial que no tienen comparación: una operación contra el yihadismo y una operación delicada donde se encuentra imputado José Manuel Franco, el delegado del Gobierno en Madrid, por una metedura de pata de este Gobierno, que llega tarde y no prohíbe un acto multitudinario solamente por motivos ideológicos, que demuestra que se produce un contagio masivo del COVID-19 en Madrid. ¿Me está usted comparando de verdad estos dos términos? ¿Es que se cree que los que le estamos escuchando no somos listos? Estas comparaciones son verdaderamente ridículas.

A continuación, hace usted otra comparación y me habla de los ceses que tienen lugar normalmente cuando cambian los Gobiernos. Pero ¿de verdad quiere usted decirme que los cambios de Gobierno y los ceses que se producen en las administraciones en subdirectores generales o en directores generales se pueden comparar con el cese del coronel Diego Pérez de los Cobos, que recibe una orden que es ilegítima y que puede suponer una verdadera injerencia, una perturbación en el principio de la separación de poderes y en la independencia del Poder Judicial? Hombre, por favor, utilice unos argumentos un poquito más sólidos y, por supuesto, no me interpele a mí, que el interpelado es usted. Si quiere saber cómo se cesó en el caso del que usted me ha hablado al jefe de la Policía municipal, le pregunta usted a los responsables correspondientes. Se lo pregunta usted allí, en esas cámaras. A lo mejor tiene que preguntarle a nuestro amigo común, Enrique López, que es el consejero de Interior de la comunidad autónoma y que también es juez, como usted, aunque parece que se cree algo más que usted el respeto por la ley.

Me dice que le explique el interés que puede tener usted en estos ceses. Echa balones fuera, dice que esto es cosa de otros, que se enteró y los asume, pero que no fue su voluntad. Se lo he explicado ya, pero se lo repito: porque usted quiere un Administración servil, porque cuando usted habla de la pérdida de confianza y trata de justificarlo como una cosa normal, no lo es; usted se refugia en la pérdida de confianza para dar miedo a los policías nacionales, a los guardias civiles y a los funcionarios honestos que no quieren perder su puesto de trabajo, su salario y su proyección profesional, para que la próxima vez que usted les dé una orden ilegal, ellos digan: caray, que me la estoy jugando, que me estoy jugando el sustento de mi familia. Eso es lo que usted quiere conseguir con estos ceses arbitrarios.

Mire usted, la neutralidad política de la Administración es como la independencia del Poder Judicial, debe estar siempre al servicio de los intereses generales. Yo, cuando me metí en la política, tenía muy claro que esos eran los valores que también iba a defender aquí, lo que he hecho toda mi carrera profesional como abogado del Estado, defendiendo a ministros de uno u otro signo, del Partido Popular o del Partido Socialista; lo que ha hecho Diego Pérez de los Cobos. ¿Sabe qué le digo? Que el día que yo me vaya de aquí, me iré con la cabeza bien alta, tendré mi nombre indemne. Usted no, usted tendrá que volver un día a la Audiencia Nacional y se va a encontrar muy solo, porque ha dilapidado su prestigio, ha dilapidado su nombre; solo tenemos nuestro nombre como patrimonio. ¿Qué le va a decir a nuestros amigos, los jueces de la Audiencia Nacional?, ¿que hay que callarse?, ¿que hay que someterse a las presiones?, ¿que hay que servir al Gobierno?, ¿que la separación de poderes es, sencillamente, un tema de nuestra oposición? Piénselo. (Aplausos).

La señora PRESIDENTA: Gracias, señor Bal. (Pausa.-Una trabajadora del servicio de limpieza procede a desinfectar la tribuna de oradores). Muchas gracias.

Para concluir el debate tiene la palabra, en nombre del Gobierno, el señor ministro del Interior.

El señor MINISTRO DEL INTERIOR (Grande-Marlaska Gómez): Muchas gracias, señora presidenta.

Señoras y señores diputados, señor Bal, vuelve a tergiversar y no me voy a parar en todas sus tergiversaciones, pero sí en algunas. Miren, señoras y señores diputados de la parte derecha del hemiciclo


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-disculpe, señor Bal, que le identifique a usted y a su partido, Ciudadanos, con ellos, pero es difícil no hacerlo no solo por parte de su discurso, sino porque también comparten distintos Gobiernos autonómicos apoyados siempre por la extrema derecha, por VOX-, si yo fuera como ustedes, hubiera exigido a mi equipo que siguiera el rastro de las investigaciones, incluso que tratara de perturbar de alguna forma su desarrollo. Si mi equipo o yo fuéramos como ustedes, hubiéramos tenido el informe antes que la jueza, antes que el periodista a quien alguien se lo filtró quebrantando el derecho de defensa de las partes. Si mi equipo o yo fuéramos como ustedes, no nos hubiéramos preocupado por la filtración porque seguro que alguna intervención hubiéramos tenido, siempre con la finalidad de instrumentalizar la instrucción y tratar de orillar la verdad. Pero como ni mi equipo ni yo somos como ustedes, después de que se comunicara a la cadena de mando de la Guardia Civil -como es habitual- el inicio de las investigaciones, no hicimos ninguna pregunta, ningún seguimiento específico y menos consideración alguna. Como en cualquier otra investigación, se esperó a que se comentará lo que los agentes entendieran pertinente, si así lo entendían. Como ni mi equipo ni yo somos como ustedes, me preocupó el hecho de la filtración por lo que podía implicar para el crédito de la Guardia Civil y lo que pudiera perjudicar a la misma investigación, como he dicho. Como ni mi equipo ni yo somos como ustedes, cuando algo así sucede se exige una explicación, nunca por dudar de los méritos profesionales de nadie -lo reitero-, sino porque la apariencia de imparcialidad y neutralidad nos importa, y mucho, no obviando que es una exigencia legal y porque es necesario hacer evaluaciones de lo sucedido cuando algo así acontece, tratando siempre de mejorar si existiera alguna laguna de seguridad. Como ni mi equipo ni yo somos como ustedes, y siguiendo, como he dicho esta tarde, la jurisprudencia del Tribunal Supremo -y que usted ha recordado-, aunque se trate de un cargo de confianza, justificamos la pérdida de la misma; le recuerdo que se viene exigiendo la misma. En el caso que nos ocupa, quizás con una redacción en la que, evidentemente, cabía, para quien tuviera una mala intención, una doble interpretación para, evidentemente, alguien sin escrúpulo alguno, como he dicho esta tarde. Nosotros corremos el riesgo no solo de ser honrados, que lo somos, sino también de parecerlo. Ustedes -y perdone que se lo diga-, como mucho solo aspiran a lo último, solamente a parecerlo. Como no soy como muchos de ustedes, desde el Ministerio del Interior seguiré tendiendo puentes -y lo seguiremos haciendo-, que permitan avanzar en la construcción de una sociedad más libre y segura, donde todos podamos ejercitar nuestros derechos, señor Bal, y donde nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad puedan contar con los medios necesarios, como he expuesto previamente.

Me gustan adversarios que ayudan a crecer, que nos van construyendo a todos, confrontando ideas, siempre con el objetivo de mejorar las condiciones sociales de los ciudadanos, ya que, como en la vida, situaciones difíciles llegan a hacernos mejores. Ni siquiera situaciones como las que estamos viviendo de emergencia sanitaria y sus consecuencias les llevan a ustedes a modificar esa postura frentista de la que llegan incluso a hacer gala. Ustedes, como ya he dicho, no aportan nada, salvo crítica destructiva, pero mi equipo -y esa otra parte del hemiciclo, la de la izquierda- hacen justo lo contrario. Y, por ahora, les vamos ganando y yo haré todo lo posible porque siga siendo así, y que ustedes se vayan incorporando también a ese consenso poco a poco.

No me engaño, no me engañen ustedes tampoco. Lo que voy a decir no se tome como personalización alguna, no quiero personalizaciones de los funcionarios públicos -y hace referencia a lo que ha dicho el presidente del Gobierno-, mi equipo y yo estamos sufriendo en cierta medida -y desde hace tiempo, no ahora- las consecuencias de estos dos últimos años, las consecuencias de tratar de desmantelar en lo que el PP había convertido al Ministerio del Interior. Por eso, no se nos perdona. ¿Sabe cómo lo llevo? Con la entereza de quien sabe que está haciendo lo correcto para el Ministerio del Interior, para la Policía Nacional, para la Guardia Civil y para todos los españoles. ¿Y sabe cómo? Con la misma entereza de otros tiempos y que ustedes me recuerdan constantemente, con esa misma entereza.

Muchas gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y del Grupo Parlamentario Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, puestos en pie.-Aplausos del señor ministro del Interior, Grande-Marlaska Gómez).

La señora PRESIDENTA: Muchas gracias, señor ministro.

Votaremos en tres minutos. (Pausa).


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ACTOS EN RELACIÓN CON LOS ESTADOS DE ALARMA, EXCEPCIÓN Y SITIO. (VOTACIÓN):

- SOLICITUD DE AUTORIZACIÓN DE LA PRÓRROGA DEL ESTADO DE ALARMA DECLARADO MEDIANTE EL REAL DECRETO 463/2020, DE 14 DE MARZO, POR EL QUE SE DECLARA EL ESTADO DE ALARMA PARA LA GESTIÓN DE LA SITUACIÓN DE CRISIS SANITARIA OCASIONADA POR EL COVID-19, PRORROGADO POR LOS REALES DECRETOS 476/2020, DE 27 DE MARZO, 487/2020, DE 10 DE ABRIL, 492/2020, DE 24 DE ABRIL, 514/2020, DE 8 DE MAYO, Y 537/2020, DE 22 DE MAYO. (Número de expediente 091/000001).

La señora PRESIDENTA: Señorías, vamos a proceder a la votación.

Votación de la solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma. Votación de la solicitud de autorización de la prórroga del estado de alarma declarado mediante el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, prorrogado por los Reales Decretos 476/2020, de 27 de marzo; 487/2020, de 10 de abril; 492/2020, de 24 de abril; 514/2020, de 8 de mayo, y 573/2020, de 22 de mayo.

Comienza la votación. (Pausa).

Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 92 más 258 votos telemáticos, 350; a favor, 46 más 131 votos telemáticos, 177; en contra, 42 más 113 votos telemáticos, 155; abstenciones, 4 más 14 votos telemáticos, 18.

La señora PRESIDENTA: Queda, en consecuencia, autorizada la prórroga del estado de alarma, que se publicará en el Boletín Oficial del Estado.

Señorías, les informo de que desde la 19:15 hasta las 12 horas de mañana se podrán votar telemáticamente los restantes puntos del orden del día. La votación presencial de estos puntos se producirá al final de la sesión de mañana.

Se suspende la sesión hasta mañana a las nueve.

Eran las siete y diez minutos de la tarde.

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